Conciencia

Mostrando las entradas con la etiqueta yo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta yo. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de mayo de 2010

Mar 30/mar/10: Adiós al Ecos de la Costa (End of Season 1)

Un mes después de su publicación en papel, he aquí el último episodio de la primera temporada de la Columna Lítica. Como dijo Zitarrosa, "volveremos, los idos y los recién llegados".




I: Buenos díasEstoy cambiándome de casa. Viví por media década en el mero centro, a unos pasos de las cabalgatas, los festivales, el Teatro Hidalgo, los tacos de la Muñequita, la farmacia del Pollo y las campanadas de la Basílica Menor. Este fin de semana mi mujer y yo nos dedicamos a pintar la nueva casa y ahora estamos terminando de llevar los muebles, los aparatos y los muchos, muchísimos libros que han salido de los clósets, los libreros, de abajo de la cama, de los baños, de atrás de las cajas de cereal, de encima del refrigerador, del hueco bajo las escaleras, y alguno perdido detrás del piano. Ella insiste en que regale o tire libros, pero yo me niego a desprenderme de ellos. Aunque tal vez nunca acabe de leer las obras completas de Winston Churchill, o consulte muy de vez en cuando los tres gordos tomos de la edición 1976 del Webster, me cuesta trabajo pensar en perderlos. Así que viajes van y viajes vienen, y poco a poco los libros van hallando lugar en su nuevo espacio. Igual nosotros. Las palabras misteriosas de hoy son: cambios, partidas, cierres.

viernes, 12 de marzo de 2010

Sábado 6 de marzo: no hay columna



La crisis alcanzó al Ecos

Así que hoy no hay columna.

Que hasta el lunes, dicen. Pues hasta el lunes entonces.

martes, 2 de marzo de 2010

CircoMaromayTiatro e03 s02: Gregory Rabassa, Salvador Cabañas y Roger Bacon



I: Esquizofrenia
Hace algunos meses estaba leyendo la autobiografía del traductor Gregory Rabassa (If this be treason, translation and its dyscontents. New Directions Books, New York, 2005) y, cuando más encantado estaba por la fina prosa de Rabassa, su humor sutil, y su entendimiento íntimo de las relaciones entre la gramática y la idiosincrasia de cada cultura, me topé con un párrafo que me hizo rascarme la cabeza y pensar, injustamente, “don Gregory ya está chocheando”. De acuerdo al académico norteamericano (soberbio traductor de Cortázar, García Márquez, Lezama Lima, Vargas Llosa y otros clásicos del boom), “se ha aseverado que una persona que ha perdido el habla debido a un derrame puede todavía comunicarse en un idioma extranjero que haya aprendido porque éste se halla alojado en una porción diferente de su cerebro”. De esa afirmación, Rabassa se agarra para reflexionar, muy poéticamente, que un traductor, al pasar de un idioma al otro, se convierte también en “una persona diferente, funcionando con una diferente parte del cerebro”. De este modo, “el pobre traductor no solamente debe andar de ida y vuelta entre dos idiomas, sino que, si es digno de su llamado, debe también trasladarse entre dos seres, con todos los riesgos de esta esquizofrenia inducida”.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Jueves 31/dic/09: El recuento del año 2009


I: Buenos días
Comenzamos el año hablando de la clonación humana y recordando al escritor William Gibson, que decía que “el futuro ya está aquí, solo que no está distribuido equitativamente”. Luego vino la historia de Houdini y sus logros como aviador, y asuntos como la Teoría de la Relatividad, la Deutsche Physik, y las afirmaciones shermanescas. Enero cerró a tambor batiente con Obama y lo que entonces parecía esperanza. En febrero empezamos a hablar sobre las elecciones locales, desde la trinchera ciberespacial, principalmente. Las narcocartulinas, los neandertales, y la entrevista Zabludovsky-Dalí aderezaron el mes, que cerró con la presentación del poemario Micaela, de Víctor Cárdenas. En marzo fue Zipolite, el duelo de titanes Locho vs Chapula, los locos en las elecciones, la educación somática, el siempre exgobernador con su afición por el prefijo narco- y su desventurada incursión dialéctica wannabe contra el poeta Rogelio Guedea. Abril fue arte, con el Mes de la Lectura y sus actividades, el actor Christian Rangel que se fue a Montréal, y la Orquesta Sinfónica de Youtube; pero también fue de política y otras tropelías, de modo que reportamos acá las trácalas en un mitin del PRI (que como tema dio para sus dos días de entretenimiento y luego cedió paso a otro de los muchos escandalitos de las campañas), y desmenuzamos un plagio periodístico perpetrado por un columnista del Diario de Colima (medio que este año alcanzó unos niveles soberbios de desprestigio). Abril fue, también, arranque de uno de los grandes temas del año: la influenza. Las palabras misteriosas de hoy son: El año en la Columna Lítica.

II: El segundo tercio
Entre mayo y junio dedicamos 5 episodios a historias de los pioneros del Everest; el tema de la influenza se instaló en las campañas políticas y vimos cometerse gaffes como el beso en la mejilla al Señor Candidato con todo y cubrebocas, y absurdos como el espectacular de Locho con la ineficaz tela cubriéndole media cara. Dania Puga, candidata por el PAN a diputada, hizo su chistecito de meterse a robar a una tienda (y le costó lo suyo al partido), y las elecciones siguieron dando de qué hablar, más en lo anecdótico que en lo ideológico, como pasó con el debate mentado, el señor que atropelló a una niña luego de unas copas, y el otro que estentóreo decía “chingue su madre, mientras sea negocio” (y quería ser diputado). Se nos fueron Benedetti y Michael Jackson, ambos casos lamentados en esta columna.

En julio fueron las elecciones y los resultados que ya sabemos. Aquí le dimos espacio a la idea del voto en blanco, tan vilipendiada por autoridades e intelectuales, y recordamos al buen Cacareco. Luego estuvimos reportando desde la Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia (Querétaro), y agosto nos encontró con el jaleo postelectoral: la rebantinga por las plurinominales, las peregrinaciones de los candidatos par agradecerle a la virgencita o al santito, la repartición del botín. Se finteó una primera Ley de Sociedades de Convivencia que no llegó más allá, y fue el mes del magno proyecto fotográfico Oye Vale, en Colima, y del Mundial de Atletismo, en Alemania. En septiembre se empezó a publicar Corriendo sin balón en http://www.colimafutbol.com/; un tipo con unas latas de Jumex rellenas de arena pretendió que un avión le diera siete vueltas al DF desde el aire “para deshacer un maleficio”; estuvimos en el Concurso de Teatro en la Alacena (Xalapa), y luego hubo balazos en la Rey Colimán, con los polecías ahí nomás atravesandito el Jardín Núñez. Hablamos también sobre la eventual colonización del planeta Marte, de corredores como Haile Gebrselassie y Caster Semenya, y de los Pumas que no daban (ni dieron) una. No tembló el 16 de septiembre, contra las predicciones del señor de las latas de Jumex.

III: “Lo mejor de este año es que ya se va a acabar”, dijo Calderón
La crisis de Honduras creció, creció, y se empantanó, y ahí sigue, es el elefante en el cuarto que todos pretenden no ver. En octubre atestiguamos el primer bombardeo humano a la luna y el vuelo del primer payaso de profesión al espacio exterior; hubo mucho teatro y otras artes con el Festival Alfonso Michel, y el inicio de la Temporada Sísmica de Danza. Vino a Colima Más pequeños que el Guggenheim (la obra mejor recibida por el público y la crítica de México en el 2009), se puso nombre al Teatro al Aire Libre Jesús Hernández, y Ariadna Galván estrenó el monólogo Íntima. Mario Anguiano anunció que no habría mujeres en su equipo de primera línea, y lo cumplió al iniciar noviembre, con la presentación de un gabinete que no gustó a muchos priístas, pero qué querían, compromisos son compromisos. Analizamos la nueva imagen visual de la administración estatal, y dio de qué hablar la pronta renuncia del que iba a encargarse de los dineros, según él por razones de índole personal.

Noviembre y diciembre fueron meses de darnos cuenta de que, como diría Dorothy, ya no estamos en Kansas, y entre que se repartían culpas y se esquivaban golpes, la realidad nos fue pegando con las arcas vacías del estado, los despidos, las cada vez más frecuentes balaceras en Colima, los terrenos sospechosamente regalados o fiados por el anterior gobierno, la incompetencia en asuntos tan elementales como ir al aeropuerto por unas vacunas carísimas y (dicen) escenciales. Con todo y el desbarajuste que parecía campear en la administración, la infraestructura cultural siguió creciendo, y se inauguró en diciembre el Teatro al Aire Libre en el Parque del Rodeo y se inició la construcción de instalaciones accesibles en Casa de la Cultura; continuaron los relevos en el gobierno estatal, y al menos el área comunicativa quedó en buenas manos: René González en la Coordinación de Comunicación, Alberto Ramos en la radio, Luis Fernando Vázquez en la televisión. Aquí en el Ecos entró a la dirección Adalberto Carvajal, y volvió Humberto Silva a la escritura y la dirección general.

En diciembre, en la Columna Lítica celebramos lo mismo Sinterklaas que Hannuka y Navidad. Reportamos desde Panamá, y luego desde Uruguay, donde el Pepe Mujica ganó las elecciones, dando continuidad a un exitoso proyecto con rumbo zurdo que, hasta ahora, lo ha hecho muy bien y representa un caso único en Latinoamérica. Celebramos los triunfos del Barcelona, la legalización del matrimonio homosexual en el DF, y el Premio Nacional de la Juventud a José Manuel Moreno.

Este es el último episodio de la Columna Lítica en este año, que estuvo movidito. Esta entrega en especial fue concebida en hipertexto, así que ahí se lee mejor, por si gustan: http://www.ernestocortes.com/. Que hagamos un mejor 2010. Los leo: ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.
Ya le podemos poner palomita al año.

martes, 29 de diciembre de 2009

Martes 29/dic/09: Bienvenido a México


I: Buenos días

En el aeropuerto de Guadalajara, mientras hacía fila para pasar Migración, me llamó la atención un poster multicolor pegado en un pilar de esa sala: se trataba de una convocatoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores para un concurso de dibujo. Empecé a leer las bases y al dar con la fecha de cierre de recepción de trabajos no pude evitar una sonrisa triste: 30 de junio de 2009. Qué detalle más simbólico, pensé, que lo primero que un visitante ve al llegar a México, es un anuncio del gobierno sobre algo que pasó hace ya seis meses. En un hecho aparentemente pueril, como la indiferencia y la desidia de los empleados migratorios para remover un afiche, se ve el reflejo del desorden y la indiferencia que otros servidores públicos, de más rango, le están poniendo a su función. Las palabras misteriosas de hoy son: Welcome to México.


II: Chale manito

La primera vez que estuve en Uruguay, hace diez años, cuando conocía a alguien, lo primero que me decían al saber que yo era mexicano era “ah, México, el Chavo del Ocho, Cantinflas, Pedro Infante, ¡ora manito!”. En esta ocasión, cada vez que trababa conversación con un local, me decían “ah, México, la influenza, la violencia, los narcos”. A finales de los 90s, en Latinoamérica todavía éramos referencia medio idílica, sobre todo por la influencia cultural del cine y la televisión; en estas fechas, cargamos con una colección de estigmas poco deseables.


Hace una década todavía, la imagen de México que se había construido en la trama cultural uruguaya era el recuerdo de la tierra que fue hogar para muchos exiliados. Quien más, quien menos, tiene un abuelo, un tío, un amigo de los padres que obtuvo asilo político en México en los 70s y se recuerda al gobierno y al pueblo de entonces con gratitud. Sin embargo, en diez años esa memoria ha sido opacada por el escándalo de las noticias que llegan del otrora hermano mayor: el desencanto foxista, la incompetencia calderonista, la guerra, la crisis, la enfermedad, el desorden, pará loco, de qué se trata, dicen.


III: “Las puntas de un mismo lazo

Con todo y todo, un tema que recientemente sonó mucho en el sur y que habló a favor de la imagen de México, fue el asunto de la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo, que la asamblea legislativa del DF aprobó la semana pasada. En Uruguay, al igual que en Argentina, existe la figura de las uniones civiles, (equivalente a la sociedad de convivencia), pero hasta ahora, en ningún lugar de Latinoamérica se había aprobado una ley con los alcances jurídicos de la del DF: un matrimonio con todas las de la ley, incluyendo el derecho, hasta ahora exclusivo de las parejas heterosexuales, de adoptar (y, en el caso de las parejas de lesbianas, procrear y criar a sus propios hijos, para algo se inventaron los bancos de esperma) sin condicionantes legales sobre la patria potestad y los derechos de la familia.


En lo práctico, la existencia de la figura jurídica del matrimonio entre homosexuales beneficiará a muchas parejas que ya viven juntas y que tienen una vida hecha, hasta ahora sin papeles de por medio. Entre los beneficios están el derecho a heredar, el acceso a servicios de salud en calidad de cónyuge, la unión patrimonial para acceder a créditos bancarios y, sobre todo, el reconocimiento ante la ley de la integridad de los beneficios que da el ser ciudadan@.


En algunos sectores de México todavía hay escozor por esta medida: la fuerza retardante que la iglesia ha constituido por cinco siglos no es cosa menor, los resabios quedan. Sin embargo, dado que se trata de una cuestión jurídica, la iglesia no tiene mano en el tema; la curia sigue oponiéndose (por ahora) a darle su bendición a estas uniones en su seno, y el estado respeta esas regulaciones internas y no se mete a quererle enmendar el catecismo; ese es el tipo de distancia y respeto que deben campear entre la entidad eclesiástica y la entidad estatal. Con la aprobación del matrimonio gay, México regresa a las primeras planas del mundo hispanohablante con una buena noticia que da señal de que, dentro del desgarriate, hay fuentes de lucidez y claridad.


Este fue el episodio 402 de la Columna Lítica, penúltimo del año. La versión en hipertexto, y muchos otros escritos, se encuentran en ErnestoCortes.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sábado 12/dic/09: Montevideando


I: Buenos días

Como en todos los lugares donde ha habido elecciones, en Montevideo todavía queda mucha propaganda política sin descolgar, sin despegar, y sin despintar. Sobre todo de esta última, porque hay tres cosas que a los uruguayos les encantan en particular: tomar mate, votar en elecciones y plebiscitos, y grafitear bardas. El graffiti es casi una obligación nacional; pero no el burdo y de rayones, no del tipo tagger que pone su firma nada más para señalar “aquí estuve yo”, sino del graffiti político y poético. Lo mismo se encuentra uno consignas políticas o invitaciones a votar en tal o cual consulta pública, que frases inspiradas de amor y filosofía, además de expresiones humorísticas, que, con todo y el espíritu fatalista imbuido profundamente en el alma de todo uruguayo que se respete, también tienen su lugar. Las palabras misteriosas de hoy son: Uruguay, propaganda, estatuas.


II: “Silvio Rodríguez tenía un unicornio azul, y el muy idiota lo perdió”
El Barrio Sur, corazón de las tradiciones candomberas de Montevideo, es el mayor muestrario de graffitis de la ciudad. La cosa llega a tal punto que, como en las paredes ya no cabe una letra más, los grafómanos continuaron escribiendo en el piso. Respecto a las pintas (y carteles, y mantas) con propaganda política, me llama la atención la gran diferencia en los eslogans con respecto a los que utilizan los políticos mexicanos. La frase más empleada por el Frente Amplio, que ganó las elecciones, es “Defendé la alegría”, que uno ve tanto impresa en espectaculares que pintarrajeada en paredes por manos anónimas. Como esa, hay otras que hacen referencia a versos (lo de defender la alegría viene de un poema de Benedetti) y canciones, pero siempre relacionándose con algún sentimiento humano positivo, más que con una promesa política improbable. Por cierto, ahora que estoy acá he ido descubriendo lo poco convencional que es el Pepe Mujica, presidente electo de los uruguayos, y lo nada que se parece a los otros mandatarios del continente, en especial al mexicano. Todo un tema, ya les contaré.


III: Mientras tanto, en la ciudad de las palmeras…

El fin de semana pasado se realizó en Guadalajara el Primer Encuentro Nacional de Estatuas Vivientes, que bajo el tema de Personajes del Bicentenario reunió a 40 artistas de todo el país que, previa selección, exhibieron su trabajo en el centro histórico de la ciudad. Además de muestra, el evento también fue un concurso a los mejores exponentes de este arte que, en México, todavía es visto con ojos de cierta extrañeza.


El ganador del tercer lugar es un viejo conocido de los colimenses, un artista defeño al que hemos visto de estatua en los últimos años en la Feria con su personaje de Cartero, y que con su silbato y su bicicleta entrega cartas al público mientras alterna la inmovilidad total con el pedaleo vigoroso y el caminado en su mismo lugar. Marcelo (que así se llama el humano detrás de la pintura y el disfraz) se presentó en Guadalajara como parte del conjunto escultórico del Hemiciclo a Juárez (él era Benito Juárez, hasta sin maquillaje está idéntico), y parece que causó buena impresión, pues los jueces le dieron el tercer sitio.


En la cuarta posición de este concurso nacional se ubicó un colimense, Juan Pablo Fernández, quien también ha sido muy visto no solo en la Feria, sino también en el centro de la ciudad y en Zentralia, con personajes como El Explorador, Don Dinero, y su más característico, Don Quijote de la Mancha. De hecho, con su estatura, complexión y barbas, Juan Pablo es una calca del Ingenioso Hidalgo, y ha aprovechado bien esa similitud para desarrollar al personaje (aparte de eso, Juan Pablo Fernández estuvo actuando recientemente en el Foro Pablo Silva con la compañía La Tarantella). En esta ocasión, para la competencia, Juan Pablo creó una nueva estatua: una abstracción de lo que él consideró “el espíritu de las ideas” que dieron forma a la nación: un gentilhombre vestido a la usanza decimonónica mexicana que, pluma de ave en la mano, sostiene una proclama en la que, se entiende, se resumen las ideas de libertad, independencia e igualdad que fueron definiendo a México luego de la lucha iniciada en 1810. Con el texto de los Sentimientos de la Nación aerografiado en el traje, la creatividad e inmovilidad de Juan Pablo le hicieron acreedor al honor de la 4ª posición y al correspondiente premio en efecto. Enhorabuena.


Estamos en la red, con nueva dirección, y con blog actualizado: ErnestoCortes.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

viernes, 11 de diciembre de 2009

Jueves 10/dic/09: En Panamá (II)

I: Buenos días

Gabril García Márquez cuenta cómo, al llegar los gringos a Macondo, se construyeron su propio pueblo con casas prefabricadas y se separaron del resto de la población por medio de una cerca. Dentro del perímetro, los gringos de la compañía bananera vivían prácticamente igual que si estuvieran en un suburbio de su país, con las comodidades a las que estaban acostumbrados, y sin tener que salir para nada a mezclarse con los nativos. Esta imagen, aplicada al realismo mágico de Cien años de soledad, tuvo su origen en casos reales de cotos privados que los norteamericanos construyeron en países latinoamericanos donde tenían intereses especiales, del tipo comercial o del tipo militar. El caso de Panamá era especial, pues se combinaban ambos intereses, y dio como resultado un tejido social muy peculiar, del que se siguen viendo resabios a una década de la partida de los yanquis. Las palabras misteriosas de hoy son: Panamá, Canal, zonians.

II: Oh can’t you see…

La base militar Howard (mencionada en el episodio anterior de esta columna) tiene una pista de aterrizaje de tal longitud, que por un tiempo las autoridades panameñas consideraron la posibilidad de convertirla en el nuevo aeropuerto nacional. Howard es una ciudad dentro de la ciudad, con departamentos, casas, residencias, aeropuerto, bares, cines, teatro, supermercados, instalaciones deportivas y todo lo que se podía necesitar para que los soldados vivieran a gusto y con buena salud, y pudieran realizar una incursión militar aquí, una misión encubierta allá, un asesinato político más allá. Howard era uno de los 250 enclaves militares que los Estados Unidos tuvieron en Panamá durante el siglo XX, y verla desde adentro explica bastante del poderío militar que este país ejerció sobre la región, sobre todo en el último cuarto de ese siglo.

En Panamá funcionaba la Escuela de las Américas, una “universidad antisubversiva” donde militares y policías de todo el continente eran entrenados para espiar, torturar, matar y desaparecer a opositores de los regímenes que contaban con el respaldo y la simpatía de los gringos, en particular a aquellos activistas, guerrilleros o políticos que se inclinaran hacia la izquierda. De esa escuela salieron graduados de renombre tal como Vladimiro Montesinos, Hugo Banzer, Leopoldo Galtieri, y el alumno más famoso, el de estrellita en la frente, Manuel Antonio Noriega. La Escuela de las Américas se trasladó a mediados de los 80s a Estados Unidos, donde todavía funciona, aunque bajo otro nombre y bajo una fachada más cosmética.

III: No semos iguales

En Panamá, aparte de las cuestiones militares, se dio un fenómeno particular del que García Márquez tomó especial inspiración: los “zonians”. Los zonians eran residentes permanentes de la Zona del Canal de Panamá que hasta 1979 estuvo bajo control exclusivo de EU, y que a partir de entonces y hasta 1999 fue conjuntamente administrado por autoridades panameñas y norteamericanas. Los zonians eran gringos que vivían dentro de la Zona (8 km a cada lado y a todo lo largo del Canal) y que (casi) no se mezclaban con los nativos, ni salían a Panamá, pues dentro tenían todo. El zonian más famoso es John McCain, actual senador republicano y excandidato presidencial, nacido en la base Coco Solo, en Panamá. Los zonians formaron, en su tiempo, una sociedad aparte de la que uno todavía encuentra reflejos en Panamá, que ha sido todo un caso aparte en la historia de nuestro continente. Un caso para aprender lecciones, y para no repetir.

IV: Mientras tanto, en la Ciudad de las Palmeras…

Me entero desde acá de que Mario Anguiano presidirá la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Conferencia Nacional de Gobernadores. Hombre, qué bien. Seguramente hará grandes aportaciones a la nación con sus vastos conocimientos de ciencia y tecnología, rubros en los que México está tan necesitado. Ánimo.

Estamos en la red, y a partir de hoy con nueva dirección, que por el momento solo reenvía hacia el blog, pero que pronto será un sitio hecho y derecho: www.ErnestoCortes.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

Martes 8/dic/09: En Panamá

I: Buenos días

En el 2001, Panamá tenía poco tiempo de haber recibido el Canal y los territorios que habían sido posesión norteamericana durante el siglo XX. En un afán de recuperar, en todos los sentidos, el territorio panameño, el gobierno de ese país empezó a darle uso civil a las antiguas bases militares que los Estados Unidos mantenían en el istmo. Fue así como un grupo de colimenses fuimos a dar, en el verano de ese año, a la Base Militar Howard, que poco antes había sido abandonada por los militares gringos, en calidad de participantes en el Festival Mundial de la Juventud. Fueron dos semanas de conferencias, mesas redondas, reuniones de discusión sobre temas políticos y sociales, conciertos, espectáculos de artes escénicas, y mucho, mucho reggaetón provisto por los miles de centroamericanos y caribeños que invadieron el Festival y que tenían un nulo interés en las actividades académicas, pero mucho en el baile y la cerveza. Las palabras misteriosas de hoy son: ALCA, Panamá, viajes.

II: No pasarán (?)

Uno de los documentos formales salidos de ese encuentro fue la Declaración de los Jóvenes Latinoamericanos sobre el ALCA. En ese tiempo Fox estaba necio con que el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas y que el Plan Puebla Panamá, para desmayo de muchos sudamericanos que veían la mano del Tío Sam meciendo la cuna. En el Festival, los representantes de las respectivas mesas de trabajo de un foro de análisis sobre Latinoamérica concluimos, muy gallos nosotros, que el ALCA debía ser repudiado, así que nos lanzamos a la redacción del documento correspondiente (yo era el representante de la mesa de Educación), y a la reunión de firmas.

Con los años, el ALCA sería desechado (bien dijo Hugo Chávez, “¡el ALCA se fue ALCArajo!”), pero algunas de sus premisas más repudiadas en el 2001 tomaron fuerza y acabaron imponiéndose por medio de otros mecanismos: la colaboración militar que tanto rechazábamos entonces se hizo realidad, primero en México con la Iniciativa Mérida, y luego en Colombia con la aprobación, este año, de la instalación de bases militares norteamericanas (que, dicen los entendidos, son para mantener a raya más a Brasil que a Venezuela, en un futuro no muy lejano). Se veía muy bonita la utopía a principios de la década, pero no sabíamos entonces que el siglo y sus cambios no habían comenzado, faltaban unos meses. El siglo XXI y su nuevo paradigma entrarían en vigor hasta el 11 de septiembre de ese año.

III: Por la esquina del viejo barrio…

Estas memorias vienen al cuento porque estoy de vuelta en Panamá, ocho años después, aunque por razones muy distintas. Por una cuestión de conveniencias aeroportuarias, mi mujer (que es quien traza las rutas turísticas en casa) decidió que nos quedáramos acá un día, así que aprovechamos la hospitalidad de un desconocido para ver un (muy) poco de estas tierras. Como he mencionado en otras ocasiones, formamos parte de una comunidad en línea que se ofrece hospitalidad por todo el mundo; en casa hemos recibido a varios viajeros de diferentes países de manera gratuita, y ahora nos toca aprovechar las bondades de esta red de viajeros. En estos días de escasez y aridez, este tipo de intercambios resultan muy valiosos, no solo por el ahorro monetario, sino por la apuesta en una convivencia confiable entre individuos de diversos orígenes. En dos días estaremos en Uruguay, ya les contaré desde allá.

Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

miércoles, 16 de setiembre de 2009

Sábado 13/sep/09: Josmar Flores, el "secuestrador aéreo"




I: Buenos días
“¡Exijo que le den siete vueltas al aeropuerto del DF, tenemos que deshacer un maleficio!”, dicen que dijo el secuestrador. “Uy, pues fíjese que no se va a poder, porque el combustible no alcanza”, fue la respuesta del capitán, que no se inmutó y se tomó con toda seriedad lo que al final se revelaría como una mascarada que, más que glorificar a las fuerzas de la ley y el orden que tomaron el avión, puso en ridículo a las instituciones de seguridad en México, que supuestamente deberían ser las más avezadas en estos tiempos de guerra contra el crimen. Lo curioso del asunto es que todo haya sucedido justo el día en que se anunciaban nuevos impuestos y medidas absurdas como la desaparición de la Secretaría de Turismo (¿y el megaprograma ese de Vive México?). Curioso también es que les hayan dado todas las facilidades a los medios de comunicación para transmitir en vivo desde el lugar de los hechos. Lo chistoso empezó cuando, muy gallitos, los encapuchados subieron las escalerillas del avión a paso veloz y se quedaron atorados en la puerta; el absurdo alcanzó su punto pleno cuando el detenido confesó sonriente que las bombas “eran unas latas de Jumex que llené de tierra y les puse una lucecita”. Las palabras misteriosas de hoy son: de locos, fechas, profetas.

II: Hoy hace un buen día
Estoy dando clases de español a un grupo de holandes@s (y aprendiendo algo de holandés, ya encarrerados), y mis alumnas me cuentan que lo primero que pensaron cuando vieron la fecha 9-9-9 fue en matrimonio, de modo que les pareció increíble que a alguien la fecha se le hiciera buena para secuestrar un avión por revelación divina. Sucede que en Holanda a la gente le gustan este tipo de fechas de cifras coincidentes para casarse. Nada menos, el príncipe Willem Alexander se casó con la argentina Máxima Zorreguieta el 2-2-2, así que la idea de que a alguien se le ocurra una maldad como la del tal Josmar Flores nomás por el tipo de fecha, resulta absurda.

III: “El mar peligra por falta de alimentos”, dice.
Profetas ha habido en todos los tiempos y lugares de la civilización humana. En Colima también tenemos los nuestros, aunque por lo general no lleguen al gran público, dado que criterios editoriales en los medios (y el sentido común, claro) impiden que se difundan en masa los mensajes de los que ven el futuro. Hay por acá un personaje que cada tanto envía sus comunicados a todos los periódicos, intentando llamar la atención de las autoridades para ofrecer una solución (que no describe) a los problemas mundiales. Cito uno de sus comunicados de finales de 2007, respetando la ortografía y la sintaxis originales:

“Mr. Ban ki moon, presidente calderon, gobernador Silverio, presidente bush y al mundo en general, ofrezco que el campesino global levante gigantescas cosechas en todo el mundo y de paso acabar con el calentamiento global, plagas y epidemias apocalípticas, a cambio de 200 dólares por hectárea anuales a nivel mundial por un trabajo de 25 años”. Este personaje asegura que de la humanidad pasará por muchas tribulaciones de aquí al año 2019, “a menos que el mundo en general me de el trabajo que he estado solicitando desde el año de 1979, y si ese trabajo no me lo dan [habrá] muchos problemas de hambre agrícolas, económicos, ecológicos, geológicos y epidemiológicos”.

IV: Politilocos
Hay personas no del todo completas en sus facultades mentales que intervienen en la vida pública para causar hilaridad involuntaria. Aquí en Colima tuvimos en las pasadas elecciones al loquito que se autonombraba precandidato del PRI a la gubernatura y se decía amigo (por Facebook) de Salinas de Gortari y Vicente Fox. Hay otras que causan revuelo momentáneo y distracción salvadora para el gobierno, como el Josmar Flores y su secuestro por orden divina. Hay, sin embargo, otras que de la risa nos han llevado a la alarma, y que son la manifestación posmoderna de la pesada losa de surrealismo político que hemos cargado por tantos años: ahí tienen a Juanito.

Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.

miércoles, 9 de setiembre de 2009

Sábado 5/sep/09: Teatro en la Alacena (III) / Aarón Olivas réquiem

Con Aarón, cuando era mi alumno

I: Buenos días
Cuando uno va a festivales de teatro en calidad de público, o en calidad de actor, siempre tiene la opción de un día decidir no ir al teatro (a menos, claro, que se presente la obra propia), y descansar, porque a fin de cuentas llega un punto en el que resulta agotador tanto entrar en el juego de la ficción, y como en los festivales y concursos se programan muchas obras en pocos días, el exceso de teatro llega a convertirse en un factor a considerar para la salud mental. El problema es cuando se viene a participar en calidad de jurado. Tiene sus ventajas, claro, porque hay deferencias agradables para con uno (hasta me hablan de usted y me dicen “maestro”), y uno opina y la gente escucha; pero por otro lado no hay escapatoria: sea bueno o malo el espectáculo, no hay manera de decir “con permisito, voy al baño” y no volver, sino que al estar sentado en la primera fila, con un público observando las reacciones (y los actores con el rabillo del ojo, ya he estado ahí), ni cómo huir. Nos queda un día de concurso, y ahora sí, después de 14 obras (dos fuera de competencia) estoy apelando a mis reservas de resistencia intelectual y de capacidad de atención. Ya nomás faltan 3. Las palabras misteriosas de hoy son: teatro, réquiem.

II: Acá entre nos
No le digan a nadie, pero ya hay discrepancias en el jurado, y se vislumbra que la decisión final va a estar muy discutida. Aunque hay varias obras que descuellan (del verbo descollar) de manera notable, cada uno tenemos nuestras preferencias y nuestras propias ideas sobre el teatro, de manera que esto se va a poner interesante mañana a la hora de la discusión final y el veredicto. Lo cual es buena señal: quiere decir que hay calidad en las obras presentadas.
El 6o Concurso de Teatro en la Alacena me ha sorprendido gratamente. Cuando me invitaron a venir a Xalapa, no tenía yo idea de a qué tipo de evento venía. Sabía que eran 15 obras de 4 estados, y que las funciones eran en espacios alternativos, pero no me imaginaba qué tanto. Hasta ahora, hemos tenido obras en un bosque, en la mesa de un café, en un parque junto a una laguna (que es usada para efectos dramáticos), en patios, salas y cocinas de casas, y tendremos otras en un gimnasio y en un museo, entre otros lugares. Las funciones en casas han sido particularmente interesantes, porque se trata de obras para público reducido (15, 20 personas), y en varios casos se crea un ambiente de voyeurismo porque hay una sensación de estar siendo un intruso invisible metiéndose en la vida de los otros.

Por otra parte, además de lo artístico, Teatro en la Alacena se ha revelado para mí como un esfuerzo titánico realizado por un puñado de individuos muy entusiastas, que por verdadero amor al arte hacen desde hace 6 años un concurso que abre las puertas a todo el que lo desee (hablando tanto de público como de actores), y que representa un ejemplo para todos los que hacemos teatro en este país.
III: Ars longa, vita brevis
Cambiando completamente de tema y de tono. En los 9 años que llevo dando clases en el Tec de Monterrey Campus Colima he tenido cientos de alumnos. Siempre hay algunos que dejan una marca particular en la memoria, y de los que uno, inevitablemente y sin menospreciar a los demás, dice “est@ muchach@ va a llegar lejos”. Tal era el caso de Aarón Olivas Grisi, un talentoso joven que en su momento fue mi alumno de Art History y con quien, además, tuve el gusto de compartir el escenario tanto haciendo música como teatro. Viajamos a festivales y concursos en varias ciudades, y estuvimos juntos en Latidos, una obra musical en la que él era, literalmente, el corazón, pues sus dotes de extraordinario baterista le dieron el papel protagónico en ese espectáculo de percusiones alternativas concebido y dirigido por Augusto Albanez.
Hace unos días recibí la infausta noticia del fallecimiento de Aarón, y me pesó grandemente, sumiéndome en una depresión silenciosa y solitaria acá en Xalapa. Aarón tuvo una vida veloz, plena y creativa. Fue un artista notable en la música y la producción audiovisual, y nos contagió con su alegría a los que tuvimos el privilegio de conocerlo y tenerlo como amigo. Descansa en paz, querido Aarón. Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.

(La foto de la obra Arena, Voltereta y Drama es de Luis Marín)

Jueves 3/sep/09: Teatro en la Alacena (II)

I: Buenos días
Además de una buena empapada de teatro (llevo 7 obras en 3 días), este viaje a Xalapa ha sido un reencuentro con la extraordinaria cocina de por estos rumbos. Qué delicia los mixiotes, los xocos, los platillos con epazote, el mole hecho en horno de leña, los plátanos fritos, en fin. Y qué decir de las bebidas, tanto civiles como espirituosas: del café de Coatepec a los vinos caseros de Acatlán, donde en estos días se celebran las fiestas de la Virgen de los Remedios, y donde fui amablemente recibido por doña Beatriz, la cronista del lugar y su esposo don Abelardo, el médico del pueblo, de cuya hospitalidad me llevo gratos recuerdos. El Sexto Concurso de Teatro en la Alacena sigue a toda máquina, y hoy tendremos la primera sesión de análisis y comentarios con los otros dos miembros del jurado, el primer corte de caja, como quien dice. Las palabras misteriosas de hoy son: paladar, música, cripticismos.

II: Mientras tanto, en la ciudad de las palmeras…
Me dio mucho gusto enterarme de que el maestro Humberto Gaspar Osorio y un grupo de sus antiguos alumnos fueron premiados en el Encuentro Nacional de Mariachis Tradicionales. Justamente el día que se dio a conocer la noticia yo estaba presumiendo a unos amigos, en casa de Jorge Saldaña, que en Colima tenemos soneros de gran calidad, y que en particular don Humberto Gaspar —además de mariachero tradicional— es reconocido por los huastecos mismos como un huasteco de primera línea, aunque la geografía parezca decir otra cosa.

El mariachi tradicional Los Cocoteros, dirigidos por Artemio Cortez, se trajo la presea Cirilo Marmolejo, por su calidad interpretativa, distinguiéndose así de entre 42 grupos de todo el país que participaron en este encuentro. Por su parte, a Humberto Gaspar se le otorgó la medalla Jerónimo Méndez, por su carrera como arreglista, compositor, intérprete, difusor de la música tradicional a nivel nacional, y maestro. Enhorabuena a don Humberto, por este justo reconocimiento a su larga trayectoria como artista y como formador de varias generaciones de excelentes músicos.

III: Ya que hablamos de música, pero en otro tono…
La Secretaría de la Juventud está convocando a los rockeros locales a que se acerquen al departamento de Comunicación de esta oficina, pues hay en puerta proyectos para la promoción de estas bandas fuera de Colima. Los interesados pueden acudir con Luis Fernando Vázquez, en el segundo piso de la SeJuv, de preferencia con un demo o video de su trabajo. Por cierto, el mismo Luis Fernando anuncia que para este mes habrá una audición para jóvenes interesados en formarse en el CEA, de Televisa. Ya comentaremos de esto en su momento.

A propósito de la Secretaría de la Juventud: aunque Daniel Fierros ha realizado en general un buen trabajo desde que asumió la cabeza de esa dependencia, todavía no tiene bien agarrados todos los hilos de la misma, y le falta poner orden para que la SeJuv marche con los engranajes tan aceitados como los tenía José Manuel Romero. En especial en su secretaría particular necesita apretar tuercas, porque tiene ahí un hueco: hay una desatención grosera al seguimiento de las solicitudes y propuestas que se le llevan, lo cual luego lo deja mal parado, pues para el joven que se queda esperando una respuesta del secretario (que nunca llega), es él quien falla, no cierto incompetente achichincle. Ojo.

IV: Dos comentarios levemente crípticos, dos
Uno. Hace un par de semanas, escribía yo en este espacio sobre la ilógica con que se mueve el diputado Adolfo Núñez, que legisla en sentido contrario y tiene un actuar incoherente en el Congreso Local. Ahora veo que no es el único de ese selecto grupo (los diputados) rodeado por un halo de surrealismo y absurdo. André Breton estaría encantado.

Dos. El gobernador electo Mario Anguiano anunció un programa asistencial para jefas de familia que, entre otras cosas, contempla ayuda económica para pagar gas y electricidad. No pude evitar sonreír cuando leí la noticia: los más agudos y memoriosos saben cuál es el origen de este programa y a quién se le debe, en última instancia. De nada, señoras, fue un placer.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.

Martes 1/sep/09: Teatro en la Alacena (I)


I: Buenos días
Los Pumas estaban jugando tan bonito, y me emocioné tanto de finalmente verlos ganar, que —literalmente— se me fue el avión. Para cuando me di cuenta faltaba menos de media hora para abordar, y para cuando sin aliento llegué a la remota sala 75 de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el empleado de Aeromar me dijo “uy joven, ese avión ya rato salió”. Tuve que pagar una considerable suma de dinero para obtener un boleto para el día siguiente, y ponerme a hurgar entre mis antiguos contactos en el DF para obtener asilo esa noche. Hasta eso, estuvo bien: recuperé el placer de una amistad reencontrada y gocé de su hospitalidad; y, claro, vi a los Pumas ganar por fin, benditos sean Dios y el Tuca Ferreti. Las palabras misteriosas de hoy son: aviones, teatro, amigos.

II: Vine a Xalapa porque me dijeron que…
El Concurso de Teatro en la Alacena es un evento notable que un puñado de exaltados organizan en Xalapa desde hace 6 años. Dicen que surgió porque el Centro de Documentación Teatral cumplía años, y los implicados se debatían entre hacer un pastel y celebrar en cortito, o hacer un concurso de teatro y celebrar en grande, con la comunidad. Se decidieron por la segunda opción, con todo y las dificultades que implicaba, y año con año fueron consolidándose como una referencia importante para los grupos de la región (y de más allá de la región) que se animaban a participar en el reto: el concurso tiene como hilo conductor la condición de que las obras se tienen que presentar en espacios no convencionales, y aprovechar las condiciones de esos espacios para incluirlos en su montaje.

De este modo, Teatro en la Alacena lleva las obras a lugares como restaurantes, mercados, paradas de camión, asilos de ancianos, canchas de futbol, gimnasios, calles que se cierran al tráfico, bibliotecas y cualquier otro espacio que para el director del montaje ofrezca un asidero creativo. En Colima tuvimos algo similar hace un par de años, cuando la Secretaría de Cultura organizó el Primer Festival de Artes Escénicas en Espacios no Convencionales, que llevó 10 espectáculos a todos los municipios del estado, entre mercados, camiones suburbanos, plazas y hasta panteones. La diferencia acá en Xalapa es que no hay una Secretaría de Cultura que apoye; hay un Instituto de Cultura que brilla por su ausencia y que, por lo que me han contado los teatreros de acá, tiene una muy mala relación con los artistas locales. Así, el desamparo oficial en que el gobierno ha dejado a los artistas veracruzanos los impulsa a la autogestión y al ingenio para malabarear y hacer rendir magros recursos sacados milagrosamente de quién sabe dónde.

Cuando fui invitado en calidad de crítico teatral a la Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia en Querétaro, en julio pasado, conocí a Francisco Beverido y a Luis Marín, cerebros (y manos, y pies) del Concurso de Teatro en la Alacena. Ellos me hicieron la propuesta de venir a Xalapa y participar con ellos, esta vez en el rol de jurado del concurso. Yo acepté, por supuesto, y heme aquí, escribiendo la Columna Lítica desde un cuarto de hotel poco antes de salir rumbo al Cerro del Macuiltépetl, donde se presentará la primera obra del concurso: El ogrito, de la quebequense Suzanne Lebeau, bajo la dirección de Roberto Benítez con CAP Teatro. Ya les iré contando de por acá.

III: Córrele, córrele
Como les decía la semana pasada, estoy escribiendo una columna sobre deportes para http://www.colimafutbol.com/. En esta ocasión el tema es nuevamente el atletismo, más concretamente, un análisis técnico y medio político (?) de la carrera en la que participó la colimense Karla Dueñas en el Mundial de Atletismo: el relevo de 4x400, en el que las mexicanas quedaron en último lugar de la clasificación general. Corriendo sin balón aparece cada lunes, por si gustan.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

miércoles, 22 de julio de 2009

Martes 21/jul/09: La Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia (II)


I: Buenos días
Al final de cada función, se realiza una sesión de comentarios y preguntas entre el público y el dramaturgo y/o director, actores y actrices. Dice una señora: “Pues yo no sé mucho de teatro, y no tengo tanto conocimiento como ustedes. Los oigo y se hablan como en clave, entre ustedes se entienden nada más, pero yo le quiero decir al dramaturgo que a mi me gustó mucho la obra y que me hizo sentir muchas cosas, y aunque no lo pueda decir con las palabras elegantes que ustedes usan, sí lo quiero felicitar porque la obra me tocó y me conmovió”. Es la Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia, en Querétaro. Las palabras misteriosas de hoy son: teatro, encuentros, segunda parte.

II: “La química retórica botánica botánica retórica y sistema decimal”
Llegué sin conocer a nadie, y siendo el outsider de la que se adivina como una comunidad cerrada y que se conoce perfectamente entre sí: la élite del teatro joven nacional: actores, dramaturgos, críticos, directores y promotores que se han seguido los pasos unos a otros durante años, que se quieren, se celan, se critican, se alaban y se desmenuzan, según la ocasión. Dice el maestro español Guillermo Heras, coordinador de Iberescena, “somos una familia extraña, la de la gente de teatro: nos amamos y nos odiamos, nos despedazamos después de una función, y luego nos vamos a emborrachar juntos”. Una cantina a la vuelta del hotel, en efecto, se convierte en el centro de análisis nocturno de la jornada, luego de los talleres, las funciones, las sesiones de discusión y las presentaciones de libros. Ahí se argumenta por qué tal obra es más narraturgia que dramaturgia, de qué patas cojea la teatralidad de tal montaje, qué opinaría este o aquel filósofo del texto de fulanito. Ahí se atacan, se ofenden, se reconcilian, y terminan abrazados al calor de los tequilas.

Yo los escucho a todos, y opino más bien poco, al menos en público. Acá en el taller de crítica teatral vine a enterarme de que soy un ignorante y casi casi un irresponsable por no atiborrar a mis lectores con referencias indispensables a los grandes teóricos posmodernos o ya mínimo al análisis aristotélico aplicado a esta obra que acabamos de ver pero que si se fijan, señoras y señores, aunque a ustedes les haya gustado, no cumple con las condiciones exigidas por las necesidades ontológicas de nuestros tiempos, porque no se trata de que una obra nos agrade, sino de que ésta se constituya en punto pivotal para referirnos a la fascinante complejidad del mundo y la soledad irremisible del bípedo implume, imbricado en parámetros semióticos cada vez más paradigmáticos, cuya resolución rapsódica se vislumbra cada vez más distante. Resulta que debería escribir con palabras grandiosas y siempre, siempre, apoyándome en lo que alguien más sabio que yo ya dijo. Además, hay que partir de la certeza que una obra está mal, y de que el dramaturgo no logró transmitir lo que quería. Ya si en el transcurso la obra va ganando puntos, bien por ella, pero aquí la única verdad absoluta es que nadie sabe lo que está haciendo. Excepto yo, el crítico, claro está.

III: “Quién dijo que todo está perdido”
No todo es palabrería y discursos eruditos, por fortuna. También es un maratón de funciones de teatro y lecturas dramatizadas que a fin de cuentas nos enriquecen a los asistentes, y es el punto de reunión para muchos exaltados que, por su cuenta y a veces de manera aislada, está haciendo un gran trabajo por el teatro y la cultura de su comunidad. Ésa es la parte que más me gusta del encuentro, la de convivencia con gente que tiene intereses comunes y una pasión compartida. Regreso a Colima con un montón de contactos con gente de teatro, con un par de invitaciones a escribir en revistas, y con la propuesta para ser jurado de un festival de teatro en Xalapa, dentro de un par de meses. Nada mal, diría yo.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com.

lunes, 13 de julio de 2009

Martes 14/jul/09: Carreritas


I: Buenos días
Se notaba que el evento era organizado por abogados, porque el del micrófono decía “les pedimos a los atletas que tengan un poco de paciencia, los jueces están deliberando y en unos minutos más entregarán su veredicto”. En atletismo, los jueces no “deliberan”, ni tampoco emiten un “veredicto”: es tan sencillo como que el más correlón gana, pero como se trataba de la Segunda Carrera del Día del Abogado, había que expresarse ad hoc. La gente no se desesperaba, al contrario, el ambiente frente a Palacio de Gobierno era de convivencia dominguera entre amigos y familia, unos contentos de haber ganado; otros, como yo, contentos de haberla terminado en pie. Las palabras misteriosas de hoy son: a las carreras.

II: “En aquel tiempo, y muy buen tiempo que era…”

Hace 13 años fui candidato al Premio Estatal del Deporte. En ese entonces era un atleta bastante decente, con una larga lista de carreras regionales y nacionales en los zapatos y muchos kilómetros recorridos. Competía en caminata, en una época en que la marcha mexicana era, junto con la rusa, la más fuerte del mundo: ser campeón nacional prácticamente te aseguraba una medalla en Mundial o en Olimpiada, tan bueno era nuestro nivel en aquel entonces. Sin embargo, cuando entré a la universidad cambié las pistas por las letras, y dejé de mover las piernas como no fuera para desplazarme a ritmos más civilizados y cotidianos. Así pues, fue una bonita experiencia el regresar este fin de semana a esa sensación de moverse velozmente hacia algo, aunque al cuarto kilómetro ya pedía esquina.

III: “Run, Forrest”
A excepción de un pequeño grupo altamente competitivo (y casi todos fuereños), la mayoría de los que participamos en la carrera íbamos en plan de convivencia. Grupos de amigos que se reunieron para correr, parejas de novios o esposos, padres y madres con sus hijos. Como un gesto muy positivo, los organizadores decidieron dar algunos reconocimientos especiales: a la corredora de menor edad (3 años y 3 meses), al corredor más longevo (don José Luis El Cantarrecio, dándole duro a sus 82), y a otro par de corredoras que, a pesar de estar por debajo de la edad de la categoría libre, hicieron un papel destacado.

En general la organización de la carrera fue muy buena, y hubiera sido excelente, a no ser por dos detalles que, si bien no empañaron gravemente el evento, sí deben servir de experiencia si la carrera se piensa convertir en una tradición anual.

Por un lado, la capacidad de convocatoria de la organización rebasó a la misma a la hora de la llegada: a manera de detalle amable, los organizadores regalaron fruta, pero ésta solo fue suficiente para un número relativamente pequeño de atletas: los que llegaron más o menos pronto a la meta (yo alcancé manzana, por suerte), pero a los que llegaron trotando lento o de plano caminando ya no les tocó ni fruta, ni electrolitos. Cuando se acabaron los sueros orales, dieron Coca cola, y cuando ésta se terminó, pasaron a refrescos La Joya, y luego Frutsis, pero nunca dieron agua. Eso me sorprendió, porque hay gente en el Incode con conocimientos de fisiología que sabe muy bien que las bebidas coloridas y gasificadas (peor, la Coca cola) no son precisamente lo mejor para alguien que acaba de correr 5 kilómetros. Hubo buena voluntad, pero no sentido práctico.

Por otro lado, algo que sí fue una falta de respeto para los atletas es que solamente registraron la llegada y el tiempo de los primeros lugares, de modo que los que corrimos más lento nos quedamos sin saber ni en qué lugar quedamos ni el tiempo que hicimos. Si lo organizaron todo para que fuera familiar y de convivencia, no había razón para que la política para registrar llegadas fuera tan elitista y grosera. Hasta en la más humilde carrera de pueblo se registra la lista completa de llegada, nunca había visto que en una competencia solo pusieran atención a unos cuantos. Pero bueno, ojalá que esas fallas en la organización sirvan de aprendizaje y que cada año esta carrera vaya mejorando. En general fue un evento agradable, que reunió a una buena cantidad de gente que se la pasó bien, y eso es para agradecérselo al Supremo Tribunal de Justicia y al Incode.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com.

jueves, 18 de junio de 2009

Martes 16/jun/09: Arturo Hernández / Conciertos



Arturo Hernández: voz y guitarra; Kenny G Orozco: sax; Rodrigo Ramírez: batería; Ernesto Cortés: bajo



I: Buenos días
Cuando era adolescente, una de las bandas de rock que seguía con fidelidad y que admiraba profundamente era El Cerillazo, un cuarteto comandado por Arturo Hernández que hacía música propia, diferente, con un toque especial. No me perdía sus conciertos en Colima, y con el tiempo me fui haciendo amigo de Tapiro, Lalo y Rodrigo, los integrantes de la banda, lo que me permitió aprenderme sus canciones en la guitarra con asesoría personalizada. Más tarde el destino me llevaría a terminar tocando con todos ellos, en diferentes momentos, y en diferentes bandas, además de que mis caminos profesionales acabaron cruzándose con los de los cuatro músicos, también fuera del escenario. Las palabras misteriosas de hoy son: músicos, amigos, invitaciones.

II: “Llegó vestido de mujer / el Diablo hasta la fiesta / y la convirtió en velorio”
Los hermanos de Arturo Hernández también fueron artistas a seguir en mis años de aprendizaje musical. En las creaciones de René, Rabí y Jorge Hernández fui descubriendo la poesía cantada y una manera particular de abordar la guitarra y la canción, sin restricciones entre la trova, el folclor, y el rock. Con los años, no solamente terminaría compartiendo el escenario con todos ellos en múltiples ocasiones, sino que acabaríamos emparentados y ahora son mis tíos - pero esa es otra historia.

La memoria del Cerillazo y los Hernández viene al caso porque hoy en la noche Arturo tendrá una interesante prueba en su carrera musical. Desde hace varias semanas, se realiza en el canal 4 de Guadalajara el concurso Cantautores de verdad a cuya convocatoria se inscribieron miles de canciones y músicos, de los que solo un puñado fueron seleccionados para las etapas televisadas. Fato, el productor y compositor, es el cerebro detrás de esta competencia, en la que Arturo Hernández ha ido avanzando de manera firme en las semanas previas, y que llega a un punto álgido esta noche, para la que Arturo ha elegido interpretar Santa Cecilia, uno de sus temas más logrados. Como se trata de echarle toda la carne al asador, porque es noche definitoria, Arturo carga con dos de sus músicos de cabecera: mi hermano Fidel Cortés en las percusiones, y José Gilberto “Kenny G” Orozco en el sax. Los tres juntos son cosa seria, ya verán. La cita es a las 10 de la noche, por el canal 144 de Sky, no se lo pierdan.

III: Más música
Por otra parte, pero en la misma línea musical, en estos días se está celebrando el Festival Internacional Guitarromanía, que gracias a la iniciativa y el empeño de maestro Simone Iannarelli (excelente guitarrista, por cierto), se realiza en Colima desde hace cuatro años. Hay clases magistrales en las mañanas, en la Escuela de Música de la Universidad de Colima (en el IUBA); y por las tardes, a las 5:30, hay conciertos gratuitos en el Teatro Hidalgo. Los conciertos de gala, digamos, son a las 8:30 de la noche, también en el Hidalgo, por si gustan.

Mañana a las 8:30 de la noche, con mi grupo CuerdaCueroyCanto tendremos un concierto en el Centro Cultural Mexiac, a manera de repetición del que dimos hace un par de semanas y que parece que gustó mucho, con el repertorio variadito que iba de Café Tacvba a Pink Floyd, y con la exhibición de pinturas de Marisol d’Estrabeau. Los invitaría, pero es privado, para los integrantes de un taller de museología que vienen de 11 estados, convocados por la Secretaría de Cultura, así que mejor luego les aviso del siguiente.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com


El de la izquierda es Arturo Hernández, el de la derecha soy yo.

viernes, 12 de junio de 2009

Jueves 11/jun/09: El padre Óscar Llamas



I: Buenos días
Recuerdo muy bien la escena: mi mamá y yo estábamos en la sala de la casa de la familia Llamas, en Tuxpan, Jalisco; yo tenía cuatro años, e íbamos en plan de visita social. Cuando apareció Óscar Llamas bajando las escaleras, mi mamá le dijo “Buenos días, padre Óscar”, a lo que él respondió con una enorme sonrisa, pues era la primera vez en su vida que alguien lo saludaba así: había tomado los votos sacerdotales apenas el día anterior. Las palabras misteriosas de hoy son: bodas de plata.

II: Casi verano del 84
Los muy futboleros y memoriosos se acordarán de ese día porque Zelada le paró un penal a Eduardo Cisneros, y definió la suerte de la final Chivas – América, donde los azulcremas, con un hombre menos, se llevaron el partido por 3-1. Yo sé esto porque lo vi recién en Youtube, pero el partido no lo miré, ese día, a esa hora, estaba yo en misa.

Medio pueblo estaba paralizado frente a sus televisores. El otro medio pueblo estaba en el templo del Señor del Perdón, porque se registraba un evento del que no a diario se podía ser testigo: la ordenación de un sacerdote, en Tuxpan; además, de un muchacho conocido y apreciado en la comunidad. La ocasión convocó también a muchos venidos de fuera, visitantes que fueron repartidos en las casas de los amigos y parientes — con mis abuelos paternos se quedaron dos monjas. El ambiente de solemnidad de la ceremonia daría paso a la celebración en grande: que en el llamado Pueblo de la Fiesta Eterna —con sus 380 santos al año— hubiera un nuevo padre no era poca cosa.

A mi me impresionó la misa, el ritual de la ordenación. En ese tiempo no habría podido explicarlo, pero ahora sé que me intrigaba el cómo un amigo de la casa, una presencia constante en mis pocos años de vida, pasaría a ser ahora un hombre de Dios, un representante Suyo en la tierra. Era un misterio mayor lo que estaba presenciando, y lo viví con una mezcla de curiosidad, arrobamiento y respeto.

III: Tiempo

Años después, visitamos al padre Óscar en Colima, y asistimos a una representación del grupo de teatro pastoral de su parroquia. Aunque yo seguía siendo un niño, recuerdo que para entonces ya el padre se veía más canchero, con más presencia, más firme en sus zapatos eclesiásticos. Y continuó la relación, un tanto más esporádica, pero siempre cordial y cariñosa.

Fue Óscar Llamas uno de los primeros en visitarnos el día que mi mamá murió, y fue él quien ofició la misa correspondiente. Después vendría un período de varios años de distanciamiento, hasta que nos volvimos a encontrar en Colima, y se reanudaría la amistad. Luego, él se fue a Tuxcacuesco, si no mal recuerdo, y finalmente volvió a Colima, para hacerse cargo de la parroquia de San Felipe de Jesús, el céntrico “Beaterio”. Durante todo este tiempo, se fue convirtiendo en una presencia constante en los medios, y una figura apreciada en la sociedad colimense.

IV: Aniversario
Con los años, dejé de ir a misa (y comencé a celebrar Hannukah y Rosh Hashaná además de Navidad), pero el aprecio por el padre Óscar Llamas continuó, más allá de las cuestiones religiosas. Aunque no nos frecuentamos socialmente, cuando la casualidad nos hace coincidir hay un gusto recíproco por encontrarnos, y siempre se desgranan pláticas agradables, sea en alguna calle del centro o en su oficina. Ahora que se celebraron sus bodas de plata con la iglesia, sentí a la vez un sobresalto (“cómo han pasado los años”) y un gusto sincero, pues un cuarto de siglo fiel a su vocación es algo más que notable, y digno de ser celebrado con creces.

Felicidades, pues, al padre Óscar Llamas por sus 25 años de sacerdocio, que vengan muchos más.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com