jueves, 16 de abril de 2009
Jueves 16/abr/09: El actor que parte
I: Buenos días
Christian abrió la puerta camuflada en el fondo de barro del escenario, y lentamente giró el picaporte, para revelar una tajada de intensa luz blanca que recortó su cuerpo en el marco. Giró y enfrentó al público una última vez; recorrió con la mirada a sus compañeros en la escena, y en el momento en que Antony Hegarty al piano daba el último acorde de Bird Gehrl, Christian cerró los ojos y se dejó caer de espaldas, al vacío, ante la conmoción ahogada del público. En la sala del teatro Quat’ Sous, en Montréal, quedó solo la luz entrando desde la calle por la puerta, resplandor que al apagarse, dio paso al torrente de aplausos de los que se dan de pie. Cuatro metros más abajo, en la calle, Christian se levantó rápidamente del colchón cubierto de nieve recién caída que lo había recibido, y corrió descalzo, temblando de frío, a la salida de emergencia del edificio, montó volando dos tramos de escaleras y llegó sin aliento al escenario, donde sus compañeros recibían la ovación, que se redobló al hacer su entrada Christian Rangel, que esa noche estrenaba Chasseurs, dirigido nuevamente por Éric Jean, enfant terrible del teatro francocanadiense. Las palabras misteriosas de hoy son: teatro, partidas, amistad.
II: El regreso
Una de las ovaciones más cálidas y largas en que he participado se la dimos a Silverio Palacios y a Joaquín Cosío al final de Emigrados, que presentaron en el Teatro Hidalgo, de Colima. Muchos de los presentes esa noche habían conocido a Silverio desde antes de que se fuera al DF a continuar la carrera teatral para la que el pueblo ya le quedaba chico. Así pues, verlo regresar, luego del triunfo y la fama, era ver al profeta en su tierra, siendo recibido con honores. Al teatro al aire libre en el Parque Regional se le puso el nombre de Silverio Palacios, y ahora cada vez que viene a Colima se le trata con la deferencia correspondiente y es noticia, se le entrevista, se hacen ciclos de cine en su honor, es fotografiado, lo buscan. Sin embargo, esos reflectores no estaban ahí cuando un buen día el joven artista agarró y se fue, como diría la canción, “con su espada de madera / y zapatos de payaso / a comerse la ciudad”. Como luego sucede, las partidas no son la noticia; lo son los regresos triunfantes.
III: Le coeur est un oiseau
El convenio que existe entre el gobierno del estado de Colima y el de la provincia canadiense de Québec ha permitido que, en los últimos años, decenas de artistas jóvenes hayamos ido y venido para hacer obras de teatro, cortometrajes, exposiciones de artes plásticas, talleres de artes varias, espectáculos de danza, lecturas de poesía y otras actividades que han enriquecido de manera importante la vida cultural colimense, y que han abierto una ventana de muy buenas luces donde nuestros vecinos de más al norte nos ven desde el arte. Christian Rangel, junto con los actores del grupo Cuatro Milpas, fue uno de los primeros beneficiarios de este convenio, y esos iniciales ires y venires a Québec dieron como resultado la coproducción de Cuerpos Extraños/Corps Étrangers, una obra que abrió camino para otras colaboraciones en escenarios entre colimenses y quebequenses: la ya citada Chasseurs (con Christian, Nelly Magaña y Héctor Castañeda, de Colima), Mariana Olas (producida, igual que Cuerpos…, por Janet Pinela), Ganas de vivir (Élodie Lombardo y Georgina Navarro) y Puercoespín (Héctor Castañeda, traduciendo y dirigiendo la obra de David Paquet).
Todo este recuento viene al caso hoy porque, mientras usted está leyendo esto, el actor colimense Christian Rangel va en un avión rumbo a Montréal, por quinta ocasión, esta vez con un contrato (su tercero) para trabajar nuevamente en el Quat’ Sous, emblemático espacio para el teatro contemporáneo francocanadiense. Después de haber actuado en más de una veintena de obras a lo largo de 9 años en Colima, Christian emigra ahora que otros públicos reclaman el concurso de sus teatrales esfuerzos.
Tuve el enorme placer de compartir el escenario con él en cuatro obras de teatro, y de disfrutar de una cercana amistad y un entendimiento muy especial con Christian. Compartimos una casa en Montréal y vivimos memorables aventuras dentro y fuera de la escena; aprendí mucho de él, y me alegré grandemente cuando supe que regresaba a esa hermosa isla en el río Saint Laurent —donde se le conoce y se le quiere— dispuesto a comerse la ciudad. Seguramente volverá con una estatura aún mayor, a cosechar las merecidas ovaciones en su tierra. Hasta entonces.
La Columna Lítica se publica también en hipertexto: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com
sábado, 27 de setiembre de 2008
Martes 23/sep/08: Rent versión Colima
I: Buenos días
Cuando abrí el programa de mano y vi que las primeras dos palabras de la sinopsis estaban escritas con faltas de ortografía, me dio mala espina. Sin embargo, respiré profundo y decidí no empezar con prejuicios. Rent, en versión colimense, bajo la dirección de Héctor Castañeda Arceo, era mi intento de reconciliación con el teatro musical, así que había que ponerle filosofía. La palabra misteriosa de hoy es: Rent.
II: Viva la vie bohème
Sé que decir esto es un sacrilegio, pero a mí no me gustó la dramaturgia, el texto en sí. Hablar mal de Rent es tan osado como si hablara mal de Jesuschrist Superstar o de Hair, pero, sinceramente, me pareció una aproximación ya tardía y un tanto agotada al tema del SIDA, que ya había sido ampliamente y mejor tratado (Angels in America es una obra maestra al respecto, por ejemplo), y un discurso trasnochado sobre la vida bohemia, con un mensaje que no parece muy propositivo: dice el texto que “lo opuesto a la guerra no es la paz, sino la creación”, sin embargo, los personajes (con excepción de Maureen, muy bien interpretada por Mónica Guzmán) no se ven tan creativos ni proactivos que digamos: Roger tarda un año para hacer UNA canción. Esa idea de que viva la bohemia y viva la pobreza estaba muy bien para Puccini, pero a estas alturas es un idealismo superado. El final es soso y flojo, muy happy end gringo. En fin, pero eso el texto.
El trabajo de la compañía que lo presentó es otro boleto. A pesar de ser una obra laaarga como la cuaresma (dice mi mujer, “larga como puteada de tartamudo”), el desempeño sobre el escenario es muy bueno, y se nota que l@s intérpretes se prepararon a conciencia en el aspecto técnico: los arreglos de las voces son casi impecables y tienen momentos soberbios (como en Tiempos de amor, al inicio del segundo acto); César Kiroz hizo un excelente trabajo, tanto sobre la escena como fuera de ella, en el trabajo vocal. La dinámica sobre el escenario es coherente y creativa, y las actuaciones están firmes y bien conducidas, sobresaliendo labores como la de Héctor Montes de Oca, en un arriesgado papel del travesti Ángel, que interpretó con aplomo y gracia. Adelina Velázquez, en el rol de Joanne, canta, baila y actúa con la soltura que le dan sus años en el negocio: desde la adolescencia ha hecho teatro, con directores como Rubén Martínez, Augusto Albanez, y, ahora, con CincoMedios. Rosario Gómez le pone la sensualidad y el poder justos a Mimi, y en general los 8 protagonistas, y los 7 de apoyo (más dos payasos colados, muy buenos pero un tanto metidos con calzador) hacen un trabajo de profesionales bien plantados sobre la escena. Por otra parte, detalles muy pequeños dan idea sobre la preparación y los recursos de este grupo: en Tiempos de amor el micrófono de Karina Castañeda (en el papel de la terapeuta) falló en un momento crucial, y Armando Huerta resolvió de inmediato pasándole su micro con naturalidad para que ella siguiera cantando, como si nada. Es una cosa mínima, pero ahí es donde se ve el trabajo de esos nueve meses de la mano del director, en la solución de los detalles inesperados.
Hacer la música en vivo fue un riesgo que se solventó a medias. Aunque aparece en los créditos como director musical, era evidente que el bajista Guillermo Campa no se sabía la mitad de las canciones, y se la pasó dando notas en falso y mirando el diapasón de la guitarra frente a él, tratando de dilucidar los acordes sobre la marcha. Eso se puede hacer en el jamming en un bar, pero no sobre un escenario de teatro. En contraparte, la tecladista Fernanda Aguilar sostuvo la obra enterita con su excelente trabajo: en vez de confiarse en la memoria y la vibra, como su compañero bajista, siguió fielmente las partituras, con finos resultados. El mérito de la música de esta obra es de ella, de punta a punta.
En general, Rent fue una obra bien dirigida, donde se vio el compromiso y la dedicación a un proyecto, además del talento bien encausado, y la experiencia del director, que en su primera aventura musical se lanzó con todo. Me parece que se podrían haber eliminado varias escenas para restarle media hora al espectáculo, sin perjuicio de la historia, y eso la hubiera hecho más digerible, aunque no sé si era eso posible, por razones legales. Finalmente, no puedo decir que me reconcilié con el género, pero sí iría a ver el siguiente musical de Héctor Castañeda: hay calidad y talento.
III: Allende las fronteras
Mañana por la noche un trío de colimenses ofrecerá la primera función de una temporada en el Monument National de Montréal, con Ganas de vivir, una coproducción de la Compañía de Danza y Arte Escénico de Colima y la compañía montrealesa Les Soeurs Schmutt, espectáculo del que hablaremos en detalle el jueves. Mañana, pues, Cristóbal Barreto, Georgina Navarro y Susana Barrera combinan su talento con el de l@s artistas quebequenses para este espectáculo de danza-teatro. Merde à vous, mes amis, je vous embrasse.
Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.
viernes, 30 de noviembre de 2007
Sábado 1/dic/07: Like a virgin
“Después de darle un mordisco me di cuenta de la imagen. Me miraba fijamente y mi primera reacción fue de temor, pero luego me di cuenta de lo especial que es. La puse en una caja plástica con algodones y la he guardado con respeto todos estos años”. Son las palabras de Diana Duyser, residente de Hollywood, Florida, quien en 1994 descubrió una imagen de la Virgen María en el sándwich que se acababa de preparar. Diez años después, logró vender el sándwich mordido, en 28 mil dólares. Las palabras misteriosas de hoy son: de vírgenes.
II: Que llueva que llueva
En mi percepción personal, los años posteriores a la devaluación de diciembre del 94 fueron pródigos en apariciones de vírgenes y cristos. Manchas de humedad en paredes y pisos, nudos en árboles, y formaciones rocosas, fueron susceptibles de ser identificados como imágenes divinas. Recuerdo cierto período en el que cada semana TvAzteca daba cuenta de una nueva aparición en una vecindad, en un jardín, en una casa, en fin. La que más cobertura recibió en México, en su momento, fue la Virgen del Metro.
La Virgen del Metro fue una mancha de humedad identificada como la figura de la Guadalupana en julio de 1997 en los andenes de la estación del metro Hidalgo, en el DF. Empezaron por ponerle veladoras, y luego, a través de colectas, se le construyó un altar en una de las salidas de la estación, donde se hacían largas filas de gente que iba a presentar sus respetos a la imagen.
Ya más recientemente, en 2005, a la entrada de una mina abandonada en el cerro del Tepetate se reportó la aparición de una virgen, la de la Montaña, que no tuvo tanto éxito comercial como otras. Luego, en Dallas, Texas, una familia encontró en un árbol hace poco otra imagen de una virgen que sigue siendo venerada. El árbol, por cierto, fue puesto a la venta por internet en septiembre de este año, por 5 mil dólares. Hablando de negocios, la empresa Sinduvel, fabricante de veladoras, tiene en su inventario bujías conmemorativas de la Virgen del Metro y de la Virgen de la Montaña, por si a usted se le ofrecen.
III: En Colima también, cómo no
Antier por la noche todo mundo hablaba de eso y medio Colima pasó por la calle Constitución para observar la “aparición” de la Virgen en un espectacular que promociona a una tienda de ropa. Tuvieron que cerrar la calle, se organizaron rosarios, y pronto la cosa fue subiendo de tono: hoy, escuché a alguien que dice que también se apareció una imagen del Papa (Juan Pablo II, por supuesto).
Esa noche estaba compartiendo poesía y cervezas con un grupo de amigos quebequenses, artistas de diversas disciplinas que andan por estos rumbos. Ellos, encantados. Fascinados con el México mítico y mágico que encuentra vírgenes por doquier, revisando las fotos, contando la anécdota, maravillándose con la fe de la gente de acá, ellos que en los 60s rompieron violentamente con la iglesia católica y que incluso convirtieron las palabras clericales en malas palabras (ostie, calice, tabarnacle, sacrement, crisse, son algunas de las más malas palabras que puede uno pronunciar en Québec).
Ahora Colima no solo es noticia nacional por los temblores o los decomisos de droga, tuvimos nuestro minuto de fama con el reporte de Marcia Castellanos para TvAzteca que, faltaba más, dio cobertura al asunto. Los que deben estar felices son los dueños de la tienda, que han recibido una publicidad impresionante, sin haber pagado un centavo de más.
IV: C’est le Nouveau Québec
Hablando de otra cosa, pero a propósito de los québecois, decía antier una amiga de Montréal que Colima se está convirtiendo en el Nuevo Québec. De manera regular, artistas de la única provincia francófona canadiense están viniendo a Colima para trabajar en proyectos artísticos y culturales. La semana pasada, por ejemplo, tuve la oportunidad de trabajar nuevamente con el director de teatro Éric Jean, quien dirigirá un montaje que presentaremos a finales del mes de marzo del próximo año con la compañía Cuatro Milpas Teatro. A media semana llegó a Colima el músico multiinstrumentista Némo Venba, quien ya se ha presentado aquí y de quien escucharemos noticias pronto. Desde hace varias semanas, anda por acá la coreógrafa Élodie Lombardo, quien está preparando una coproducción internacional en la que participa su compañía, Les soeurs Schmutt. Durante esta semana que termina, los poetas Yannick Renaud y Catherine Lalonde anduvieron de restaurante en bar, leyendo poesía en francés y en español a los comensales, en improvisados recitales. En fin, que la hermandad entre Colima y Québec sigue rindiendo frutos y alimenta mutuamente los escenarios de ambas provincias, para beneficio del movimiento cultural.
Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com. En mi blog hay una foto de la Virgen del Sándwich, por si creían que era broma: ernestocortes.blogspot.com.
miércoles, 12 de setiembre de 2007
La crónica de Dawson College, versión completa
Son las 12:35 del día. Hace frío y los nubarrones que cubren por completo el cielo de Montréal presagian lluvia. Kimveer Gill, de 25 anos, originario de Laval, Québec, sale de su auto, un Pontiac Sunfire, y abre la cajuela. Gill esta vestido enteramente de negro, usa botas altas y un corte de pelo à la mohawk que, añadidos a su 1.80 de estatura, le dan un aspecto impresionante. De la cajuela saca una carabina semiautomática 9 mm, una pistola 45 mm, y una bolsa conteniendo un fusil calibre 12 mm capaz de disparar 4 balas a cada tiro del gatillo. Cierra la cajuela y se enfila a la entrada de la escuela frente a la cual se acaba de estacionar. Le quedan 20 minutos de vida.
El Dawson College se encuentra entre las calles Maisonneuve y Sherbrooke, en el corazón de Montréal, en la zona de los rascacielos, los bufetes de abogados, las oficinas de transnacionales, el dinero. Es una escuela anglófona con una población de 10,000 alumnos, que recién volvieron a clases la semana pasada. Los estudiantes que se encuentran afuera del edificio, fumando, ven a Kimveer Gill caminar hacia ellos empuñando un arma de grosor tan descomunal y de aspecto tan irreal, que la primera impresión es que se trata de un actor que esta participando en el rodaje de una película. Las armas no son algo que se vean comúnmente en Canadá, menos en Québec, de manera que la idea de que una persona pueda entrar armada hasta los dientes a una escuela no suena plausible. Esto no es Columbine, no estamos en Estados Unidos. Gill se encarga de disipar esta impresión cuando comienza a disparar hacia los estudiantes de manera metódica, el rostro sin expresión, sin perder la calma, sin gritar, fríamente. La gente corre a refugiarse dentro de la escuela. El atacante los sigue.
Los policías tardan solo 3 minutos en llegar y entrar en acción. Hace 17 años había ocurrido algo similar, cuando un hombre armado mató 14 estudiantes del Politécnico. En aquella ocasión la policía solamente acordono el área y espero refuerzos, mientras el tirador controlaba el interior de la escuela. Esta vez no es así. Los primeros dos policías que llegan al lugar entran inmediatamente a la escuela y comienza la caza del cazador. Dentro de la escuela, Gill se dirige a la cafetería, donde dispara al azar sobre los estudiantes corren. Una chica en particular capta la atención del tirador, quien dispara nueve veces sobre ella. Es Anastasia de Sousa, tenía 18 años y acababa de entrar a la universidad. Alrededor, todo es confusión y carreras desesperadas, alumnos que corren a refugiarse en los salones y que hacen barricadas con todos los muebles que pueden, gente llamando al 911 desde sus celulares, gritos de « get out, get out ». Los policías llegan a la cafetería, donde Gill tiene a dos hombres tomados como rehenes. Todo ocurre a velocidad de bala: el atacante es herido en un brazo, y al darse cuenta de que va a ser copado por la policía, saca su pistola calibre .45 y se da un disparo en la cabeza. Los oficiales corren a tratar de reanimarlo, pero es en vano. Inmediatamente cargan el cuerpo en vilo y lo sacan de la escuela, ante el temor de que tenga una bomba. Desde su oficina en el 12o piso del edificio de enfrente, el presidente de la empresa Strategie Marketing toma la fotografía de un hombre vestido de negro con la cabeza destrozada en medio de un charco de sangre. Es el horror con el que despertara la ciudad el día de hoy. Comienza a llover sobre Montreal.
La noticia me alcanza camino al teatro, en un restaurante mexicano. Los detalles son todavía confusos, pero el dolor es inmediato. “Esto no puede estar pasando, no en Montréal”, me digo, y sé que es la misma sensación de toda la gente alrededor. Hace pocos días, escribiendo a unos amigos, había dicho que “Montreal es como New York, pero sin la contaminación, sin la discriminación y sin el miedo”. Hoy me entristece no poder decir lo mismo. Hoy sobre la ciudad se cierne el fantasma del temor, de la inseguridad, del dolor.
Kimveer Gill dejo mucho material personal tras de si. Gracias a su pagina web, hoy se tiene mas o menos un perfil de su personalidad y se tienen algunas pistas de por que hizo lo que hizo. Era aficionado a la musica gotica y a la cultura que la rodea. En algunas fotos se puede ver que en su cuarto tiene posters de varias bandas de metal y de Marilyn Manson. Eso me llevo a una reflexion : Cuando el cineasta Michael Moore entrevisto a Marilyn Manson y le pregunto que qué opinaba de que se le senalara como el culpable de la violencia en las escuelas de Estados Unidos, el cantante dijo « Yo no he matado a nadie, pero Bill Clinton esta ordenando bombardeos cada dia, y nadie culpa a Bill Clinton de la violencia que ocurre en EU ». Casi olvido que estoy viviendo en un pais en guerra, y que la aparente paz que vivimos en Montreal no puede mantenerse ajena a lo que Ottawa esta haciendo en Afganistan. Stephen Harper se mantiene empecinado en enviar soldados a pelear una guerra que nadie entiende y que nadie apoya aqui. La semana pasada regresaron los cuerpos de 4 soldados muertos por fuego amigo, y se reavivo el debate sobre el sinsentido de la intervencion canadiense en el medio oriente. El primer ministro hizo oidos sordos y el fin de semana anuncio el envio de mas tropas para seguir alimentando la maquinaria de la guerra. Ayer, uno de sus gobernados siguio el ejemplo de las armas y de la violencia absurda, con el resultado de una estudiante muerta y 20 heridos.
Hoy Montréal amanecio nublado. Hoy vivimos un dolor indecible en la ciudad.
(Publicada por primera vez en el Diario Avanzada, de la ciudad de Colima, el 15/sep/07)
Jueves 13/sep/07: Dawson College
I: Buenos días
Hoy hace un año, estaba yo comiendo en un pequeño restaurante mexicano de la calle Saint Laurent, en Montréal, viendo por primera vez en mi vida un episodio del Chavo del Ocho. Cuando terminó el programa, la señora de la caja comenzó a pasar de canal en canal y se detuvo en CNN, donde un titular pregonaba “tiroteo en Montréal”. Tres minutos después, todos en el restaurante teníamos los ojos llenos de lágrimas y no podíamos creer las imágenes de la pantalla, que mostraban a estudiantes corriendo despavoridos, apenas a un par de kilómetros de donde estábamos. Hoy quiero compartir con ustedes parte de la crónica que escribí entonces sobre los hechos de ese día. Las palabras misteriosas de hoy son: tiroteo, escuela.
II: “La vida es un videojuego”, escribió Gill
Son las 12:35 del día. Hace frío y los nubarrones que cubren por completo el cielo de Montréal presagian lluvia. Kimveer Gill, de 25 anos, originario de Laval, Québec, sale de su auto, un Pontiac Sunfire, y abre la cajuela. Gill esta vestido enteramente de negro, usa botas altas y un corte de pelo à la mohawk que, añadidos a su 1.80 de estatura, le dan un aspecto impresionante. De la cajuela saca una carabina semiautomática 9 mm, una pistola 45 mm, y una bolsa conteniendo un fusil calibre 12 mm capaz de disparar 4 balas a cada tiro del gatillo. Cierra la cajuela y se enfila a la entrada de la escuela frente a la cual se acaba de estacionar. Le quedan 20 minutos de vida.
El Dawson College se encuentra entre las calles Maisonneuve y Sherbrooke, en el corazón de Montréal, en la zona de los rascacielos, los bufetes de abogados, las oficinas de transnacionales, el dinero. Es una escuela anglófona con una población de 10,000 alumnos, que recién volvieron a clases la semana pasada. Los estudiantes que se encuentran afuera del edificio, fumando, ven a Kimveer Gill caminar hacia ellos empuñando un arma de grosor tan descomunal y de aspecto tan irreal, que la primera impresión es que se trata de un actor que esta participando en el rodaje de una película. Las armas no son algo que se vean comúnmente en Canadá, menos en Québec, de manera que la idea de que una persona pueda entrar armada hasta los dientes a una escuela no suena plausible. Esto no es Columbine, no estamos en Estados Unidos. Gill se encarga de disipar esta impresión cuando comienza a disparar hacia los estudiantes de manera metódica, el rostro sin expresión, sin perder la calma, sin gritar, fríamente. La gente corre a refugiarse dentro de la escuela. El atacante los sigue.
Los policías tardan solo 3 minutos en llegar y entrar en acción. Hace 17 años había ocurrido algo similar, cuando un hombre armado mató 14 estudiantes del Politécnico. En aquella ocasión la policía solamente acordono el área y espero refuerzos, mientras el tirador controlaba el interior de la escuela. Esta vez no es así. Los primeros dos policías que llegan al lugar entran inmediatamente a la escuela y comienza la caza del cazador. Dentro de la escuela, Gill se dirige a la cafetería, donde dispara al azar sobre los estudiantes corren. Una chica en particular capta la atención del tirador, quien dispara nueve veces sobre ella. Es Anastasia de Sousa, tenía 18 años y acababa de entrar a la universidad. Alrededor, todo es confusión y carreras desesperadas, alumnos que corren a refugiarse en los salones y que hacen barricadas con todos los muebles que pueden, gente llamando al 911 desde sus celulares, gritos de « get out, get out ». Los policías llegan a la cafetería, donde Gill tiene a dos hombres tomados como rehenes. Todo ocurre a velocidad de bala: el atacante es herido en un brazo, y al darse cuenta de que va a ser copado por la policía, saca su pistola calibre .45 y se da un disparo en la cabeza. Los oficiales corren a tratar de reanimarlo, pero es en vano. Inmediatamente cargan el cuerpo en vilo y lo sacan de la escuela, ante el temor de que tenga una bomba. Desde su oficina en el 12o piso del edificio de enfrente, el presidente de la empresa Strategie Marketing toma la fotografía de un hombre vestido de negro con la cabeza destrozada en medio de un charco de sangre. Es el horror con el que despertara la ciudad el día de hoy. Comienza a llover sobre Montreal.
La noticia me alcanza camino al teatro, en un restaurante mexicano. Los detalles son todavía confusos, pero el dolor es inmediato. “Esto no puede estar pasando, no en Montréal”, me digo, y sé que es la misma sensación de toda la gente alrededor. Hace pocos días, escribiendo a unos amigos, había dicho que “Montreal es como New York, pero sin la contaminación, sin la discriminación y sin el miedo”. Hoy me entristece no poder decir lo mismo. Hoy sobre la ciudad se cierne el fantasma del temor, de la inseguridad, del dolor.
III: “También tenemos información amable”
Eso fue hace un año. Volviendo de golpe a Colima, me alegra tener también buenas noticias. Hoy en la tarde se entrega el Premio Estatal de la Juventud, en cuya área de Artes Escénicas los organizadores me distinguieron este año con la invitación a fungir como miembro del jurado, en virtud de que recibí este premio hace dos años. Aunque no puedo revelar el nombre de los ganadores, sé que es una ocasión especial porque uno de los premiados hace historia al recibir por segunda ocasión esta presea, en un rubro distinto al de la primera vez, lo cual se suma a las tres menciones honoríficas que ha coleccionado desde principios de esta década. Felicidades a él y a todos los ganadores.
La crónica completa, más este y otros textos, están en la red: ernestocortes.blogspot.com. El correo: ernesto@cuerdacueroycanto.com
jueves, 23 de agosto de 2007
Fotos y crítica de Cuerpos Extraños
http://www.conaculta.gob.mx/saladeprensa/index.php?indice=3&fecha=2006-04-07 Sala de prensa de Conaculta, entrevista a Janet Pinela sobre Cuerpos Extraños
http://www.voir.ca/artsdelascene/artsdelascene.aspx?iIDArticle=43250 Crítica del periódico cultural Voir, de Montréal, Canadá.
http://www.cyberpresse.ca/article/20060906/CPARTS04/609061055/5021/CPARTS Crítica del diario La Presse, de Montréal
http://fugues.vortex.qc.ca/main.cfm?p=100&Article_ID=7805 Crítica en la revista Fugues, de Montréal
http://www.voir.ca/artsdelascene/fichespectacle.aspx?iIDSpectacle=69394 Críticas del público que asistió a la representación en Montréal
Jueves 23/ago/07: Cuerpos Extraños
I: Buenos días
Como les decía la semana pasada, este lunes comenzaron a circular nuevos billetes. Como ya otros columnistas locales se han ocupado de ello, no insistiré mucho sobre el hecho de que desaparecieron el águila pejista, como era mi intención hace siete días. Nada más puntualizo algo: el hecho de que los nuevos billetes de 20 pesos sean de menor tamaño obedece a que la Novena Emisión de billetes emitida por el Banco de México (desde el 21 de noviembre del año pasado) sigue lo marcado por la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos en el sentido de que los billetes deben contener características que faciliten su identificación por parte de personas invidentes; en este caso, marcas sensibles al tacto, y tamaños diferenciados. A partir de este año, los billetes de 20 pesos miden 9 milímetros menos que los anteriores. Los de 50, 2 menos; los de 100, 21 menos; los de 200, 14 menos; los de 500, 7 menos; y solamente los de 1000 mantendrán su tamaño anterior. Estos cambios se darán de manera paulatina entre el 2007 y el 2009. Pero este no es el tema, en realidad; la cosa es que como ya había prometido hablar de eso, no lo quería dejar así nomás. Las palabras misteriosas de hoy son: teatro, sensualidad, violencia.
II: Corps Étrangers
Esto es un secreto, así que no le digan a nadie: en la compañía Cuatro Milpas Teatro tenemos un indicador muy particular cada vez que presentamos la obra Cuerpos Extraños: si al menos una persona del público abandona la representación, respiramos tranquilos, pues quiere decir que estamos haciendo las cosas bien. Si todos los asistentes resisten a pie firme la función de inicio a fin, nos preocupamos: algo está fallando. Y no es que hagamos teatro con la intención de correr al público de la sala, ni muchos menos, no me malinterpreten; lo que pasa es que esta es una obra provocadora que, sobre todo acá en Colima, hace que mucha gente se incomode, sea porque no está acostumbrada a ver algo así sobre el escenario, o porque le remueve algún secreto oscuro en los adentros, y prefiere no enfrentarse con su propia conciencia.
Cuerpos Extraños es una coproducción entre instituciones y artistas de Colima y de la provincia canadiense de Québec, que dio inicio hace más de tres años, con los ires y venires de actores y creativos de allá para acá y viceversa. El trabajo de montaje en sí, se realizó aquí en Colima a lo largo de 15 agotadores días durante los cuales trabajamos hasta 10 horas diarias con un método muy particular, bajo la dirección de Éric Jean, enfant terrible del teatro canadiense: la improvisación, la intuición, la víscera, tenían más peso que la razón, lo académico y lo cerebral. Nacido de improvisaciones dirigidas, el texto final, tras dos semanas de trabajo, resultó algo muy diferente a aquel con el que se había empezado, y aún a lo largo de las funciones hemos seguido agregando y quitando elementos, modificando líneas, acentuando detalles. Es una obra que sigue viva, y que crece cada noche.
Compuesta por nueve escenas (más un prólogo) de aparente independencia entre sí, Cuerpos Extraños fue creada a partir de dos temas centrales: la sensualidad y la violencia. Pascal Brullemans, el autor, tejió un entramado poético sobre el que se fue desarrollando la pieza con las aportaciones de los actores, surgidas de la cultura mexicana, con muchas raíces en las experiencias personales. Quizá esto fue lo que causó que en Montréal la obra tuviera tanta repercusión en la escena teatral de la ciudad: acostumbrados a ver actores con excelente formación académica, pero que trabajan con red de seguridad (por decirlo metafóricamente), los montrealeses se asombraron de que un grupo de actores extranjeros se vaciara de manera tan personal sobre la escena, y se entregara a tal punto. Eso nos valió 15 noches vendidas hasta el último asiento del teatro Quat’ Sous, más una función extra debido a la demanda del público, al mediodía de la última jornada de la temporada. La obra también pasó por el Teatro Helénico de la Ciudad de México, y ahora en Colima estamos presentando la sexta temporada, a punto de entrar en el tercer año de mantener esta obra en el repertorio de la compañía Cuatro Milpas.
Comenzamos las funciones la semana pasada, y hoy jueves en la noche iniciamos la última tanda, que va de corrido hasta el domingo 26. Las presentaciones son en el teatro Alfonso Michel de Casa de la Cultura a las 8:30 pm, excepto el domingo, que inicia a las 7:00 pm. La obra no es apta para niños, ni para adultos de criterio reducido, y solamente se admiten 120 personas por función, para que la cosa sea más íntima (ya verán). La producción, por mi conducto, ofrece 3 pases dobles para la función de hoy a las primeras personas que se comuniquen a ernesto@cuerdacueroycanto.com. Hay fotos de la obra y enlaces a la crítica en ernestocortes.blogspot.com.
viernes, 3 de agosto de 2007
Sábado 4/ago/07: Schmutt and stuff
I: Buenos días
Sobre el escenario había lo que parecía ser una estatua, tapada por una tela amplia. La gente entraba al teatro, tomaba su lugar y se preguntaba qué había debajo de la tela. Lo inmóvil de la figura hacía suponer que era un elemento de la escenografía, pero el misterio se desvelaba con el inicio del espectáculo: debajo de la tela había un acordeonista y, a sus pies, una bailarina. Las palabras misteriosas de hoy son: danza-teatro.
II: La compañía
La escena anterior era el inicio del espectáculo de danza contemporánea Blouskaille Oluèze, en el que participaban 6 bailarin@s de la compañía quebequense Les Soeurs Schmutt (Las Hermanas Schmutt), y que fue presentado en el teatro Alfonso Michel de Casa de la Cultura en junio del año pasado. Este espectáculo, por cierto, llegó a Colima gracias a la iniciativa de la Compañía de Danza y Arte Escénico de la U. de C.
Blouskaille Oluèze es un juego de palabras, ya que pronunciado en francés suena igual a lo que pronunciado en inglés sería Blue sky always (Cielo azul por siempre). La propuesta resultaba muy atractiva, pues además de la danza, había teatro, había música en vivo, había un juego constante entre los cuerpos, figuras de dos piernas y cuatro brazos que se movían por el escenario, había drama y humor, y una mirada particular sobre las relaciones humanas.
III: El taller
Hoy regresa a Colima la Compañía de las Hermanas Schmutt. Esta vez vienen a ofrecer un taller y a trabajar en un proyecto en el que colaborarán con artistas colimenses, en lo que será un trabajo conjunto más entre estas dos entidades federativas, que tienen ya un vínculo importante de participación recíproca en asuntos culturales y creativos.
Élodie y Séverine Lombardo, Frédéric Gagnon y Jean-François Légaré ofrecerán dos talleres en Colima: por las mañanas, en Casa de la Cultura de Colima, uno dirigido a profesionales de la danza; y por la tarde, en la Casa de la Cultura de Villa de Álvarez, otro al que podrán asistir actores, músicos y artistas de otras áreas, no necesariamente especializados en danza. La compañía tiene amplia experiencia trabajando con no-bailarines, y sus talleres ayudan a la persona a explorar el gusto por el movimiento y la poesía a través del cuerpo.
Si usted está interesado en conocer más del trabajo de esta compañía, puede dirigirse a www.soeurschmutt.com. Si le interesa alguno de los talleres, le dan informes en el 330 4187, de Colima.
IV: Cultura y eso
Hoy la biblioteca pública Rafaela Suárez permanecerá cerrada por fumigación. Enhorabuena, que ayer que me pasé la mañana ahí fui picado por una media docena de mosquitos y mi paranoia antidengue está con las alarmas a todo lo que dan.
Por otra parte, la casa cultural Manos Libres, iniciativa del colectivo artístico del mismo nombre, sigue activa como todos los fines de semana desde que abrieron, hace ya tres meses. Los viernes hay cine de arte. Anoche presentaron Les triplettes de Belleville, soberbia película de animación hecha en Québec, y hoy sábado abren las puertas al concierto de la soprano Esther Palacios y la pianista Judith Aranguri Mantilla. La cita es a las 9 de la noche en Independencia 294, por si gustan. Yo los leo en ernesto@cuerdacueroycanto.com. Hay este y otros textos en ernestocortes.blogspot.com
miércoles, 25 de julio de 2007
Bruce Nauman
Algunas de las obras de Nauman actualmente en exhibición en el Museo de Arte Contemporáneao de Montréal
lunes, 23 de julio de 2007
Vive Le Québec Libre
El histórico discurso de Charles de Gaulle en Montréal, hace cuarenta años.
Martes 24/jul/07: Vive le Québec libre!
Hoy hace dos años, Lance Armstrong se coronó campeón del Tour de Francia por séptima ocasión consecutiva, siendo el único ciclista que ha logrado esa marca. Hace 38 años, la cápsula conteniendo a los astronautas del Apolo 11 amarizó sin mayores incidentes en el océano Pacífico. Hoy también es el 40 aniversario de un discurso que marcó el destino de unos vecinos lejanos nuestros. Lejanos pero cordiales, que ya es decir en estos tiempos. Las palabras misteriosas de hoy son: Vive le Québec Libre.
II: La feria
La primera mitad de los años 60 vio llegar la independencia de Senegal, Jamaica, Congo, Algeria y otras antiguas colonias europeas. En este contexto histórico se fue desarrollando el movimiento separatista de la provincia canadiense de Québec, que tuvo sus picos más altos a finales de esa década y a principios de los 80s, y que en fechas recientes se ha ido calmando, al menos en el aspecto político, pero afianzando en el aspecto de identidad cultural.
Como ya hemos comentado en otras ocasiones, Québec es una provincia con características particulares, pues es la única en su país en que se habla el francés, y ahí la sociedad ha sido moldeada por una cultura de características diferentes a las del resto del Canadá anglófono. En 1967, la cultura quebequense tuvo la oportunidad de mostrarse al mundo a través de la organización de la Expo Mundial en la ciudad de Montréal, en la que participaron 62 naciones y que fue visitada por 50,306,648 personas, una cantidad que representaba dos veces y media la población de todo Canadá.
El presidente francés Charles de Gaulle fue uno de los invitados más distinguidos a esta Expo. Sin embargo, su visita fue atípica desde la llegada: en lugar de volar a la capital, como sería costumbre en una visita de estado, el presidente francés voló a la colonia francesa de Saint-Pierre-et-Miquelon, unas islas al sureste de Terranova, y de ahí tomo el crucero Colbert a la ciudad de Québec, donde fue recibido con vítores y donde dio un primer discurso donde se entreveía cierta simpatía por la independencia de la provincia francófona.
Según Xavier Seniau, alto funcionario francés, antes de abordar el Colbert, de Gaulle le dijo “Van a escucharme, allá. Voy a hacer olas”. Las haría con el discurso que traía bajo la manga.
III: Montréal, 24 de julio de 1967.
El discurso: “Una inmensa emoción llena mi corazón al ver ante la mi la ciudad de Montreal francesa”, empieza diciendo, y provoca la primera andanada de aplausos y gritos. “Les voy a confiar un secreto que no deben repetir: Aquí esta tarde, y a todo lo largo de mi ruta, me he encontrado una atmósfera del mismo género que aquella de la liberación”. La multitud excitada ovaciona a de Gaulle ante esos guiños de simpatía hacia la soberanía de Québec.
Luego vienen alusiones al desarrollo de la ciudad de Montréal, señalándola como una ciudad ejemplar, y hace buenos augurios para el progreso de Québec. “¡Si ustedes supieran qué afecto comienza (Francia) a sentir por los franceses de Canadá! ¡Si ustedes supieran hasta qué punto se siente ella obligada a concurrir a su marcha hacia delante, a su progreso!”. Hace buenos votos por las relaciones entre Québec y Francia, y se acerca al fin de su discurso: “He ahí lo que vine a decirles esta tarde, agregando que me llevo de esta reunión de Montreal un recuerdo inolvidable. La Francia entera sabe, ve, escucha lo que sucede aquí”, dice, aludiendo al movimiento separatista que estaba en plena ebullición en ese momento.
El final de su discurso dispara la euforia de los 15 mil reunidos para escucharlo frente al edificio del Ayuntamiento de Montreal: “¡Viva Montréal! ¡Viva Québec!”. De Gaulle toma aire y suelta “¡Viva Québec libre!”, a lo que la multitud responde con un rugido ensordecedor. “¡Viva el Canadá francés, y viva Francia!”, concluye.
IV: Al día siguiente…
Al gobierno federal canadiense no le hizo gracia el discurso del presidente francés. “Los canadienses no necesitan ser liberados”, fue la seca respuesta del primer ministro Lester B. Pearson (que había obtenido el premio Nobel de la Paz 10 años antes, nota cultural al pie). Como consecuencia, el invitado no llegó a desplazarse a Ottawa, como era el plan, y tuvo que acortar su visita de estado, tomando un avión directamente de Montréal a Paris.
El discurso puso en el plano internacional la lucha de Québec por su independencia, y constituyó un parteaguas en la historia de esta provincia. La escalada del Parti Québecois (surgido del movimiento separatista) a lo largo de la siguiente década, llevó a que en 1980 se celebrara el primer referéndum para decidir sobre la soberanía de Québec. Solamente el 40% de los votantes se manifestó por constituir un país independiente. La siguiente oportunidad vendría 15 años después, con un segundo referéndum cuyos resultados fueron más apretados: 50.58$ por el No, 49.2% por el Sí.
V: Tan tan
Con todo y que formalmente no es un país separado de Canadá, la provincia de Québec mantiene relaciones diplomáticas y acuerdos de intercambio con muchos países del mundo. El estado de Colima tiene con Québec un convenio de colaboración e intercambio cultural de la misma importancia y en el mismo nivel que los que esta provincia tiene con Ecuador, Bolivia o Argentina, por mencionar algunos países. Por eso nos acordamos hoy de estos vecinos lejanos que celebran el aniversario 40 de una página importante de su historia.
Si alguien tiene la curiosidad histórica y quiere ver el video del discurso que hoy hace 40 años pronunció Charles de Gaulle, lo puede encontrar en ernestocortes.blogspot.com. Yo los leo en ernesto@cuerdacueroycanto.com
martes, 5 de junio de 2007
Anécdotas insulsas del primer mundo
I.- Espiando en la calle
Tendrá unos 40 años, pero su rostro y su cuerpo están avejentados y podría tener unos 20 más. ¿Vietnamita, malaya, camboyana, indonesa? Para mis maleducados ojos mexicanos, la mujer que está sentada en la acera, recargada en el poste, podría ser de cualquier lugar de esa Asia del sur cuya vaga geografía nunca llegó a asentarse bien a bien en mi cerebro cuando la estudiaba en la escuela.
La mujer tiene frente a sí un vasito de papel para café. Ese es un estándar en los limosneros en Montreal: el vasito de Starbucks o de JavaU. Ella, además, tiene en su regazo una botella de alcohol barato metida dentro de una bolsa de papel. De cuando en cuando, le da un pequeño sorbo, espaciándolos, haciendo que la botella dure. Ella sabe que tardará otras 7 horas en reunir el dinero suficiente para comprar otra.
Su pelo es entrecano, y está revuelto y mal agarrado por un pañuelo que le medio cubre la cabeza. Pero lo que llama verdaderamente mi atención es su cara: sonríe. Sonríe como una niña, sonríe sin juicio, sonríe porque está perdida y en su realidad y en su mundo es feliz. Sonríe porque ahora tiene una botella que todavía no se ha acabado. Entre los labios se asoman un par de huecos en la dentadura. Y ella sonríe, no mira a nadie, solo sonríe, y de cuando en cuando da un furtivo trago a la botella.
II.- Salvando vidas
Es noche de luna llena, voy saliendo de un concierto en un bar. Estoy a punto de subirme a mi bicicleta para regresar a casa cuando un individuo que va pasando llama mi atención hacia otro hombre que se encuentra dentro de su carro, inconsciente, caído sobre el volante y con el motor encendido, mientras del cofre del auto comienza a salir humo. Dejo la bicicleta y los dos corremos a tratar de reanimar al hombre, que no reacciona. Afortunadamente, el seguro de la puerta está desactivado y podemos abrir el auto y apagar el motor. Del hombre se desprende un fuerte olor a alcohol. Lo reconozco como uno que horas antes me había interpelado en el bar, contándome en un arrastrado francés salpicado de español su viaje a México el año anterior. Resulta, por otra parte, que el buen samaritano que me habló inicialmente se encuentra viajando plácidamente en una nube de sopor provocado por alguna droga indeterminada, de manera que hace mutis cuando hablo de llamar a las autoridades.
Marco el 911 y explico al operador la situación. Una vez proporcionada la ubicación del auto, las autoridades tardan 4 minutos en llegar, personificadas primero en un carro de bomberos con escalera telescópica del que se desprenden 8 apagafuegos con gabardina y casco que hacen una impactante llegada a la discreta esquina de Ontario y Saint André, lugar del incidente. Explico al jefe del grupo la situación y le señalo al conductor ebrio, que sigue inmóvil sobre el volante del auto. Llega una ambulancia, de la que bajan 3 paramédicos con una camilla. Segundos después, tres patrullas que rodean el auto, por si el conductor reacciona inesperadamente e intenta escapar. En total, algunos 20 servidores públicos, entre policías, bomberos y paramédicos. Todo para atender el caso de un conductor borracho.
Un policía muy amable me pide que haga una declaración oficial, siendo el único testigo. Cuento lo que sé, y explico que había visto al conductor un par de horas antes adentro del bar del concierto, bailando en estado visiblemente etílico. Mientras, los paramédicos revisan al borracho y concluyen que no tiene nada grave, que son solo las consecuencias de todo lo que había bebido. Los bomberos comprueban que el cofre del auto ya no humea, y también se despiden. Me quedo con los policías, declarando y dando mis datos mientras dos oficiales despiertan al chofer y lo cargan prácticamente en vilo a la patrulla, donde lo esposan antes de introducirlo en el asiento trasero.
“Muchas gracias, señor, es un acto muy generoso el que usted ha realizado”, me dice el policía a manera de despedida, y me marcho pedaleando colina arriba rumbo a mi casa, pensando en que nunca se me hubiera ocurrido que en México las autoridades enviarían a 20 agentes, empezando por los bomberos, para atender la infracción de un conductor ebrio. Pensando también que es la primera vez que le salvo la vida a alguien. Qué ironía, lo salvo y lo mando a la cárcel.
III.- Momento Kodak. O Sony.
Vamos en un auto, es más de medianoche, carretera, mi amiga Julie, mis amigos Annie y Nelson, su hijo Galael, de dos meses. Regresamos de Granby a Montréal, tras asistir al Festival International de
El silencio del carro es roto por un gemido de Galael, al que sigue un desgranamiento de los sonidos guturales que preceden al llanto de un bebé, el cual se desata en pocos segundos y nos llena de zozobra por un instante. Julie comienza a tararear algo en voz baja, casi un susurro, una canción de cuna inventada, que va saliendo sobre la marcha, para apaciguar a Galael. La canción llega a su final y ella comienza de nuevo. Para cuando empieza la tercera vuelta, Annie se le une. En la cuarta, Nelson. En la quinta, yo.
Y entonces el auto se convierte en una sola canción, y Galael deja de llorar poco a poco y en la oscuridad abre los ojos azorado ante el murmullo de cuatro adultos que van encontrando posibilidades en la melodía de la canción y que empiezan a hacer canon, una segunda voz, algún giro en la intención de una frase, una nota que parece desafinar pero que enriquece el canto, y pasan los minutos y nosotros seguimos cantando y Galael hace rato que se durmió pero nosotros seguimos cantando, a veces en susurro, a veces levantando las voces, cantando, felices de encontrarnos en ese auto, de tener la música, de podernos entender en ese idioma común, de no necesitar las palabras.
Galael duerme hasta el día siguiente.
(Publicado originalmente en el Semanario Avanzada, en enero de 2007.)
sábado, 26 de mayo de 2007
Imagenes de Montreal II
Sabado 26/may/07: La huelga
Ernesto Cortes
I: Buenos dias
Ayer, en la ciudad de Quebec, los periodistas se reunieron en el parlamento para cubrir la presentacion del presupuesto del nuevo gobierno, del partido Liberal, que acaba de ser electo hace un mes y medio. Lo que seria una cobertura rutinaria se convirtio en la bomba del anio: al anochecer, el gobierno provincial estaba cayendo. Yo no acabo de entender los intrincados mecanismos de la politica canadiense, pero resulta que como el primer ministro tenia minoria en el parlamento, y presento un presupuesto cuyos recortes afectan a la educacion y el sistema de salud, la oposicion se unio, rechazo el presupuesto y amago con derrocar al primer ministro, lo cual podria suceder el proximo viernes. Las palabras misteriosas de hoy son: huelga, politica, salarios.
II: La grève
Aca en Montreal, desde el martes hay huelga en el transporte, y eso convierte en un caos la regularmente aceitada maquinaria de la ciudad. Muchos autos, demasiados, y menos respeto a los peatones y ciclistas. Sin embargo, para la gente es mas o menos normal esto de la huelga: es la 15a que registra el sistema de transporte publico, asi que ya se tienen los planes alternos y medio funciona la cosa compartiendo autos, usando bicis, patines y taxis, aunque entre esto y el calor, la neurosis hace de las suyas entre la gente. Mas alla de la parte anecdotica, me dio curiosidad: "como es una huelga en Canada?", asi me puse a investigar.
"So-so-so-solidarité" cantaban marchando en circulo unas tres docenas de personas en la esquina de Berri y Ontario, un cruce muy concurrido de Montreal. Con pancartas del sindicato de trabajadores de limpieza y mantenimiento de la Sociedad de Transporte de Montreal (STM), daban vueltas y vueltas en un area de unos cuantos metros, como hormiguitas siguiendose las unas a las otras. Nada de interrumpir el trafico, nada de plantones, nada de repartir panfletos. Todo en orden y custodiados por dos patrullas. Pregunté qué es lo que piden, por qué la huelga. Resulta que los trabajadores mas jovenes no tienen los mismos derechos en lo que a su fondo para el retiro se refiere que los trabajadores mas viejos, pues fueron afectados por una legislacion reciente (les suena?), y resulta tambien que los salarios no son buenos (25.78 dolares la hora), asi que exigen: homologacion de condiciones de retiro, aumento salarial del 2 por ciento anual durante los siguientes tres anios y, algo que me hizo abrir los ojos porque nunca se me hubiera ocurrido que existiera tal cosa, ajuste del salario de acuerdo a la inflacion para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores. Es decir, si las cosas encarecen, el salario aumenta de manera automatica, independientemente del aumento anual. Por eso es la huelga.
III: Le budget
La caida de un primer ministro provincial, o incluso de uno nacional, tampoco es gran novedad. Ha habido algunos, como Jean Chretien, que duraron hasta 12 anios, aguantando los embates y sobreviviendo a elecciones, pero su sucesor duro apenas unos meses. Si el parlamento no esta conformado por una mayoria del gobierno en funciones, la cabeza del primer ministro siempre esta en peligro, porque en cualquier momento le revocan el mando y se convoca a nuevas elecciones, que es lo que puede suceder la proxima semana, si los liberales no se ponen listos y negocian adecuadamente la votacion del presupuesto el viernes.
Cada dia veo cosas que me sorprenden de este pais. La politica se juega de una manera distinta a la que conocemos en Mexico. La sociedad tiene otro concepto de lo que son sus derechos, y los exige. Aqui, se me ocurre pensar, ni de chiste hubiera pasado la ley del ISSSTE. Y aun mas, ni de chiste Calderon seguiria en donde esta despues de proponer una ley asi. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com
Jueves 24/may/07: Recuerdos de Cronopios
Ernesto Cortes
I: Buenos dias
"Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle, precisaba la llave de la puerta de la casa". (Julio Cortázar). Las palabras misteriosas de hoy son: teatro, cronopios y otras cuestiones.
II: Del lado de alla
El anio pasado, un grupo de alumnos del Instituto Universitario de Danza, dirigidos por su maestra de teatro, Lea Kaufman, presento en el Teatro Universitario, como parte de las muestras escenicas de fin de anio escolar, una recopilacion de cuentos de Julio Cortazar adaptados a la escena. Los textos fueron tomados de "Historias de Cronopios y Famas, el libro emblematico del belga-argentino-frances, donde introduce un universo particular de seres que, si bien nunca son descritos en su totalidad, si tienen caracteristicas que les dan una personalidad distintiva y en la que el mismo lector se puede identificar.
El espectaculo evoluciono, y tras varios meses de trabajo, varios integrantes del grupo de danza y teatro Re-Incorporare, apoyados por alumnos del instituto Universitario de Danza, dieron forma al espectaculo Recuerdos de Cronopios, que sera presentado esta noche de jueves a las 8 de la noche en el Foro Pablo Silva Garcia, del Instituto Universitario de Bellas Artes.
En alguna ocasion, Julio Cortazar dijo que Louis Armstrong, el maestro de jazz, era un "grandisimo cronopio". Haciendo honor a esto, en Historias de Cronopios el papel del Grandisimo Cronopio es representado por el maestro de jazz Bindu Gros, quien interpretara la musica del espectaculo en vivo, acompaniado de su saxofon, soplando piezas de John Coltrane y Charlie Parker. Asi pues, se trata de un espectaculo multidisciplinario en el que la danza, el teatro y la musica se unen para dar forma a un mundo peculiar, divertido y en ocasiones absurdo, donde se invita a la reflexion atravesando diversas emociones. Dirige Lea Kaufman, actuan Pedro Pazaran, Salvador Corona, Nora Perez, Maritze Espinoza, Angela Munoz, Iracema Martinez y Daniela Velazquez.
III: Del lado de aca
Qué pasaria si en Colima un dia los transportistas se pusieran de acuerdo e hicieran huelga? Se imagina usted la ciudad sin transporte publico?
En Montreal cumplimos el segundo dia de la huelga de transporte: ni metro ni camiones publicos, hasta que el gobierno no cumpla con las demandas de aumento salarial de los trabajadores del transporte. Cada dia, el metro da servicio a un millon de usuarios, asi que ya se podran imaginar lo que es la ciudad con un millon de personas sin tener en que transportarse. Es el caos: embotellamientos por tanto auto que de pronto salio de la nada: pero tambien mucha gente caminando y en bicicleta, muchos otros en patines, otros mas en patineta. La gente se las ingenia. Sin embargo, el sistema de transito de Quebec esta pensado para una sociedad basada en la amabilidad y el respeto, de manera que no hay topes, ni flechas en los semaforos, ni prohibiciones especificas. Ahora, cuando todo el mundo esta enloquecido, queda comprobado que los quebecuas no estan preparados para la contingencia. Estan muy acomodados con su sistema de amabilidad y cortesia, pero el dia en que esta falla, la ciudad se transforma en otra. Afortunadamente yo ando en bicicleta.
Como les decia el martes pasado, hay fotos e historias que por cuestiones de espacio, tema e idioma no caben en esta pagina, pero si gustan, estan en internet: ernestocortes.blogspot.com. Los sigo leyendo desde aca, con mucho gusto: ernesto@cuerdacueroycanto.com.
domingo, 20 de mayo de 2007
Domingo 20/may/07: Teatro
"Siempre he considerado al espectador como un ser inteligente y curioso. Como alguien que quiere descubrir y ser desestabilizado. Por este hecho, he querido, una vez mas, que propongamos un universo para el cual el espectador no tiene la opcion de modificar su manera habitual de ver. Una vez mas, no sera confrontado solamente a eso que conoce, sino mas bien ubicado en una situacion donde tiene la posibilidad de tomar desiciones y de hacerse su propia interpretacion".
Son las palabras de bienvenida de Eric Jean, director, a su espectaculo Chasseurs (Cazadores), que ayer sabado ofrecio su ultima funcion, en lo que fue una temporada emblematica, pues fue iniciada en agosto del anio pasado por mexicanos (colimenses, para ser mas exactos) con la obra Corps Étrangers y fue cerrada con la participacion de tres actores de esta pieza en la ultima creacion conjunta de Eric Jean y el dramaturgo Pascal Brullemans. Lo especial de la temporada 2006-2007 del teatro Quat'Sous, de Montreal, es que se trata de la ultima que este espacio albergo antes de su demolicion (y reconstruccion), despues de mas de medio siglo de historia como uno de los escenarios mas importantes del Canada francofono, caracterizado por ofrecer teatro de vanguardia, y por dar espacio a creadores jovenes e innovadores.
"No es el tamanio de un un lugar ni el numero de asientos lo que da a un teatro su titulo de nobleza", dice Pascal Brullemans. "Es el compromiso y los riesgos asumidos por sus artistas para llevar una palabra, para incomodarnos y obligarnos a detenernos a ver el mundo y lo que hacemos". En este sentido, Chasseurs se entrega totalmente a traves del trabajo de sus creativos y actores. El espectaculo es intrincado, complejo, oscuro en momentos, pero tambien gratificante y conmovedor porque uno ve en escena a un grupo de actores que no se guardan nada, y que arriesgan incluso el fisico, ademas de exponerse en lo mas intimo, para ofrecer un mensaje provocador que toca el alma del espectador: todos estamos a la caza de algo, y la caceria puede ser entendida en muchos sentidos, incluso en el sentido de cazar uno mismo su propia verdad.
Chasseurs es una obra donde hay confrontacion, sensualidad y belleza llevada a un extremo de meticulosidad y detalle. La luz, la musica, el espacio, todo conforma un producto que sacude los sentidos y el alma. Es una historia desgarradora cuya cronologia no es lineal, sino que reta al espectador a concentrar las piezas del rompecabezas. Uno no sale comentando comodamente la pieza, pero definitivamente sale sintiéndola y con un piquetito de incomodidad, curiosidad y, sobre todo, ganas de verla de nuevo, porque no diario se ve a actores dandose al publico con tanta franqueza y gnerosidad, no diario es uno confrontado con la animalidad de la que habla Eric Jean, .
La mano de los mexicanos esta presente en la obra. La musica, el baile, la cultura mexicana y su pasion son elementos claves en la construccion de la historia. Dice el director: "Implicar a actores mexicanos en nuestro trabajo es darse la posibilidad de que ellos transformen nuestra vision del mundo. El instinto y la intuicion son factores dominantes de su cultura, tienen la gran facultad de zambullirse al interior de si mismos y de entrar, quiza con mayor facilidad que nosotros, en contacto con una animalidad inherente al ser humano".
Christian Rangel, Nelly Magana y Hector Castaneda Arceo comenzaron sus incursiones en el teatro hace mas de seis anos, en el Taller de Formacion Teatral dirigido por Janet Pinela en Colima. Fueron haciendose de un nombre y un prestigio a base de trabajo, y llamaron la atencion de instituciones y agrupaciones artisticas locales, y luego nacionales. En 2005 fueron invitados por primera vez a Canada, y a partir de ahi fueron las instancias internacionales quienes mostraron interes y apoyaron a los jovenes artistas, que anoche coronaron una etapa de sus vidas profesionales con Chasseurs, una produccion internacional de ligas mayores que confirmo su calidad como interpretes, ahora en una lengua que no es la materna, pero que ya dominan a la perfeccion. Chasseurs fue solo el paso logico en el camino, todavia tenemos mucho que recibir de ellos. Sea.
domingo, 22 de abril de 2007
Martes 17/abril/07: Chasseurs
I: Buenos días
El teatro Quat’ Sous es un pequeño edificio de dos pisos que se encuentra relativamente cerca del Mont Royal, el cerro que da su nombre a la isla de Montréal, en la provincia canadiense de Québec. Desde hace 41 años, este lugar ha servido de escenario para los producciones de la compañía del mismo nombre -una de las más antiguas de la ciudad- y se ha distinguido en las últimas décadas como el espacio por excelencia para el teatro de avanzada, ganándose una reputación que sigue creciendo. Anoche, siete actores, entre ellos tres colimenses, dieron la primera función de la última obra que será representada en el actual edificio del Quat’ Sous, antes de que sea demolido. Las palabras misteriosas de hoy son: Quat’ Sous, teatro, Chasseurs.
II: Un poco de historia
Sobre la avenida Saint Laurent, arteria principal de Montréal, se establecieron en el siglo XIX los judíos que emigraron de Europa del Este. Esta comunidad, que vivía y trabajaba alrededor del área, sintió la necesidad de contar con una sinagoga, y escogió para tal fin el edificio que ocupaban tres casas en la esquina de las avenidas Coloniale y des Pins. Así, en 1912 comenzó a funcionar la sinagoga que, medio siglo después, pasaría de centro de culto a espacio teatral, cuando la compañía dirigida por Paul Buissonneau la compró para convertirla en el Théâtre de Quat’Sous.
Bajo la mano de seis directores artísticos, el teatro se hizo de un nombre en la escena francocanadiense. Además de distinguirse como un espacio para los creadores jóvenes, en la última década, los más recientes directores, Wajdi Mouwad y Eric Jean, miraron hacia latinoamérica y se nutrieron de ella, dando un nuevo sello al trabajo de este teatro.
III: Cotidiano
“Vayan y digan a los ancianos de mi tribu que su hijo ha muerto de amor”, reza una frase de la autoría de Pierre Bernard, antiguo director artístico, que está pintada en un costado del Quat’ Sous.
En el teatro Quat’ Sous puede uno entrar en la mañana y encontrar a alguien serruchando un trozo de madera en el taller improvisado que se instala en lo que más tarde se convierte en sala de juntas y que por la noche funciona como bar. El lugar es increíblemente pequeño para la cantidad de actividades que suceden entre las paredes. Todo el espacio está utilizado de manera óptima, eso sí, pero no se puede evitar que el área de trabajo de la directora de producción se convierta en zona de planchado de vestuarios, ni que un actor termine maquillándose sentado en el escritorio del director artístico. El piso de abajo alberga la boletería, el bar, los baños, los camerinos y las oficinas. Arriba se encuentra la sala, con 150 asientos repartidos en dos pisos, dando una impresión de cercanía y de intimidad que se siente desde los dos lados del proscenio.
IV: Cazadores
Chasseurs es una obra de teatro escrita por Pascal Brullemans a partir de las improvisaciones dirigidas por Éric Jean con los actores y con el apoyo de un grupo de creativos. Las improvisaciones se realizaron en lugares no convencionales, y las condiciones impuestas a cada actor incluían la entrada en personaje desde el momento de salir de casa rumbo al ensayo, de manera que viajaba en el metro caracterizado y siguiendo un itinerario preciso que el director le hacía llegar por carta, para luego encontrarse con que le vendaban los ojos hasta llegar al lugar elegido para trabajar (que podía ser el Estadio Olímpico o un enclave oculto en el bosque). Cada actor portaba en la oreja un chícharo por el que el director le daba instrucciones para ir desarrollando la improvisación. Así, Eric Jean, susurrando órdenes a los actores, pulsando botones, tomando notas y dictando indicaciones a los técnicos, iba tejiendo la obra como un director de orquesta, tocando sus instrumentos, que a través de la vida propia y la inspiración original, iban poniéndole voz y movimiento a la creación colectiva, mientras el musicalizador jugaba con el ambiente y el iluminador aportaba el tono de cada escena y el escritor Pascal Brullemans lo anotaba todo y exploraba con su mirada curiosa qué podía haber más alla de la historia que se estaba creando. Una cineasta documentaba el proceso. Así se hizo Chasseurs, que se programó como la última obra de la temporada 2006-07 del Teatro Quat’ Sous, antes de que se derribe el edificio y se inicie la construcción de uno nuevo.
IV: Merde
Está atardeciendo en Colima mientras escribo esto, y me viene a la mente que justo en este momento los actores de Chasseurs están detrás del escenario, escuchando entrar al público, respirando profundo un par de veces más. Tres mexicanos están entre ellos, escribiendo la historia de uno de los teatros más importantes de Canadá. Nelly Magaña, Héctor Castañeda y Christian Rangel, que haya mucha mierda para ustedes esta noche.