Conciencia

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domingo, 14 de marzo de 2010

Martes 9/mar/10: Pepe Mujica y Tomás Borge



I: Buenos días
Hubo un tiempo en que los dos estaban en la cárcel por el mismo motivo: tratar de cambiar la situación de sus países usando la violencia, visto que los métodos pacíficos no los llevarían muy lejos frente a las dictaduras militares. Separados entonces por miles de kilómetros, Tomás Borge, en Nicaragua, y José Mujica, en Uruguay, fueron detenidos por sus actividades guerrilleras y confinados a prisiones donde sufrieron torturas y la constante amenaza de ser “desaparecidos”. Los dos, en su momento, tuvieron salidas espectaculares de sus respectivas cárceles. Con el tiempo, tanto Borge como Mujica verían caer a los sistemas contra los que luchaban y se convertirían en gobierno, aunque con muy distintos resultados y por diferentes medios. El pasado lunes 1º se encontraron en Montevideo; Borge en calidad de representante del presidente de Nicaragua, Mujica en calidad de recién jurado Presidente Constitucional de la República Oriental del Uruguay. Las palabras misteriosas de hoy son: utopía, guerrilla, gobierno.

viernes, 10 de abril de 2009

Sábado 11/abr/09: De secuestros y tiranos


I: Buenos días
Gabriel García Márquez, que estaba a cuatro años del Nobel de Literatura, lo escribió así: "El plan parecía una locura demasiado simple. Se trataba de tomar el Palacio Nacional de Managua a pleno día, con solo veinticinco hombres. El ingenio de la acción consistía en hacerse pasar por una patrulla de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería de la Guardia Nacional. De modo que se uniformaron de verde olivo, con uniformes hechos por costureras clandestinas en tallas medianas, y se pusieron botas militares compradas el sábado anterior en tiendas distintas". El plan de los guerrilleros sandinistas funcionó, y dio como resultado entre 2000 y 3500 secuestrados (según quién lo cuente), incluyendo las dos cámaras del Congreso, dos ministerios, y cientos de personas que ese mediodía de agosto de 1978 realizaban trámites en el corazón político de Nicaragua. El presidente Anastasio Somoza tuvo que acceder a las demandas de los jóvenes secuestradores (que, exceptuando al Comandante Cero, jefe de la operación, promediaban 20 años), y a los dos días de la toma, liberó a 53 presos políticos, permitió que se transmitieran dos proclamas de los rebeldes por radio y televisión nacional, y les entregó medio millón de dólares, así como aviones a Costa Rica y Venezuela. Las palabras misteriosas de hoy son: secuestros políticos, historia.

II: 17 de diciembre de 1996
Cuando a Alberto Fujimori, presidente de Perú, le llevaron la noticia de que la casa del embajador japonés había sido tomada a media fiesta por un comando del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, se le revolvieron las tripas: en la fiesta, que celebraba el cumpleaños del emperador Akihito —tan lejos él en Tokio—, estaba su propia madre, junto con ministros, congresistas, embajadores, hombres de negocios y otros importantes.

Fujimori usó una estrategia distinta a la de Somoza. 14 rebeldes no podrían controlar a 800 secuestrados por mucho tiempo, así que les dio largas y sitió la casa. Consiguió que fueran soltando a los rehenes (incluida su madre, de cuya identidad el MRTA se enteró hasta que la habían dejado ir), hasta que solo hubo 72 de ellos al interior de la residencia. Luego, dejó que pasaran cuatro meses, durante los cuales, mientras “negociaba” con la mano derecha, planeaba una salida armada con la izquierda. Envió a un grupo de soldados peruanos a entrenar a Estados Unidos, y aceptó la ayuda de las agencias de inteligencia norteamericana e israelí, que resultó útil para espiar la casa desde adentro: una cámara en una guitarra, un micrófono en una Biblia, otra cámara en una botella de agua, otra en la caja de un juego de mesa, y así.

El MRTA tenía una estrategia de comunicación muy avanzada para ese entonces: tenían su propio sitio web, y publicaban regularmente mensajes que eran transmitidos desde dentro de la casa. Sin embargo, de nada les sirvió a la larga. Aunque denunciaron que se escuchaban ruidos de máquinas excavadoras bajo la casa (ruidos que las tropas afuera de la casa trataban de ahogar con estridentes marchas militares tocadas en altavoces gigantes, al estilo Waco), y aseguraron que Fujimori estaba haciendo un doble juego, interesado solo en la salida militar, su denuncia no tuvo mucho eco, y a los pocos días la casa fue asaltada por comandos del ejército peruano que recuperaron con vida a 71 de los 72 rehenes, y dieron muerte a todos los (y las) http://www.elmundo.es/1997/04/25/internacional/25N0000.html, que, exceptuando su jefe, Néstor Cerpa, promediaban 20 años de edad. A todos les dieron tiro de gracia: la instrucción del Presidente había sido “ningún MRTA vivo”, y fue cumplida. Fujimori dio un recorrido por la residencia, y se hizo retratar teniendo a sus pies el cuerpo lleno de agujeros de Nestor Cerpa, la sangre manchando la suela de los zapatos del mandatario.

III: Pero los dinosaurios, van a desaparecer
La década de Fujimori se caracterizó, entre otras cosas, por la mano dura y el poco respeto a los derechos humanos, y tuvo un fin desastroso, con el presidente dimitiendo por fax desde Japón, donde fue a esconderse esgrimiendo sus certificados de sangre nipona, porque en Perú su cabeza pendía de un hilo. Boletinado por la Interpol, cuando pasó por México cinco años después, las autoridades mejor se hicieron como que no lo veían, y fueron finalmente los chilenos quienes cumplieron la orden de arresto y lo enviaron de vuelta a Perú, donde fue juzgado y, como ya sabemos, sentenciado a 25 años de prisión por crímenes de estado.

Estamos en la red, con esta columna en hipertexto: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com



Episodio de la Columna Lítica relacionado: El destino de los tiranos

sábado, 8 de marzo de 2008

Sábado 8/mar/08: Politizadores



I: Buenos días
Los políticos mexicanos de hoy en día han encontrado la solución para cuando tienen entre manos una papa caliente que no pueden o que no les conviene explicar: salir con el argumento de que “el asunto está politizado”. Para los panistas, el tema del tráfico de influencias del secretario de Gobernación es un asunto “politizado”, por lo tanto, no hace falta dar explicaciones ni cuestionar nada: todo es culpa de los enemigos políticos. Para el PRI colimense, el asunto de la planta de tratamiento de aguas y el exorbitado cobro a los usuarios también está “politizado”, así que más que dar explicaciones, el punto es acusar a los panistas de querer sacar raja política. Lo mismo se dijo en su momento de la regasificadora en la otrora protegida por la ley Laguna de Cuyutlán: como el asunto está politizado, no vamos a discutirlo ni a rectificar. Para desgracia del pueblo, cuando un asunto se “politiza” quiere decir que ya nos amolamos, que no va a haber explicación, marcha atrás, solución o corrección de lo que se está demandando. Así como se han ido ahuecando palabras como “revolución”, “solidaridad”, “diálogo” y “concertación”, le toca el turno a “politizado” de perder valor y de convertirse en un vacío sonoro más dentro del léxico de los políticos nacionales. Las palabras misteriosas de hoy son: politizaciones, vecinos guerreristas.

III: A ver pues, ya dense la mano
Entre nuestros vecinos del sur se respira nuevamente. Al menos por el momento. Ayer en la tarde quedó zanjado el conflicto entre Colombia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua (agregado de última hora a la bola), quienes restablecieron relaciones después de la tensa semana que inició con la incursión colombiana a territorio ecuatoriano para bombardear un campamento de las FARC en el que, por cierto, murieron cuatro mexicanos, según un comunicado de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (por menos que eso, los gringos hubieran invadido, mínimo).

Ayer en Santo Domingo, sede de la reunión de la Cumbre de Río, todo era sonrisas y parabienes una vez que el presidente ecuatoriano consideró que eran suficientes las excusas presentadas por su símil colombiano. Sin embargo, este capítulo no debe quedar sólo como una anécdota y soslayarse la lección que de aquí se desprende. “No conoces a una persona sino hasta que peleas con ella”, dice la sabiduría china, y en este caso quedó demostrado cómo, con un pretexto que le dieron, Chávez aprovechó para desenvainar la espada que, afortunadamente, no llegó a utilizar. De pasada, quedó clara la adhesión de Ecuador al bloque chavista, y se reconfirmó la lealtad del también hombre de armas Daniel Ortega, presidente de Nicaragua. Así mismo, Uribe mostró que está aprendiendo bien las tretas del maestro.

A Daniel Ortega, según la prensa dominicana, le tenían guardado un as histórico bajo la manga los colombianos en caso de que no hubieran llegado a un arreglo ayer en la Cumbre de Río: hace un par de décadas, Ortega penetró en territorio hondureño para lanzar un ataque contra sus enemigos. Cabe recordar que Daniel Ortega llegó al poder producto de una revolución que en 1979 derrotó al régimen de los Somoza, quienes desde mediados de los años 30s habían hecho de Nicaragua su negocio familiar. De cualquier manera, Ortega se salvó de un recordatorio y del cuestionamiento de su apoyo a Ecuador, que en realidad se dio más por alinearse con Venezuela que por una congruencia histórica.

Otros países del sur mantuvieron una prudente neutralidad en el reciente conflicto, mientras que Estados Unidos apoyó la incursión colombiana, y hasta debe haberla visto con orgullosos ojos paternales. El caso es que en Latinoamérica, a las primeras amenazas se vio quién es quién, y para qué lado batea. La OEA también se mostró cual es, en su tibieza, aunque era claro desde el principio que no saldría de Washington una condena contra Colombia. No en vano alguna vez Chávez se refirió al secretario general de esta organización como “el insulso Insulsa”.

El gobierno colombiano se exhibió como un buen aprendiz de los Estados Unidos, invadiendo primero y averiguando después, presentándose como paladín del antiterrorismo. Chávez dejó claro que está nada más esperando un pretexto para golpearse el pecho con ambos puños y mostrar que es el macho alfa del sur. Correa, el presidente ecuatoriano, aprovechó para promoverse y ganar notoriedad. Ortega hizo lo propio. Estos sí que saben sacar raja política a un tema, nomás no lo andan presumiendo.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@itesm.mx.