Ted Williams, de 53 años, sobrevivía pidiendo limosna en una salida de la autopista I-71 en Columbus, Ohio, cambiando palabras por monedas. Un letrero pintarrajeado en un pedazo de cartón contaba su historia: “Tengo una voz que es un regalo de Dios. Soy un ex anunciador de radio que ha caído en tiempos difíciles. ¡Por favor! Toda ayuda será apreciada con gratitud. Gracias y que Dios te bendiga. Felices fiestas”. Ted llevaba 14 años en la calle, viviendo en campamentos de vagabundos, entre quienes era conocido por su sobrenombre: Radio Man, porque su educada y suave voz de barítono contrastaba con su aspecto desaliñado y derrotado. En los 80s, el paso por la escuela le había dejado a Williams una voz agradable, con presencia y calidez, que puso al servicio de estaciones radiofónicas de Ohio y Carolina del Norte, pero el abuso de alcohol y drogas fue inclinando su estilo de vida y terminó en la calle, dejando muy atrás la convivencia familiar y el trabajo respetable. Williams empezó el año 2011 sin imaginar que de la noche a la mañana, literalmente, su existencia iba a cambiar. Las palabras misteriosas de hoy son: 15 minutos.
sábado, 8 de enero de 2011
Columna Lítica s02e04: Ted Williams, o De la fama en los tiempos de la red
Ted Williams, de 53 años, sobrevivía pidiendo limosna en una salida de la autopista I-71 en Columbus, Ohio, cambiando palabras por monedas. Un letrero pintarrajeado en un pedazo de cartón contaba su historia: “Tengo una voz que es un regalo de Dios. Soy un ex anunciador de radio que ha caído en tiempos difíciles. ¡Por favor! Toda ayuda será apreciada con gratitud. Gracias y que Dios te bendiga. Felices fiestas”. Ted llevaba 14 años en la calle, viviendo en campamentos de vagabundos, entre quienes era conocido por su sobrenombre: Radio Man, porque su educada y suave voz de barítono contrastaba con su aspecto desaliñado y derrotado. En los 80s, el paso por la escuela le había dejado a Williams una voz agradable, con presencia y calidez, que puso al servicio de estaciones radiofónicas de Ohio y Carolina del Norte, pero el abuso de alcohol y drogas fue inclinando su estilo de vida y terminó en la calle, dejando muy atrás la convivencia familiar y el trabajo respetable. Williams empezó el año 2011 sin imaginar que de la noche a la mañana, literalmente, su existencia iba a cambiar. Las palabras misteriosas de hoy son: 15 minutos.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Jueves 10/dic/09: En Panamá (II)
Gabril García Márquez cuenta cómo, al llegar los gringos a Macondo, se construyeron su propio pueblo con casas prefabricadas y se separaron del resto de la población por medio de una cerca. Dentro del perímetro, los gringos de la compañía bananera vivían prácticamente igual que si estuvieran en un suburbio de su país, con las comodidades a las que estaban acostumbrados, y sin tener que salir para nada a mezclarse con los nativos. Esta imagen, aplicada al realismo mágico de Cien años de soledad, tuvo su origen en casos reales de cotos privados que los norteamericanos construyeron en países latinoamericanos donde tenían intereses especiales, del tipo comercial o del tipo militar. El caso de Panamá era especial, pues se combinaban ambos intereses, y dio como resultado un tejido social muy peculiar, del que se siguen viendo resabios a una década de la partida de los yanquis. Las palabras misteriosas de hoy son: Panamá, Canal, zonians.
La base militar Howard (mencionada en el episodio anterior de esta columna) tiene una pista de aterrizaje de tal longitud, que por un tiempo las autoridades panameñas consideraron la posibilidad de convertirla en el nuevo aeropuerto nacional. Howard es una ciudad dentro de la ciudad, con departamentos, casas, residencias, aeropuerto, bares, cines, teatro, supermercados, instalaciones deportivas y todo lo que se podía necesitar para que los soldados vivieran a gusto y con buena salud, y pudieran realizar una incursión militar aquí, una misión encubierta allá, un asesinato político más allá. Howard era uno de los 250 enclaves militares que los Estados Unidos tuvieron en Panamá durante el siglo XX, y verla desde adentro explica bastante del poderío militar que este país ejerció sobre la región, sobre todo en el último cuarto de ese siglo.
En Panamá funcionaba militares y policías de todo el continente eran entrenados para espiar, torturar, matar y desaparecer a opositores de los regímenes que contaban con el respaldo y la simpatía de los gringos, en particular a aquellos activistas, guerrilleros o políticos que se inclinaran hacia la izquierda. De esa escuela salieron graduados de renombre tal como Vladimiro Montesinos, Hugo Banzer, Leopoldo Galtieri, y el alumno más famoso, el de estrellita en la frente, Manuel Antonio Noriega.
III: No semos iguales
En Panamá, aparte de las cuestiones militares, se dio un fenómeno particular del que García Márquez tomó especial inspiración: los “zonians”. Los zonians eran residentes permanentes de l Canal) y que (casi) no se mezclaban con los nativos, ni salían a Panamá, pues dentro tenían todo. El zonian más famoso es John McCain, actual senador republicano y excandidato presidencial, nacido en la base Coco Solo, en Panamá. Los zonians formaron, en su tiempo, una sociedad aparte de la que uno todavía encuentra reflejos en Panamá, que ha sido todo un caso aparte en la historia de nuestro continente. Un caso para aprender lecciones, y para no repetir.
IV: Mientras tanto, en
Me entero desde acá de que Mario Anguiano presidirá
Estamos en la red, y a partir de hoy con nueva dirección, que por el momento solo reenvía hacia el blog, pero que pronto será un sitio hecho y derecho: www.ErnestoCortes.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com
martes, 10 de noviembre de 2009
Martes 10/nov/09: Sarkozy, Clinton y las mentiritas
I: Buenos díasA don Eduardo Panduro le encantaba la cacería. Tenía una impactante colección de armas y muchas historias surgidas de sus aventuras con la escopeta al hombro. Yo era un niño cuando él ya era un anciano que vivía sus últimos años con una alegría contagiosa y un gusto ejemplar por el canto y la fiesta, pero igual hay dos o tres cosas que recuerdo bien de él. Cuando había una reunión y él tomaba la palabra, usaba el micrófono para dos cosas: cantar, o contar historias de cacería. Eso sí, don Eduardo era muy astuto: antes de empezar a contar una anécdota que implicara armas, venados y tigrillos, sondeaba a los presentes: “A ver fulanito, ¿tú estuviste esa vez? ¿Y tú, sutanito? ¿Tú tampoco, menganito? ¿Nadie? Ah, muy bien, entonces sí les puedo contar”, y se lanzaba a la narración de historias gloriosas, previa seguridad de que nadie pondría en duda sus desmesuradas aventuras, que tenían más de ficción que de realidad. Total, como dijo aquél, “tú échale Coyote, el papel aguanta”. Las palabras misteriosas de hoy son: mentiritas, políticos, quemadas.
II: “Hubieran visto, ya nos andaba”
El año pasado, cuando andaba en plena campaña contra Obama, a Hillary Clinton se le hizo fácil i
nventar una historia de balazos: contó cómo 12 años atrás, siendo primera dama, había visitado una convulsionada Bosnia: “Recuerdo que aterrizamos bajo fuego de francotiradores, se suponía que habría una ceremonia de bienvenida, pero en vez de eso tuvimos que correr con las cabezas agachadas hacia los vehículos”, declaró la precandidata presidencial. Para su mala suerte, varios periodistas la habían acompañado en ese viaje, y había testimonios, fotos y videos que contradecían totalmente la versión de Clinton: tuvo una recepción tranquila, con niños vitoreándola y dándole besos, y más tarde incluso participó cantando en un concierto para las tropas en el que estuvo la cantante Sheryl Crow. El fotógrafo del NYT Doug Mills, quien la acompañó entonces como trabajador de AP, dijo, 12 años después, “No recuerdo ninguna conmoción en el aeropuerto. No la recuerdo corriendo hacia ningún carro. Si eso hubiera pasado, le hubiera tomado una foto”. Clinton tuvo que admitir que había exagerado y se llevó una quemada que dio mucho para la diversión con los comediantes de la tele, y que fue bien capitalizada por el equipo rival.III: “Así es chamacos, yo estuve ahí”
Ayer, emocionado como todos los europeos por el vigésimo aniversario
Sin embargo, pronto salieron a la luz contradicciones respecto a la historia, pues aunque según Sarkozy salieron de Francia la mañana del 9 para participar en el derribo del muro en la noche, en realidad a esas horas nadie (ni Helmut Kohl, que andaba en Polonia) sabía que caería el muro, en ese momento todavía no había circulación libre Oeste-Este, y esa noche los martillazos todavía no empezaban. Aún peor, en un libro publicado en 1993, Alain Juppé dice que el viaje a Berlín se realizó el 16 de noviembre (aunque ahora dice que a lo mejor sí fue el 9). Para acabarla de amolar, alguien en el diario francés Le Figaro se zambulló en la hemeroteca y encontró la prueba: el 9 de noviembre de 1989, Sarkozy y Juppé fueron a misa y luego visitaron la tumba de Charles de Gaulle en la población de Colombey-les-Deux-Eglises; de acuerdo a las notas que presenta este diario, no fue sino hasta sábado 18 de noviembre que Juppé anunció su visita a Berlín. Conclusión: Sarkozy hizo el ridículo de manera gratuita, por querer andar de entrelucido.
A los políticos que luego caen en la tentación de querer reescribir la historia para acomodarse mejor en la foto de la posteridad les haría bien seguir el ejemplo de don Eduardo Panduro, que antes de abrir la boca se aseguraba de que nadie más que él mismo pudiera contradecir su dicho. Luego andan quemándose por mano propia, y pero qué necesidad, como dijo aquel otro.
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martes, 6 de octubre de 2009
Jueves 1/oct/09: Escandalitos republicanos (y un demócrata)
I: Buenos días
Lo que tienen en común las seis historias es que en todos los casos se trataba de políticos que pregonaban los valores familiares y a quienes se tenía en muy alta estima en los círculos conservadores norteamericanos. Lo que tienen en común cinco de esas seis historias es que se trataba de figuras del Partido Republicano. Hoy es día de descansar y solazarse con algunas historias lejanas de poco pudor y mucha liviandad, digamos, de jugar al Windowing de la política gringa, nomás porque se puede. Las palabras misteriosas de hoy son: sexo, política, lengua, taco.
II: Corre video
El senador Larry Craig fue detenido cuando trataba de concertar una cita sexual
Un día, faltando tres para el Día del Padre, el gobernador Mark Sanford salió de su oficina sin
Para su suerte, había sido fallida la propuesta de ley que el representante estatal
El pastor Ted Haggard era la figura más influyente de la Iglesia Evangélica en Estados Unidos.
El representante californiano Michael Duvall no se dio cuenta de que tenía el
III: Crossdressing
Era un día antes de las elecciones, de su reelección. El alcalde de East Cleveland, Eric J. Brewer, hacía una vela doble: la de sus armas, en el sentido figurado, por la contienda electoral, y la de su
padre, en sentido literal, fallecido la noche anterior. En esas estaba cuando una televisora dio a conocer unas fotos —supuestamente robadas de su computadora personal cuando la envió a reparaciones— en las que se apreciaba un individuo muy, pero muy parecido a él, maquillado, vestido con (y sin) ropa interior de mujer, en poses sugerentes. El alcalde salió a criticar lo que acusó de guerra sucia por parte de su oponente, y pronunció lo que en inglés se conoce como una declaración de “non-denial denial”; es decir, no estoy negando lo que no niego, pero niego negar eso innegable, y mientras los hago bolas con dialéctica. Eric J. Brewer es demócrata. Los republicanos están de fiesta: Brewer perdió la elección por un margen de casi 2 a 1.Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.
viernes, 26 de junio de 2009
Sábado 27/jun/09: Las aventuras de Mark Sanford en Argentina
Monólogo de Craig Ferguson sobre Mark Sanford, por cortesía de Malinky. Humor para iniciados.
I: Buenos días
Y entonces el jueves 18 de junio, después de una entrevista con Fox News en la que despotricó contra los legisladores locales y pronunció la afirmación shermanesca con miras al 2012, que desaparece el gobernador de Carolina del Sur, Mark Sanford. El también presidente de la Asociación de Gobernadores Republicanos (quien en su momento fuera considerado para la candidatura presidencial por su partido) agarró un vehículo asignado a sus guaruras, pero sin ellos, y tomó rumbo desconocido. Luego, las investigaciones policiales revelarían que la última señal de su celular fue emitida en el aeropuerto de Atlanta, a las 5:40 de esa tarde. Al día siguiente nadie (ni su esposa ni sus cuatro hijos) sabía dónde estaba el gobernador, y su oficina se negó a dar informes, diciendo solo que los asuntos del estado estaban en orden. Pasó el fin de semana sin que apareciera, y para el lunes la alarma ya era nacional: ¿Quién está gobernando Carolina del Sur? ¿Dónde carajos está el gobernador? Senadores y congresistas demócratas (y algunos republicanos) criticaron duramente el silencio del mandatario desaparecido. En la noche, un vocero aclararía: el gobernador decidió tomarse un respiro después de las trepidantes sesiones legislativas y se encuentra recorriendo el Sendero de los Montes Apalaches. Sin embargo, para armar la coartada, les faltó considerar un dato irónico: ese fin de semana se había celebrado en EU el Día Nacional del Senderismo al Desnudo. Las palabras misteriosas de hoy son: política, infidelidad, mentiras.
II: Cherchez la femme
El martes 23, el periódico The State recibió un tip anónimo: el pasajero de un avión rumbo a Buenos Aires había visto en el vuelo al gobernador Sanford, la semana anterior. De inmediato mandaron a una reportera a hacer guardia al aeropuerto de Atlanta, a donde Sanford arribó el miércoles 24 a las 6:15, todo desmañanado, y no le quedó de otra más que aceptar la entrevista, en la que nerviosamente dijo que no, que no había estado en los montes Apalaches, que sí, que sí había estado en Argentina, manejando a lo largo de la carretera costera, pero cortó abruptamente la plática cuando se le preguntó si había estado solo o acompañado.
The State había recibido, en diciembre de 2008, copias de correos electrónicos presuntamente intercambiados entre el gobernador y una tal María Belen Chapur, argentina, en los que se ponía al descubierto un tórrido (y muy romántico) affaire en lo oscurito. Aunque en un principio el diario no quiso publicarlos por carecer de seguridades respecto a su autenticidad, en vista de lo ocurrido, y juntando A con B, el diario se comunicó —después de la entrevista en el aeropuerto— con la oficina de Sanford, y abiertamente les dijeron de la existencia de los mails. La oficina convocó a una conferencia de prensa para las 2 de la tarde.
III: Dice Craig Ferguson: “Oh great, now we are outsourcing mistresses”
El día de su desaparición, Sanford le había dicho a su esposa que se iba a ausentar por algunos días para “escribir algo”. Según entrevista en Associated Press, ella le dijo específicamente que no fuera a irse a ver a su amante argentina, de cuya existencia estaba enterada desde meses atrás. “No, cómo crees”, dijo él, y cargó con su equipo de acampar, mismo que sería encontrado luego en la camioneta abandonada en el aeropuerto. En la conferencia de prensa dada a su regreso, Sanford confesó que había estado en Argentina con su amante, se disculpó con todo el mundo, y dijo que estaba muy arrepentido y que había pasado esos cinco días en Buenos Aires “llorando”. Renunció a su puesto como presidente de la AGR, pero no dijo nada de renunciar a la gubernatura.
Al día siguiente tuvo su primera reunión con su equipo de trabajo, él muy campante, como si nada. Su esposa, enclaustrada en su casa de playa, declaró que lo que suceda con la carrera política de su todavía esposo ya no es asunto de ella. En Buenos Aires, en la calle frente al edificio donde vive María Belén Chapur, está desde el miércoles un grupo de fotógrafos y reporteros acampando, esperando obtener la primera fotografía de la amante argentina del gobernador. Hasta ahorita, no han tenido suerte.
Esta columna se lee mejor en hipertexto: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com.
sábado, 24 de enero de 2009
Jueves 22/ene/09: Obama, At last / Parolicias termina
I: Buenos días
“Esto no tiene nada que ver con el tema de la clase de hoy, pero lo vamos a ver porque es un momento histórico muy importante”, les dije a mis alumnos el martes, y unos minutos antes de las 11:00, pusimos en la pantalla del salón la transmisión vía internet de la ceremonia de inauguración de Barack Obama. Lo primero que apareció en el live feed provisto por la página del Senado fue la imagen de Yo Yo Ma tocando el cello con una sonrisa. Por un momento envidié a los vecinos, y no pude evitar comparar esta ceremonia de transmisión de poder con la última nuestra, acá en México. El ritual norteamericano tiene su gracia, y su profundo simbolismo; el apego a un canon de civilidad, más la experiencia de los gringos en el show-biz, dan como resultado una ceremonia bonita, de buen gusto, con música de lujo, bien organizada, pacífica, honorable. Al menos por eso, en ese momento, envidié a los vecinos. Las palabras misteriosas de hoy son: inauguraciones, ceremonias, radio.
II: It’s party time
Por la noche, el nuevo presidente y su esposa hicieron el rondín de cortesía por los diez bailes oficiales de celebración. El que más se publicitó en los medios fue el primero de la noche, el llamado “Baile del barrio” (conducido por Denzel Washington), en el que Beyoncé cantó para que la pareja de honor ejecutara su “primer” baile. Si de por sí la voz de Beyoncé es otra cosa, verla y escucharla interpretar At last en este contexto es para derretirse: es tal la entrega de la cantante, y tan emotivo el momento, que ella misma termina embargada por la emoción y apenas puede contener las lágrimas cuando baja del escenario.
Obama con trabajos ha tenido tiempo de pisar la Casa Blanca para cambiarse de ropa, pero aprovecha su discurso en el “Neighborhood ball” para deslizar la primera insinuación sobre su eventual reelección: “los voy a necesitar, a todos ustedes los voy a necesitar; no solo hoy, sino mañana y todo el año y en los cuatro años siguientes, y quién sabe si también después de eso”. El plan es a largo plazo, pues, y al menos por el momento, nadie le dice que no al nuevo presidente, va amaneciendo, todo es optimismo, felicidad y aplausos.
Luego del discurso y el primer baile, viene el numerito estelar: la cancion Signed, sealed, delivered interpretada por un all- stars de respeto: Alicia Keys, will.i.am, Beyoncé, Faith Hill, Sting, Maroon 5, Shakira, Mariah Carey y Stevie Wonder, entre otros, mientras, ya abajo del escenario, los Obama bailan con los asistentes, y una larga fila de señoras espera sus cinco segundos para mover las caderas junto al presidente. Y finalmente, la despedida: “muchas gracias, pero nos quedan todavía 9 bailes a los cuáles asistir esta noche”, y se van, pero la celebración continúa. Estados Unidos es fiesta esta noche, ya veremos mañana, cuando empiecen los decretos, las firmas, los movimientos, las declaraciones, las acciones. Ya veremos.
III: Mientras tanto, en la ciudad de las palmeras…
Hace tres meses tuve el gusto de participarles el cuarto aniversario de Parolicias, la emisión radiofónica que produzco y conduzco junto con mis compañeros Antar Martinez, Amaya Emparan y Marisela López. Hoy tengo la tristeza de anunciar su muerte. “El ciclo de Parolicias está feneciendo (sic)”, nos informaron ayer en la estación de radio de la Universidad de Colima, y el próximo miércoles será nuestra última emisión. Agradezco por este conducto a los radioescuchas que nos mantuvieron vivos durante estos cuatro años, así como a los invitados que aceptaron colaborar con nosotros, y a las autoridades universitarias que aceptaron nuestro trabajo voluntario y desinteresado y nos ofrecieron el espacio. Invito a los lectores a acompañarnos en el último programa, que será transmitido el miércoles 28 a las 8:00 de la noche por Universo 94.9 FM.
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miércoles, 21 de enero de 2009
Martes 20/feb/08: Goodbye Mr. Bush, El destino de los tiranos

I: Buenos días
Se acabaron, por fin, los ocho años de la aciaga era de Bush hijo. Hoy a media mañana, Barack Obama irá en limosina a recoger al todavía presidente a la Casa Blanca, y ambos serán conducidos al Capitolio, en cuyo pórtico oeste se realizará la ceremonia en la que Obama pondrá su mano izquierda sobre la pequeña Biblia que perteneció a la familia Lincoln (y sobre la que juró el presidente abolicionista, vaya símbolo) y con la mano derecha levantada pronunciará las palabras con las que solemnemente jura desempeñar la presidencia de su país preservando, protegiendo y defendiendo la Constitución (“y que Dios me ayude”, dice el juramento al final). Luego, acompañará a Bush y a su esposa al auto y los despedirá para siempre, esperamos. Seguirá el desfile de celebración, y por la noche las recepciones y los banquetes. En su banquete de inauguración, Bill Clinton tocó al saxofón una pieza de Duke Ellington, acompañado por la banda de Bruce Springteen. Veremos si Obama baila con Beyoncé. Las palabras misteriosas de hoy son: Goodbye, Mr. Bush.
II: Final no feliz
Los tiranos nunca terminan bien. Anastasio Somoza, el último de una familia que durante medio siglo saqueó Nicaragua, acabó sus días hecho carbón por un lanzagranadas RPG-7 que hizo lo suyo con el Mercedes que rodaba por la calle Francisco Franco en Asunción, Paraguay, donde el exdictador se había exiliado con su amante de muchos años (en su carta de renuncia a la presidencia nicaragüense, que escribió a mano, Somoza decía “cuando salgan las verdades, me darán razón en la historia”). Mobutu Sese Seko nunca pudo regresar al Congo (a Zaire, pues), que con mano dura rigió y con mano hábil despelucó durante tres décadas, y murió en el exilio, repudiado y desprestigiado, doblado por los dolores del cáncer de próstata que todos sus millones no pudieron evitar. Cuando Pinochet murió (irónicamente, el Día de los Derechos Humanos), la rueda de la justicia ya se había puesto en marcha contra él; en el velorio, un nieto de Carlos Prats esperó seis horas haciendo fila para largar un salivazo sobre el vidrio del féretro de Pinochet; previsor, el exdictador había establecido su deseo de ser cremado, evitando así posibles ultrajes a sus restos. Ronald Reagan no sabía quién era él mismo en sus últimos años, liberado de la carga de sus pecados por el Alzheimer que le borró el recuerdo de los días. Cuando Baby Doc Duvalier huyó de Haití cargado de dólares, una turba derribó el mausoleo de su padre, Papa Doc, y profanó la tumba (las versiones difieren en si el cadáver estaba o ya no). A Mussolini lo ejecutaron, y su cuerpo terminó colgado cabeza abajo para que la gente le pudiera escupir a la cara. René Barrientos pereció en un sospechoso accidente de helicóptero, un par de años después de haber ordenado la muerte del Che, y cuando su cuenta andaba por los 8,000 ejecutados. Saddam Hussein fue estrangulado en una ceremonia vergonzante y desorganizada que alguien grabó clandestinamente en un celular. Hitler se suicidó.
George Bush no va a terminar bien sus días. Alguien con tantas cuentas pendientes con el mundo no puede terminar tranquilo. Sea por acción humana o divina, George W. Bush recibirá lo que le corresponde. Ya verán.
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sábado, 8 de noviembre de 2008
Martes 4/nov/08: Elecciones en Estados Unidos.
I: Buenos días
El 21 de octubre pasado, la cadena de televisión infantil Nickelodeon anunció los resultados de su encuesta "Los niños escogen al presidente", misma que han realizado desde 1988, y que ha acertado en 4 de 5 ocasiones al ganador de las elecciones federales. Este año, ganó Barak Obama, por un apretado 51% contra 49% de John McCain. La televisora copió la idea a la empresa editorial Scholastic, que desde 1940 realiza una consulta masiva con niños que ha predicho con exactitud el siguiente presidente de Estados Unidos (excepto en dos ocasiones). La encuesta de Scholastic (14/oct/08) dio 57% a Obama y 39% a McCain, mientras que el restante 4% se dividió de manera peculiar: muchos niños votaron por sí mismos, otros muchos votaron por Hillary Clinton (11% del 4% de "otros") y otros más por personas como el comediante Stephen Colbert (de The Colbert Report, va después del Daily Show With Jon Stewart en Comedy Central), Miley Cyrus (Hanna Montana) y The Jonas Brothers. Las palabras misteriosas de hoy son: elecciones en EU.
II: Compre su boleto para ganarse este bonito tigre, pásele, pásele
¿Por qué alguien querría ser presidente de Estados Unidos?, se pregunta Peter Baker, del New York Times (1/nov/08). ¿A quién se le ocurre que es una buena idea pelear por la presidencia de un país en crisis, con la economía tambaleante, peleando una guerra que ya no se sostiene, con una reputación internacional por los suelos y una larga lista de detallitos por arreglar? Una encuesta de CNN/Opinion Research Corporation en 2006 mostró que solo a un 41% de los padres de familia norteamericanos les gustaría que su hijo fuera presidente (y eso que en 2006 todavía no estaban las cosas tan mal como ahorita). Peter Baker enumera las salidas poco felices de varios de los ocupantes de la Casa Blanca en la época moderna: Kennedy fue asesinado; Lyndon B. Johnson y Richard Nixon fueron obligados a renunciar; Gerald Ford, Jimmy Carter y Bush padre fueron repudiados por los votantes; Bill Clinton… pues Clinton, ya sabemos en lo que terminó su afición por las becarias rechonchas; y Bush hijo tiene el más bajo nivel de aprobación pública en la historia de Estados Unidos, y es ampliamente considerado como el peor presidente que ese país (y el mundo) ha sufrido. Yo agregaría que Reagan no salió muy bien parado del Irangate, o al menos en Latinoamérica tenemos una memoria aciaga de su reinado. Así pues, ¿por qué ese afán de McCain y de Obama por sacarse la rifa del tigre? ¿Qué mecanismos operan en las mentes de estos señores para que el ego, la vanidad y la promesa de posteridad sean más fuertes que el sentido común y el instinto primario de conservación y sobrevivencia? Ojalá que hayan aprovechado su último fin de semana de aplausos, parabienes y querencia popular, porque una vez que cualquiera de los dos ocupe la Sala Oval, pasará a ser el pararrayos de los problemas y adiós ovaciones incondicionales.
A mí una vez una santera cubana en pleno trance me vaticinó, mientras me sacudía los hombros con los ojos en blanco y echaba espuma por la boca (ella) que yo voy a ser presidente de la república. Nada más que si para ese entonces el país está hecho un cochinero, con el perdón, pero no aceptaré el designio de la voluntad popular, ya les voy diciendo.
III: "Lo bueno es que ahora que gane Obama a todos nos va a ir rebién"
Como siempre con los gringos, quienquiera que gane, México pierde. Ni Obama ni McCain tienen mayor interés en un acuerdo migratorio con nuestro país, y no estamos en su lista de prioridades. Aún más: mientras que por un lado, la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, ignora todo sobre lo que hay al sur de su frontera, Joe Biden, el compañero de fórmula del candidato demócrata, se ha expresado profusamente contra México y ha desairado a funcionarios nacionales desde que, a los 30 años, ocupó un asiento en el Senado norteamericano. Obama despierta muchas simpatías fuera de Estados Unidos por razones que van desde su filiación partidista (cualquier gringo que esté contra Bush ya lleva las de ganar fuera de su país) al hecho de que es parte de una minoría étnica, y la sensación generalizada es que, como su campaña lo dice, trae la esperanza consigo, no solamente para EU, sino para el resto del mundo. No será tanto. Obama, a fin de cuentas, forma parte de un sistema que no va a ser combado fácilmente, aún si él lo quisiera (que no lo quiere mucho, tampoco), y su equipo —empezando por Biden— nos lo hará notar, si llega el momento. Obama hizo un comercial la semana antepasada hablando en muy buen español, y ha tenido sus coqueteos con la comunidad latina, pero el idilio se acaba hoy en la noche. Los latinos les interesan a ambos políticos contendientes en tanto aporten su voto. Después, las promesas se olvidan.
La semana pasada, un religioso hizo una exposición brillante en el Congreso del Estado de Colima, durante el foro sobre la despenalización del aborto. El también profesor de Moral decía que, en palabras de Santo Tomás de Aquino, a veces hay que elegir no entre el bien y el mal, sino entre el mal mayor y el mal menor. Creo que este es el caso con Obama, quien representa el mal menor. Sin embargo, nosotros no votamos, así que solo nos queda el enviar las buenas intenciones. Hoy en la noche estaremos contando una nueva historia.
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sábado, 1 de noviembre de 2008
Sábado 1/nov/08: Ted Stevens, a series of tubes / Elecciones en EU
I: Buenos días
Es (era, hasta hace tres días) todo un símbolo de los republicanos, pues es el miembro de este partido que por más años ha servido ininterrumpidamente en el Senado norteamericano (40). Tuvo mucho que ver con la elevación de Alaska al rango a estado, y con una buena parte del desarrollo que esta región ha tenido desde hace medio siglo. Algunos de sus seguidores lo llaman “el padre de Alaska” o “el león de Alaska”, y es una de las pocas personas en el mundo que, al regresar a casa, aterrizan en un aeropuerto que lleva su nombre: el Ted Stevens Anchorage International Airport. Hasta la semana pasada, el senador republicano Ted Stevens parecía tener asegurada una reelección más en su haber, pero a causa de su “detallito”, las encuestas de este martes lo muestran 7 puntos debajo del candidato líder. En caso de reelegirse, Stevens sería el primer delincuente convicto en ser votado para un asiento en el Senado de Estados Unidos. Las palabras misteriosas de hoy son: historia gringa reciente.
II: The internet is a series of tubes
No había vuelto a escuchar del senador Ted Stevens desde hace algo más de dos años, cuando, siendo presidente del comité de Comercio del Senado, durante una intervención en la tribuna hizo una definición de internet que fue antológica: “La Internet no es nada más algo a donde avientas algo (sic), no es un camión grande, es una serie de tubos. Y si uno no entiende que esos tubos se pueden llenar, y si están llenos cuando uno pone su mensaje en ellos, los pones en línea y van a ser retrasados por cualquiera que ponga en ese tubo enormes cantidades de material, enormes cantidades de material”. Luego, para los que todavía no habían entendido lo que es la internet y los problemas a los que nos enfrenta, ejemplificó: “Diez películas siendo transmitidas por el ése, el ése (sic), internet, ¿y qué le pasa a tu propio internet personal? A mi… el otro día mi equipo de trabajo me mandó un internet (sic) a las diez de la mañana del viernes. Lo recibí ayer (miércoles), ¿por qué?”. La peculiar declaración, perpetrada unos meses antes de las elecciones de medio término en 2006, fue ampliamente ridiculizada por los medios norteamericanos, el término “una serie de tubos” se convirtió en una frase recurrente entre blogueros y cibernautas, y, sobre todo, agregó leña al fuego antirrepublicano.
Sin embargo, la desbarrada de Stevens pronto fue opacada por un par de escándalos, también relacionados con el Partido Republicano, que de algún modo sirvieron para quitarles votos en esa elección (que perdieron en lo general, por cierto, y de la reconfiguración del Congreso resultó la primera mujer presidiéndolo, la demócrata Nancy Pelosi). En septiembre de ese mismo año, se hizo público que el congresista republicano Mark Foley enviaba mensajes de texto de índole sexual a becarios menores de edad (esos becarios…). El político tuvo que renunciar a su puesto, a su aspiración reelectoral y se internó en una clínica para alcohólicos. Semanas después, a días nada más de las elecciones, el influyente pastor evangélico Ted Haggard —quien en aquel entonces tenía derecho de picaporte en la Casa Blanca, en su calidad de asesor espiritual de Bush hijo— fue descubierto comprando cristal de metanfetamina de un prostituto con el que había mantenido una relación sentimental-comercial de tres años. Lo demás es historia. Perlas preelectorales, como si dijéramos.
III: This is the end, my only friend, the end
Decíamos pues del senador Ted Stevens. Resulta que un jurado lo acaba de encontrar culpable de corrupción porque al señor se le olvidó declarar una serie de regalos que le hizo (entre otros personajes) un rico contratista petrolero, el cual, coincidencias tan extrañas de la vida, fue ampliamente favorecido por el senador para obtener millonarias cuentas del gobierno. Entre los regalos se cuentan una tina de hidromasaje, esculturas, un vitral y otras obras de arte, un sillón de masaje (de 2695 dólares), así como una remodelación a su casa, por un costo de un cuarto de millón de dólares. Ah, y un perro para trineos, con valor de 1000 dólares. Potencialmente, por haber aceptado estos regalitos y no haberlos incluido en su declaración patrimonial, el senador (que tiene 84 años, por cierto) está enfrentando 35 años de prisión, aunque es muy poco probable que pase siquiera uno: el Alaskan of the 20th Century no será tan descobijado. No tanto.
Por lo pronto, aunque a media semana el senador Stevens lanzó una petición a su partido y a sus colegas de la cámara alta para que lo apoyen y lo ayuden a demostrar su inocencia (el argumento es que el contratista “dejó” las cosas en su casa, no se las “regaló”), todos se están desmarcando de él, como en su momento lo hicieron del otro Ted (Haggard), de Larry Craig, de George W. Bush y de otros republicanos que pueden atraer la peste: tanto McCain como Palin han pedido que el senador renuncie antes de las elecciones y se han distanciado de él con prontitud y claridad. Las cosas no pintan bien para los republicanos este martes, que son las elecciones presidenciales. Con Obama hasta a 11 puntos de distancia, y escándalos como el de Stevens, ni Joe el Plomero, ni Francis el Florista, ni Tito el Constructor los podrán sacar a flote. Sin embargo, hay que esperar, pues no se puede soslayar que ese electorado es el que reeligió a Bush, así que cualquier cosa es posible.
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lunes, 15 de setiembre de 2008
Death of a president - trailer
Véanla en el cine.
O bájenla del Ares (digo...)
Escenas de la película:
Y acá la Columna Lítica:
I: Buenos días
“Conforme lidiamos con los peligros de nuestro tiempo, diferentes circunstancias requieren diferentes estrategias, y nuestra resolución en cada caso será clara: no permitiremos que ningún régimen amenace la libertad o la seguridad del pueblo norteamericano, o de nuestros aliados alrededor del mundo”. Por supuesto, George Bush. Este discurso, incluido en la película La muerte de un presidente, bien podría ser de ayer, aunque en la cinta se presenta como de un futuro (2007) que entonces (2006) se veía como una posibilidad no remota. La cinta, presentada como un documental periodístico, explora las posibilidades de la pregunta “¿Qué pasaría si asesinaran al presidente de Estados Unidos?”, y la respuesta parece ser: “mejor no”. Las palabras misteriosas de hoy son: de fuego amigo.
II: They shot Bush!
La película se estrenó en el Festival de Cine de Toronto, en septiembre de 2006. Por esos días yo estaba viviendo en Ottawa, y aunque no llegó a las pantallas de esa ciudad, todos los periódicos hablaban de ella y políticos y artistas daban su opinión. En Canadá la película fue tan bien vista, que se llevó el Premio Internacional de la Crítica, y los columnistas la alabaron grandemente. Mientras, del otro lado de la frontera, las opiniones contra la película se basaban en el prejuicio: Hillary Clinton, que no la había visto, la calificó de “repugnante”, caso similar al de Kevin Costner, que tampoco la había visto: se permitirá la proyección de esta cinta en Estados Unidos hasta el 20 de enero de 2009, una vez que Bush deje la Casa Blanca.
Este reportaje de ficción cubre una gran cantidad de vertientes del tema, y las hace caber en 93 minutos, con un manejo muy bueno del lenguaje visual y la lente periodística. Así, hay momentos muy breves pero poderosos en cuanto a lo que se comunica, como la escena en que llega a un grupo de manifestantes la noticia de que le han disparado a Bush, y comienzan a celebrar y a gritar entre el tráfico “¡le dispararon a Bush!”. Los automovilistas dan bocinazos de alegría.
En realidad, en última instancia, Bush como persona es presentado bajo una luz que lo beneficia en esta película. En los pocos minutos dedicados en esta película a analizar su personalidad, se nos ofrece un George Bush zorro, que sabe lo que la gente piensa de él y se aprovecha de que lo subestiman, un individuo con carisma y con ángel, que a fin de cuentas sabe manejar a la gente y por eso está donde está. Sin embargo, su política y el odio que buena parte de la población de su país le tienen, son el contrapeso de la balanza.
El asesinato en sí ocupa la mitad de la cinta; el resto son las consecuencias: la investigación y el apresamiento del principal sospechoso, que resulta ser, claro, musulmán. Entre escena y escena, se trasluce claramente la crítica a la política exterior norteamericana y a la supresión de las libertades individuales como respuesta a la “guerra contra el terrorismo”. Como acertadamente dijo The Village Voice (17/oct/06), “La muerte de un presidente es en realidad sobre el 11 de septiembre – un ensayo sobre una tragedia nacional usada para crear una tragedia más grande”.
Esta cinta se puede ver en estos días en Colima, consulte la cartelera, y no pierda mucho tiempo porque quién sabe cuánto dure: parece que la gente está prefiriendo ver a Yoda tirar espadazos o a Adam Sandler hacer bufonadas. Ahora que si se la perdió, siempre queda el Ares (sí está), pero ahí cada quien, no quiero que se me acuse de promover la piratería en internet de películas de difícil acceso. Eso sí: en el blog puede ver algunas escenas y el trailer de El asesinato de un presidente (tomadas de Youtube)
III: Hablando de balas
Coincido con los compañeros que, en este y otros medios impresos, han expresado su rechazo a que en Colima tengamos policías que hacen su labor encapuchados, así como a las callejoneadas de patrullas con farolas encendidas. Lo último que dan a la sociedad es una sensación de seguridad, y no es con acciones de ésas que nos van a convencer de su valentía, coraje y sagacidad. Lo de este fin de semana muestra que, más bien, las fuerzas de la ley y el orden tienen que ponerse a entrenar y a ampliar sus capacidades policiales. Si lo de Cerro de Ortega no fuera una triste realidad, sino canción, la habría escrito Chava Flores, con todo respeto. Por otra parte, el procurador, que en su momento paró el dedo para lanzarse de candidato “a lo que sea” en las siguientes elecciones, tendrá aquí una prueba importante qué superar, y en unos meses estaremos hablando de cómo le fue. Recordemos, por ejemplo, que, con todo y la campaña mediática de linchamiento contra Ebrard, por los linchamientos de Tláhuac cuando él era procurador capitalino, a éste le hicieron lo que el viento a Juárez y ganó, primero, la candidatura, y luego las elecciones. Vamos a ver cómo masca la iguana.
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viernes, 11 de julio de 2008
Jueves 10/jul/08: De rescates, II
I: Buenos días
Se les llama “contratistas”, sin dar mayores explicaciones de para qué fueron contratados, o a quién. En Iraq, los contratistas sobrepasan en número a las tropas norteamericanas: hay alrededor de 180,000 (The Nation/LA Times, agosto 2007) contratistas que hacen de todo: cocinar para los soldados “oficiales” (que al 1º de julio eran 154,734), transportar agua potable, reconstruir carreteras y puentes, producir programas de televisión, traducir y reconocer rutas. Pero hay otros contratistas, los más, que tienen la misión más importante y mejor pagada: funcionar como ejército privado para hacer todo el trabajo sucio: espionaje, secuestros, asesinatos selectivos, “solución de conflictos” usando fuerza letal, en fin. Los mercenarios, para acabar pronto, aunque ya no es políticamente correcto llamarlos así. Una sola de las decenas de compañías que proveen “contratistas” a Estados Unidos, Aegis Defence Services, aceptaba hace dos años (The Guardian, 20/05/06) tener a más de 20,000 efectivos bajo su mando en territorio iraquí (5 veces más que Inglaterra, el segundo proveedor de la “Coalición”). Desde entonces, como se sabe, Estados Unidos ha puesto más y más dinero en Iraq, para pagar contratistas, principalmente: Aegis centuplicó —literalmente— sus ganancias en 5 años, gracias a la guerra; y como ellos hay varias decenas de empresas que proveen ejércitos privados al mejor postor, representando un negocio de 30,000 millones de dólares anuales globalmente (Vanity Fair, abril 2007), solo por concepto de “servicios de seguridad”. Los ejércitos privados han aumentado su poder en los años recientes, de una manera silenciosa: nadie los menciona por su nombre, sus “misiones” no causan registro ni están sujetas a las leyes internacionales (como no son un ejército nacional, no tienen por qué obedecer a la ONU, como los protegen sus patrones, no hay de qué preocuparse), les pagan por ser efectivos, y discretos. No salen en las noticias. Casi. Salen cuando uno o varios contratistas son atrapados vivos por el enemigo y pasan a ser rehenes que sirven como moneda de cambio. Cuando son secuestrados, los contratistas sí son noticia. Cuando son rescatados, más. Las palabras misteriosas de hoy son: de secuestros y rescates, segunda parte.
II: Mientras tanto, en la selva colombiana…
La escena está muy bien montada: uno a uno, los 11 policías y soldados pasan al micrófono, dicen su nombre y grado, y dan las graciasalseñorpresidenteUribe y al glorioso ejército colombiano y a los valientes policías por haberlos rescatado. Cuando alguno se quiere poner emocional e improvisar citando a la familia o a los amigos, un militar gordito le palmea la espalda y le recuerda que su turno al micrófono es corto: la estrella viene al final.
Ingrid Betancout hincha el pecho, sonríe, exhala, finta que va a hablar, vuelve a exhalar, se muerde los labios, cubre a los reporteros presentes con el ancho manto de su mirada, y vuelve a fintar que habla. Está disfrutando del momento, alargando la tensión, regodeándose de saberse en vivo a todo el mundo via CNN and friends, el momento esperado por seis largos años. Habla finalmente, y sus palabras se hacen noticia. Repite las partes importantes en francés: « l’opération militaire de l’armée de mon pays, la Colombie, a été parfaite ». Echa la bola a rodar : siguen las felicitaciones, las reuniones con la familia, la recepción de Sarkozy y Bruni en Francia, el espaldarazo a la reelección de Uribe, la vuelta a la política, la crítica a las FARC, las gracias a la Virgen, el reposicionamiento, la vuelta a la política, pues.
III: Foto incompleta
Tomas Howes, de 50 años, es un piloto norteamericano que había servido en operaciones en Guatemala, Venezuela y Bolivia antes de que su avión se estrellara y las FARC lo apresaran, en territorio colombiano. Marc Gonçalves, de 32, había estado 10 años en la Fuerza Aérea Norteamericana (USAF) antes de subirse a la misma nave que Howes. Keith Stansell, también norteamericano, de 38 años, se encargaba de revisar los sistemas de ese mismo avión, pero ese día no hizo muy buen trabajo.
Esos tres son los rescatados que faltan en la foto. Tan pronto fueron rescatados, los tres fueron puestos en un avión oficial norteamericano con destino al fuerte militar Sam Houston, en Texas. Curiosamente, a decir de algunos medios europeos, este trío fue la verdadera clave del rescate de Ingrid Betancourt. Los tres son empleados de Northgroup Grumman, la cuarta más grande empresa “contratista” de defensa en el mundo —en realidad un conglomerado—, que lo mismo provee “servicios de seguridad” que diseña radares, arma misiles y pone en órbita satélites. NG es asimismo el más grande constructor de barcos de guerra en el mundo, y también el creador del avión B-2 Spirit, invisible al radar, que carga 22,700 kilos de bombas y que está diseñado para soltar atómicas. Los patrones de Howes, Gonçalves y Stansell ganaron (o eso declararon) 32,000 millones de dólares en el 2007.
Al día siguiente del rescate de Ingrid Betancourt, de los 11 soldados y policías colombianos, y de los 3 contratistas norteamericanos, una estación de radio suiza reportó que, de acuerdo a sus informantes, hubo un pago de por medio: 20 millones de dólares, salidos de Estados Unidos, país que tiene en el presidente colombiano a su único aliado en Latinoamérica. Todos lo negaron, claro. El día del rescate, por cierto, John McCain estaba en Colombia. Hay mucha tramoya detrás del escenario de toda esta obra. Y varios tramoyistas.
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lunes, 7 de julio de 2008
El video de Jessica Lynch
Un reportaje muy interesante sobre los medios y la guerra, enfocándose en el caso de Jessica Lynch.
I: Buenos días
Si no fuera por lo granuloso de la imagen, podríamos estar viendo una película de guerra dirigida por Spielberg. En la primera secuencia vemos un grupo de soldados frente a computadoras portátiles, al parecer haciendo un arduo trabajo de investigación. Agua embotellada, walkie talkies, mapas. Corte a reunión de una veintena de soldados discutiendo sobre una mesa el plan de ataque; se dan instrucciones, se dibujan rutas. Exterior: soldados preparándose, rodilleras, chalecos blindados, googles de visión nocturna, radios, cámaras, GPSs, gadgets de todo tipo; soldados suben camiones, parten camiones y tanques. Corte a cámara de visión nocturna que nos muestra desde el helicóptero los puntitos brillantes que son los transportes de soldados y las unidades artilladas, todo en orden, dicen por la radio. Cámaras en los transportes muestran la vista infrarroja de Nasiriya, Irak, vacía. Helicóptero aterrizando, vemos desde el aire el objetivo del operativo agrandándose en la pantalla: hospital. Soldados corren, uno se agazapa debajo de una ventana, los otros corren a la puerta. Interior: dos soldados médicos se inclinan sobre una Jessica Lynch desorientada y débil que parece no asimilar lo que está pasando. Se oyen gritos y órdenes; uno de los médicos le pregunta que si tiene dolor, ella dice que solo en la espalda cuando la mueven. Suena una ráfaga, Jessica grita, aterrorizada, “it’s ok”, le asegura el camarógrafo, “it’s ok”. Empiezan a prepararla para subirla a una camilla; uno de los soldados pregunta a otro, como casualmente, “todavía tienes aquella bandera?”. Escaleras, “lo estás haciendo muy bien, Jessica”. Helicóptero, vuelo nocturno, luego el traslado de la soldado herida a un avión. Cubriendo a Jessica, sobre la camilla, una bandera de Estados Unidos. “Welcome home”, es lo último que se escucha en el video de lo que parece el primer rescate de una prisionera de guerra norteamericana desde la Segunda Guerra Mundial. Es marzo de 2003. Las palabras misteriosas de hoy son: de secuestros y rescates, parte uno.
II: Gloria al rescatado, y a los rescatadores
Si las huidas de prisioneros en tiempo de guerra son algo que debilita la moral del ejército custodio, los rescates militares lo son más. Un rescate por la vía armada es algo de lo que los ejecutores siempre se vanaglorian y de lo que tratan de sacar el mayor partido posible, políticamente, sobre todo, pero también mediáticamente, para convertir el triunfo en una esferita qué colgar en el árbol de la moral elevada del pueblo que apoya a sus tropas. Y a su presidente.
Las historias de rescate de prisioneros son una oportunidad para inventar lo que no sucedió, para exagerar los hechos, para acomodar las piezas al gusto y tejer el mito, dándole a la operación los tintes epopéyicos que la causa requiera. Así, en la historia moderna las acciones militares de rescate se videograban, y luego el video se corta y se maquilla, para mostrar nada más lo que convenga. Una imagen vale más que mil palabras; una imagen convenientemente editada vale más que un millón.
III: “And… action!”
“Jessica Lynch vació el cargador de su arma y siguió disparando a los iraquíes, aún y cuando ya había sido herida de bala en varias ocasiones y veía a sus compañeros caer muertos a su alrededor”, dijo una fuente del Pentágono al Washington Post. Y así, otras fuentes fueron filtrando detalles de la heroica epopeya de Lynch. Empezó la leyenda. “La Rambo de West Virginia”, la nombraron los medios. Se convirtió en el símbolo nacional de la juventud que luchaba por su país, su nombre fue sinónimo de valentía y patriotismo. El iraquí que chivateó su paradero a las tropas norteamericanas fue recibido como asilado en Estados Unidos; escribió un libro, lo vendió por 300 mil dólares. Jessica dio el visto bueno a su biografía autorizada, HBO produjo una película con la historia de su glorioso rescate, la soldado fue condecorada con la Medalla de Prisioneros de Guerra, el Corazón Púrpura (por heridas en batalla), y la Estrella de Bronce (por valentía en el combate).
Sin embargo, pronto vendría la controversia. Una investigación periodística reveló que los soldados norteamericanos habían maltratado al personal del hospital y que les habían disparado salvas; no había militares iraquíes en el hospital, no había necesidad de derribar puertas ni volcar instrumental: sólo tenían que haber preguntado, dijeron los doctores. Luego, Jessica Lynch también diría su verdad: nunca había disparado su arma, ni siquiera había entrado en combate: su transporte chocó y ella se quebró varias costillas y se dislocó una vértebra, pero no había sufrido heridas de bala ni disparado una sola porque su arma se había trabado, y ella quedó desmayada después del choque. Tampoco había estado prisionera: los médicos del hospital la habían tratado bien. Conclusión: el ejército invasor sabía que la soldado herida estaba en un hospital civil, sin vigilancia, y les pareció la oportunidad perfecta para escenificar una mascarada que sirviera de instrumento propagandístico. Los disparos de salva eran nada más para ambientar el video.
Meses después de su rescate, ya recuperada físicamente, Jessica Lynch renunció al ejército y denunció al Pentágono de tergiversar su historia y de exagerarla e inventar partes de ella para mentir a los norteamericanos. Nadie le hizo mucho caso, los medios —al menos allá— no le hicieron tanto ruido al desmentido. Cuatro años después, se presentó en una audiencia ante el Congreso en donde dejó claro que todo había sido una farsa y que el gobierno había mentido sobre su supuesto rescate. Tácitamente reconoció que no merecía ninguna de las condecoraciones, pero no devolvió ninguna.
Continuará el jueves, claro, con la historia de la rescatada célebre más reciente. El video del rescate de Lynch, en el blog: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.
viernes, 21 de marzo de 2008
Jueves 20/mar/08: Políticos, faldas, pantalones
I: BUENOS DÍAS
“Hemos decidido que la Biblia es la palabra de Dios. No necesitamos tener una asamblea general sobre lo que creemos. ¡Está escrito en la Biblia! ¿De acuerdo? Así que no tenemos que debatir lo que debemos pensar sobre la actividad homosexual. ¡Está escrito en la Biblia!”. Así hablaba el (ex) pastor Ted Haggard, (ex) líder evangélico en Estados Unidos, casado y padre de cinco, feroz opositor al matrimonio homosexual, quien en su otra vida compraba metanfetaminas y contrataba a un prostituto cada mes. Las palabras misteriosas de hoy son: políticos, faldas, pantalones. Segunda parte.
II: ESOS BECARIOS…
Mark Foley, cinco veces congresista (Republicano) por el estado norteamericano de Florida, fue uno de los principales defensores de George Bush en las elecciones de 2000 (mismas que perdió Al Gore en los tribunales), alegando que el recuento en Florida y la apertura de urnas era ilegal. “Podríamos reabrir la Comisión Warren, también, pero no aportaría nada nuevo sobre el asesinato de J.F. Kennedy”, dijo. Foley era un personaje popular en la política norteamericana, y se esperaba que en las elecciones de medio término, en noviembre de 2006, se reeligiera nuevamente. Era conocido como uno de los principales defensores de la población infantil norteamericana: a él se debían varias leyes de protección a los niños que establecían penas contra la pedofilia y la pornografía infantil. Durante su carrera, Foley también había ganado cierta notoriedad por los recurrentes rumores sobre su supuesto gusto por los hombres.
La primera vez que surgieron rumores públicos sobre su homosexualidad fue en 1994, durante la primera aventura electoral de Foley hacia el Congreso (que ganó con un 58% de los votos). Su respuesta fue “me gustan las mujeres”. Dos años después, la revista Advocate (la más antigua revista gay de Norteamérica) volvió a la carga, asegurando que Foley se había mantenido en el clóset toda su vida. En 2003, cuando quiso competir por un asiento en el Senado, fue la corporación New Times Media quien volvió a exponer su homosexualidad, a lo que el congresista respondió diciendo que las acusaciones eran “asquerosas” (aunque no negó el chisme), y decidió olvidar su aspiración senatorial, conformándose con otros dos años en la cámara baja del Congreso Norteamericano.
Sin embargo, no fue la homosexualidad, sino la pedofilia, la causa de su desgracia. El 29 de septiembre de 2006, a un mes y días de las elecciones que definirían la nueva composición del Congreso, la cadena de noticias ABC dio a conocer mensajes instantáneos y correos electrónicos de contenido explícitamente sexual que el legislador había enviado a becarios menores de edad que trabajaban en el Congreso. Foley renunció inmediatamente y alegó que todo se debía al alcohol, ingresando consecuentemente en un programa de rehabilitación. Su distrito, el 16 de Florida, dominado por los Republicanos desde su creación en 1973, cayó en manos de los Demócratas ese noviembre. El escándalo de Foley fue exprimido hasta la última gota por sus rivales y muchos consideran que fue un factor de peso para que los Republicanos perdieran la mayoría en el Congreso un mes después.
Varios periodistas hicieron notar que —ironías de la vida— Mark Foley podía ser sujeto a proceso criminal, por haber violado las leyes de protección a menores que él mismo había creado. Sin embargo, no fue tomada acción legal en su contra.
III: MIENTRAS TANTO, EN EL SALÓN DE LA JUSTICIA…
En México hemos tenido lo nuestro también: recordemos a Jorge Serrano Limón, ex líder de Provida, quien acabó inhabilitado por la Secretaría de la Función Pública por desviar recursos federales (13 millones 237 mil 377 pesos) que tenían que haber sido utilizados en un programa nacional de centros de apoyo a la mujer, pero que él utilizó para fines personales, incluida la compra de lencería de mujer, lo que dio origen a su mote de El señor de las tangas. Por otra parte, los círculos de prostitución de alto nivel (de los que el ex gobernador neoyorkino Spitzer era cliente) no son exclusivos de Norteamérica. De creerle a los rumores, por estos rumbos también operan y tienen sus buenos clientes. Dicen.
En la historia reciente hemos visto cómo en ocasiones, políticos y religiosos que predican valores familiares conservadores, abstinencia, heterosexualidad, castidad y fidelidad, terminan siendo expuestos como representantes de lo opuesto a lo que abanderan. Esto no quiere decir que todos los que promueven tales valores y condiciones humanas sean sujetos de sospecha de practicar lo contrario, en absoluto. Sólo es una nota curiosa el ver que algunos de los que más rabiosamente han promovido estas cuestiones a la larga acaban cayendo estrepitosamente del altar (a veces literalmente). En esos casos se impone la sabiduría del refrán “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.
IV: ALGUNAS LECCIONES PARA PERSONAJES PÚBLICOS CON SECRETITOS
Del caso de René Núñez: asegúrense de tener todas las copias si llegan a hacer un video porno. Del caso de Ted Haggard: si están en el clóset, no sean tan vehementes contra sus congéneres. Del caso de Eliot Spitzer: no presuman de honestos si andan engañando a su mujer. Finalmente, algo muy importante que se puede aprender del caso de Mark Foley: los mensajes instantáneos y los mails están ahí, guardados, aunque ustedes crean que los borraron, y en una de esas sus adversarios políticos pueden acceder a ellos. Cuestión de tener a la mano un buen hacker. Aguas, que ya se vienen las elecciones.
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martes, 18 de marzo de 2008
Martes 18/mar/08: Líos de faldas... y de pantalones
I: Buenos días
Eliot Lawrence Spitzer, hasta la semana pasada gobernador del estado norteamericano de Nueva York, se había distinguido a lo largo de su desempeño como funcionario por su imagen pública de honestidad y rectitud a toda prueba; no en vano llevaba el apodo de Mr. Clean (versión gringa del limpiapisos que conocemos como Maestro Limpio). Su imagen de hombre de familia se vino abajo junto con su carrera política cuando salió a la luz su relación con una agencia de prostitución de lujo hacia la que el gobernador había destinado fuertes pagos por concepto de servicios personales. Así, acompañado de una elegante, digna, pero distante y muy encabronada esposa, Spitzer hubo de renunciar a la gubernatura de viva voz, pidiendo perdón a los ciudadanos y, sobre todo, a su familia. Había escalado tanto en la pirámide del poder norteamericano esgrimiendo su honestidad, que la caída fue particularmente estrepitosa. Las palabras misteriosas de hoy son: políticos, faldas, pantalones. Primera parte.
II: Oremos
“El nuestro es un mensaje viejo, comunicado de una manera nueva”, decía el pastor Ted Haggard, quien hacia finales de 2006 era una de las figuras religiosas más influyentes de Estados Unidos. El fundador de la iglesia Nueva Vida era también el líder de la Asociación Nacional de Evangélicos (ANE), aglutinando a 30 millones de fieles, entre ellos el presidente Bush, de quien Haggard era consejero personal y con quien se comunicaba telefónicamente cada lunes. Según Haggard, la congregación crecía a un ritmo de una iglesia nueva cada dos días, y dados sus índices de crecimiento, los números hacían a Nueva Vida el grupo más dinámico y con mayor crecimiento de la cristiandad.
En Nueva Vida no solo se rezaba y se hablaba en lenguas, también se cantaba rock cristiano y se oraba por internet. Asimismo, había campamentos de verano para niños en los que se les inculcaba la fe cristiana y republicana: el documental Jesus Camp muestra a un grupo de niños evangélicos rezando ante una fotografía montada en cartón del presidente Bush. Digamos que Haggard era el ala pastoral del Partido Republicano. Usando su influencia política, el pastor Ted se opuso virulentamente a que en el estado de Colorado se aprobara una ley que permitía las uniones entre personas del mismo sexo. La vehemencia fue su error.
En noviembre de 2006, en lo mero bueno del debate homofóbico, se hizo público que el pastor Ted Haggard no solo era homosexual, sino que consumía anfetaminas. Este alegato provino de un prostituto llamado Mike Jones, quien había ayudado al reverendo a proveerse de droga, y con quien éste había mantenido una relación (pagada, eso sí) de más de dos años. Para pronto todos se desmarcaron: la Casa Blanca dijo que las llamadas eran en realidad muy esporádicas, la ANE dijo que Haggard era en realidad nada más el líder nominal, pero no el espiritual; corrió la cucarachiza. Aunque inicialmente negó todo, finalmente Haggard aceptó ser homosexual, pero aseguró que la droga la compró pero nunca la usó, que nada más la tenía por curiosidad.
En enero de 2007, los altos mandos evangélicos le dieron terapia intensiva y en un lapso de tres semanas anunciaron la feliz nueva: el (ex)pastor Haggard es heterosexual de nuevo. Luego, llegaron a un acuerdo con él: un año de salario (USD$138,000) a cambio de que se mantuviera callado y fuera de la vista, relevado, por supuesto, de todos sus cargos. Haggard rompió el acuerdo en agosto cuando hizo pública una carta indicando que se mudaría al centro de recuperación Dream Center, pidiendo dinero a sus amigos y seguidores, con la finalidad de asistir a la Universidad de Phoenix y obtener un título en psicología. Las autoridades evangélicas negaron lo del Dream Center (administrado por ellos) y censuraron la petición de Haggard, ordenándole que más bien se buscara un trabajo secular. El 6 de febrero de 2008, la Iglesia Nueva Vida dio a conocer en un comunicado de prensa que “la restauración de Haggard está incompleta” y que él no es bienvenido a la Iglesia nunca más.
III: Mientras tanto, entre los saguaros del desierto sudcaliforniano…
René Núñez, ahora alcalde de Los Cabos (por el PRD) hizo una campaña basada en los valores familiares, con promocionales grabados en su casa, entre fotos de los seres queridos (por cierto, quien le hizo la campaña oficial estudió en la Universidad de Colima, todo un personaje). En esas andaba cuando sus adversarios hicieron público un video (y luego unas fotos) en l@s que aparecía teniendo relaciones sexuales con una mujer que no era su esposa (y luego con dos muchachas que tampoco). Él salió a dar una conferencia de prensa diciendo “el del video no soy yo”. Atrás de él estaba su esposa, abrazándolo y mirándolo arrobada, como diciendo “qué grande es mi viejo, chingao”. Dos días después, la presidencia nacional del PRD hubo de rendirse a la evidencia: sí era él el del video. Pero no se preocupen, dijeron, antes que afectarlo, el video y las fotos le van a ayudar, sobre todo entre la población femenina. Por una vez, el PRD tuvo razón. René Núñez, actor porno y político, arrasó con la presidencia municipal de Los Cabos. Y ahí anda, despachando, bien contento.
“Pos es que a la palomilla le gusta tener un presidente culiador, pueh”, dice mi amigo que le hizo la campaña.
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sábado, 23 de febrero de 2008
Jueves 21/feb/08: Yes we can
En la película Volver al futuro II, Marty McFly viaja al año 2015 y se encuentra, entre otras cosas, con que Hill Valley, su pueblo, está siendo gobernado por un negro. Una de esas locuras del futuro, decía la película, un negro. “Lo único blanco es la casa”, era el subtítulo de la cinta Jefe de Estado, protagonizada por el comediante de color Chris Rock, quien llegaba a la presidencia de Estados Unidos de manera inesperada, tras una serie de situaciones excéntricas. En la película El quinto elemento, ambientada en el año 2263, también hay un presidente negro, que envía a Bruce Willis a enfrentarse a unos extraterrestres para salvar al planeta Tierra. Acá en el mundo real, en las siguientes elecciones de nuestros vecinos del norte, la idea de un presidente afroamericano podría no ser tan extravagante. Las palabras misteriosas de hoy son: elecciones gringas, recaditos.
II: Sí se puede
La noche del 8 de enero, tras ganar las elecciones primarias en New Hampshire, el precandidato por el Demócrata Barack Obama pronunció el discurso que daría material para uno de los productos propagandísticos más efectivos que su campaña ha tenido, y que pinta para convertirse en un poderoso medio de difusión de su discurso, ya no solo ante Hillary, para lograr la nominación de su partido, sino ante –eventualmente- McCain, peleando por la presidencia. Se trata del video musical Yes we can, producido por will.i.am, vocalista de la banda Black eyed peas y hecho público a través de internet el pasado 2 de febrero.
No es la primera vez que se hace una canción a partir de un discurso político. Por recordar un ejemplo histórico, Bob Marley musicalizó el texto de Selassie I, rey de Etiopía , que éste leyó ante el Congreso General de la ONU, resultando la canción War. Tampoco es la primera vez que se usa una canción para hacer campaña electoral. Pero en Yes we can usaron una fórmula muy particular: dejar la voz original de Obama y cantar, al estilo hip hop, sobre la voz, alternando la participación de casi 40 figuras públicas norteamericanas, destacando actores, músicos y cantantes. La actriz Kate Walsh (Grey’s Anatomy), el rapero Nick Cannon, la modelo Amber Valetta, el basquetbolista Kareem Abdul-Jabbar, el actor Harold Perrineau (Lost, Matrix), el guitarrista de Live Edward Kowalczyk, y el legendario pianista de jazz Herbie Hancock son algunos de los que prestan su voz y su música para este collage de voces que van acompañando el discurso de Obama que, bajo el arreglo de will.i.am, termina por convertirse en una canción pegajosa y efectiva. El papel principal de este video/canción, al lado del arreglista, lo lleva la actriz Scarlett Johansson (Lost in translation, La isla), que aparece repetidamente a lo largo de los 4 minutos y medio que dura el tema.
En Wikipedia.org se calcula que, a 13 días de su publicación en la red, el video había sido visto más de 13.1 millones de veces. A estas alturas ese número debe estar rebasado por varios millones más, y contando. A la velocidad en que se esparcen los videos virales por la red, pronto esta estrategia va a demostrar su valía.
III: Recadito
La única vez que me he acercado a un(a) artista para casi literalmente decirle “oye, te admiro, quiero ser tu amigo” fue cuando asistí a una exposición de fotografías de Flora Arias, en Casa de la Cultura, hará ya unos cinco años. En esa ocasión, Flora había trabajado en conjunto con un trío de artistas plásticos que hicieron del marco de cada foto otra obra de arte, de modo que el conjunto resultaba impactante. Nos hicimos amigos con la fotógrafa y a lo largo de los años fuimos coincidiendo en varios lugares, dentro y fuera de México, viéndonos en pocas pero buenas ocasiones. Una de las últimas fue cuando, casi de casualidad, tomó unas fotografías de una obra en la que yo estaba trabajando con un equipo de producción de Québec. Los canadienses quedaron impresionados con su trabajo y le compraron las fotografías, que fueron usadas profusamente en los medios impresos de Montréal para promocionar la obra. Se le recuerda con admiración por allá. Me dio mucho gusto saber que Flora ganó hace unos días el concurso del diseño de cartel del Festival de Danza de Tijuana, ciudad donde alterna sus estancias con otras tres o cuatro, espíritu inquieto que es. Enhorabuena, Flora.
Los leo: ernestocortes@itesm.mx. En la red, cómo no: ernestocortes.blogspot.com, ahí esta el video de Yes we can en el blog, por si gustan. Hoy tendría que estar escribiendo sobre Fidel Castro, pero hay que contemplar un poco más esa torta antes de meterle diente.
lunes, 18 de febrero de 2008
Yes we can
miércoles, 19 de setiembre de 2007
Al Gore en Ted Talks
martes, 31 de julio de 2007
Bindu Gross: Jazz entre las palmeras (I)
“Llegamos por primera vez a Colima un domingo de marzo a las 11 de la mañana. La ciudad estaba sola, no había carros en las calles. ‘Este lugar está muerto’, le dije a mi esposa. Pero luego vimos que en la gente salía con su silla afuera de sus casas, y las puertas y las ventanas siempre estaban abiertas. Entonces pensé que este era un lugar muy abierto —todavía no sabía que también son conservadores en Colima—. La primera impresión fue esa, que la gente era muy abierta. Cuando nos llevaron al museo María Ahumada de Gómez, el que está en Casa de la Cultura, yo quedé impresionado al ver los instrumentos que usaban los antiguos colimenses. Dije ‘este lugar es para mi, aquí hay música’.”
Bindu Gross llegó a Colima hace 22 años, con Beatriz, su esposa, después de haber vivido en Puerto Escondido, Tepoztlán, el DF y una larguísima lista de ciudades de Estados Unidos, camino que le fue dado recorrer gracias a la práctica de la música, y más en particular, del jazz, un estilo que lleva en la sangre y del que ha sido figura emblemática en Colima en las últimas dos décadas.
Su primer trabajo en la ciudad fue como músico en la Universidad de Colima, en donde surgió la idea de contar con un grupo de jazz, y de llevar esta música a todos los rincones del estado. “Fueron tiempos muy especiales –recuerda Bindu-, ir cargando el piano a Tepames, tocar en la plaza de Minatitlán, en los bachilleratos, la gente nunca había escuchado jazz y nos oían con mucha curiosidad”. Aunque eventualmente se separaría de la Universidad porque no estaba muy de acuerdo con las condiciones de trabajo, y además “se acabó el presupuesto para el grupo de jazz”, él dice tener en buen concepto a los rectores con los que trató: “Yo a Humberto Silva y a Fernando Moreno les tengo mucho aprecio. Si los veo, los saludo con mucho gusto, los abrazo. Ellos no saben que yo aprendí mucho de ellos, y lo importante que fue para mi la experiencia en la Universidad”.
Después, seguiría la búsqueda de manera independiente. Tocar en restaurantes, en hoteles, en bares, en fiestas, en todos los lugares donde se pudiera. Paralelamente, dar clases, actividad que continúa ejerciendo hasta la fecha. La cuestión fue que, llegado un momento, los alumnos preguntaron “¿y nosotros dónde vamos a tocar, si en Colima no hay campo de trabajo en el jazz?”, así que comenzó, junto con su esposa, a abrir espacios. “Hicimos unos carteles que decían ‘El jazz anda suelto’, y los pegábamos por todas partes, anunciando los lugares donde tocábamos a lo largo de la semana. Se trataba de abrir los lugares para el jazz, para que los muchachos pudieran tocar”. Finalmente, crearía un espacio propio: el café Uno, dos tres, que abrió sus puertas hace seis años.
Bindu, nativo de Lusby, Maryland, habla un español correcto y amable en el que asoman constantemente los colimotismos. “Algo que me gusta mucho de Colima es que la gente no está maleada. Ahorita estamos en un momento muy importante, con todo esto de la globalización y la invasión de las tendencias comerciales. Afortunadamente, en Colima la gente todavía es inocente en algunos aspectos, y eso le da un ambiente muy especial a esta ciudad. Yo pienso que Colima es el lugar perfecto para crear.”
La música se le dio a Bindu por vía familiar. Su abuelo, su padre, sus tíos, todos eran cantantes de gospel, incluso tuvo una prima que cantaba ópera. Sin embargo, cuenta, debido a las tradiciones y a la condición social y económica de la familia, que era muy acomodada, el jazz era “música diabólica”, e incluso, al principio, no sabían que Bindu ya se dedicaba a la música. “Yo le decía a mi abuelo que me iba a estudiar con mis compañeros, pero en realidad me iba a tocar. Regresaba a la 1 de la mañana y mi abuelo me preguntaba ‘¿estudiaron hasta esta hora?’ y yo le decía ‘sí abuelo, estudiamos mucho’. Pero claro, era porque yo tocaba con la banda a escondidas de mi familia. ¿El blues?, no, olvídate, el blues era la música del diablo, en la casa puro gospel”.
“Una vez fui a la casa de mi abuela materna y ella tenía un disco de Duke Ellington. Yo lo vi y me gustó mucho, primero por la portada, salía Duke muy elegante, con un traje de terciopelo, muy guapo. Me robé ese disco, lo metí en mi maleta y me lo llevé a mi casa. Esperé a que todos estuvieran dormidos y después de las 11 de la noche lo puse muy bajito, en un tocadiscos que teníamos. Empecé a escuchar y de inmediato sentí que me estaban hablando. Esa música fue una revelación, y supe que eso era lo que yo quería hacer: que el instrumento le hablara a la gente”.
Bindu estaba destinado a ser el primer senador (por el Partido Republicano) de la familia Gross. Su educación siempre apuntó hacia allá, y en la familia existía la certeza de que a él correspondería el honor de llevar el apellido al Congreso Norteamericano. Sin embargo, cuando terminó la preparatoria, en lugar de aceptar una de las becas que varias universidades le ofrecían, decidió tomarse un tiempo antes de continuar los estudios. Luego vino una invitación de un primo para ir a tocar a Nueva York, y despegó su carrera como músico. “Yo he tenido la fortuna de tocar con muchos de los músicos que admiro, como Dizzy Gillespie y Alice Coltrane. Toqué por todas partes en Estados Unidos, en todo el país prácticamente, y finalmente llegué a México, por mi esposa Beatriz”.
En la calle Basin de Nueva Orleáns, una de las más importantes de la ciudad, hay una estatua de Benito Juárez. “Yo nunca había sabido quién era, siempre me preguntaba ‘¿quién es ese hombre?’, no tenía ni idea de que era Benito Juárez, ni que era de México. Fue hasta que conocí a Beatriz, mi mujer, que supe quién había sido él y conocí sobre México”. México, según Bindu, fue un país que influyó de manera muy importante en el desarrollo de la música norteamericana, y como ejemplo, cita a Scott Joplin, autor de piezas como The entertainer (hecha famosa en la película El golpe) y Maple leaf rag. Scott Joplin, dice Gross, fue influenciado fuertemente por la música de las bandas de pueblo mexicanas. El contratiempo rítmico que a los mexicanos se les daba de manera natural fue adoptado por Joplin y se convirtió en el sello de su música, que luego, a su vez, influenciaría a otros.
Después de haber vivido en muchas ciudades, Bindu y su esposa decidieron establecerse definitivamente en Colima, donde viven actualmente, atendiendo su café en la calle Corregidora 123 (de ahí el nombre del lugar), y dando clases y conciertos. De hecho, sus conciertos siempre tienen mucho de didáctico, pues relatan historias de las canciones y de los autores, intercalando anécdotas entre tema y tema, haciendo de cada presentación una oportunidad para compartir el conocimiento.
“Yo creo que Colima es una ciudad muy afortunada. Hay músicos, actores, bailarines, pintores… hay muy buenos pintores aquí, pero desafortunadamente poca gente los conoce, poca gente aprovecha todo el movimiento artístico que hay aquí. Yo creo que tenemos la responsabilidad de compartir con la gente lo que hacemos.”
martes, 15 de mayo de 2007
Sab 12/may/07: Agua y dineros
I: Buenos días
Para los que contamos nuestros ingresos mensuales en apenas unos cuantos miles de pesos, resulta hasta cierto punto inconcebible lo que puede hacer alguien que gana decenas de miles cada treinta días. Y no solo eso, sino que también recibe bonos por cientos de miles de pesos como “estímulo” o como “premio” por el desempeño de sus actividades. Uno, desde la inocencia de la sobrevivencia del artista clasemediero, se pregunta “¿y para qué quiere esa gente tanto dinero?”. Las palabras misteriosas de hoy son: agua, bonos, dineros.
II: No queremos alarmarlos, pero…
Hace unas semanas, el Consejo de los Canadienses, una organización civil de nuestro vecino del norte, hizo públicos unos documentos elaborados por un think tank neoyorkino que bajo el título “North American Future 2025 Project” hace una serie de recomendaciones a los gobiernos de los tres países norteamericanos, enfatizando la necesidad de realizar negociaciones privadas para tocar temas como un perímetro de seguridad conjunto, un pacto de recursos continentales y, ojo, la exportación de agua.
“Para asegurar nuestras necesidades básicas, todos necesitamos de
III: Mientras tanto…
De acuerdo con las investigaciones relizadas por Ecos de
No digo que no se le pague, ni que no esté bien que se remunere adecuadamente a quien tiene en sus manos la responsabilidad de administrar y proporcionar agua a los habitantes de su municipio… solo que se me ocurre que con dos millones de pesos se pueden hacer muchas cosas… como comprar tubería para dotar de agua potable a una población que lo necesite. Es más, ni siquiera con dos millones de pesos, nomás juntando los bonos (ilegales, ya se ha dicho) hay casi un millón que pudo haber tenido otro destino.
Como ciudadano, a mi me gustaría saber qué trabajo tan impresionante realizó el señor García Watanabe como para que se le remunere con cantidades tan altas. ¿Dejó a Manzanillo bien preparado para los conflictos acuíferos que se vienen? ¿Fomentó un ahorro de agua tal que hay que premiarlo con un millón de pesos? ¿Lo que bajo su administración se recaudó por concepto de cobro de agua, no se está yendo con él en los fantásticos bonos? ¿Para qué se recauda entonces, para que el dinero que se junte se lo lleve el jefe? Yo no entiendo. Desde mi inocencia clasemediera, insisto, no entiendo ese afán desmedido por el dinero. El dinero público, por cierto. Todo esto lo lleva a uno a malpensar: éstos son solo los bonos de los que sabemos. ¿Habrá otros, de los que no sabemos?
Jue 11/may/08: Justicia gringa
I: Buenos días
Una tarde de mayo de 2005, el abogado Roy Pearson, residente de Washington, DC, llevó a lavar sus pantalones favoritos a la tintorería de su barrio, atendida por Jin y Soo Chung, una pareja de inmigrantes coreanos. Pearson acababa de ser nombrado juez administrativo y quería usar esos pantalones en su primer día de trabajo, pero al regresar a recogerlos al día siguiente se encontró con que los pantalones habían sido perdidos. Montó en cólera, y exigió el pago de, inicialmente, 1,150 dólares. Una semana después, los Chung encontraron los pantalones y se los entregaron al entonces ya juez Pearson. Éste negó que fueran sus pantalones, aun y cuando los números del recibo y de la etiqueta de la prenda concordaban, y les dijo que los demandaría. En el curso de los siguientes meses, los Chung ofrecieron $3,000, luego $4,600 y finalmente $12,000, que fueron rechazados sucesivamente por Pearson, quien la semana pasada los demandó por 65 millones de dólares. Las palabras misteriosas de hoy son: justicia norteamericana. Las fuentes: Associated Press y ABC.
II: 84,115 nuevos pares
¿Cómo llegó el juez Pearson a la cantidad de 65 millones de dólares? El desglose va como sigue: las leyes de protección al consumidor de Columbia castigan a un infractor con $1500 (dólares) por violación por día. El juez Pearson calcula que hay 12 violaciones por un período de 1200 días, lo cual multiplica por tres abogados, ya que está demandando a Jin y a Soo Chung, además de al hijo de ambos por el delito de fraude, basándose en que un letrero en la pared del negocio dice “satisfacción garantizada”, condición que no fue cumplida en el caso de los pantalones. 500 mil dólares son por “daños emocionales”, y $542 500 por “gastos legales”, aún y cuando él se está representando a sí mismo. Finalmente, agrega 15 mil dólares, que es el costo de rentar un auto por 10 años cada fin de semana para ir a llevar a lavar su ropa a un negocio más alejado, pues según su interpretación, es su derecho constitucional el contar con una lavandería en un radio de cuatro cuadras de su casa.
Según la cadena de noticias ABC, con la cantidad que exige el juez, se podrían comprar 84,115 nuevos pares, que alineados uno junto al otro harían una línea de
III: Los vecinos
No es cosa rara en Estados Unidos. El argumento del juez fue que la falta de esos pantalones específicos (grises con rayitas rojas, dicen los papeles de la corte) le causaron “sufrimiento mental”, así como “inconveniencias” e “incomodidad”. Con estos simples argumentos uno puede demandar a cualquiera por miles o, ya se vio, millones de dólares, sabiéndose mover en el sistema legal norteamericano. Este tipo de acciones son las que los han llevado a convertirse en una sociedad arisca, donde la seguridad y el respeto a la ley son el pretexto para la locura social en que su sistema se ha convertido, dando cada vez tiene menos cabida a lo humano. Si su presidente pudo invadir un país por unas armas que nunca existieron, un juez bien puede exigir 67 millones de dólares por el pesar que le causó no haber tenido sus pantalones favoritos debajo de la toga el primer día de trabajo.
IV: Y entonces
El caso, que ya se convirtió en noticia nacional en Estados Unidos, se resolverá dentro de unas semanas El juez Neal Kravitz, de