Conciencia

viernes, 25 de septiembre de 2009

Sábado 19/sep/09: Bullets over Coliman King Av.


I: Buenos días
Mi mujer y yo tomamos la ruta 3 en Rey Coliman, en la parada frente al autobaño Colimawash. Algunos 10 minutos después, fue la balacera. Cuando regresamos al centro, al cabo de media hora, el lugar estaba lleno de patrullas, ambulancias, policías, soldados, y curiosos, muchos curiosos que espiaban desde afuera los esfuerzos de los paramédicos, que ya vendaban a uno, le ponían una mascarilla con respirador a otro, ponían sobre la camilla a uno más. Una ventana lucía profusas manchas de sangre. Los mirones intercambiaban información y comentarios: que habían sido como 15 balazos; que como 20, señalaba una señora; que era una camioneta roja; que cómo podía pasar esto con tanto policía en el centro; que de seguro se trataba de algún jale que salió mal; que ya no se puede vivir seguro en Colima; que esto ya se jodió. Yo me fui muy deprimido a casa. Más que susto o sensación de inseguridad, me dio mucha tristeza ver que el infierno de todos tan temido está llegando a nuestro pueblo. Las palabras misteriosas de hoy son: balas, malas y buenas noticias.

II: También tenemos noticias amables, como dice aquélla
Creo que como en pocas ocasiones, esta semana ha sido plena de malas noticias. Entre padres y madres abusador@s, balas por aquí y por allá (hasta un uniformado ebrio hizo lo suyo, como si faltaran obuses en los aires colimotes), el aumento al transporte urbano, y la restitución de las pluris al PAN (ésa es a la vez buena y mala, ya la comentaremos el martes), Colima no pinta muy bien que digamos.

Sin embargo, también hay buenas noticias, y me extraña que los medios impresos prefieran no pregonarlas. El lunes por la noche fue la entrega del Premio Estatal de la Juventud, y, cosa curiosa, al único periódico al que le importó fue a El Mundo desde Colima. Se entregaron menciones honoríficas a 37 jóvenes y el Premio a 18, en una cifra récord tanto de premiados como de recursos destinados a este galardón. Sin embargo, para la mayoría de los medios fue como si no hubiera sucedido. Llegué a preguntarme incluso si habría un boicot contra la Secretaría de la Juventud, por el inusual silencio en torno a sus actividades, lo cual me extrañaría mucho, siendo que es de las pocas dependencias gubernamentales que están dando cosas buenas de qué hablar en estos momentos tan oscuros.

Otra excelente noticia, que sí se dio a conocer, pero que debería ser aún más difundida y comentada, fue la puesta en marcha del programa de préstamo de computadoras portátiles en la Biblioteca Rafaela Suárez. Me consta, porque vi más o menos de cerca el proceso de estira y afloja que llevó meses, que los funcionarios de la Secretaría de Cultura hicieron maravillas en las negociaciones con proveedores y prestadores de servicios, y que aunque se dice que estos tiempos no hay dinero (mucho menos para la cultura), se las ingeniaron para conseguir cobertura de internet en toda la zona de la Casa de la Cultura, instalar bancas, mesas, cableado eléctrico, sistemas de seguridad por video, y muchas otras mejoras y novedades inéditas en este país, malabareando un presupuesto magro, pero haciéndolo con ingenio, buena planeación, y mejor ejecución.

En un tiempo en que las bibliotecas parecen condenadas a una desaparición lenta y dolorosa, en Colima se moderniza la principal sala de lectura del estado para ofrecer un servicio que no se puede encontrar otra ciudad en México, y que pone un ejemplo incluso para los que están más allá de nuestras fronteras en lo que respecta a visión sobre el futuro de estos centros y a servicio al usuario.

En estos días de tanta mala noticia, estas novedades son oxígeno fresco. Nada menos, hoy se inaugura la Sala Audiovisual Alberto Isaac, también en Casa de la Cultura, y se presenta el libro Las Cenizas de mi padre, de Claudio Isaac, acompañado de un par de videos sobre el cineasta, caricaturista y nadador colimense. A la 1:30, por si gustan. Hay que empaparnos de lo bueno.

Estamos en la red: ErnestoCortés.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.

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