Conciencia

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viernes, 19 de junio de 2009

Concierto: corrección




Estuvimos pasando la voz entre los amigos de un concierto de CuerdaCueroyCanto hoy en la noche en el Centro Cultural Mexiac... el mismo fue cambiado al Museo de Arte Contemporáneo, por aquello de la amenaza de lluvia.

Así que la invitación clandestina sigue en pie (se supone que es un concierto privado, pero la música es para tod@s), nada más se cambia el lugar.

El museo de arte contemporáneo está junto a la entrada del Parque Regional Metropolitano. De hecho, del Mexiac son apenas unas cuatro o cinco cuadras caminando. Ahí los esperamos.

jueves, 18 de junio de 2009

Martes 16/jun/09: Arturo Hernández / Conciertos



Arturo Hernández: voz y guitarra; Kenny G Orozco: sax; Rodrigo Ramírez: batería; Ernesto Cortés: bajo



I: Buenos días
Cuando era adolescente, una de las bandas de rock que seguía con fidelidad y que admiraba profundamente era El Cerillazo, un cuarteto comandado por Arturo Hernández que hacía música propia, diferente, con un toque especial. No me perdía sus conciertos en Colima, y con el tiempo me fui haciendo amigo de Tapiro, Lalo y Rodrigo, los integrantes de la banda, lo que me permitió aprenderme sus canciones en la guitarra con asesoría personalizada. Más tarde el destino me llevaría a terminar tocando con todos ellos, en diferentes momentos, y en diferentes bandas, además de que mis caminos profesionales acabaron cruzándose con los de los cuatro músicos, también fuera del escenario. Las palabras misteriosas de hoy son: músicos, amigos, invitaciones.

II: “Llegó vestido de mujer / el Diablo hasta la fiesta / y la convirtió en velorio”
Los hermanos de Arturo Hernández también fueron artistas a seguir en mis años de aprendizaje musical. En las creaciones de René, Rabí y Jorge Hernández fui descubriendo la poesía cantada y una manera particular de abordar la guitarra y la canción, sin restricciones entre la trova, el folclor, y el rock. Con los años, no solamente terminaría compartiendo el escenario con todos ellos en múltiples ocasiones, sino que acabaríamos emparentados y ahora son mis tíos - pero esa es otra historia.

La memoria del Cerillazo y los Hernández viene al caso porque hoy en la noche Arturo tendrá una interesante prueba en su carrera musical. Desde hace varias semanas, se realiza en el canal 4 de Guadalajara el concurso Cantautores de verdad a cuya convocatoria se inscribieron miles de canciones y músicos, de los que solo un puñado fueron seleccionados para las etapas televisadas. Fato, el productor y compositor, es el cerebro detrás de esta competencia, en la que Arturo Hernández ha ido avanzando de manera firme en las semanas previas, y que llega a un punto álgido esta noche, para la que Arturo ha elegido interpretar Santa Cecilia, uno de sus temas más logrados. Como se trata de echarle toda la carne al asador, porque es noche definitoria, Arturo carga con dos de sus músicos de cabecera: mi hermano Fidel Cortés en las percusiones, y José Gilberto “Kenny G” Orozco en el sax. Los tres juntos son cosa seria, ya verán. La cita es a las 10 de la noche, por el canal 144 de Sky, no se lo pierdan.

III: Más música
Por otra parte, pero en la misma línea musical, en estos días se está celebrando el Festival Internacional Guitarromanía, que gracias a la iniciativa y el empeño de maestro Simone Iannarelli (excelente guitarrista, por cierto), se realiza en Colima desde hace cuatro años. Hay clases magistrales en las mañanas, en la Escuela de Música de la Universidad de Colima (en el IUBA); y por las tardes, a las 5:30, hay conciertos gratuitos en el Teatro Hidalgo. Los conciertos de gala, digamos, son a las 8:30 de la noche, también en el Hidalgo, por si gustan.

Mañana a las 8:30 de la noche, con mi grupo CuerdaCueroyCanto tendremos un concierto en el Centro Cultural Mexiac, a manera de repetición del que dimos hace un par de semanas y que parece que gustó mucho, con el repertorio variadito que iba de Café Tacvba a Pink Floyd, y con la exhibición de pinturas de Marisol d’Estrabeau. Los invitaría, pero es privado, para los integrantes de un taller de museología que vienen de 11 estados, convocados por la Secretaría de Cultura, así que mejor luego les aviso del siguiente.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com


El de la izquierda es Arturo Hernández, el de la derecha soy yo.

martes, 2 de junio de 2009

domingo, 22 de marzo de 2009

Jueves 19/mar/09: Los locos y las cárceles / Parientes incómodos


I: BUENOS DÍAS
Hace dos años, en esta columna relaté una visita que hicimos mi hermano y yo al Cereso, invitados por la Secretaría de Cultura, para ofrecer un concierto a los internos y regalar libros, como parte de las actividades del Mes de la Lectura (que ya se acerca, por cierto). El evento iba muy bien, todo bonito, dentro de lo que cabe, con la participación de la compañía residente de baile folclórico, y algunos miembros del taller literario (que dirigía el poeta Carlos Ramírez Vuelvas). La cosa fue que a la hora de la música fuimos interrumpidos a media canción por unos gritos de tiple agónico que salían de un edificio a nuestras espaldas: el pabellón psiquiátrico, nos explicó luego un interno. El concierto siguió, compitiendo por momentos con los chillidos destemplados que sonaron hasta que un par de guardias fueron a poner orden, no quise preguntar cómo. Los funcionarios del presidium fingían que no escuchaban nada. Las palabras misteriosas de hoy son: de cárceles.
II: AMONTONAMIENTO EN EL ÁREA
En su obra Vigilar y castigar, el filósofo francés Michel Foucault analiza cómo pasamos, de hacer del castigo un espectáculo público (guillotina, hoguera, picota), al pudor contemporáneo de enciérrenlos donde nadie los vea. En México, las cárceles están desde hace años que revientan, y particularmente en los tiempos recientes, con la guerra, el gobierno se vanagloria de cuántos malos sigue poniendo tras las rejas. Para comodidad de los ciudadanos, no se dice cuáles son las condiciones del encierro, ni se airea mucho lo que pasa dentro de los muros, hasta que ocurre el estallido.
Pocos colimenses habían pensado en las condiciones, carencias y omisiones en el Cereso local hasta que pasó la desgracia: un recluso desequilibrado mentalmente da muerte a una niña en el día de visitas. Y claro, las renuncias, las explicaciones, las justificaciones, lo que sigue. Esta muerte es, a fin de cuentas, un reflejo de la crisis del sistema judicial mexicano, una prueba de la incoherencia de la estrategia que se está siguiendo en la guerra contra el crimen organizado. No se busca la rehabilitación, sino la solución fácil del encierro masivo, con la consecuencia de la hacinación, y ahí están los resultados.
III: TORITO
En la ocasión del concierto relaté en esta columna que me llevé la sorpresa de encontrarme en el reclusorio con un excompañero de la preparatoria, pariente no lejano de un legislador local, e hijo de un ya fallecido senador y funcionario del PRI nacional. En ese entonces no me pasó por la mente, porque el Diario no había iniciado su campaña de linchamiento contra Mario Anguiano por las culpas de su hermano, pero ahora se me ocurre que si ese legislador se hubiera lanzado por alguna candidatura, el fantasma del pariente incómodo lo hubiera perseguido, y en serio.
Según me contó después un primo del preso (que fue mi alumno, el primo, no el preso), el muchacho está encerrado por robo, delito al que recurrió para pagarse los químicos a los que era adicto, y tenía ya una larga historia de internados (y escapes) de centros de rehabilitación. Quizá por estas y otras razones, el legislador prefirió la sombrita y no arriesgar su tranquilidad familiar. Aunque nada debe, porque no es responsable de lo que hagan sus parientes (como no lo es el presidente Anguiano, ni la diputada Cárdenas, ni el otro, ya saben), ya vimos que en estos días no es la lógica y la verdad las que rigen el estruendoso espacio comunicativo, sino otros oscuros intereses, y un pariente preso relacionado con los enervantes es una mancha peligrosa en la cuenta de los haberes. Aquí (y así) nos tocó vivir.
Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com

sábado, 8 de diciembre de 2007

Concierto de CuerdaCueroyCanto


Damos concierto mañana en el Teatro Hidalgo, de Colima.



Un video viejito de CCC, con gato incluido:

lunes, 12 de noviembre de 2007

El escultor

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“Como yo soy el más chico de la casa, siempre me tocaba jugar con la plastilina o los materiales que mis hermanos dejaban después de hacer sus trabajos escolares. Fue así como empecé a modelar maquetas pequeñas y monos que luego ponía en mi cuarto, o en el negocio de la familia”. Así narra Jonathan Medina sus primeros pasos en la escultura, arte en el que se ha desempeñado a lo largo de 7 de sus 22 años de edad, conocido apenas por un pequeño círculo de personas, entre las que su trabajo es muy apreciado.

Para Jonathan Medina Navarro el acercamiento más “formal” a la escultura empezó cuando estaba en el tercer año de secundaria, época en que comenzó a explorar su habilidad para realizar figuras de plastilina en las que caricaturizaba a sus amigos. “La primer escultura que hice, hace como siete años, fue para un amigo, y la modelé en plastilina. No tenía idea de cuánto cobrarle, así que se la vendí en 50 pesos. Un amigo de ese amigo la vio y me vino a pedir una para él, y así empezó a acercarse más gente a pedir que les hiciera su escultura. Entonces las empecé a vender en 150 pesos. La cosa es que luego me di cuenta de que hacerlas en plastilina no era muy bueno, porque con cualquier golpe o dedazo la escultura se deformaba, y luego venían de regreso a pedirme que se las reparara, así que empecé a experimentar con la resina epóxica, que es como la plastiloka, completamente sólida al secar. Busqué dónde podía comprar resina en grandes cantidades y en varios colores, y hallé un proveedor que me la manda de Guadalajara, que es donde me surto cada vez que me encargan una figura”.

Desde entonces, Jonathan se ha dedicado a modelar esculturas que podrían ser consideradas caricaturas tridimensionales, en las que a través de la exageración de un rasgo o un gesto, o a través de la inclusión de disfraces o elementos particulares, se hace un retrato particular y muy elocuente de una persona. Aunque no lleva la cuenta, han sido quizá más de 200 figuras las que ha realizado, y que se encuentran principalmente en casas particulares y negocios de Colima, así como en oficinas de gobierno de este y otros estados de la República.

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Jonathan ha dado en varias ocasiones cursos de modelado en plastilina para niños, sobre todo en el Centro Cultural Horacio Cervantes, y en algunas ocasiones de manera particular a personas que se lo han solicitado. Cuenta que solo en una ocasión encontró, en Guanajuato, a otro artista que trabajaba algo similar a él, solo que lo hacía exclusivamente con plastilina. Así pues, Jonathan se ha desarrollado de una manera totalmente autodidacta, sin haber tenido una formación especial en artes plásticas, pero haciendo buen uso de su capacidad de observación y la habilidad de sus manos, con las que también hace música, pues es un destacado percusionista, con gran facilidad para las percusiones caribeñas y africanas.

Para Jonathan, el año 2007 representó un giro en su vida porque comenzó a dedicarse casi exclusivamente a la escultura, que se convirtió para él en una actividad redituable conforme la voz se fue pasando y su trabajo fue conocido por más personas, que lo recomendaban a otras. Sin embargo, su trabajo aún no es conocido por el gran público, pues a la fecha no ha realizado una exposición formal de su trabajo.

Hacia mediados de este año, en una audiencia pública, Jonathan se presentó ante el gobernador Silverio Cavazos para obsequiarle una escultura que hizo de él. Él narra así la ocasión: “Cuando le fui a regalar al gobernador su escultura, me sorprendí porque sentados junto a él estaban dos secretarios que cuando los vi pensé “a este señor yo lo hice”, porque amigos suyos o familiares me habían encargado hacía tiempo que les hiciera sus esculturas, pero yo no sabía quiénes eran, así que fue chistoso conocerlos en persona después de haberlos modelado y haberlos visto tanto en las fotos que me dieron”.

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Entre los personajes famosos cuyas caricaturas en escultura han sido realizadas por Jonathan están Adal Ramones (a quien le entregaron su escultura hace unas semanas), y Slash, el exguitarrista de la banda Guns N’ Roses, quien presentó una dificultad especial porque fue modelado en la pose en que generalmente toca, que es encorvado y con las rodillas dobladas, y en términos de equilibrio el diseño representó un reto para Jonathan.
“De Colima, he hecho al gobernador Silverio Cavazos, al presidente municipal Mario Anguiano, al secretario de Cultura Rubén Pérez y a otros secretarios, al rector Miguel Ángel Aguayo, a algunos diputados, y a varios médicos. También he hecho muchas esculturas para empresarios, y sobre todos para los amigos y la familia.”

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“Entre los trabajos más laboriosos que he hecho, está el loro de Televisa. Me lo encargó Luis Fernando Vázquez, el presentador de noticias de Televisa Colima, y requirió un trabajo especial porque tuve que hacer la cabeza pluma por pluma, además de detalles como el micrófono, los audífonos y la base, que también me llevaron algún tiempo”. Otra pieza de la que Jonathan se siente orgulloso es un zoológico humano, que le fue comisionado por un grupo de estudiantes del ITESO, de Guadalajara. Este trabajo se compone de seis figuras humanas y tres animales, montados en una maqueta que simula un zoológico. Una jirafa, un león y un chango se pasean por el zoológico en el que están encerrados un policía, una prostituta, un teporocho, un luchador, el expresidente Salinas y un niño. Es como la escena de una fábula, congelada en la pose, mostrando cómo los papeles se invierten.

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Jonathan ha ido puliendo la técnica poco a poco. “Antes no sabía bien cómo hacer peinados, porque es una de las partes más difíciles, la cabeza. Buscándole, di con la técnica para modelar prácticamente cabello por cabello, lo que me permite peinar a los personajes de la manera en que me la pidan. Mi ambición es comenzar a hacer también escultura en látex, que es un material más difícil de trabajar. Otra cosa que quiero hacer es estudiar animación. De hecho, hay una escuela en España a la que quiero irme a estudiar lo que se conoce como animación stop motion, nada más que sí es muy cara, así que estoy en eso, trabajando y ahorrando.”

Actualmente, Jonathan está en el proceso de convertir lo que empezó como un pasatiempo en una empresa personal por medio de la cual no solamente exprese sus intenciones artísticas, sino que también pueda mantenerlo y pagar sus estudios. A diferencia de las primeras veces, que entregaba la escultura frágil de plastilina montada en un cartoncito, ahora mandó hacer cajas especiales para sus obras y entrega cada pieza acompañada por un CD con fotografías digitales. Está en proceso de elaborar su página web, y pretende dar a conocer su trabajo fuera de México. Por lo pronto, puede ser contactado vía internet en plastijon@hotmail.com, o al celular (312) 114 22 85.
Al ritmo que trabaja actualmente, puede llegar a realizar una escultura hasta en 3 o 4 días, aunque hay obras que le han llevado hasta un mes de labor. “Una escultura regular la vendo en alrededor de 1000 pesos, pero el precio puede variar dependiendo de la cantidad de material y los detalles que la persona quiera. Hay gente, por ejemplo, que me pide que las haga con equipo deportivo, instrumentos musicales, disfraces o incluso con sus mascotas. De hecho ahorita estoy modelando una muy laboriosa de un cuate que me pidió que lo hiciera montado en su caballo. Apenas llevo terminado el caballo, y va a costarme un buen trabajo hacer al jinete, pero va a quedar muy bi

Los gobernadores


La comisión artística más importante que a la fecha ha recibido Jonathan fue la de modelar las esculturas de todos los gobernadores de la Conago, así como la de Felipe Calderón. “Ese trabajo lo tuve que hacer con mucho cuidado. Primero tuve reuniones con gente del gobierno local y con organizadores de la Conago para definir cuestiones de imagen y asegurarnos que se hiciera algo que fuera divertido, pero a la vez respetuoso”, afirma Jonathan, quien también confiesa que a algunos gobernadores les dio “una ayudadita”, quitándoles algunas canas o afinando un poco sus facciones. De hecho, una de las decisiones que se tomaron respecto a la imagen fue que para todas las esculturas se utilizaría el mismo modelo de cuerpo, de manera que nadie quedara más gordo o más delgado que el otro, para evitar así herir susceptibilidades.

“Hacer las 32 esculturas me llevó tres meses y medio, trabajando diario. Cada personaje lleva en la mano derecha una proclama enrollada, y en la izquierda una pequeña escultura del estado que gobierna, de manera que sí fue muy laborioso el proceso. De pasada, me sirvió para estudiar geografía”.

miércoles, 11 de abril de 2007

Martes 10/abril/07: Vallarta

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I: Buenos días

En 1941, John Huston se estrenó como director con El halcón maltés, película basada en la novela homónima de Dashiell Hammett y que es considerada por muchos como la iniciadora del cine negro (a pesar de ser la tercera versión fílmica de la misma novela). Huston había pasado 10 años como guionista para la Warner Brothers, y antes de eso había sido boxeador, militar y pintor callejero, entre otros oficios. El halcón maltés estaba protagonizada por Humprey Bogart, quien diez años más tarde volvería a ser dirigido por Huston en La reina de África, cinta que le valió su único Oscar por mejor actor. 13 años más tarde, en 1964, Huston viajó a Puerto Vallarta con la idea de filmar una película ahí. Las palabras misteriosas de hoy son: de cómo los gringos llegaron a Vallarta.

II: Cherchez la femme

La noche de la iguana es una obra escrita por Tenessee Williams que fue puesta en escena por primera vez en 1961 en Broadway. Contando ya con dinero y prestigio, John Huston la rodó para cine, contando con la fotografía de Gabriel Figueroa (que fue nominado al Oscar por este trabajo), y con las actuaciones de Richard Burton y Ava Gardner en los papeles protagónicos. Puerto Vallarta fue el escenario elegido para el rodaje, y esto, aunado a los efectos colaterales de la cinta, puso al pueblo en el mapa del mundo.

Richard Burton venía de conocer a Elizabeth Taylor, en la filmación de Cleopatra, y los dos actores se encontraban en el centro de los rumores de un posible affair que atraía la atención de los periodistas que ya desde entonces andaban a la casa de la “noticia de la farándula” (digamos que eran como Angelina Jolie y Brad Pitt después de Mr and Ms. Smith, solo que hace cuatro décadas). Aunque Taylor no actuaba en La noche de la iguana (y aunque estaba casada con Eddie Fischer), siguió a Burton a Puerto Vallarta, siendo seguida, a su vez, por una cauda de fotógrafos y periodistas que documentaron el romance de la diva con Burton. Eventualmente, la pareja se casaría (y se divorciaría, y se volvería a casar) y compraría una propiedad en Vallarta, acrecentando la imagen del lugar como un paraíso romántico para los turistas norteamericanos, que comenzaron a visitar Vallarta como un destino regular para los días de frío en el norte.

III: Puerto Escondido

Algo parecido ocurrió con Puerto Escondido: en 1992 el director italiano Gabriele Salvatore rodó Puerto Escondido, una cinta basada en una novela de Pino Cacucci, quien, por cierto, es un italiano más conocedor de lo mexicano que muchos nacionales, y que tiene novelas delirantes adaptadas en lo más profundo del mundo rural mexicano. El puerto, que ya de por sí tenía cierto prestigio como destino mochilero y como paraíso hippie, se convirtió en un lugar idílico a los ojos de los italianos, que comenzaron a visitar el lugar en oleadas. Cuando descubrieron que justamente las olas de la playa Zicatela eran perfectas para el sufing, el lugar se llenó de surfers europeos en busca de aguas cálidas. Si uno camina con atención por las playas de Puerto Escondido, se encontrará, adosadas a las rocas gigantes, placas que en italiano recuerdan la muerte de tal o cual surfer.

A la fecha hay un restaurante en Puerto Escondido que todavía proyecta la película los fines de semana a las 7 de la noche.

IV: San Lunes

Hoy Vallarta amanece con el soponcio de la resaca. La mayoría de los turistas se ha ido, y anoche el primer cuadro de la ciudad ya había sido recuperado por los automóviles, después de pasar varias noches tomado por los turistas que convirtieron las calles en un vertedero de cerveza y orines. La calle apesta, en serio. Antier, el director de seguridad pública dijo que de plano era imposible controlar a los borrachos en la calle y que mejor no detenían a nadie “porque si no, ¿luego dónde los metemos?”. A lo más que se pudo llegar fue a pedirle a la gente que no vertiera sus bebidas en vasos de plástico para evitar heridos con el vidrio de las botellas, y a tratar de quitarle el alcohol a los menores de edad. La semana no fue tan santa, después de todo.

Sábado 7/abr/07: EstatuAndo

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I: Buenos días

Puerto Vallarta es un hervidero de gente día y noche. Todo tipo de vacacionista se da cita aquí: la señora con la camiseta gigante que trae estampado un Piolín con gorrito marinero, el señor con zapatos de vestir y calcetines estirados hasta el inicio de las bermudas, la rubia jubilada enrojecida hasta el dolor porque se quedó dormida al sol, los canadienses que hablan un francés peculiar, los universitarios reventados que vienen con la esperanza de ligarse a una gringa, el turista de medio pelo que alcanzó una reservación en un hotel a cuatro cuadras del mar, y nosotros. Las palabras misteriosas de hoy son: vacaciones, inmovilidad.

II: La quietud

No se sabe a ciencia cierta quién fue el primer individuo que un día salió disfrazado y maquillado a la calle y se plantó en una esquina a convencer a los demás de que su inmovilidad era merecedora de admiración y dinero. El caso es que a la fecha las estatuas vivientes se encuentran por todo el mundo. Se le han querido rastrear orígenes por muchos lados: el teatro Butoh japonés, en el que los desplazamientos extremadamente lentos juegan un rol elemental; disciplinas orientales como el yoga, en el que respiración e inmovilidad son parte importante de la búsqueda interna; y disciplinas escénicas como la mima corpórea, en la que el lenguaje del cuerpo sustituye al habla. Puede ser un poco de todo eso, o puede ser un arte por sí mismo, el caso es que la escultura humana es una manifestación particular, que siempre despierta la admiración y que requiere del ejecutante un alto nivel de concentración, un entrenamiento técnico apropiado para lograr la inmovilidad y cierto grado de descaro para exponerse a la vista de los demás protegido apenas por un maquillaje y un vestuario con el que el actor se convierte en un personaje que va más allá de lo cotidiano.

III: Vallarta

Si algo distingue el Malecón de Puerto Vallarta es su escultura. Todo el paseo que corre a lo largo del mar a la altura del centro de la ciudad está salpicado de obra escultórica de diferentes autores y estilos que le dan una personalidad propia al lugar. Desde motivos marinos clásicos, como un hipocampo, al surrealismo de las sillas gigantes de Alejandro Colunga, pasando por variadas representaciones de lo real y lo fantasioso.

A esta colección se piezas de bronce se unen durante semana santa media docena de estatuas humanas que representan a diferentes personajes y que provocan reacciones variadas en la gente: hay una estatua cubierta de lodo marino que ocasionalmente larga discursos sobre el universo y la nada; hay un diablo en zancos que se pasea por aquí y por allá, y a quien le cuesta trabajo estarse quieto si no se apoya en otra escultura real; está el robot que emite sonidos con un silbatito; y están los tres árabes, que a veces son un árabe, un Quijote y un ángel, o que a veces son un mago bicéfalo. El del lodo y el robot son de Vallarta, el diablo viene de Ciudad del Carmen, y los árabes llegamos de Colima.

IV: El mundo desde los ojos de una estatua

Es algo especial el pasar las vacaciones quieto. Mientras alrededor de uno el mundo bebe, liga, juega, grita, baila y se destrampa, uno observa todo desde el silencio de un pedestal. Miles de personas desfilan frente a nosotros y hacen comentarios, nos palpan, nos fotografía, nos videograban. A estas alturas somos protagonistas indolentes de incontables fotos familiares de semana santa 2007. Mientras, adentro se cultiva el silencio y se goza de él. La observación callada tiene sus ventajas, y la gente que cree que nos observa impunemente en realidad está siendo estudiada por la estatua. Nosotros somos todo oidos y todo ojos, aunque la presencia parezca estar en otra parte. La autoconciencia del cuerpo ayuda a mitigar el cansancio y a apaciguar los dolores que vienen con las horas; la paciencia es el arma que se va afilando, lenta y constantemente. El contraste entre la avidez de un mundo que persigue lo innombrable y la quietud consciente de la estatua permite al actor entrever un más allá que se vislumbra como rendijita de luz. Para eso afila uno el arma.