Ted Williams, de 53 años, sobrevivía pidiendo limosna en una salida de la autopista I-71 en Columbus, Ohio, cambiando palabras por monedas. Un letrero pintarrajeado en un pedazo de cartón contaba su historia: “Tengo una voz que es un regalo de Dios. Soy un ex anunciador de radio que ha caído en tiempos difíciles. ¡Por favor! Toda ayuda será apreciada con gratitud. Gracias y que Dios te bendiga. Felices fiestas”. Ted llevaba 14 años en la calle, viviendo en campamentos de vagabundos, entre quienes era conocido por su sobrenombre: Radio Man, porque su educada y suave voz de barítono contrastaba con su aspecto desaliñado y derrotado. En los 80s, el paso por la escuela le había dejado a Williams una voz agradable, con presencia y calidez, que puso al servicio de estaciones radiofónicas de Ohio y Carolina del Norte, pero el abuso de alcohol y drogas fue inclinando su estilo de vida y terminó en la calle, dejando muy atrás la convivencia familiar y el trabajo respetable. Williams empezó el año 2011 sin imaginar que de la noche a la mañana, literalmente, su existencia iba a cambiar. Las palabras misteriosas de hoy son: 15 minutos.
sábado, 8 de enero de 2011
Columna Lítica s02e04: Ted Williams, o De la fama en los tiempos de la red
Ted Williams, de 53 años, sobrevivía pidiendo limosna en una salida de la autopista I-71 en Columbus, Ohio, cambiando palabras por monedas. Un letrero pintarrajeado en un pedazo de cartón contaba su historia: “Tengo una voz que es un regalo de Dios. Soy un ex anunciador de radio que ha caído en tiempos difíciles. ¡Por favor! Toda ayuda será apreciada con gratitud. Gracias y que Dios te bendiga. Felices fiestas”. Ted llevaba 14 años en la calle, viviendo en campamentos de vagabundos, entre quienes era conocido por su sobrenombre: Radio Man, porque su educada y suave voz de barítono contrastaba con su aspecto desaliñado y derrotado. En los 80s, el paso por la escuela le había dejado a Williams una voz agradable, con presencia y calidez, que puso al servicio de estaciones radiofónicas de Ohio y Carolina del Norte, pero el abuso de alcohol y drogas fue inclinando su estilo de vida y terminó en la calle, dejando muy atrás la convivencia familiar y el trabajo respetable. Williams empezó el año 2011 sin imaginar que de la noche a la mañana, literalmente, su existencia iba a cambiar. Las palabras misteriosas de hoy son: 15 minutos.
viernes, 17 de abril de 2009
Sábado 18/abr/09: La Orquesta Sinfónica de Youtube
I: Buenos días
Era cuestión de tiempo para que a alguien se ocurriera la idea. Los japoneses más o menos habían hecho algo similar para la inauguración de las olimpiadas de invierno en Nagano, cuando presentaron un concierto simultáneo desde diversas sedes en el globo. Lectores memoriosos recordarán ese alarde tecnológico que permitió sincronizar artistas en 5 diferentes ciudades para interpretar juntos el 4º movimiento de la 9ª sinfonía de Beethoven, lo cual dio como resultado un extraordinario collage donde sin errores de delay se fueron coordinando grupos para cantar, desde las seis esquinas del globo, al unísono. Teniendo este precedente, y sabiendo mejor que nadie las posibilidades que ofrece la red hoy en día, a la pareja Google/Youtube se le ocurrió armar una orquesta sinfónica vía Internet: reunirlos por red, hacerlos tocar una misma pieza desde la comodidad de su hogar o su estudio, y luego ensamblar, con los videos resultantes, una orquesta sui generis, donde los intérpretes no tenían que conocerse ni verse entre sí para sonar como los grandes. Las palabras misteriosas de hoy son: la música en tiempos de la red.
II: Cambios
El mundo no es el mismo después de Youtube. Este sitio web, que mantiene en línea la más grande y más famosa colección de videos del mundo, está revolucionando por completo muchos aspectos de la cultura contemporánea. Youtube ha servido, a lo largo de sus apenas cuatro años de existencia, como escaparate para todo el mundo: desde la familia que sube el video de los primeros pasos de su hijo, a la denuncia contra los policías que golpean alevosamente a un ciudadano, pasando por todos los videoclips musicales imaginables, y el político que se aprovecha para mandar publicidad indiscriminada con videos propagandísticos chafas (saludos al rey de la ciberbasura).
Youtube ha cambiado las reglas del juego social a un grado tal, que sería imposible en unas cuántas líneas tratar de resumir su influencia en el mundo actual (un ejemplo: en inglés “to youtube” se usa ya como verbo, aunque todavía no oficial, como sí lo es “to google”). Lo interesante a resaltar, en esta ocasión, es que ahora Youtube utilizó toda esta influencia para dar una muestra de cómo la red puede ser utilizada de una manera positiva, para el trabajo colaborativo con un fin noble: crear arte.
III: Tóquele paisano
El miércoles pasado presencié, mitad azorado, mitad incrédulo y mitad conmovido, el estreno del video-collage con las imágenes de decenas (cientos?) de músicos que enviaron su video de audición para ser aceptados en la Orquesta Sinfónica Youtube. Intepretando todos la misma pieza: la Sinfonía Internet número 1, Eroica, de Tan Dun (El tigre y el dragón, Héroe), los artistas tocan desde los instrumentos convencionales de una orquesta, a rarezas como el serrucho, el stick, bols de cocina, rines de automóvil, toy piano, y varios instrumentos endémicos que generalmente no tienen cabida en una sala de concierto, pero que, para esta ocasión, formaron parte del mosaico de músicos e instrumentos del mundo con el que se celebró el encuentro de la primera orquesta colaborativa vía internet.
La composición es muy bella, y la edición del video es una verdadera obra de arte por sí sola. Utilizando recursos que remiten de inmediato a la navegación en red y al paradigma de las ventanas (gracias, Bill Gates), los casi cinco minutos de la Sinfonía Internet número 1 son un juego constante que incluso demandan del espectador una participación atenta, pues apela a funciones algo especializadas del cerebro, combinando estética con funcionalidad.
Todo esto puede parecer solo la noticia de una orquesta más, pero créame, amigo lector, se trata de algo mucho más profundo para la historia del humano. Es algo equivalente al paso de Neil Armstrong, que nos catapulta a una nueva era y nos pone la muestra de lo que puede ser la vida con la red en nuestro futuro como civilización. Además de ser un producto artístico bien hecho, representa las infinitas posibilidades de la ciberhumanidad en los tiempos por venir.
Si no lo ha visto, no se lo pierda. Tenemos la Sinfonía Internet número 1 en el blog, por si gustan: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com
domingo, 29 de marzo de 2009
Jueves 25/mar09: Mimos
I: Buenos días
Lectores observadores y memoriosos se acordarán de que en los 90s, Colima tuvo su mimo. El Mimo Karaz tomaba posesión de la esquina del Jardín Libertad que da frente a la Basílica Menor y cada noche de domingo divertía a los transeúntes con sus rutinas y con la mucha improvisación que sobre la marcha iba desarrollando. Humberto Ortiz, el artista detrás del maquillaje, era durante el resto de la semana todólogo: músico (con el grupo Cuauhtli, principalmente), modelo (en el IUBA), personaje en una disco (en Bariloche, ¿se acuerdan?) y ocasional pintor, entre otras actividades. El mimo, en aquellos años, era un personaje de referencia obligada en el centro de la ciudad, y su carácter amigable lo hacía muy popular entre los locatarios y visitantes. El espíritu viajero lo llevó luego de un lugar a otro, y anduvo por todo el país, de Tijuana a Mérida (literalmente), y luego se fue a Europa, donde terminó estableciéndose. Hoy está en proceso de hacerse suizo. Las palabras misteriosas de hoy son: mimos, blog, hipertexto.
II: Una década después
El martes pasado se registró el nacimiento de un nuevo mimo en Colima, y en el lugar más apropiado para ello. En la sala de maternal del Hospital Regional Universitario, a la 1:00 de la tarde, nació el MimoRete, que ofreció su primera función a un pequeño grupo de madres recién estrenadas con sus recién nacidos críos. El espectáculo del MimoRete formó parte del programa Jugando a Sanarte, que mantiene la Facultad de Psicología de la Universidad de Colima, y que a través del arte busca ofrecer educación, esparcimiento y alivio a las personas internadas.
El MimoRete hizo aparecer, ante los asombrados ojos de las señoras (y los abiertos sentidos de sus hijos) objetos de la nada: una escoba, pelotas, bolsas, y jugó con ellos y las invitó a participar en la manipulación y el juego de las cosas que sus imaginaciones hacían aparecer. Luego, una pareja de estudiantes de Psicología hicieron la relación del sketch del mimo con el objetivo profundo del programa: despertar la imaginación y la creatividad en los adultos para que ellos a su vez la fomenten en sus hijos; resaltar la importancia de los sentidos en la comunicación, y animarlos a que a través del tacto transmitan seguridad y amor a sus bebés. Finalmente, el MimoRete se despidió, obsequiando flores a las presentes. Las flores, por supuesto, eran del aire más fragante.
Qué mejores augurios puede haber para un mimo que nace, precisamente, en la sala maternal de un hospital.
III: Atento, atento
Lectores atentos del blog (si los hubiera) habrán notado que (muy) de vez en cuando incluyo hipertexto en la versión en red de la Columna Lítica. Con la facilidad de los saltos a través del hipertexto en internet, cada entrega se puede complementar al ofrecer enlaces a otros recursos en la red que dan una visión más amplia de lo que aquí se lee. Por otro lado, cada capítulo de esta columna es un compendio de referencias a noticias, obras de arte, historias, fotografías, caricaturas y un montón más de elementos que a veces no disparan ningún proceso mental en el lector porque pasan desapercibidos. Así pues, me he hecho el propósito de, a partir de esta publicación, comenzar a incluir hipertexto de manera religiosa en la versión electrónica de la Columna Lítica, por si les interesa ir explorando un poco más allá lo que aquí se escribe.
Por lo pronto, agregué hipertexto a varios de los últimos capítulos, por si gustan darse una vuelta por el blog a releer. En particular les recomiendo el enlace al video de la obra La cantante calva, a la que hice referencia el martes. Está en ruso, pero como si estuviera en español, van a ver. Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com
sábado, 1 de noviembre de 2008
Sábado 1/nov/08: Ted Stevens, a series of tubes / Elecciones en EU
I: Buenos días
Es (era, hasta hace tres días) todo un símbolo de los republicanos, pues es el miembro de este partido que por más años ha servido ininterrumpidamente en el Senado norteamericano (40). Tuvo mucho que ver con la elevación de Alaska al rango a estado, y con una buena parte del desarrollo que esta región ha tenido desde hace medio siglo. Algunos de sus seguidores lo llaman “el padre de Alaska” o “el león de Alaska”, y es una de las pocas personas en el mundo que, al regresar a casa, aterrizan en un aeropuerto que lleva su nombre: el Ted Stevens Anchorage International Airport. Hasta la semana pasada, el senador republicano Ted Stevens parecía tener asegurada una reelección más en su haber, pero a causa de su “detallito”, las encuestas de este martes lo muestran 7 puntos debajo del candidato líder. En caso de reelegirse, Stevens sería el primer delincuente convicto en ser votado para un asiento en el Senado de Estados Unidos. Las palabras misteriosas de hoy son: historia gringa reciente.
II: The internet is a series of tubes
No había vuelto a escuchar del senador Ted Stevens desde hace algo más de dos años, cuando, siendo presidente del comité de Comercio del Senado, durante una intervención en la tribuna hizo una definición de internet que fue antológica: “La Internet no es nada más algo a donde avientas algo (sic), no es un camión grande, es una serie de tubos. Y si uno no entiende que esos tubos se pueden llenar, y si están llenos cuando uno pone su mensaje en ellos, los pones en línea y van a ser retrasados por cualquiera que ponga en ese tubo enormes cantidades de material, enormes cantidades de material”. Luego, para los que todavía no habían entendido lo que es la internet y los problemas a los que nos enfrenta, ejemplificó: “Diez películas siendo transmitidas por el ése, el ése (sic), internet, ¿y qué le pasa a tu propio internet personal? A mi… el otro día mi equipo de trabajo me mandó un internet (sic) a las diez de la mañana del viernes. Lo recibí ayer (miércoles), ¿por qué?”. La peculiar declaración, perpetrada unos meses antes de las elecciones de medio término en 2006, fue ampliamente ridiculizada por los medios norteamericanos, el término “una serie de tubos” se convirtió en una frase recurrente entre blogueros y cibernautas, y, sobre todo, agregó leña al fuego antirrepublicano.
Sin embargo, la desbarrada de Stevens pronto fue opacada por un par de escándalos, también relacionados con el Partido Republicano, que de algún modo sirvieron para quitarles votos en esa elección (que perdieron en lo general, por cierto, y de la reconfiguración del Congreso resultó la primera mujer presidiéndolo, la demócrata Nancy Pelosi). En septiembre de ese mismo año, se hizo público que el congresista republicano Mark Foley enviaba mensajes de texto de índole sexual a becarios menores de edad (esos becarios…). El político tuvo que renunciar a su puesto, a su aspiración reelectoral y se internó en una clínica para alcohólicos. Semanas después, a días nada más de las elecciones, el influyente pastor evangélico Ted Haggard —quien en aquel entonces tenía derecho de picaporte en la Casa Blanca, en su calidad de asesor espiritual de Bush hijo— fue descubierto comprando cristal de metanfetamina de un prostituto con el que había mantenido una relación sentimental-comercial de tres años. Lo demás es historia. Perlas preelectorales, como si dijéramos.
III: This is the end, my only friend, the end
Decíamos pues del senador Ted Stevens. Resulta que un jurado lo acaba de encontrar culpable de corrupción porque al señor se le olvidó declarar una serie de regalos que le hizo (entre otros personajes) un rico contratista petrolero, el cual, coincidencias tan extrañas de la vida, fue ampliamente favorecido por el senador para obtener millonarias cuentas del gobierno. Entre los regalos se cuentan una tina de hidromasaje, esculturas, un vitral y otras obras de arte, un sillón de masaje (de 2695 dólares), así como una remodelación a su casa, por un costo de un cuarto de millón de dólares. Ah, y un perro para trineos, con valor de 1000 dólares. Potencialmente, por haber aceptado estos regalitos y no haberlos incluido en su declaración patrimonial, el senador (que tiene 84 años, por cierto) está enfrentando 35 años de prisión, aunque es muy poco probable que pase siquiera uno: el Alaskan of the 20th Century no será tan descobijado. No tanto.
Por lo pronto, aunque a media semana el senador Stevens lanzó una petición a su partido y a sus colegas de la cámara alta para que lo apoyen y lo ayuden a demostrar su inocencia (el argumento es que el contratista “dejó” las cosas en su casa, no se las “regaló”), todos se están desmarcando de él, como en su momento lo hicieron del otro Ted (Haggard), de Larry Craig, de George W. Bush y de otros republicanos que pueden atraer la peste: tanto McCain como Palin han pedido que el senador renuncie antes de las elecciones y se han distanciado de él con prontitud y claridad. Las cosas no pintan bien para los republicanos este martes, que son las elecciones presidenciales. Con Obama hasta a 11 puntos de distancia, y escándalos como el de Stevens, ni Joe el Plomero, ni Francis el Florista, ni Tito el Constructor los podrán sacar a flote. Sin embargo, hay que esperar, pues no se puede soslayar que ese electorado es el que reeligió a Bush, así que cualquier cosa es posible.
Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.
martes, 27 de mayo de 2008
Martes: Fumadores III
miércoles, 9 de abril de 2008
Sábado 5/abr/08: Y ni la cámara me puede apagar, ire

I: Buenos días
Reportero: ¿Usted es…? Borracho: Sí, y ni la cámara me puede apagar, ire. Camarógrafo: Nomás no la vayas a apagar orita. R: No, orita no, pérate, pérate. B: Les puedo mostrar. R: ¿Usted tiene poderes? B: sí. R: ¿Cuáles? B: Yo poleo con la gente que es mala, no con la gente que es buena. R: ¿Y yo cómo soy? B: ¿Usté? Usté es buena persona. También él. También ella, la niña. Las palabras misteriosas de hoy son: la fama en tiempos de la red, segunda parte.
II: Ni mergas que poleo
Lo anterior es la transcripción de uno de los videos mexicanos más famosos en la red, uno de esos que están modificando el habla popular, sobre todo entre los adolescentes, y que se ha convertido en una referencia cultural muy socorrida, ya no solo en las comunicaciones en la red, sino en la vida cotidiana. 33 segundos dura el clip, solamente 33 segundos que han hecho famosísimo a un borracho anónimo de Guadalajara conocido como El Dios Eolo, a quien han sido dedicados varias decenas de videos de tributo, en los que gente de todas las edades y condiciones revive la escena del programa de televisión El show de barandilla, donde apareció originalmente, hace ya varios años (aunque su boom apenas se está dando).
Antes, cuando yo era niño, jugábamos a ser Supermán en el parque, y brincábamos desde lo alto de una banca para pretender que volábamos. Hoy, los niños mexicanos para divertirse juegan a que son el Dios Eolo. Y se graban. Y luego lo suben a Youtube.
III: ¿En qué estuvo?
De pronto los niños (que pueden) están dejando de jugar en los parques y sustituyen subibajas por pantalla y mouse. Recuerdo en Tijuana a un grupo de niños-adolescentes que diario a las 7 se reunían en un ciber de la Liber, ahí a unos metros de la línea, a jugar. Pagaban su dólar y medio por una hora, se colgaba cada quien sus audífonos, y se dedicaban a corretearse, pegarse, ayudarse y golpear enemigos, todo a través de la red, sin tener contacto físico ni visual.
La cosa está cambiando. Tan rápidamente que apenas nos alcanzamos a dar cuenta. Como he dicho en anteriores colaboraciones en que he tocado estos temas, si se está muy alejado de este mundo, puede parecer que son modas, cosas pasajeras, asuntos de otros lugares, no de los nuestros. Pero si se pone un poco de atención a lo que los morritos andan haciendo en estos días, verán de qué estamos hablando.
Por lo pronto, en el blog pueden encontrar una colección respetable de videos que dan muestra de lo que hemos estado hablando en las últimas dos entregas. Tenía una colección de más de 30 videos de tributo al Dios Eolo, pero hubo que quitarla porque se alentaba la navegación. De todas formas, ahí queda material para que se entretengan, y se den una asomada a las nuevas referencias culturales que están conformando el léxico y el imaginario nacional.
IV: Teatro
Hoy por la noche tenemos la última función de la breve temporada de estreno de Mariana Olas, coproducción Colima-Québec en la que participan artistas de cuatro países. Esta obra es dirigida por Arianna Bardesono (Ita) y Éric Jean (Qbc), con iluminación de Martin Sirois (Qbc) y escenografía y vestuarios de Romain Fabre (Fra). Los actores somos de la compañía Cuatro Milpas Teatro, y el texto es del quebequense Pascal Brullemans. Hace tres años trabajamos juntos en Cuerpos Extraños, esta es nuestra segunda experiencia jugando a hacer teatro en la Torre de Babel. Van a ver lo que salió. La cita es a las 8:30 y solamente se recibe a 80 personas por función, así que. En Casa de la Cultura, por si gustan.
El blog: ernestocortes.blogspot.com. El mail: ernestocortes@itesm.mx
jueves, 3 de abril de 2008
Eolo's almost ultimate collection (selección)
Eolo Dance Remix (feat. "No choqué, me chocaron" and "Me amarraron como puerco")
Eolo with a twist
The Eolo Family
Children go Eolo (es el más chido)
Eolo + El hijo del papá + Tengo miedo
Eolo cabeza invertida
El dios Eolo cambia de sexo
The phantom of Eolo
Eolo's pic talking
Los tres borrachos del Show de barandilla en el mismo actor
The ultimate vid. Viejito de la banqueta + El hijo del papá + Eolo + Miedo
Una fiesta donde hacen su aparición los nuevos íconos. This is the real stuff.
Jueves 3/abr/08: Yo poleo con la gente que es mala
I: Buenos días
El dios Eolo (“yo poleo con la gente que es mala, no con la gente que es buena”); Sarahí Villareal (“no choqué, me chocaron”); Pedrito (“¿qué pasó muchacho?”); el Hijo del Papá (“me amarraron como puerrrco”), el Niño Puma (“¡no sirven pa’ nada!”); la Doña Piratona de Guasave (“y le dicen que yo dije, ¡pero le dicen!”); el Niño Predicador (“¡yo no soy de la evolución! ¡Yo no soy pariente del mono!”); y, por supuesto, Edgar (“hey wey, no se vale empujar al agua”). Si usted identifica al menos una de las anteriores referencias, vamos bien, está in. Si de plano no le dice nada eso que acaba de leer, perdóneme pero usted está totalmente out. Si ha disfrutado a Amapolita de Arahuay, Delfín Quishpe, La Tigresa de Oriente y Los Caracoles, felicidades, en cuestión de gustos musicales ya está más allá del bien y del mal. Si, además de todos los anteriores, conoce a Chris Crocker (“leave Britney alone!”), a Valentina Hasan (“ken lee tulibu dibu douchoo”), a Eva Nazemson (“¡bbllrrggghhh!”), a Lauren Caitlin Upton (“I personally believe that US Americans…”) y a Gary Brolsma (“nu mă, nu mă iei”), entonces eres un adolescente que ha dedicado más horas a Youtube que a dormir en los últimos meses. Las palabras misteriosas de hoy son: la fama en la red, primera parte.
II: Fame
“En el futuro, todos tendrán sus 15 minutos de fama”, vaticinó Andy Warhol en 1968. Para ese entonces, había televisión, pero no videocaseteras: el Betamax tardaría todavía 7 años en hacer su aparición y en revolucionar las comunicaciones y el entretenimiento: por primera vez en la historia se contaba con un dispositivo que permitía almacenar imágenes en movimiento a un bajo costo: el videocasette, que representaría grandes cambios para la sociedad.
Warhol no alcanzó a conocer la internet, así que nunca imaginó que su frase cobraría tanto sentido en tan poco tiempo. Con el advenimiento de la red y la evolución que su masificación está representando para la manera de relacionarse entre los humanos, la cuestión de la fama mundial ha tomado otras dimensiones y se rige por reglas nuevas. Ahora para ser famoso no se necesita tener talento: bastan una situación y una cámara de video a la mano. Lo demás es subirlo a la red.
III: “Noo weeey”
Edgar se cayó a un arroyo porque su primo le movió el tronco por el que cruzaba mientras otro primo los grababa. El video de Edgar maldiciendo y cayendo al agua le dio la vuelta al mundo y se convirtió en un fenómeno de internet. En naciones como Suecia, Alemania, Japón, y Estados Unidos, el video de Edgar se convirtió en el más descargado en Youtube.com, llamando la atención de medios internacionales y dándole la correspondiente fama a Edgar en México. De la televisión regia a CNN, pasando por periódicos y blogs, Edgar se convirtió en una personalidad. Entrevistas, foto de Edgar sentado entre los orgullosos progenitores en el sillón de la sala, camisetas, autógrafos, gorras impresas, ringtone, y muchos, muchos remixes y versiones alternativas (Edgar Star Wars, Edgar Zinedine Zidane, Edgar Street Fighter, Edgar Mario Bros, Edgar Mortal Kombat, y un largo etcétera). Gente que no entendía una palabra de español creó un culto fugaz alrededor del gordito regiomontano malhablado de la camiseta roja con un número 83. Luego, Gamesa hizo con él un comercial de galletas Emperador, una versión que se esparció ampliamente por la red, pero que no tiene espacio en la televisión nacional. “Es que el niño tiene su encanto per se”, dijo Javier Solórzano.
IV: “¿Qué pasó muchacho?”
Pedrito tuvo la mala fortuna de que la policía lo apañara borracho, en bicicleta, y con unas caguamas en bolsas de plástico. “No, ¡ni merga!”, espetó a los representantes de la ley y el orden cuando estos pretendieron quitarle sus botellas y detenerlo. El atropellamiento lingüístico que salió de su cerebro alcoholizado devino neologismo gracias a la difusión del video por internet, y el ni merga está comenzando a formar parte del léxico de los adolescentes mexicanos con acceso a internet, quienes han adoptado la expresión jocosamente. “Lo chido es que si dices ni merga en realidad no estás diciendo una mala palabra”, argumentan. A Pedrito, que después fue encontrado en una taquería ya buenisano por un payaso (literalmente, digo) reportero de la televisión regional de la Comarca Lagunera, también lo llevaron a la tele, y lo rodearon de edecanes y se burlaron de él y no creo que vaya a hacer un comercial para la cerveza Corona, él no. (Continuará)
V: Musik
Hoy en la noche damos concierto con CuerdaCueroyCanto en Casa de la Cultura, dentro del programa Noches de Café, comenzando también con las actividades del Mes de la Lectura. Tendremos varios conciertos a lo largo de este mes en varias ciudades del estado, ya les iré contando. Regresamos a hacer música sobre los escenarios después de casi cuatro meses de impasse. Por lo pronto, hoy es a las 8:30, por si gustan. Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com (con videos para ir ejemplificando el tema). Los leo: ernestocortes@itesm.mx.
lunes, 31 de marzo de 2008
La fama en los tiempos de la red: videos (I)
Edgar (el video original)
Comercial de galletas con Edgar
Pedrito (Qué pasó, muchacho?)
Dios Eolo
martes, 26 de febrero de 2008
Martes 26/feb/08: Educación en la tecnología
I: Buenos días
Cuando yo era chico, tenía un horario estricto para ver la televisión. Mis padres habían vivido entre televisiones el suficiente tiempo como para saber que había que ponerle limitaciones. A esas alturas, el aparato era llamado “la caja idiota” y se sabía que no era muy bueno que un niño pasara muchas horas frente ella. Me tocó usar esa tecnología cuando mis padres ya habían tenido su “entrenamiento” en ella, por decirlo de alguna manera, y tuve la suerte de que me enseñaran a tener una relación sana con la tele y sus contenidos. Me vino esto a la mente al leer lo que mi compañero de página Fernando Álvarez escribió el domingo a propósito de las nuevas generaciones, su uso de la tecnología, y la necesidad de que los padres de familia se pongan al día. Las palabras misteriosas de hoy son: tecnología, educación.
II: <3 U //_ U
La red está modificando día a día la manera de relacionarnos. Para la gente que se mantiene a sana distancia de la internet esto puede pasar desapercibido, y seguir pasando durante varios años más. Para los que usamos la red más de cuatro horas al día, es evidente que ya entramos en un camino cuesta abajo en lo que al uso del idioma se refiere (o al menos esa es una visión de los que quisiéramos que el idioma se mantuviera no intacto pero sí inviolado) y vemos cómo éste está probando su elasticidad cada día, y cómo diferentes tribus sociales están desarrollando su propia identidad lingüística a partir de un uso característico del idioma. Uno puede distinguir a un gangsta de un emo de un fresa de un naco según el uso que hace del teclado de su computadora. Uso que cada vez se aleja más de los cánones formales que rigen la lengua (cualquier lengua).
Estas particularidades lingüísticas pueden parecer crípticas en algunos casos, pero con captar los principios generales de cada código uno puede entender fácilmente las reglas que rigen el juego en general. El subtítulo que ve usted allá arriba después del 2 romano quiere decir “Te quiero y te extraño”. Cualquier cibernauta que se respete traduce eso a primera vista. Se trata de un código en el que se combinan elementos visuales con escritura más o menos formal: el sigo de menor que, seguido de un tres, girando la cabeza 90 grados a la derecha, nos da un corazón. La U representa “you”, “tú”. Las dos diagonales y el guión bajo son una cara compungida (hay que tener experiencia en emoticones para creer ésta), y la U representa nuevamente un “tú”. Voilà. Corazón+tú+carita compungida+tú= Te quiero y te extraño.
III: Es que quién los entiende
Nunca en la historia como en este momento, las diferencias generacionales se pueden agravar con cuestiones tecnológicas, una condición peculiar que se da apenas a partir de los últimos dos siglos. La velocidad a la que avanza el desarrollo tecnológico es tal en este momento, que las diferencias conductuales que éste determina en una generación ensanchan el abismo de la falta de entendimiento entre los dos grupos demográficos. De ahí la importancia de lo que recomienda Fernando Álvarez a los padres de familia: acercarse a las nuevas tecnologías sin miedo, chatear con los hijos, abrir una cuenta de correo y usarla, poner más atención a la comunicación que ellos están teniendo.
Mis padres tuvieron tiempo para familiarizarse con la tele, entenderla y, llegado el momento, regularla en el ámbito familiar. Hoy en día, hay muchos padres a los que ya rebasó la internet y no la regulan y están viendo cómo sus relaciones familiares van cambiando velozmente, porque no han tenido el tiempo para entender sus alcances, sus ventajas y sus amenazas. Hace falta en estos días una educación en el uso de la tecnología. No solamente una masificación de ella, sino una cultura de su buen aprovechamiento para limarle un poco el segundo filo que nos presenta, amenazante. Esa ya no es una responsabilidad solamente de los gobiernos, ni de las corporaciones (que, además, no la van a tomar). Corresponde a cada uno de nosotros participar en esta nueva educación, desde el lugar de la telaraña en que nos encontremos.
En fin, hay muchas aristas qué comentar de este tema, que de tan cotidiano y veloz a veces no tiene lugar en nuestras reflexiones. Ya volveremos a él en otra ocasión. Por lo pronto, les dejo en el blog un video sobre la Web 2.0 donde se analizan algunas implicaciones sociales de la introducción del hipertexto y de la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.
martes, 12 de febrero de 2008
Martes 12/feb/08: Telehuelgas
I: Buenos días
Cuando descubrí la WWW, allá por el 94, una de los primeros sitios a los que me conecté fue Yahoo.com. En aquel entonces, comparado con ahora, Yahoo era un sitio primitivo, mucho más cercano al paradigma de organización informativa de un impreso que a un sitio web. Cuestión de meses para que comenzara a evolucionar, y para que la información no solamente se reacomodara sino que funcionara como ejemplo de un nuevo paradigma, más acorde a los tiempos del hipertexto. Las palabras misteriosas de hoy son: internet, televisión, escritores.
II: Enter password
En días recientes ha habido mucho revuelo en el mundo de los negocios por internet. Durante las pasadas dos semanas, una serie de ofertas y contraofertas que podrían definir el destino de Yahoo.com han acaparado la atención del mundo. Microsoft hizo una oferta de compra de Yahoo, que la rechazó categóricamente hace un par de días. Al mismo tiempo, Google coqueteó con una posible alianza, al igual que Disney, y más recientemente, AOL (otro de los pioneros de la red) ha manifestado su interés por Yahoo. De concretarse una compra con AOL estaríamos ante una situación un tanto temible (mismo caso que si la comprara Google o Microsoft, no hay pa’ dónde hacerse), porque AOL es parte de Time Warner (HBO, CNN, Time, Warner Brothers, etc), el segundo conglomerado de medios más grande del mundo (debajo de News Corp, de quienes hemos hablado ampliamente en otra entrega de la Columna Lítica). Pase lo que pase con Yahoo en estos días, lo que va a suceder es confirmar la tendencia global de mergings que viene desde el ‘92: cada vez son menos compañías las que controlan el mercado, y las que quedan, cada vez tienen más y más poder.
Yahoo en realidad no está como para ponerse muchos moños. El mes pasado, se informó que sus ganancias en 2007 fueron 25% menores que el año anterior. Definitivamente no puede competir con Google, excepto en el ramo de correo electrónico. Mail.yahoo.com es el sistema de correo más utilizado en la actualidad, por encima de Gmail y de Hotmail, los otros dos líderes del mercado. La base de datos de clientes de correo es la tajada jugosa a la que todos los gigantes de la red le quieren meter dentellada: representa potencialmente millones, o billones de dólares, por concepto de publicidad y ventas.
III: Previously, on Lost…
Creo que nunca me había interesado tanto por una serie televisiva desde que veía La abeja Maya, o quizá desde Los años maravillosos. Después de 7 meses de espera, estoy viendo la cuarta temporada de Lost gracias a que alguien muy amablemente sube los capítulos a internet unas horas después de que son transmitidos por ABC en Estados Unidos. Es un caso muy especial en estos días, porque Lost es la única serie norteamericana que está ofreciendo una nueva temporada. Los fans de Grey’s Anatomy, por ejemplo, siguen esperando a ver qué sucede en la cuarta temporada de la serie, cuyas filmaciones están detenidas desde hace meses (por cierto, si alguien se pregunta por qué al final de la tercera temporada se canceló la boda entre Burke y Yang, es porque al actor Isaiah Washington –Burke- lo corrieron del programa por sus desplantes homofóbicos).
Resulta que desde noviembre del año pasado, los escritores norteamericanos están en huelga, demandando mejores salarios y ganancias de lo que los productores comercializan a través de internet. La huelga afectó a toda la televisión gringa, empezando por las series y continuando por los talk shows, que verdaderamente se vieron maniatados. Jay Leno, Conan O’Brien, Jimmy Kimmel y compañía, cuyos monólogos humorísticos dependen de la creatividad de un equipo de escritores, tuvieron que transmitir repeticiones durante tres meses, perdiendo una gran cantidad de audiencia. Por su parte, David Letterman y Craig Ferguson, de CBC, regresaron al aire a principios de enero, gracias a un acuerdo especial con sus escritores. En el caso de Lost, los favoreció el tener ya filmados ocho capítulos de la cuarta temporada antes de que estallara el paro, pero los productores/escritores estaban comiéndose las uñas, dividida su voluntad entre el deber comercial y el deber gremial: como productores, tenían que trabajar; como escritores, estaban impedidos de hacerlo.
Hoy martes, de acuerdo con las últimas noticias (similares a las que se dieron ya en diciembre, así que no hagan mucha confianza), la huelga está conjurada, y los escritores regresarán a sus teclados mañana 13 de enero, con lo que se reanuda la producción de películas, series, talk shows, realities y demás. Bendito sea Dios, la enajenación está asegurada en los días por venir.
Parece que no, pero veo mucha tele. Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.
lunes, 26 de noviembre de 2007
Sábado 24/nov/07: For whom the bells toll
A la mitad de esta semana que termina, mientras los jerarcas de la iglesia católica en España pedían perdón por haber apoyado el franquismo en su momento, sus símiles de México con profundo dolor lamentaban tener que cerrar las puertas de Catedral, cosa que no sucedía —oh recuerdo nefasto— desde los tiempos de la Guerra Cristera. Les vino como anillo al dedo para ponerse en plan de víctimas y de pasada darle otro llegue al Peje. Pero sobre todo, seguir encubriendo a Norberto Rivera, que ya se salvó de ser juzgado en Estados Unidos por cobijar a un pederasta, pero que no se salva de la memoria de la gente y de las protestas de quienes ven en él no al representante de Dios sino a un funcionario que tiene cuentas pendientes en varias columnas de su hacer. Las palabras misteriosas de hoy son: campanas, internet.
II: Tóquenle, tóquenle
Acciones burdas como la de las campanas ha sido el pan nuestro de cada día para el movimiento lopezobradorista, al que cuando no son las autoridades terrenales, son las celestiales las que lo atacan. No llegó a la televisión, y que yo sepa solo un diario lo reportó: el 15 de septiembre pasado los seguidores del Peje, reunidos en la plancha del Zócalo, fueron víctimas de una guerra de sonidos, entre el equipo del Gobierno del DF y el de los “Federales”. Los abucheos que esa noche pudimos escuchar en red nacional mientras Calderón daba el Grito no fueron gratuitos, sino consecuencia de lo que se había estado cocinando esa tarde.
Al parecer, hoy se reabre la Catedral, tras llegar a un acuerdo sobre la seguridad del templo y con la doble demanda legal, por parte de la iglesia y del PRD, contra quien resulte responsable de la irrupción del fin de semana pasado. Por lo pronto, habrá que ver qué tan fortalecida sale la iglesia después del sainete. Me temo que tanta alusión a la Cristiada a no es gratuita, y en mi cabeza suena una campanita de alerta: me viene a la mente el vestido de Miss México, con su fino estampado de cristeros ahorcados. El factor Dios, como diría Saramago, hace su aparición una vez más, enarbolado por quienes menos cerca de Él parecen estar.
IV: Para terminar…
Jugada maestra la que se aventó el jueves La Compañía en Bajo el volcán. El bravucón que amenazó al reportero y columnista Edgar Badillo se debe de haber quedado frío cuando abrió las páginas del Ecos antier y vio su descripción y el reporte de algunas de sus actividades cibernéticas hechas públicas. La Internet, gracias a su aparente facilidad para el anonimato, se ha convertido en el medio favorito cuando se trata de desprestigiar, amenazar o incordiar a figuras públicas. Hay empresarios y políticos colimenses que pueden dar fe de ello. El problema para los que quieren usar el laberinto de la red tirando piedras y escondiendo la mano es que de pronto se topan con gente más inteligente que ellos, que los descubre en la movida y los puede exponer, como acaba de darse el caso.
Fue una buena lección de periodismo moderno, utilizando las herramientas tecnológicas para defender el ejercicio del oficio. Ahí se vio la mano de un web detective capaz, que rastreando el IP del ofensor, pudo averiguar de él más de lo que el otro hubiera imaginado. Con esto, se la pensarán un poco más los aficionados a enviar correos amenazadores, difamantes u ofensivos. Además, Big Brother is watching us all.
El blog: ernestocortes.blogspot.com. El correo: ernesto@cuerdacueroycanto.com
domingo, 9 de setiembre de 2007
Sábado 8/sep/07: La privacidad en los tiempos de la red
I: Buenos días
Hace unos días recibí una llamada en mi celular: “Buenas tardes señor Cortés, le estamos llamando de asñsdnij fncdñl (ininteligible), somos una empresa que nos dedicamos a dar cursos de idiomas para profesionistas, obtuvimos su teléfono por las bases de datos que nos proporcionaron la Universidad de Colima y el Tecnológico de Monterrey, le llamamos para ofrecerle un curso de inglés”. La palabra misteriosa de hoy es: privacidad
II: Y entonces
Se me revolvió la panza. Si algo aprecio es mi privacidad, y el hecho de que una empresa de lo que fuera tuviera mi número de teléfono celular me provocó mucho coraje. “No gracias, no me interesa su curso, ya hablo inglés”, y apenas le iba a preguntar de nuevo el nombre de la empresa y cómo obtuvieron mi teléfono, cortaron. Me quedé desconcertado. No hay manera alguna de que una base de datos en la Universidad de Colima tenga mi celular, a menos que ya se dediquen al espionaje externo; y en el Tec de Monterrey –que sí lo tienen- son muy cuidadosos con esa información. Incluso, los empleados firmamos una cláusula de confidencialidad cada inicio de semestre, se cuida mucho la información privada de todos, y estoy seguro de que ni mi jefe ni ningún otro empleado vendió mi número de teléfono.
Rato después, se fue aclarando todo a partir de las elucubraciones. No es tan difícil, después de todo, que consigan mi número: alguien en Telcel se los puede haber vendido. Si en el IFE vendieron al gobierno de Estados Unidos todo el padrón electoral, y si en el IMSS hicieron lo propio con el mismo cliente, no veo por qué un trabajador corrupto de Telcel no haya vendido mi número como parte de una base de datos más grande. O más fácil, que la empresa asñsdnij fncdñl sea propiedad de Carlos Slim, lo cual es menos descabellado aún.
III: El vigilante vigilado
“Hay una historia que me gusta mucho, y que trata de un caso en Boston, en donde un reportero fue a una tienda de Radio Shack, y compró tecnología muy básica, cosas sencillas de conseguir, y luego fue a un barrio en los suburbios. En muchas casas de estos barrios tienen las llamadas nanny cams. Bueno, con los componentes que compró, este reportero pudo obtener la señal de las nanny cams y mirar todo lo que sucedía dentro de las casas. Así que en vez de que la nanny cam sirva para proteger la casa, o para ver qué están haciendo los niños, o cosas así, puede ser usada por alguien afuera, un espía o un ladrón, para ver dentro de la casa. Así, las cámaras tenían exactamente la función opuesta a su propósito original.” Entrevista a Pat Mooney, Ottawa, octubre de 2006.
IV: Repensar la privacidad
Tengo una muy intensa vida cibernética. Uso cinco cuentas de correo electrónico, hace medio año compré un dominio web al que le doy un buen uso (CuerdaCueroyCanto.com), tengo tres blogs, dos cuentas en Youtube con más de 30 videos en total, una cuenta en Photobucket con más de 100 fotos, dos cuentas en Myspace, un perfil en Friendster, otro en MSN Spaces, y al teclear mi nombre más “colima” en Google, aparecen 118,000 resultados, de los cuales al menos los primeros 18 tienen que ver directamente conmigo.
Hace algunos meses, borré todas las fotos de mi página en MSN Spaces. Tenía más de 10 álbumes con fotos mías, de mi casa, de mi familia, de mis alumnos, de mis amigos, en fin. Borré todo. Tarde, pero me llegó la conciencia de que todos estos servicios de internet son un caballo de Troya, y que a través de ellos ofrecemos a las corporaciones y a los gobiernos la información privada que antes tenían que investigar. Les hacemos más fácil el trabajo a estas instancias, que gracias a los datos que les damos trazan más fácil nuestro perfil de consumo y de preferencia política. Toda la información que nosotros proveemos a través de internet es utilizada para que los gobiernos y la industria refinen su mensaje al público, manipulen mejor la política y sean más exitosos comercialmente.
La semana pasada, en su columna El Blogg de Feraluj, Fernando Álvarez hablaba de unas muy útiles herramientas que Google provee para que uno busque archivos en su computadora. Sí, funcionan muy bien, pero son también un quiste espía que uno gustosamente instala en la computadora para rendir toda la información personal a una de las corporaciones más grandes y temibles de la actualidad. Por eso yo insisto tanto: hay que repensar la privacidad en estos tiempos de comunicación electrónica. Estamos todavía deslumbrados por la novedad, pero es importante ver lo que hay detrás de los espejitos de colores. En esta época de satélites, hay que empezar a caminar en zigzag.
viernes, 29 de junio de 2007
Jueves 28/jun/07: felicidad y otras cuestiones
El 25 de febrero de 1998 entró en vigor la actual constitución política de Corea del Sur. En su artículo número 10, ordena: “A todos los ciudadanos les debe ser asegurada la dignidad humana y el derecho de buscar la felicidad”. Eso me encanta, una constitución que contemple la palabra “felicidad” en su texto. Las palabras misteriosas de hoy son: clasificaciones, calidad de vida, egogoogle.
II: La felicidad y la calidad
“Dios y la sociedad nos han puesto en estos lugares para buscar la felicidad de los pueblos”, dijo Benito Juárez. Otra vez, la felicidad. Me vino esto a la mente por aquello de los estudios que medios de comunicación nacionales y extranjeros han publicado en las últimas semanas, ubicando a Colima ora en los cuernos de la luna, ora en el retroceso. Se cansa uno de leer interpretaciones (confieso haber puesto mi grano de arena al alud), y a cada actor o sector político se le ocurre aterrizar las cifras como mejor le convienen a sus intereses, o como mejor dañe a los de su adversario (cito al maestro Hugo Hiriart: “como dijo el portero aquel: no basta con ganar, alguien tiene que perder”). Que si el mérito es del PAN, que si el mérito es del PRI, que si los ex funcionarios, que si las herencias políticas, que si la sagacidad y visión de nuestros actuales gobernantes, en fin. Los estudios de los diarios Reforma y Excélsior han sido muy glosados en los últimos días. Hay quienes están de acuerdo con que Colima es la ciudad con mejor calidad de vida en el país, como afirma el primer medio, y hay quienes se burlan de la afirmación y citan los datos no tan optimistas aportados por el segundo. Como no puedo quedarme atrás, ahí les voy de nuevo.
No sé qué tanta calidad de vida represente vivir en la ciudad con más promedio de autos por habitante… tal vez sea una señal de algo, pero no necesariamente de que tener muchos autos signifique “vivir bien”. En lo personal, diré que me parece calidad de vida poder salir de mi casa a las 3:00 de la mañana a comprar un café en lo que descanso de escribir, y no ser asaltado en el transcurso de mi casa a la tienda que a esas horas está abierta y vende café. Es calidad de vida tener una pista de tartán pública y no pagar ni un dólar por entrar a ella. Añadiría la intensa actividad cultural y los bajos precios de los espectáculos, así como la cantidad de eventos gratuitos (aunque por otro lado está la calidad de vida del artista… que es otra historia). Como colofón más en broma que en serio, pondría la “palurdez” de los policías, que al menos les impide ser brutales (no dije brutos) o amenazantes, como en otras ciudades. Las dos veces que en mi vida he necesitado de la policía en Colima, no han resuelto nada, más bien han enredado las cosas, pero lo han hecho pueblerinamente y sin malicia, con la inocencia del ignorante. Digo, si no vamos a tener una polecía eficiente, al menos que no sea una polecía dañina. De lo perdido, lo que caiga.
A mí me gusta vivir aquí. Cierto, estamos a años luz de la calidad de vida de Toronto, que según la revista fDi es la número uno de Norteamérica, pero considerando las condiciones del país, estamos en un lugar privilegiado. Pregúntele a un extranjero que conozca más de cinco ciudades del país, entre ellas Colima. Todos aquellos con los que he platicado al respecto, hablan de un Colima limpio, tranquilo, seguro, y sobre todo, amable. Afortunadamente, seguimos siendo un pueblote, y eso tiene sus ventajas, lo cual no quiere decir que piense que todo es maravilloso y funcional. Sólo digo que, para lo mal que estamos en el país, en Colima es donde estamos menos mal.
Me parece que “calidad de vida” es un antecedente de “felicidad”, así que cierro esto con otra cita de Juárez: "Haya energía para cumplir la ley; esto bastará para que la nación se salve y sea feliz".
III: Egogoole
Hay quienes se ven al espejo, yo me busco en Google.com, y he comprobado cómo en los últimos tres años mi “encontrabilidad” ha aumentado, lo cual todavía no estoy muy seguro que sea bueno, sobre todo por lo que escribía en la entrega pasada respecto a la privacidad y la identidad en estos tiempos. El caso es que, buscándome, me hallé en la página de la Asociación Española de Pilotos de Aerostación (www.aerostacion.com), cuya página de inicio tiene como artículo principal mi reportaje Los voladores colimenses, publicado en estas páginas hace dos fines de semana. Yo ni enterado, no tuvieron la delicadeza de avisar, pero al menos pusieron el crédito correspondiente, incluido el de Ecos de la Costa. Ah, la Internet. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com. Hay esto y más en ernestocortes.blogspot.com
martes, 10 de abril de 2007
Sábado 30/mar/07: La Web 2.0
I: Buenos días
Disfruto leer la sección editorial de Ecos de la Costa los domingos porque ahí escriben tres amigos cuyas colaboraciones rondan las letras, la historia y las artes, y nos ofrecen cada fin de semana un respiro y un espacio donde comparten pensamientos interesantes. Lo publicado el domingo pasado por Alberto Juárez (a quien, por cierto, tuve la fortuna de tener como maestro de Náhuatl) me llamó la atención en particular: habla sobre la escritura electrónica y de los cambios que ésta ha traído al proceso de redacción. Con la internet, dice el autor, las reglas han cambian y el impacto de un texto llega más lejos de lo que uno imagina. Las palabras misteriosas de hoy son: Información, comunicación, Web 2.0, futuro.
II: Absurdo
Cuando leí por primera vez la obra de teatro Esperando a Godot, me sorprendió encontrarme con que Samuel Beckett hacía, ya avanzada la obra, acotaciones que debieron haber ido al principio, y que a veces parecían ocurrencias de último minuto, como el hecho de que todos los personajes usan sombrero, lo cual se advierte al lector hasta la página 43 (en el texto de Les Éditions de Minuit). Al leer otras obras del irlandés, fui hallando casos similares, en los que el autor no inserta las notas en el orden en que técnicamente debiera, sino como se le van ocurriendo. Esto me llevó a un pueril ejercicio de especulación histórica del que la conclusión fue: si Samuel Beckett hubiera tenido una computadora, sus obras habrían sido diferentes. Se me ocurrió que parte de la riqueza y del absurdo de sus obras puede deberse al hecho de que las escribía a máquina, o a mano, sin la posibilidad de regresar y corregir o reescribir secciones enteras sobre el mismo papel. Aún más: si Cervantes hubiera escrito el Quijote en Word, otro gallo nos cantara.
III: El hipertexto
La aparición de los procesadores de texto trajo nuevas posibilidades para la escritura. El texto dejó de ser lineal y fijo para hacerse más flexible, movible y formateable. Con la internet, la cosa se puso aún más interesante: el texto se convirtió en hipertexto: palabras que al ser pulsadas en la pantalla por el puntero de un mouse llevan a otros textos, alojados en otras páginas, en otros países. Las referencias se cruzan más fácilmente, la información parece haber encontrado su vehículo ideal.
Ahora se está hablando de la Web 2.0, una nueva versión de la internet en la que la organización de la información y el rol del usuario evolucionan: el cibernauta contribuye al crecimiento de la red y aporta cada vez más datos: fotos, videos, blogs (y mucha basura, también), a la vez que en lo técnico se desarrollan métodos para una mejor organización de la información en la red, que a estas alturas es un mar de confusión en el que cada vez es más difícil encontrar directamente lo que buscamos sin toparnos antes con mucha información inútil o erróneamente clasificada con la trampa secreta de vendernos algo.
IV: El futuro
Los más entusiastas ven en la Web 2.0 el medio ideal para la sociedad global. Muchos piensan que ahora sí, la democratización de la comunicación va a permitir a las minorías y a los disidentes hacer oír su voz. Sin embargo, olvidan, o ignoran, que cuando el telégrafo apareció hubo quien dijo “ahora el gobierno no nos va a poder mentir, porque con el telégrafo siempre se podrá transmitir la verdad”. A treinta años de su invención, dos compañías controlaban el sistema de telégrafos de todo el mundo, incluyendo los cables transoceánicos. Con la internet está pasando lo mismo: nos encontramos en una etapa inicial en la que parece que todos tenemos los mismos ciberderechos y que la democracia comunicativa llegó para quedarse. Sin embargo, detrás de la aparente bondad del condecorado y medallicaído Bill Gates hay empresas muy poderosas reuniendo toda clase de información privada, que va desde saber nuestros nombres y preferencias comerciales hasta la localización de nuestra casa vía satélite. Los gobiernos y las empresas particulares cada vez almacenan más información: en Estados Unidos, en 2005, IBM lanzó una campaña para recolectar ADN de ciudadanos, y hubo 150 mil que respondieron al llamado, pagando, además, 100 dólares cada uno por entregar su información genética –lo más privado de entre lo privado- al gigante de la información. Todo esto lleva a un mejor control corporativo del individuo, en el futuro no muy lejano. El síndrome de Estocolmo se cierne sobre las sociedades modernas.
Los conceptos de privacidad, identidad, relaciones humanas y gobernancia, entre muchos otros, están cambiando. Hay que utilizar inteligentemente las tecnologías de información y, dentro de nuestra competencia y capacidad, moldearlas para democratizar la comunicación y el acceso al conocimiento, y garantizar nuestra seguridad y nuestros derechos humanos, que adquieren otra dimensión en este siglo.