I: Buenos díasSilverio Cavazos terminaba todos sus discursos con la misma frase. “Por Colima (y por México), vamos juntos”, rubricaba siempre, y de algún modo se las ingeniaba para que el tema y la circunstancia de su intervención coincidieran con esa frase de cierre que se convirtió en eslogan de su gobierno luego de que hicieron la reingeniería de imagen y reinventaron el escudo del Estado de Colima. El “Por colima vamos juntos”, multiplicado en documentos, c
arteles, spots de radio y televisión, espectaculares y volantes, acabó por imponerse como parte de la imagen de la administración, y si a alguien no le gustaba del todo en un inicio, la fuerza de la repetición acabó por acomodarla en el pópulo, ya qué. Las palabras misteriosas de hoy son: gráfica, subliminal, política.II: Me da un juego de geometría, por favor
Es interesante analizar la composición gráfica del nuevo logo de Gobierno del Estado. Se trata de un corazón (evolucion del logo que usó en campaña) formado por dos segmentos tridimensionales (no bi, como el de la campaña), cada uno en un diferente tono de verde, y con brillo hacia la parte superior. Dentr
o del corazón principal se forma otro, con perspectiva anamórfica, que curiosamente (¿azar?) recuerda al brazo doblado que forma parte del tradicional escudo del estado. Las propiedades de la superficie de los segmentos del corazón son también un asunto interesante a nivel de análisis gráfico, pero sería chamba de otro más dotado. Lo que no se puede evitar notar es que cada segmento recuerda a una cinta de Moebius (nomás que no como variedad bidimensional), superficie geométrica que se caracteriza por tener una sola cara, y en este diseño hay dos de esos segmentos: resbalón del diseñador, que no consideró las implicaciones metatextuales de la geometría.Dejando de lado la interpretación gráfica-psicológica del logo, algo
que también resalta de éste es que se trata de una misma idea que ha venido siendo explotada por muchos años ya, y que los consejeros gráficos de Mario Anguiano le parecen haber vendido muy bien: la idea del corazón. Mario usó el corazón como logotipo del ayuntamiento que encabezó en la capital colimense de 2006 a 2009. Con el esl
ogan de “Colima me late”, este corazón inclinado a la derecha quedaba abierto por la izquierda, para dar acomodo a las palabras “me late”. Durante la campaña hacia la gubernatura, invirtieron la abertura del corazón para dar salida al nombre “Mario”, y ya no se le dio inclinación, sino que se formaba una hipotética figura simétrica.Ahora el logo de Gobierno del Estado retoma el corazón, pero esta vez inclinado a la izquierda, con las características tridimensionales señaladas, y acompañado por la leyenda “Colima late para todos”. En lo personal, con todo y que admiro el aspecto técnico, no estoy tan seguro de que me guste esta nueva imagen y la insistencia por el corazón, que Mario Anguiano ha convertido en su trademark. Tampoco me convence mucho la informalidad que se implica en el uso del verbo “latir”, y el hecho de que se conjugue de tal modo que excluye al lector: “Colima late” no es lo mismo que, por ejemplo, “latimos con Colima”: hay ahí una distancia implícita, que puede ser importante en un nivel profundo. En fin, es así, y habrá que acostumbrarse, que lo veremos y lo escucharemos durante los seis años por venir.
III: ¿Y eso qué? Ah, pues…
Estas cosas de las imágenes, las frases y la composición gráfica de los logos tienen un trasfondo mucho más importante del que aparentan a primera vista, y los políticos (o sus ase
Estamos en la red, con imágenes y enlaces que enriquecen el metatexto: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCuero



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