El 1º de noviembre a mediodía, en lo que esperábamos a que Mario Anguiano llegara al Salón Gobernadores de Palacio de Gobierno para anunciar y tomar protesta a su gabinete, los ungidos y los periodistas tuvimos un buen rato para cotorrear y hacer bromas y chanzas sobre la secrecía con que se manejó todo el asunto de los elegidos. “Qué guardadito se lo tenía, licenciado” era un comentario recurrente, pero una respuesta también recurrente era “es que yo apenas me enteré anoche”, que los periodi
II: Acá hay balones, tú no te preocupes
Hace años, después de la partida de Menotti, Trino publicó una caricatura (creo que en El Occidental) que ejemplificaba muy bien el desorden en la Federación Mexicana de Futbol ante la falta de un seleccionador nacional: unos federativos en un auto paran a un transeúnte cualquiera y le dicen “Oiga disculpe, ¿no quiere ser director técnico de la Selección?”, a lo que el interpelado contesta animoso “¡Seguro! ¿Llevo balón o allá hay?”.
Una secretaría de gobierno no es una posición que se pueda considerar a la ligera, ni por parte del que la ofrece, ni por parte del que recibe la oferta. Mucho menos si se trata de una secretaría que tiene a su cargo los dineros del estado. No es cuestión de ir a ver si allá hay balón, sino de llegar con los pantalones bien fajados y con la seguridad de que se sabe lo que se hace. Lo que hizo Omar Magaña este lunes fue una burla a Mario Anguiano, para empezar, y al pópulo en última instancia: no se acepta una secretaría de gobierno para, a la semana, decir “que siempre no juego, gracias”. En todo caso, se rechaza desde antes de que se anuncie, se tome la foto y, sobre todo, se rinda protesta. Con la escenita de esa renuncia temprana quedan todos muy mal parados: el ahora exsecretario pone en tela de juicio su formalidad y su profesionalismo, y el ahora gobernador se lleva un revés muy severo, pues queda en entredicho su capacidad para convocar a un buen gabinete, además de que, por las circunstancias tan peculiares de la renuncia, se levantan las dudas respecto al verdadero estado de las finanzas estatales.
Vamos para doce días y hay frentes en los que el nuevo gobierno no acaba de despegar. Esperemos que trabajen en la salud institucional y que estos primeros tropezones no sean estigma que se cargue a lo largo del sexenio.
III: Mientras tanto, en el decano del periodismo colimense…
Saludo con gusto el nombramiento de Adalberto Carvajal como nuevo director de Ecos de la Costa. Adalberto es un periodista que conoce muy bien la vida política de Co
lima y que por muchos años ha demostrado su agudeza como observador y analista, tanto en la prensa escrita como a través de la radio. Es, además, un profesor universitario que ha formado a numerosas generaciones de comunicadores en la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima. De hecho, varios de los que colaboramos actualmente en el Ecos (y bastantes otros, repartidos en prácticamente todos los periódicos de Colima) fuimos alumnos suyos. En mi caso, Adalberto Carvajal fue mi maestro de la materia Periodismo de Opinión, justamente esa clase donde uno aprende a escribir columnas, así que.Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.



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