martes, 2 de marzo de 2010
Sábado 27/feb/10: Patinaje de Figura: Tonya Harding, Miki Ando, Mao Asada, Joannie Rochette, Kim Yu-Na
I: Buenos días
La patinadora Tonya Harding es más recordada en el mundo del deporte porque en 1994 su exesposo contrató a un madrina para que atacara a bastonazos las rodillas de su acérrima rival, Nancy Kerrigan, durante una sesión de práctica en el Campeonato Norteamericano de Patinaje de Figura. Kerrigan se tuvo que retirar de la competencia (que Harding ganó), pero luego se recuperó, asistió a las olimpiadas de Lillehammer, y obtuvo la medalla de plata (ver Columna Lítica 8/ago/09). La autora intelectual de la agresión mantuvo su lugar en el equipo olímpico, a pesar de su culpabilidad (confesada luego), y quedó en octavo en esos juegos. Sin embargo, pocos recuerdan que, años antes de esa agresión, Tonya Harding fue la segunda patinadora en la historia que logró ejecutar un Triple Axel, el salto de mayor complejidad técnica y demanda física que hay en el repertorio de este deporte (exceptuando el Cuádruple Salchow, que sólo ha sido logrado por la japonesa Miki Ando). Todo esto fue recordado ahora que, en la final de patinaje de figura en las Olimpiadas de Invierno en Vancouver –antier– la nipona Mao Asada se convirtió en apenas la quinta mujer en aterrizar correctamente un Triple Axel en competencia internacional desde que la versión simple de este salto fue inventada en 1882. Varias otras han efectuado triples en pruebas nacionales, pero en internacionales, son pocas las osadas. Las palabras misteriosas de hoy son: hielo, televisión, patinaje.
viernes, 27 de junio de 2008
Jueves 26/jun/08: Margaret Atwood
I: Buenos días
En la Chapters (el Starbucks de las librerías) de la calle Rideau, en el corazón de Ottawa, hay un mural donde están escritos, en letras de diferentes tonos y tipos, los nombres de escritores canadienses prominentes: John Newlove, Leonard Cohen, Michael Ondaatje, Felix Leclerc, Bill Bisset… “The World needs more Canada”, dice al pie del mural. Lugar prominente y letra distintiva en la lista merece el nombre de Margaret Atwood. No en vano. La escritora canadiense más premiada de la historia, cuyo nombre en los últimos años ha estado sonando en la Academia Sueca, agregó ayer a su palmarés el Premio Príncipe de Asturias, “por su espléndida obra literaria, que ha explorado diferentes géneros con agudeza e ironía”, misma que, a decir del jurado, “asume inteligentemente la tradición clásica, defiende la dignidad de las mujeres y denuncia situaciones de injusticia social”. Las palabras misteriosas de hoy son: Margaret Atwood.
II: “Lo que te dejo no es mucho, pero incluye la verdad”
Lectores asiduos de esta columna (si los hubiera) recordarán que en repetidas ocasiones hemos citado a Margaret Atwood aquí, particularmente su novela Oryx and Crake, en la que se retrata un mundo post apocalíptico, devastado por la tecnología mal usada y la reorganización social basada en la tecnocracia. Atwood, aunque ha sido catalogada como escritora de ciencia ficción (incluso obteniendo el premio Arthur C. Clarke, de la especialidad), no se considera a sí misma como parte del género, insistiendo en que lo suyo es “Literatura de anticipación”. A ella no le interesan los autos voladores ni las máquinas del tiempo ni las naves espaciales; su preocupación es el futuro de la humanidad, tanto respecto a las libertades individuales como al medio ambiente en que vivirá dentro de algunos años. Desafortunadamente, dice la escritora, todos los panoramas incluidos en sus novelas, no son más que la proyección a mediano plazo del camino que ya hemos tomado. No es, por tanto, ficción, es anticipación a lo que viene.
III: “Una puede pensar apropiadamente solo con la ropa puesta”
Cuando escribió su primera novela, The edible woman (La mujer comestible), en 1965, faltaban varios años para que en Norteamérica se diera el movimiento feminista. Por lo tanto, su publicación fue un hito en la literatura canadiense: Atwood dice que fue una obra “protofeminista”. Hace 40 años, fue sorpresivo que una mujer escribiera sobre otras mujeres que se rebelaban contra su rol de género preestablecido, mujeres que decidían su vida, que demandaban igualdad. Vendrían otras novelas donde las protagonistas eran mujeres que cuestionaban, de distintas formas, el machismo occidental: Bodily Harm, Life before man, Surfacing, Lady Oracle y, una que llamó poderosamente la atención y que ha sido comparada con Un mundo feliz, de Huxley, y con 1984, de Orwell: The handmaid’s tale (El cuento de la criada), donde una sociedad distópica relega a las mujeres a jugar un papel de esclavas y de procreadoras, reducidos al mínimo sus derechos sociales. Esta novela, presentada como el escrito, encontrado en el futuro, de una madre joven reducida a la esclavitud y dada en premio a un comandante, tuvo un fuerte impacto en el mundo literario. Obtuvo los premios Arthur C. Clarke y del Gobernador General (altísima distinción canadiense), y estuvo nominado al Booker Prize, así como al Nebula y al Prometheus (ambos de ciencia ficción). The handmaid’s tale ha sido adaptada al teatro, a la radio, se filmó como película en 2001, y de 2000 a 2003 se presentó como ópera en Copenhague y en Londres.
IV: “Me gustaría ser ignorante. Así no sabría cuán ignorante soy”
Además de 13 novelas, Atwood ha publicado una veintena de libros de poesía, otros tanto de narrativa corta, cinco antologías elementales de la literatura canadiense y norteamericana (incluyendo los Oxford Books de poesía y cuento canadiense), media docena de libros para niños, y una decena de obras de crítica literaria. No es gratis que en Canadá la pongan con letras grandes y en negrita en la pared de los literatos consagrados. No es casualidad que su nombre, desde hace algunos cinco años, suene como una de las candidatas con opción mayor al Nobel. Actualmente, Atwood se encuentra dando los toques finales a la novela que publicará el próximo año, God’s Gardeners, que, por el título, es posible que tenga conexión con Oryx y Crake, dado que los Jardineros de Dios son un grupo ecologista-terrorista que aparece como único —y cuestionable— contrapeso a la aplastante política ejercida por las corporaciones que gobiernan el mundo en la visión distópica de la canadiense. A sus 68 años, Margaret Atwood está, como dicen en inglés, at the peak of her powers.
V: Yo sé, yo sé…
Yo sé que con tanto alboroto que hay ahorita entre los idos, los descarriados y los readmitidos, hay mucha tela para cortar en los temas de la política local y parecería que son pavadas el andar escribiendo de literatura con tanto chisme fresco. Por hoy, sin embargo, me ganó la repulsión de ver la cloaca tan destapada, las caras duras de los maromeros, las sonrisas a la Troy McClure de los hipócritas (related search: The Simpsons), las manos estiradas de los ambiciosos. No sé, política hoy como que no.
Estamos en la red: erne
miércoles, 12 de setiembre de 2007
Jueves 13/sep/07: Dawson College
I: Buenos días
Hoy hace un año, estaba yo comiendo en un pequeño restaurante mexicano de la calle Saint Laurent, en Montréal, viendo por primera vez en mi vida un episodio del Chavo del Ocho. Cuando terminó el programa, la señora de la caja comenzó a pasar de canal en canal y se detuvo en CNN, donde un titular pregonaba “tiroteo en Montréal”. Tres minutos después, todos en el restaurante teníamos los ojos llenos de lágrimas y no podíamos creer las imágenes de la pantalla, que mostraban a estudiantes corriendo despavoridos, apenas a un par de kilómetros de donde estábamos. Hoy quiero compartir con ustedes parte de la crónica que escribí entonces sobre los hechos de ese día. Las palabras misteriosas de hoy son: tiroteo, escuela.
II: “La vida es un videojuego”, escribió Gill
Son las 12:35 del día. Hace frío y los nubarrones que cubren por completo el cielo de Montréal presagian lluvia. Kimveer Gill, de 25 anos, originario de Laval, Québec, sale de su auto, un Pontiac Sunfire, y abre la cajuela. Gill esta vestido enteramente de negro, usa botas altas y un corte de pelo à la mohawk que, añadidos a su 1.80 de estatura, le dan un aspecto impresionante. De la cajuela saca una carabina semiautomática 9 mm, una pistola 45 mm, y una bolsa conteniendo un fusil calibre 12 mm capaz de disparar 4 balas a cada tiro del gatillo. Cierra la cajuela y se enfila a la entrada de la escuela frente a la cual se acaba de estacionar. Le quedan 20 minutos de vida.
El Dawson College se encuentra entre las calles Maisonneuve y Sherbrooke, en el corazón de Montréal, en la zona de los rascacielos, los bufetes de abogados, las oficinas de transnacionales, el dinero. Es una escuela anglófona con una población de 10,000 alumnos, que recién volvieron a clases la semana pasada. Los estudiantes que se encuentran afuera del edificio, fumando, ven a Kimveer Gill caminar hacia ellos empuñando un arma de grosor tan descomunal y de aspecto tan irreal, que la primera impresión es que se trata de un actor que esta participando en el rodaje de una película. Las armas no son algo que se vean comúnmente en Canadá, menos en Québec, de manera que la idea de que una persona pueda entrar armada hasta los dientes a una escuela no suena plausible. Esto no es Columbine, no estamos en Estados Unidos. Gill se encarga de disipar esta impresión cuando comienza a disparar hacia los estudiantes de manera metódica, el rostro sin expresión, sin perder la calma, sin gritar, fríamente. La gente corre a refugiarse dentro de la escuela. El atacante los sigue.
Los policías tardan solo 3 minutos en llegar y entrar en acción. Hace 17 años había ocurrido algo similar, cuando un hombre armado mató 14 estudiantes del Politécnico. En aquella ocasión la policía solamente acordono el área y espero refuerzos, mientras el tirador controlaba el interior de la escuela. Esta vez no es así. Los primeros dos policías que llegan al lugar entran inmediatamente a la escuela y comienza la caza del cazador. Dentro de la escuela, Gill se dirige a la cafetería, donde dispara al azar sobre los estudiantes corren. Una chica en particular capta la atención del tirador, quien dispara nueve veces sobre ella. Es Anastasia de Sousa, tenía 18 años y acababa de entrar a la universidad. Alrededor, todo es confusión y carreras desesperadas, alumnos que corren a refugiarse en los salones y que hacen barricadas con todos los muebles que pueden, gente llamando al 911 desde sus celulares, gritos de « get out, get out ». Los policías llegan a la cafetería, donde Gill tiene a dos hombres tomados como rehenes. Todo ocurre a velocidad de bala: el atacante es herido en un brazo, y al darse cuenta de que va a ser copado por la policía, saca su pistola calibre .45 y se da un disparo en la cabeza. Los oficiales corren a tratar de reanimarlo, pero es en vano. Inmediatamente cargan el cuerpo en vilo y lo sacan de la escuela, ante el temor de que tenga una bomba. Desde su oficina en el 12o piso del edificio de enfrente, el presidente de la empresa Strategie Marketing toma la fotografía de un hombre vestido de negro con la cabeza destrozada en medio de un charco de sangre. Es el horror con el que despertara la ciudad el día de hoy. Comienza a llover sobre Montreal.
La noticia me alcanza camino al teatro, en un restaurante mexicano. Los detalles son todavía confusos, pero el dolor es inmediato. “Esto no puede estar pasando, no en Montréal”, me digo, y sé que es la misma sensación de toda la gente alrededor. Hace pocos días, escribiendo a unos amigos, había dicho que “Montreal es como New York, pero sin la contaminación, sin la discriminación y sin el miedo”. Hoy me entristece no poder decir lo mismo. Hoy sobre la ciudad se cierne el fantasma del temor, de la inseguridad, del dolor.
III: “También tenemos información amable”
Eso fue hace un año. Volviendo de golpe a Colima, me alegra tener también buenas noticias. Hoy en la tarde se entrega el Premio Estatal de la Juventud, en cuya área de Artes Escénicas los organizadores me distinguieron este año con la invitación a fungir como miembro del jurado, en virtud de que recibí este premio hace dos años. Aunque no puedo revelar el nombre de los ganadores, sé que es una ocasión especial porque uno de los premiados hace historia al recibir por segunda ocasión esta presea, en un rubro distinto al de la primera vez, lo cual se suma a las tres menciones honoríficas que ha coleccionado desde principios de esta década. Felicidades a él y a todos los ganadores.
La crónica completa, más este y otros textos, están en la red: ernestocortes.blogspot.com. El correo: ernesto@cuerdacueroycanto.com
sábado, 11 de agosto de 2007
Jueves 9/ago/07: Arte en la calle
I: Buenos días
“Cuando trabajo en un proceso de creación me hago muchas preguntas, y se las hago a la gente que trabaja conmigo. No es importante la respuesta, lo que importa es la pregunta. (…) En mi espectáculo 30/30 no hay música, ni hay escenografía, ni hay un escenario. Danzo en la calle, para la gente. Me convierto en la ocasión para ellos de crear. La gente se evade cuando bailo un solo, y ellos crean su propia coreografía”. Paul-André Fortier, coreógrafo quebequense. Las palabras misteriosas de hoy son: arte en la calle.
II: Allá en el norte
30/30 es un solo de danza contemporánea que Paul-André Fortier ha presentado en alrededor de 70 ciudades de cuatro continentes. Consiste en una coreografía de 30 minutos que el intérprete (que andará arriba de los 50 años) ejecuta en la calle, en plena acera, de manera gratuita para el que lo quiera ver. Fortier cuenta que ha sido una experiencia invaluable presentar este espectáculo tanto en Londres como en Xalapa, en Montréal o en Tokio, pues la reacción de cada público es diferente, y su intercambio con el peatón cotidiano le ha ofrecido una visión distintiva de cada cultura.
La de Fortier es solo una más de las muchas expresiones artísticas callejeras que se pueden encontrar, en este caso, en Québec. Pero así como en este país, el arte de la calle es muy valorado en otros lugares, llegando a constituirse como una disciplina formal dentro de su propia libertad, y como una manifestación obligada en el espectro cultural de algunas sociedades. En Londres, por ejemplo, hay un corredor a lo largo del río Támesis, entre lo que es el Ojo del Milenio (la gigantesca rueda de la fortuna enfrente del Big Ben) y la Torre de Londres, en el que se reúnen músicos, estatuas vivientes, actores, mimos y pintores a compartir arte efímero que es muy apreciado por esos lares.
Como dato curioso, en octubre del año pasado, la pequeña ciudad de Mississipi Mills, en el estado canadiense de Ontario, creó, como parte de la planta de trabajadores del municipio, el puesto oficial de Payaso del Pueblo. Silly-U, un clown local, fue el elegido para ocupar por primera vez esta posición, y su trabajo es salir a las calles del pueblo en los días festivos y los fines de semana a hacer payasadas, tal cual, y a entretener a la gente, pues el municipio considera que es una buena manera de atraer al turismo y además de darle al lugar una imagen relajada, alegre, divertida.
III: En Colima
Todo esto viene al caso porque ayer se hizo pública una convocatoria para los grupos de teatro locales en la que se invita a participar en el Primer Festival de Artes Escénicas en Espacios no Convencionales. Por primera vez en Colima, durante los dos últimos fines de semana de septiembre, se llevará a cabo un festival con 10 espectáculos cortos de teatro que serán presentados en lugares como mercados, plazas públicas, oficinas, calles, andadores y jardines de los diez municipios del estado.
Esta convocatoria fue dada a conocer ayer por Rubén Pérez Anguiano, secretario de Cultura, quien indicó que las propuestas se recibirán hasta el día 17 de agosto, y las obras elegidas serán anunciadas 10 días después. Entre las condiciones que deben reunir las propuestas destacan: duración de entre 10 y 35 minutos, temas con orientación a todo público, y facilidad de adaptar la obra a un espacio no convencional. Para la elección de los espectáculos, se tomarán en cuenta la trayectoria del postulante, el texto propuesto, el concepto de la obra y la experiencia del grupo o solista en otros eventos de este tipo.
Va a estar divertido, tanto para los artistas como para el público que se tope con alguna función en la calle, en el mercado o en un jardín. La convivencia con el público en la calle es muy diferente a la que se da en un teatro, y reviste una intimidad mayor, así como un reto para el ejecutante, pues no es fácil, ya en la práctica, plantarse ante el público de calle, que a veces es más exigente que el del teatro mismo. Será también un esfuerzo importante por seguir creando público en el estado, y acercar expresiones artísticas a gente que probablemente nunca ha pisado una sala de teatro, pero que tal vez después de ver a un grupo callejero mostrará más curiosidad o interés por el teatro y las artes escénicas en general. En fin, es de esas cosas que no se cuantifican fácilmente, o cuyos resultados no se pueden medir de manera inmediata, pero que poco a poco van incidiendo en el nivel cultural de un pueblo, y aportando elementos positivos para mejorar la calidad de vida, entendida ésta como un todo.
Total que, compañeros teatreros, hay una oportunidad para mostrar nuestro trabajo. Compañeros del público que nos acompaña, estén pendientes al programa del Festival, que se dará a conocer en los primeros días de septiembre. Como les digo, va a ser un evento que todos, actores y público, vamos a disfrutar grandemente.
miércoles, 13 de junio de 2007
Relectura oportuna (II)
Conversaciones sobre el futuro
Entrevista a Pat Mooney
Ernesto Cortés
II.- La información
Unos días antes de recibirnos para esta entrevista en Ottawa, Pat Mooney había presentado, en Suecia, su más reciente libro, titulado What next? (¿Qué sigue?), una colección de historias en las que, mezclando la ciencia ficción con la proyección de datos duros y previsiones científicas, Mooney hace un retrato del mundo 50 años en el futuro, en el que las instituciones se han fundido con las corporaciones y en el que la ecología, ahora sí, es un tema alarmante. Este libro se suma a la lista en la que se cuentan Gente, plantas y patentes, El siglo ETC, y Semillas de la tierra, entre otros.
Además de
“La nanotecnología representa para la humanidad mucho más que
Irónicamente, a pesar de ser considerado un visionario en su campo, Pat Mooney no ve –literalmente- más allá de su nariz. Es ciego. Su condición física no le impide leer o escribir libros (usando computadoras que leen o escriben por él), y tampoco lo han detenido de visitar 90 países y haberse entrevistado con presidentes, ministros, reyes, directivos de
E.C.- Actualmente, con la popularización de
PM.- Creo que es así en el principio, solamente. Cada vez que ha aparecido una nueva tecnología para la comunicación, hay un período inicial así, antes de que aquellos que tienen el poder en el mundo, es decir, la industria y los gobiernos, tomen el control total de ella. Así pasó en los días del telégrafo, por ejemplo. Puedes revisar escritos de la época donde hay gente que dice “ahora que existe el telégrafo, el gobierno no va a poder mentirnos, pues siempre se podrá saber la verdad”. Claro que eso fue falso al final del día, tan pronto el gobierno controló los telégrafos. A treinta años de su invención, básicamente dos compañías controlaban el sistema de telégrafos de todo el mundo, incluyendo los cables transoceánicos. Lo mismo pasó con la radio. Cuando la radio apareció la gente pensó “nadie controla el aire, ni las ondas de radio”. Se creyó entonces que la radio sería el medio para la democracia. El hecho es que un par de décadas después, el gobierno tenía control de las ondas de radio, aún y cuando al principio ni siquiera se pensaba en cómo se podría controlar, lo hicieron. Ahora, con
E.C.- ¿Por qué estamos haciendo eso?
P.M.- Porque… porque no lo pensamos, no somos muy brillantes (ríe). Los gobiernos ahora ya no están haciendo tantos esfuerzos por obtener información, pues somos nosotros los que se la estamos dando. Y ahora con todos los avances en genética, la gente debe estar preocupada por la información sobre su salud, sobre su ADN, información que puede decirle al gobierno, o a una empresa, si son susceptibles a alguna enfermedad o algún problema. Sin embargo, el año pasado, en el 2005, IBM ofreció a todos los norteamericanos que si pagaban 100 dólares, IBM tomaría una muestra de su ADN para grabarla en una base de datos en Internet. Y hubo 150,000 personas que pagaron cada una 100 dólares y rindieron su ADN, su información genética completa, a IBM. Entonces, una vez más, ya no nos están espiando, somos nosotros los que les entregamos la información.
E.C.- Si yo mando un mail, ¿es posible que alguien más lo vaya a leer, espiando lo que yo escribo?
P.M.- No, es muy improbable que tu mail lo vaya a leer alguien. Pero la cuestión es que las computadoras han mejorado tanto, que pueden encontrar patrones en las comunicaciones. Así, si una computadora encuentra en un mensaje un patrón de palabras que estaba buscando, alguien va a poner atención al mail y leeerlo. Desde 1976, los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, Inglaterra y Australia, han estado monitoreando todas las conversaciones telefónicas transoceánicas. Todas y cada una de las conversaciones. Por supuesto, las han grabado, pero no las han escuchado. Ahora pueden volver a ellas, escuchar las grabaciones y encontrar los patrones que quieren encontrar. Entonces sí, hay un riesgo de que ahora el gobierno encuentre más de lo que queremos que encuentre. Eso no quiere decir que estén buscando terroristas. Eso es una cosa. Lo que están buscando es disidentes, que es otro tema completamente distinto. Pueden monitorear a cualquier disidente en cualquier momento, a cualquiera que consideren peligroso.
E.C.- Esto es el llamado Programa Echelon…
P.M.- Exactamente, este es Echelon, que inició en 1976. Este programa permitía a los gobiernos de estos cuatro países grabar todas las conversaciones transmitidas vía satélite que por una red. Así que toda conversación transatlántica o transpacífica era escuchada y grabada por Echelon. Pero también fue usada para grabar información local. El gobierno británico reconoció accidentalmente hace dos años que todas las llamadas que pasaban por la llamada trunk line, que pasó a través de este sistema de distribución de llamadas en Inglaterra, fue grabada. Es decir, no todas las conversaciones, pero casi todas las que se realizaron entre ciudades, fueron escuchadas y grabadas. Pero, ¿sabes?, eso no es tan sorprendente, y francamente yo lo encuentro menos preocupante que el hecho de que nosotros entreguemos voluntariamente esa información. Por ejemplo, nosotros tenemos en
E.C.-Les estamos haciendo el trabajo más fácil.
P.M.-Mucho más fácil
E.C.-Entonces, ¿qué crees que vaya a pasar con Internet en un futuro no muy lejano, hablando sobre el control que el gobierno va a ejercer sobre la red?
P.C.-Bueno, una cosa que va a suceder es que habrá dos internets. Habrá un Internet que será de extremadamente buena calidad, que permitirá acceso a información de una mejor manera que hoy en día. Ese va a ser el Internet comercial, y vamos a tener que pagar por él. Será más fácil de ser grabado y controlado por los gigantes de los medios, las grandes compañías. Y también habrá el Internet que tenemos actualmente, el cual se irá haciendo menos y menos útil, porque la presión ejercida por el Internet comercial va a ahogar al Internet público, de modo que éste irá declinando. No va a reducirse el monitoreo. Lo que va a pasar es que la información se va a ir privatizando más y más. Permíteme darte un ejemplo de cómo puede suceder esto. Un granjero, para sembrar, tiene dos opciones: comprarle a una compañía una semilla patentada o plantar una semilla de su cosecha anterior, que no le genera un costo extra. Pero en el futuro, en lo que es cultivo de plantas, habrá tecnología terminator, con la que las semillas pueden ser plantadas una sola vez. Los granjeros tienen todavía el poder de decidir entre comprar la semilla comercial convencional que puede ser plantada otra vez el año siguiente, o comprar la semilla terminator. Te puedes preguntar “¿por qué alguien querría comprar la semilla terminator si tiene que pagar más dinero?”. La cuestión es que las compañías ya no van a trabajar en las semillas convencionales después de cierto tiempo, pues sus ganancias van a ser mayores con la terminator, así que toda la investigación, los recursos, van a ir a la semilla terminator, y esto causará que gradualmente la semilla convencional decaiga y muera. Lo mismo va a pasar con
E.C.- Nosotros como usuarios, ¿cómo vamos a navegar a través de todo esto?
P.M.- Bueno, personalmente no es para mí un tema de preocupación mayor, porque en el trabajo que hago actualmente no hay nada que esconda del gobierno o de la industria, entonces no me preocupa mayormente, no por ahora. Estoy más preocupado por el hecho de que el gobierno va a usar la información, la industria va a usar este conocimiento para hacerse más exitosos comercialmente, o para manipular la política. No es que lo vayan a usar contra mí personalmente, sino que van a rediseñar su mensaje hacia la sociedad usando la información que reúnen a través de
(continuará)
martes, 15 de mayo de 2007
Martes 15/may/07: Timor
I: Buenos días
“
II: Repaso veloz
Situado a
III: O presidente
"Continuo dizendo que não sou candidato a secretário-geral da ONU, pelo menos por agora", declaró José Ramos-Horta en Lisboa, durante una entrevista el 24 de marzo del año pasado. Ramos-Horta, natural de Timor Oriental, era en ese momento el ministro de relaciones exteriores de su país, que recién había obtenido la independencia en 2002, tras 24 años de ocupación indonesa, y gracias a un referéndum de autodeterminación patrocinado por
La mañana del 14 de diciembre de 2006, Ban ki-Moon juró como Secretario General de las Naciones Unidas. Ramos-Horta decidió enfocarse en la política interna de su país.
Fue co-fundador del Frente Revolucionario por un Timor Oriental Independiente (Fretlin), movimiento de resistencia durante los años de ocupación indonesa. Desligado de él desde 1988, compitió contra el candidato del Fretlin en las elecciones de la semana pasada.
En 1995, junto con su compatriota, el obispo Carlos Belo, había recibido el Nobel de
Con todo y sus polémicas posturas, como el apoyo irrestricto a la invasión norteamericana a Irak (“a veces hay que hacer la guerra para salvar vidas”, dijo) y con un discurso basado en la fe en y el temor a Dios, Ramos-Horta arrasó en las elecciones de su país. Ahora se estrena como el segundo presidente democrático de Timor Oriental. Tan ocupado anda, que es hora que no actualiza su página web (www.ramos-horta.org).
IV: De viaje
Pasaporte, boleto, ropa, música, cámara y guitarra. Estoy listo. Hoy, mientras usted lee esto, voy en alguna parte del trayecto a Montréal, Canadá. Fui invitado a participar como uno de los cinco actores que componen la delegación mexicana al Festival Trans-Amériques de Théâtre, un evento donde podremos ver algunas de las mejores obras que se están haciendo actualmente en el continente. El evento comienza el 23, pero me adelanto una semana para realizar varias entrevistas y hacer algunas otras labores periodísticas y artísticas. Ya nos leeremos desde allá. http://ernestocortes.blogspot.com. Cuéntenme cómo anda Colima: ernesto@cuerdacueroycanto.com
Domingo 13/may/07: Impresiones de Colima
John Smeulders y Mae Denby llegaron a Colima casi por casualidad. Habían venido a pasar unas vacaciones a México, visitaron Guadalajara, luego San Miguel de Allende y ahí alguien les dijo que tenían que conocer Colima. Vinieron, pasaron unos días aquí, y quedaron fascinados con “la poderosa presencia de la tradición. Nos deleitamos en la belleza de la naturaleza –un banquete para los sentidos. Y para el alma, la cultura, la música, la alegría de vivir”. Tomaron el avión de regreso a Canadá, y una semana después cargaron su camioneta y emprendieron el viaje de vuelta al sur, por tierra; esta vez no a vacacionar, sino con la intención de vivir en Colima.
John platica: “Lo primero que nos cautivó de Colima fue la amabilidad de la gente. Cuando recién llegamos, estábamos un día platicando de la necesidad de buscar una casa para rentar. Una chica que nos escuchó hablando en inglés se nos acercó y nos dijo “creo que yo les puedo ayudar”. Resultó que ella, Lluvia Maldonado, era enlace entre escuelas colimenses y canadienses para intercambio de estudiantes, y por pura amabilidad, sin conocernos, nos ayudó a encontrar una casa y nos anduvo conduciendo de un lado a otro de la ciudad”. Así, se han ido sucediendo los detalles que han acercado a John y a Mae a Colima, que ahora consideran su segundo hogar, pues pasan la mitad del año aquí y la mitad en Sainte Catherine, en la provincia canadiense de Ontario, cerca de las cataratas del Niágara.
En Colima, la pareja encontró trabajo como profesores de inglés, y pronto se dieron cuenta de que el lugar era propicio para continuar con sus actividades artísticas: ella escribe, él pinta. Esta dedicación al arte fue lo que los llevó, el año pasado, a idear la creación de un libro, con pinturas de John y poemas de Mae, en el que reflejaran su visión de Colima, las diferencias que habían encontrado con la cultura canadiense, y las imágenes que los habían marcado, tanto de la ciudad como de sus habitantes. Fue así como nació el libro Impressions/Impresiones, que editaron y publicaron de manera independiente, con dinero propio. Impresiones es un retrato de Colima hecho por el visitante canadiense que cuenta a sus compatriotas, y comparte con los colimenses, las imágenes que ha encontrado en esta pequeña ciudad de la costa mexicana: los vendedores de tuba, las frutas, los empedradores, las barrenderas, la música y el color mexicanos.
“Al principio me parecían peculiares las bardas”, dice John, “pues en Canadá la gente no bardea sus patios, sino que los cerca con madera. Aquí en Colima la gente bardea sus casas, pero además las bardas son bellas, porque hay bardas de piedra, de adobe, de ladrillo, y el colorido de ellas le da una personalidad a la ciudad. Otra cosa que me gusta mucho es la herrería. Aquí en Colima han hecho un arte de eso, y lo ves en las ventanas de las casas, en los portales, en todos lados.”
Por las tardes, John da clases de pintura en su casa, en la colonia magisterial. Desde el estudio, que da al patio trasero, se aprecian de cuando en cuando las iguanas a las que él y Mae alimentan regularmente. El patio tiene árboles de mango y de varios cítricos, y constituye para ellos un pequeño paraíso. A la sombra de los árboles hay una mesa donde, si el clima no es muy caluroso, salen a comer o simplemente a disfrutar del fresco del patio. “Lo único que no nos gusta de Colima es que esté tan lejos de Canadá, que tengamos que pasar seis días de viaje manejando a través de Estados Unidos para poder llegar aquí, deberían mover México más cerca de Canadá”, dicen.
John y Mae han hecho muchos amigos en la ciudad, y planean seguir regresando regularmente, cada año, como lo han venido haciendo desde el 2002. Su libro, Impresiones, puede ser encontrado en las tiendas de revistas y de regalos del centro, y tendrán una presentación oficial dentro de un par de semanas. Aunque saben que la parte más difícil del proceso será vender las 1000 copias que imprimieron en la primera edición, el libro es un orgullo para ellos, y además una ofrenda para el pueblo que los ha acogido tan amigablemente. Como dice en el prólogo, “hemos sido profundamente tocados por la calidez de la gente. Con este pequeño volumen, esperamos transmitir hasta cierto grado la profundidad de nuestro aprecio”.
miércoles, 11 de abril de 2007
Jueves 12/abril/07: Maíz, TLC
I: Buenos días
Mi amigo Dustin vive en un pueblito llamado Souris, en la provincia canadiense de Manitoba, una región tan plana que el horizonte nunca parece terminar. Dustin viaja una vez por año al extranjero con su esposa y su bebé, tiene dos autos y una casa, trabaja solo ocho meses al año, a sus 28 años vive bien. Dustin es lo que acá llamaríamos un campesino, lo que allá dirían farmer. Las palabras misteriosas de hoy son: TLC, maíz, campesino, farmer.
II: Los datos
En 2001, un reporte de la agrupación civil canadiense ETC advirtió sobre la crisis alimentaria que se cernía sobre los países latinoamericanos, en particular en cuanto al tema del maíz, en los años por venir. El reporte denunciaba los peligros a que nos exponían las prácticas de las grandes transnacionales semilleras, así como la irrestricta experimentación con las semillas genéticamente modificadas, previendo un impacto significativo en un lapso de cinco años (The ETC Century, publicado por
Dos años más tarde, un documento de Oxfam exigía a
De este documento se desprendían cinco recomendaciones, entre las que se encontraban la introducción de cambios fundamentales en las políticas agriculturales norteamericanas, la revisión y renegociación del TLC para proteger los cultivos elementales para la seguridad alimentaria de México, así como la demanda de que el Acuerdo de Agricultura de
III: El TLC
Es obvio que un campesino mexicano no puede competir con un farmer norteamericano, y las razones son muchas y complejas: desde un sistema político que no propicia las condiciones para el desarrollo hasta el dispar acceso a la tecnología agrícola, no refiriéndonos solo a tractores y arados mecánicos, sino a las controversiales semillas genéticamente modificadas y a casos de terrorismo biológico legalizado, como la semilla Terminator, que una vez sembrada produce granos estériles. Toda esta cuestión técnica desencadena, a su vez, un debate en el que entran temas como la salud, la ética y los derechos históricos de los pueblos sobre su propia riqueza biológica.
Anteayer el gobernador Silverio Cavazos expresó su rechazo por el capítulo agrícola del TLC, señalando que la entrada en vigor del mismo pondrá a los campesinos mexicanos en competencia desleal con sus símiles norteamericanos. Asimismo, alertó sobre el hecho de que ahora el problema es el maíz, pero que pronto se extenderá a otros granos.
Efectivamente, la cosa va para allá: en agosto pasado, Monsanto, el monstruo transnacional de las semillas, anunció la compra (por 1500 millones de dólares) de la mayor empresa de semillas de algodón en el mundo, Delta & Pine Land. Con esta compra, Monsanto controla el 57% del mercado algodonero de Estados Unidos, y extiende sus tentáculos a través de las filiales que Delta & Pine Land tiene en 16 países (incluido México). Con esto, la presión para que los campesinos adopten las semillas transgénicas aumentan, como aumenta la riqueza de los productores norteamericanos y se condena al campo a una sumisión basada en el control y la administración del insumo elemental de la industria alimenticia.
El rechazo al capítulo agropecuario en el TLC no puede ser visto como una cuestión partidista de la que se saque raja política, sino como un asunto de interés nacional. Esta postura debe basarse no en un nacionalismo populista, sino en la reflexión de las implicaciones en materia de economía, ciencia, salud e impacto de las tecnologías en la sociedad, entre otros temas que han de ser considerados. Estamos a tiempo, pero queda muy poco.
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Jueves 5/abr/07: Motociclistas
I: Buenos días
La semana pasada estuvo en Colima Ivan Nikolai, un motociclista que se encuentra embarcado en una travesía cuyo objetivo es darle la vuelta al país en un viaje que terminara en mayo. El visitante fue recibido por varias autoridades, incluido el presidente municipal, y su visita fue relatada por medios de comunicación locales. Las palabras misteriosas de hoy son: motociclistas viajeros.
II: Diarios de motocicleta
Cuando tenía 17 años, el Che Guevara (que entonces todavía no era el Che) le adaptó un pequeño motor a su bicicleta y se lanzó a recorrer Argentina. Pocos años después, con su amigo Alberto Granado realizó otro viaje, en una motocicleta de condiciones precarias, que lo llevaría por regiones de la geografía del Cono Sur que permitieron a Guevara conocer la problemática social de la Latinoamérica de entonces y tomar conciencia de las carencias y necesidades del subcontinente. El resto de la historia es más o menos conocida: Guatemala, México, Cuba, Congo, Bolivia, camisetas.
III:
Hace 4 años, en Vancouver, Canadá, conocí a Vladimir Alexeevich. Se instalaba diario afuera de la estación del Skytrain, en pleno centro de la ciudad, y desplegaba un periódico mural con fotografías, mapas, banderas y recortes periodísticos de todos los lugares que había recorrido en su motocicleta. Vladimir era un bieloruso gordo y barbudo, eternamente sonriente y de aspecto bonachón, que contestaba a todas las preguntas de la gente y para todos tenía conversación. Más de cuatro décadas de viajes le habían dejado un amplio bagaje de anécdotas que Vladimir compartía alegremente, ayudándose con fotos, mapas, calcomanías y todo tipo de souvenirs colgados de su ropa o de su moto. Lo peculiar es que Alexeevich era sordomudo de nacimiento.
Vladimir Alexeevich había empezado a recorrer el mundo en los 60s, haciendo viajes “cortos” a todos los rincones de la entonces Unión Soviética. De esa fecha son sus primeras fotos, en blanco y negro, sin barba, sonriendo en algún poblado anónimo de Uzbekistán junto a una anciana desdentada que mira la cámara con desconfianza. Tras cuatro décadas de viajar y conocer la diversidad que conformaba el gran bloque soviético, decidió tomar el camino largo y lanzarse a darle la vuelta al mundo “en serio”. Así, en diciembre de 2000 salió de Minsk con el objetivo de volver a casa solo tras haber completado el recorrido a la circunferencia del globo.
Recorrió el sur de Asia y pasó al norte de África. Subió a Europa y la recorrió por completo. De Inglaterra pasó a Venezuela, y de ahí a Cuba, a donde llegó en 2002. Las fotos lo muestran frente al Capitolio, posando sonriente frente a su moto, acompañado de dos milicianos. De La Habana navegó a Miami con todo y moto, y se dirigió a Canadá, atravesando toda la costa este norteamericana. Estuvo en Vancouver algunos días, siendo noticia en los medios locales. Le di mi tarjeta y le ofreci asilo si decidia incluir a Mexico en su viaje. Prometio visitar, pero el viento lo llevaria por otros rumbos.
III: Noticias
El pasado 28 de marzo, al enterarme de la visita de Nikolai a Colima, me acordé de Vladimir Alexeevich, y me puse a buscar información sobre él en Internet. Me encontré, de entrada, con que hace dos años tuvo un accidente en una carretera de Estados Unidos y que fue a parar al hospital por varios meses. Las ultimas noticias eran frescas, de esa misma manana: Vladimir Alexeevich terminó su tour por las islas de Nueva Zelanda el 29 de marzo. Llegó a Auckland y anunció ahí su intención de continuar su viaje hacia Japón. Las fotos lo muestran con una moto nueva y completamente repuesto, con la barba otra vez crecida, y sonriente, como siempre. De Japón, seguramente se dirigirá a territorio ruso, donde comenzará a sentirse en casa, y de donde seguirá un deslizarse sobre la carretera hasta Minsk, tras haberle dado la vuelta al mundo.