Conciencia

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Jueves 31/dic/09: El recuento del año 2009


I: Buenos días
Comenzamos el año hablando de la clonación humana y recordando al escritor William Gibson, que decía que “el futuro ya está aquí, solo que no está distribuido equitativamente”. Luego vino la historia de Houdini y sus logros como aviador, y asuntos como la Teoría de la Relatividad, la Deutsche Physik, y las afirmaciones shermanescas. Enero cerró a tambor batiente con Obama y lo que entonces parecía esperanza. En febrero empezamos a hablar sobre las elecciones locales, desde la trinchera ciberespacial, principalmente. Las narcocartulinas, los neandertales, y la entrevista Zabludovsky-Dalí aderezaron el mes, que cerró con la presentación del poemario Micaela, de Víctor Cárdenas. En marzo fue Zipolite, el duelo de titanes Locho vs Chapula, los locos en las elecciones, la educación somática, el siempre exgobernador con su afición por el prefijo narco- y su desventurada incursión dialéctica wannabe contra el poeta Rogelio Guedea. Abril fue arte, con el Mes de la Lectura y sus actividades, el actor Christian Rangel que se fue a Montréal, y la Orquesta Sinfónica de Youtube; pero también fue de política y otras tropelías, de modo que reportamos acá las trácalas en un mitin del PRI (que como tema dio para sus dos días de entretenimiento y luego cedió paso a otro de los muchos escandalitos de las campañas), y desmenuzamos un plagio periodístico perpetrado por un columnista del Diario de Colima (medio que este año alcanzó unos niveles soberbios de desprestigio). Abril fue, también, arranque de uno de los grandes temas del año: la influenza. Las palabras misteriosas de hoy son: El año en la Columna Lítica.

II: El segundo tercio
Entre mayo y junio dedicamos 5 episodios a historias de los pioneros del Everest; el tema de la influenza se instaló en las campañas políticas y vimos cometerse gaffes como el beso en la mejilla al Señor Candidato con todo y cubrebocas, y absurdos como el espectacular de Locho con la ineficaz tela cubriéndole media cara. Dania Puga, candidata por el PAN a diputada, hizo su chistecito de meterse a robar a una tienda (y le costó lo suyo al partido), y las elecciones siguieron dando de qué hablar, más en lo anecdótico que en lo ideológico, como pasó con el debate mentado, el señor que atropelló a una niña luego de unas copas, y el otro que estentóreo decía “chingue su madre, mientras sea negocio” (y quería ser diputado). Se nos fueron Benedetti y Michael Jackson, ambos casos lamentados en esta columna.

En julio fueron las elecciones y los resultados que ya sabemos. Aquí le dimos espacio a la idea del voto en blanco, tan vilipendiada por autoridades e intelectuales, y recordamos al buen Cacareco. Luego estuvimos reportando desde la Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia (Querétaro), y agosto nos encontró con el jaleo postelectoral: la rebantinga por las plurinominales, las peregrinaciones de los candidatos par agradecerle a la virgencita o al santito, la repartición del botín. Se finteó una primera Ley de Sociedades de Convivencia que no llegó más allá, y fue el mes del magno proyecto fotográfico Oye Vale, en Colima, y del Mundial de Atletismo, en Alemania. En septiembre se empezó a publicar Corriendo sin balón en http://www.colimafutbol.com/; un tipo con unas latas de Jumex rellenas de arena pretendió que un avión le diera siete vueltas al DF desde el aire “para deshacer un maleficio”; estuvimos en el Concurso de Teatro en la Alacena (Xalapa), y luego hubo balazos en la Rey Colimán, con los polecías ahí nomás atravesandito el Jardín Núñez. Hablamos también sobre la eventual colonización del planeta Marte, de corredores como Haile Gebrselassie y Caster Semenya, y de los Pumas que no daban (ni dieron) una. No tembló el 16 de septiembre, contra las predicciones del señor de las latas de Jumex.

III: “Lo mejor de este año es que ya se va a acabar”, dijo Calderón
La crisis de Honduras creció, creció, y se empantanó, y ahí sigue, es el elefante en el cuarto que todos pretenden no ver. En octubre atestiguamos el primer bombardeo humano a la luna y el vuelo del primer payaso de profesión al espacio exterior; hubo mucho teatro y otras artes con el Festival Alfonso Michel, y el inicio de la Temporada Sísmica de Danza. Vino a Colima Más pequeños que el Guggenheim (la obra mejor recibida por el público y la crítica de México en el 2009), se puso nombre al Teatro al Aire Libre Jesús Hernández, y Ariadna Galván estrenó el monólogo Íntima. Mario Anguiano anunció que no habría mujeres en su equipo de primera línea, y lo cumplió al iniciar noviembre, con la presentación de un gabinete que no gustó a muchos priístas, pero qué querían, compromisos son compromisos. Analizamos la nueva imagen visual de la administración estatal, y dio de qué hablar la pronta renuncia del que iba a encargarse de los dineros, según él por razones de índole personal.

Noviembre y diciembre fueron meses de darnos cuenta de que, como diría Dorothy, ya no estamos en Kansas, y entre que se repartían culpas y se esquivaban golpes, la realidad nos fue pegando con las arcas vacías del estado, los despidos, las cada vez más frecuentes balaceras en Colima, los terrenos sospechosamente regalados o fiados por el anterior gobierno, la incompetencia en asuntos tan elementales como ir al aeropuerto por unas vacunas carísimas y (dicen) escenciales. Con todo y el desbarajuste que parecía campear en la administración, la infraestructura cultural siguió creciendo, y se inauguró en diciembre el Teatro al Aire Libre en el Parque del Rodeo y se inició la construcción de instalaciones accesibles en Casa de la Cultura; continuaron los relevos en el gobierno estatal, y al menos el área comunicativa quedó en buenas manos: René González en la Coordinación de Comunicación, Alberto Ramos en la radio, Luis Fernando Vázquez en la televisión. Aquí en el Ecos entró a la dirección Adalberto Carvajal, y volvió Humberto Silva a la escritura y la dirección general.

En diciembre, en la Columna Lítica celebramos lo mismo Sinterklaas que Hannuka y Navidad. Reportamos desde Panamá, y luego desde Uruguay, donde el Pepe Mujica ganó las elecciones, dando continuidad a un exitoso proyecto con rumbo zurdo que, hasta ahora, lo ha hecho muy bien y representa un caso único en Latinoamérica. Celebramos los triunfos del Barcelona, la legalización del matrimonio homosexual en el DF, y el Premio Nacional de la Juventud a José Manuel Moreno.

Este es el último episodio de la Columna Lítica en este año, que estuvo movidito. Esta entrega en especial fue concebida en hipertexto, así que ahí se lee mejor, por si gustan: http://www.ernestocortes.com/. Que hagamos un mejor 2010. Los leo: ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.
Ya le podemos poner palomita al año.

martes, 29 de diciembre de 2009

Martes 29/dic/09: Bienvenido a México


I: Buenos días

En el aeropuerto de Guadalajara, mientras hacía fila para pasar Migración, me llamó la atención un poster multicolor pegado en un pilar de esa sala: se trataba de una convocatoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores para un concurso de dibujo. Empecé a leer las bases y al dar con la fecha de cierre de recepción de trabajos no pude evitar una sonrisa triste: 30 de junio de 2009. Qué detalle más simbólico, pensé, que lo primero que un visitante ve al llegar a México, es un anuncio del gobierno sobre algo que pasó hace ya seis meses. En un hecho aparentemente pueril, como la indiferencia y la desidia de los empleados migratorios para remover un afiche, se ve el reflejo del desorden y la indiferencia que otros servidores públicos, de más rango, le están poniendo a su función. Las palabras misteriosas de hoy son: Welcome to México.


II: Chale manito

La primera vez que estuve en Uruguay, hace diez años, cuando conocía a alguien, lo primero que me decían al saber que yo era mexicano era “ah, México, el Chavo del Ocho, Cantinflas, Pedro Infante, ¡ora manito!”. En esta ocasión, cada vez que trababa conversación con un local, me decían “ah, México, la influenza, la violencia, los narcos”. A finales de los 90s, en Latinoamérica todavía éramos referencia medio idílica, sobre todo por la influencia cultural del cine y la televisión; en estas fechas, cargamos con una colección de estigmas poco deseables.


Hace una década todavía, la imagen de México que se había construido en la trama cultural uruguaya era el recuerdo de la tierra que fue hogar para muchos exiliados. Quien más, quien menos, tiene un abuelo, un tío, un amigo de los padres que obtuvo asilo político en México en los 70s y se recuerda al gobierno y al pueblo de entonces con gratitud. Sin embargo, en diez años esa memoria ha sido opacada por el escándalo de las noticias que llegan del otrora hermano mayor: el desencanto foxista, la incompetencia calderonista, la guerra, la crisis, la enfermedad, el desorden, pará loco, de qué se trata, dicen.


III: “Las puntas de un mismo lazo

Con todo y todo, un tema que recientemente sonó mucho en el sur y que habló a favor de la imagen de México, fue el asunto de la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo, que la asamblea legislativa del DF aprobó la semana pasada. En Uruguay, al igual que en Argentina, existe la figura de las uniones civiles, (equivalente a la sociedad de convivencia), pero hasta ahora, en ningún lugar de Latinoamérica se había aprobado una ley con los alcances jurídicos de la del DF: un matrimonio con todas las de la ley, incluyendo el derecho, hasta ahora exclusivo de las parejas heterosexuales, de adoptar (y, en el caso de las parejas de lesbianas, procrear y criar a sus propios hijos, para algo se inventaron los bancos de esperma) sin condicionantes legales sobre la patria potestad y los derechos de la familia.


En lo práctico, la existencia de la figura jurídica del matrimonio entre homosexuales beneficiará a muchas parejas que ya viven juntas y que tienen una vida hecha, hasta ahora sin papeles de por medio. Entre los beneficios están el derecho a heredar, el acceso a servicios de salud en calidad de cónyuge, la unión patrimonial para acceder a créditos bancarios y, sobre todo, el reconocimiento ante la ley de la integridad de los beneficios que da el ser ciudadan@.


En algunos sectores de México todavía hay escozor por esta medida: la fuerza retardante que la iglesia ha constituido por cinco siglos no es cosa menor, los resabios quedan. Sin embargo, dado que se trata de una cuestión jurídica, la iglesia no tiene mano en el tema; la curia sigue oponiéndose (por ahora) a darle su bendición a estas uniones en su seno, y el estado respeta esas regulaciones internas y no se mete a quererle enmendar el catecismo; ese es el tipo de distancia y respeto que deben campear entre la entidad eclesiástica y la entidad estatal. Con la aprobación del matrimonio gay, México regresa a las primeras planas del mundo hispanohablante con una buena noticia que da señal de que, dentro del desgarriate, hay fuentes de lucidez y claridad.


Este fue el episodio 402 de la Columna Lítica, penúltimo del año. La versión en hipertexto, y muchos otros escritos, se encuentran en ErnestoCortes.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Jue 24/dic/09: El Frente Amplio en Uruguay

I: Buenos días
Cuando el Frente Amplio asumió el gobierno uruguayo en el 2005, se encontró con que la situación estaba más calamitosa de lo que sus propios cálculos decían. En particular, se dieron cuenta de que, de no hacer nada, pronto habría una generación perdida de niños y jóvenes que venían de familias en situación de pobreza que, sin educación, sin trabajo, incluso sin acta de nacimiento ni referencias oficiales de su existencia, constituirían en el futuro un estrato social sin esperanzas. Así las cosas, se implementaron planes sociales haciendo énfasis en traer a estas familias a la escena de la productividad y el bienestar, y se hicieron reformas al sistema de salud y, en particular, al sistema tributario, no creando un “impuesto para la pobreza” como en México, sino redistribuyendo la carga para que los que ganaban más, pagaran más impuestos, y los que tuvieran menos, menos. Asimismo, se implementaron programas para, por ejemplo, dotar de computadoras portátiles a todos los escolares (460 mil para todos los niños de primaria), y realizar 10 mil cirugías gratuitas a enfermos de cataratas (en un país de 3 millones, eso es muchísimo). El presidente, Tabaré Vázquez, médico oncólogo de profesión, puso mucho énfasis en la cuestión de la salud, desde buscar la reducción del tabaquismo (que es un vicio serio de los uruguayos) a extender la cobertura de la seguridad social a sectores que nunca lo habían tenido, como los albañiles y las trabajadoras domésticas. Como nota lateral, el presidente dedica un día a la semana a su práctica médica, y sigue atendiendo enfermos como un galeno más. Las palabras misteriosas de hoy son: el caso uruguayo.

II: “Instrucciones de seguridad de vuelo”, dice el folletito verde
Una cosa que contrasta mucho con lo que se hace en México en el tema de las drogas es que acá, además de buscar la reducción de la incidencia, se promueve el consumo responsable, bajo la premisa de que si de todos modos lo van a hacer, lo mejor es que lo hagan con información para que las consuman en las mejores condiciones posibles y sabiendo a lo que se exponen en cuanto a riesgos de salud. La iniciativa Consumo Cuidado, patrocinada por la Presidencia de la República, la Intendencia Municipal de Montevideo, la Universidad de la República y varias ONGs, asegura que “se trata de manejar con éxito los riesgos del consumo, no solo durante la experiencia, sino también antes y después de la misma”. El eslogan del programa es “Para que el consumo no te consuma, ponéle cabeza a las drogas”. La visión uruguaya sobre el tema de las drogas es pragmática y realista, y evita la demonización de los consumidores apostando por la información, no por el miedo (como en el modelo mexicano). Como dice un cartel de la campaña, las drogas están aquí desde hace miles de años, llegaron para quedarse, y de lo que se trata es de aprender a convivir con ellas y a usarlas responsablemente.

III: Vamo’ arriba la Celeste
El presidente electo, Pepe Mujica, ha anunciado que se reducirá el sueldo (y además impuso a sus correligionarios de partido un tope de sueldos en los puestos públicos), dado que con lo que gana su esposa como senadora les es más que suficiente para vivir decorosamente. El dinero que no gastará (porque tampoco se mudará a la residencia oficial, sino que continuará viviendo en su casa de siempre, un rancho donde cultiva flores) lo dedicará a programas sociales, e instará a sus ministros a donar parte de su sueldo para el mismo fin. Él —dice— no necesita más de 1500 dólares al mes para vivir, así que con eso se da por bien pagado.

Se ve el cambio en Uruguay, y se nota que este es un país aparte. Aquí pareciera que la crisis mundial no llegó (que obviamente lo hizo, pero las medidas fueron inteligentes para evitar el desastre), pues los sueldos van para arriba. La iniciativa privada está obligada a aumentar los sueldos cada 4 meses, de acuerdo a los indicadores económicos, y como ejemplo concreto, un profesor universitario gana hoy 50% más de lo que ganaba hace 3 años. No es una coincidencia que en estas elecciones la gente haya elegido de nuevo al Frente Amplio para continuar el proyecto del nuevo Uruguay que mira a la izquierda, pero que no es la izquierda de Chávez ni la de Fidel, sino la izquierda uruguaya, que se cuece aparte.

Obviamente, ésta dista mucho de ser una sociedad perfecta, y el modelo apenas lleva 5 años, y falta mucho trabajo por hacer pero las medidas que se están tomando son un verdadero ejemplo para el resto de América Latina, sobre todo en cuanto a la actitud de los políticos. Acá desde hace 40 años han estado tratando de virar hacia la izquierda, y tuvieron su tiempo de guerrilla y su tiempo de dictadura, como en muchos otros países del subcontinente. Calladitos, discretos, los revolucionarios de Uruguay parecen ser, hoy en día, los que verdaderamente la hicieron buena, aún después de la represión, aún después de la tortura, aún después de la cárcel.

Estamos en la red: http://www.ernestocortes.com/. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

Corriendo sin balón: Messi, el Barcelona


Qué bonito es el futbol cuando es hermoso. Esta cita (que originalmente le leí a Trino Camacho, el caricaturista) es lo único que me viene a la mente ahora, a final de año, viendo los títulos del FC Barcelona, que en este 2009 ha arrasado con todo lo que se le ha puesto enfrente, y nos ha regalado bellos momentos futbolísticos, donde no solamente ha campeado el orden y la disciplina, sino la creatividad y la belleza sobre la cancha.

El papá de Mafalda se encabronaba cuando le decían que sus plantas eran tan bonitas que parecían de plástico, y algo de esa irresponsabilidad hay también en la siguiente afirmación, pero cuando uno ve jugar al Barcelona es como si estuviera viendo un partido de Playstation. La habilidad y la magia de los futbolistas virtuales que protagonizan los juegos de la FIFA para consola de videojuegos es comparable con la precisión que vemos en el empastado cuando el azulgrana se planta y se dispone a dar cátedras de buen balompié.

Me tocó ver el juego desde Montevideo, y debo confesar que lo hice con algo de morbo. Acá la mayoría de la gente apoyaba a Estudiantes, por una cuestión de cercanía geográfica y de solidaridad rioplatense, con todo y que también hay una gran apreciación por el juego del Barcelona, en particular por las habilidades de Messi. La razón del morbo era, precisamente, el enfrentamiento del argentino jugador del Barcelona contra sus compatriotas del Estudiantes, y no salí defraudado. Al anotar Lionel Messi el gol del triunfo, por un lado saltó a la gloria y confirmó por qué se le considera el mejor jugador del planeta, pero por el otro, provocó un conflicto en el que salen a relucir palabras como “patriotismo” y “traición” entre los aficionados argentinos, que ya empezaron a reaccionar.

Acá los diarios reportan que del otro lado del Río de la Plata, en Buenos Aires de inmediato salieron las hordas de hinchas a la calle para grafitear paredes denostando al goleador del azulgrana. “Messi putito”, se lee en una de las pintas más amables. Los medios cuestionan (como en su momento lo hicieron en México con Hugo Sánchez, o como ahora lo hacemos con Rafa Márquez) por qué Messi no juega igual de bien cuando se le alinea en la selección nacional, y por qué, en cambio, con su club no falla una. En los encuentros de clasificación sus actuaciones fueron más bien discretas, por no decir que intrascendentes o hasta agónicas en algunos casos, y el hecho de que en esta ocasión se haya convertido en el verdugo de sus compatriotas que ambicionaban traerse a Argentina el trofeo del Mundial de Clubes ha sido un motivo de gran enojo en estas tierras.

Habrá que ver ahora cómo se le trata cuando regrese a vestir el uniforme de la selección nacional en los encuentros que tendrá Argentina previamente al Mundial de Sudáfrica 2010. Veremos si hay clemencia y olvido, y los aficionados le dan el voto de confianza, o si pesa más la memoria histórica y el mejor jugador del mundo termine siendo rechazado en su propio país. Vienen al cuento dos refranes: por un lado, uno que nos recuerda la triste verdad humana de que “nadie es profeta en su tierra”; pero por otro lado, el que nos trae a la memoria la obligación del futbolista de partirse el alma sin importar la camiseta que vista: “el que es perico, donde quiera es verde”.

Este y otros artículos en http://www.ernestocortes.com/. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

jueves, 24 de diciembre de 2009

Sábado 19/dic/09: Diversidad religiosa

I: Buenos días
Entre la lluvia de críticas que en estos días ha recibido Barack Obama —que ya no es un presidente tan popular como al inicio— hay una muy peculiar: por primera vez en la historia de los presidentes norteamericanos, Obama envió tarjetas de buenos deseos de fin de año sin incluir la palabra “Navidad” (“Christmas”). Por un asunto de corrección política (no todos los norteamericanos la celebran), el presidente decidió, en vez de “Merry Christmas”, poner una muy neutral leyenda de “Season’s Greetings”, que algunos laicos le aplaudieron, pero que los republicanos en bola (y un buen porcentaje de demócratas) han criticado agriamente, y que ha servido para que regresen a la carga con el asunto de que si es de origen musulmán y que por algo se llama Hussein y todo eso. Las palabras misteriosas de hoy son: religión, fiestas, aniversarios.

II: “Baruj ata Adonai…”
Mientras en México le cantaban las mañanitas a la Virgen, el sábado pasado por la noche, en Montevideo la comunidad judía encendía la primera vela de Hannuka en una menorá (candelabro ritual de nueve brazos) gigante instalada en la Rambla —malecón— para una celebración pública del inicio de esta fiesta hebrea. En Uruguay no he visto letreros de “Feliz Navidad”, sino de “Felices Fiestas”. A diferencia de México, aquí no se da por descontado que uno es católico, sino que hay una gran variedad de religiones (muchas de ellas no emparentadas con el cristianismo), y, como una cuestión cultural, se respeta la diversidad. El martes por la noche, por cierto, asistí con mi familia política a la sinagoga para el encendido de la cuarta vela, y fue una ocasión a la vez solemne y conmovedora.
Acá la gente no asume que uno es católico, y la actitud en general hacia las distintas religiones es muy abierta. Lo mismo hay católicos que protestantes, paredesufrir, judíos, macumberos, y en una de ésas hasta maradonianos. Una diferencia importante con México es que acá llegaron migrantes (y migrados) de muy variados destinos, incluyendo África. Esto da al espectro religioso -y cultural- una riqueza especial.

III: Sacando cuentas
Este es el episodio número 399 de la Columna Lítica. Como no queriendo, el martes cumplimos las 400 publicaciones en las páginas del Ecos de la Costa. Como sabrán los lectores antiguos, aquí vamos contándolas, porque cada una es un acontecimiento, pequeño, pero especial al fin, y al cumplirse cada centena, hacemos mención de ello. La colección (casi) completa de Columnas Líticas puede ser encontrada en el blog, muchas de ellas con hipertexto, fotos y videos. No se pierdan el capítulo 400, el martes.

Hablando de aniversarios, el conductor de televisión Craig Ferguson celebró esta semana su emisión número 1000 del Late Late Show with Craig Ferguson, que se transmite por CBS (y por Youtube) de lunes a viernes a las 12:30 de la noche. Continuando con su costumbre de ir contra la corriente, Ferguson celebró no apareciendo en pantalla en su propio programa, sino conduciéndolo todo, y llevando las entrevistas y los sketches con un títere de mano, Wavy, personaje que se ha convertido ya en un clásico de su show y que ha contribuido al estilo único de este comediante que, discretamente y poco a poco, va haciéndose un lugar en la historia de la televisión norteamericana.

En el blog hay algunos videos de Craig Ferguson, para los iniciados y para los que gusten entrarle: http://www.ernestocortes.com./ Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

Corriendo sin balón: Desde el Cerro a Bella Unión








Mi intención original era asistir al penúltimo partido de la temporada, en el que, se anunciaba, el Nacional podría coronarse campeón ante el Fénix, pero mi suegra y mi cuñado me convencieron de no hacerlo. La barra del Nacional, me dijeron, es una de las más violentas de Uruguay, así que ir a asomarse a un partido de ellos siempre es un riesgo, porque luego uno termina pagándola sin deberla. Tuve que conformarme con verlo en televisión, y después del partido escuchar desde lejos los cohetes de celebración cuando el árbitro pitó el final. Ninguna sorpresa: el Nacional, primero en la tabla de clasificación del Apertura 2009 uruguayo (con todo y que arrancó con tres puntos menos, por castigo), derrotó por un gol a cero al Fénix, último de la tabla, con apenas un partido ganado en todo el campeonato. El siguiente partido de Nacional, ante Cerrito el domingo por la tarde, ya fue de mero trámite, y terminó con un alegre 5 a 2 a favor del campeón, que redondeó así una excelente temporada.

Sin embargo, estando en Uruguay, cuna de los mundiales y pueblo futbolero por excelencia, no podía quedarme sin ver un partido, así que este domingo me lancé con mi cuñado a la cancha del River Plate (el de Montevideo) para ver el juego contra Wanderers, en lo que acá denominan “el clásico del Prado”, pues ambas escuadras son del mismo barrio. De ganar Wanderers, podía acceder al subcampeonato, toda vez que Liverpool y Defensor, 2º y 3º de la tabla, habían empatado, dejando abierta la posibilidad para los también llamados “Bohemios” o “Vagabundos”, que ocupaban el cuarto sitio de la general. El River, por su parte, llegaba como octavo del campeonato, por lo que el partido era más una cuestión de honor que de posibilidades.

Mi primera sorpresa fue el estadio. De hecho, no le llaman “estadio”, sino “parque” Saroldi. Pequeñísimo, con una capacidad incluso menor a la del Estadio Universitario de Colima, aunque con un público de lo más prendido y musical. Los aficionados del Wanderers de un lado, los del River del otro, las barras en las esquinas. Fuera de los consabidos retos verbales, el público y las barras muy decentes, hasta eso. Las ofensas son diferentes a las mexicanas: no hay “chingados”, sino “laputaqueteparió” y sus derivaciones. Todos parecen conocer al árbitro, Jorge Larrionda, de quien dicen que es el mejor árbitro del país, con gafete internacional desde 1998, y con un historial que incluye una Copa del Mundo, tres finales de Libertadores y una final de Copa Intercontinental, un Mundial Sub-20 y una Confederaciones. Parece que lo veremos en Sudáfrica.

El marcador fue abierto por Simón Vanderhoeght, del Wanderers, al minuto 17, estableciendo lo que parecía que sería un dominio de los visitantes, pero casi al finalizar el primer tiempo los números se emparejaron con una buena llegada de Juan Ferrés, que acababa de ingresar por el cuadro del River. El complemento fue un discreto pero efectivo dominio del River, que desde el minuto 4 se puso arriba con gol de Federico Puppo, para luego cerrar los caminos y de plano proponerle al rival un crucigrama que no supo resolver. Más con ganas que con técnica, los visitantes buscaron una y otra vez acercarse al arco, pero hubo un cambio en particular que le dio en la madre al planteamiento bohemio, pues sacaron al veloz Vanderhoeght para dar entrada a un patarato Julio Rodríguez, que no le hizo ningún honor al número 10 de su camiseta y que erró todas y cada una de las oportunidades que tuvo el balón en las piernas, dando pases equivocados, trompicándose solo y encarando sin creatividad a los rivales, perdiendo la pelota invariablemente y provocando el enojo del respetable, de donde salió más de un grito de “¡esto es pa’ hombres, cagón!”.

Una nota muy curiosa del partido, que no creo que tenga que ver con algo particular del futbol uruguayo, sino con una casualidad que rara vez se ve en el futbol, es que no hubo un solo fuera de lugar en el partido, ni uno. Los árbitros asistentes (“líneas”, les dicen acá) no tuvieron mucha chamba, acaso marcar faltas y alguna salida dudosa del balón, pero ni una vez tuvieron que levantar la bandera por offside, cosa que no recuerdo haber visto antes en un partido de primera división. Al final, el marcador terminó 2 a 1 a favor de los locales, y los perdedores lo asumieron con bastante dignidad. A diferencia del DF, donde un clásico local Pumas-América de final de temporada hubiera terminado en golpes y gases lacrimógenos, los aficionados del Prado se retiraron en santa paz, solo que unos más contentos que otros.

Vi muchas diferencias con el futbol de primera división que se juega en México, pero más en cuanto a infraestructura que en cuando a una distancia notable en el nivel de juego, que no se ve ni mejor ni peor que el nuestro. La diferencia (quizá exacerbada por ser una cancha y un equipo pequeños, en comparación con un Peñarol, digamos) está en las instalaciones y las formas para jugar. En el estadio no hay marcador (mucho menos una pantalla), y si había árbitro auxiliar nunca me enteré; no hay números para indicar quién sale en los cambios, ni para señalar los minutos de reposición. El árbitro no lleva botellita de pintura blanca para marcar la distancia de las barreras, ni equipo de radiocomunicación, y los directores técnicos no tienen delimitada el área en que se pueden mover. Si había asistencias médicas, tampoco lo supe, porque cuando un jugador era lastimado, nadie movía un dedo, a diferencia de México, donde para pronto entran corriendo los paramédicos o el consabido carrito ambulancia. Eso también me hizo ver otra cosa evidente: los jugadores uruguayos son menos divas que los mexicanos, porque les duele, pero se aguantan y siguen jugando, no como los nuestros, que así sea un rozón, hacen que se pare el juego y que se movilice todo el aparato de primeros auxilios.

Las diferencias de infraestructura tienen qué ver con el tamaño del país (México tiene como 30 veces la población de Uruguay) y son más o menos las esperables, considerando también la magnitud del negocio futbolero en México, donde la Federación, los clubes, las televisoras y los anunciantes son un monstruo que ya tiene bien aceitadita la máquina. Sin embargo, insisto, no hay, al menos en lo que he visto hasta hoy en el estadio y en la tele, una distancia abismal ni para un lado ni para el otro en cuanto a calidad de juego y nivel de los jugadores. Viéndolo así, es notable que el futbol uruguayo, con tan pocos lujos tecnológicos (y una estructura que, comparada con la mexicana, parece elemental) tenga el nivel que tiene. En México tenemos relumbrón, pantallas gigantes en todos los estadios, sueldos astronómicos para los jugadores (y para el Vasco Aguirre, que es de los mejores pagados del mundo), innovaciones electrónicas, cámaras phantom, medidores de velocidad, boletos con códigos de seguridad electrónicos, y, en general, juguetitos y novedades en la cancha, en la tele y en las tribunas, pero nos falta lo principal: futbol.

Tal vez por el momento la diferencia sobre el empastado con respecto a Uruguay no sea tan evidente, pero el hecho de que nuestro futbol se haya enfocado más a la periferia que a lo que sucede con los 11 de la cancha, nos puede dar una sorpresa desagradable a la hora del Mundial. Estamos a tiempo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Especial: Craig Ferguson llega al show 1000

Esta semana, el comediante escocés (nacionalizado gringo) Craig Ferguson realizó la emisión número 1000 del Late Late Show with Craig Ferguson.

Para celebrar, compartimos con los lectores un par de videos. La advertencia es la de siempre: se trata de humor solo para iniciados, pero la iniciación es gratuita, así que.

Entrevista de Ferguson a Desmond Tutu:



Inicio del show número 1000, con Wavey como host:


Y uno de sus monólogos cortos más brillantes: "Why everything sucks":

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sábado 12/dic/09: Montevideando


I: Buenos días

Como en todos los lugares donde ha habido elecciones, en Montevideo todavía queda mucha propaganda política sin descolgar, sin despegar, y sin despintar. Sobre todo de esta última, porque hay tres cosas que a los uruguayos les encantan en particular: tomar mate, votar en elecciones y plebiscitos, y grafitear bardas. El graffiti es casi una obligación nacional; pero no el burdo y de rayones, no del tipo tagger que pone su firma nada más para señalar “aquí estuve yo”, sino del graffiti político y poético. Lo mismo se encuentra uno consignas políticas o invitaciones a votar en tal o cual consulta pública, que frases inspiradas de amor y filosofía, además de expresiones humorísticas, que, con todo y el espíritu fatalista imbuido profundamente en el alma de todo uruguayo que se respete, también tienen su lugar. Las palabras misteriosas de hoy son: Uruguay, propaganda, estatuas.


II: “Silvio Rodríguez tenía un unicornio azul, y el muy idiota lo perdió”
El Barrio Sur, corazón de las tradiciones candomberas de Montevideo, es el mayor muestrario de graffitis de la ciudad. La cosa llega a tal punto que, como en las paredes ya no cabe una letra más, los grafómanos continuaron escribiendo en el piso. Respecto a las pintas (y carteles, y mantas) con propaganda política, me llama la atención la gran diferencia en los eslogans con respecto a los que utilizan los políticos mexicanos. La frase más empleada por el Frente Amplio, que ganó las elecciones, es “Defendé la alegría”, que uno ve tanto impresa en espectaculares que pintarrajeada en paredes por manos anónimas. Como esa, hay otras que hacen referencia a versos (lo de defender la alegría viene de un poema de Benedetti) y canciones, pero siempre relacionándose con algún sentimiento humano positivo, más que con una promesa política improbable. Por cierto, ahora que estoy acá he ido descubriendo lo poco convencional que es el Pepe Mujica, presidente electo de los uruguayos, y lo nada que se parece a los otros mandatarios del continente, en especial al mexicano. Todo un tema, ya les contaré.


III: Mientras tanto, en la ciudad de las palmeras…

El fin de semana pasado se realizó en Guadalajara el Primer Encuentro Nacional de Estatuas Vivientes, que bajo el tema de Personajes del Bicentenario reunió a 40 artistas de todo el país que, previa selección, exhibieron su trabajo en el centro histórico de la ciudad. Además de muestra, el evento también fue un concurso a los mejores exponentes de este arte que, en México, todavía es visto con ojos de cierta extrañeza.


El ganador del tercer lugar es un viejo conocido de los colimenses, un artista defeño al que hemos visto de estatua en los últimos años en la Feria con su personaje de Cartero, y que con su silbato y su bicicleta entrega cartas al público mientras alterna la inmovilidad total con el pedaleo vigoroso y el caminado en su mismo lugar. Marcelo (que así se llama el humano detrás de la pintura y el disfraz) se presentó en Guadalajara como parte del conjunto escultórico del Hemiciclo a Juárez (él era Benito Juárez, hasta sin maquillaje está idéntico), y parece que causó buena impresión, pues los jueces le dieron el tercer sitio.


En la cuarta posición de este concurso nacional se ubicó un colimense, Juan Pablo Fernández, quien también ha sido muy visto no solo en la Feria, sino también en el centro de la ciudad y en Zentralia, con personajes como El Explorador, Don Dinero, y su más característico, Don Quijote de la Mancha. De hecho, con su estatura, complexión y barbas, Juan Pablo es una calca del Ingenioso Hidalgo, y ha aprovechado bien esa similitud para desarrollar al personaje (aparte de eso, Juan Pablo Fernández estuvo actuando recientemente en el Foro Pablo Silva con la compañía La Tarantella). En esta ocasión, para la competencia, Juan Pablo creó una nueva estatua: una abstracción de lo que él consideró “el espíritu de las ideas” que dieron forma a la nación: un gentilhombre vestido a la usanza decimonónica mexicana que, pluma de ave en la mano, sostiene una proclama en la que, se entiende, se resumen las ideas de libertad, independencia e igualdad que fueron definiendo a México luego de la lucha iniciada en 1810. Con el texto de los Sentimientos de la Nación aerografiado en el traje, la creatividad e inmovilidad de Juan Pablo le hicieron acreedor al honor de la 4ª posición y al correspondiente premio en efecto. Enhorabuena.


Estamos en la red, con nueva dirección, y con blog actualizado: ErnestoCortes.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

viernes, 11 de diciembre de 2009

Jueves 10/dic/09: En Panamá (II)

I: Buenos días

Gabril García Márquez cuenta cómo, al llegar los gringos a Macondo, se construyeron su propio pueblo con casas prefabricadas y se separaron del resto de la población por medio de una cerca. Dentro del perímetro, los gringos de la compañía bananera vivían prácticamente igual que si estuvieran en un suburbio de su país, con las comodidades a las que estaban acostumbrados, y sin tener que salir para nada a mezclarse con los nativos. Esta imagen, aplicada al realismo mágico de Cien años de soledad, tuvo su origen en casos reales de cotos privados que los norteamericanos construyeron en países latinoamericanos donde tenían intereses especiales, del tipo comercial o del tipo militar. El caso de Panamá era especial, pues se combinaban ambos intereses, y dio como resultado un tejido social muy peculiar, del que se siguen viendo resabios a una década de la partida de los yanquis. Las palabras misteriosas de hoy son: Panamá, Canal, zonians.

II: Oh can’t you see…

La base militar Howard (mencionada en el episodio anterior de esta columna) tiene una pista de aterrizaje de tal longitud, que por un tiempo las autoridades panameñas consideraron la posibilidad de convertirla en el nuevo aeropuerto nacional. Howard es una ciudad dentro de la ciudad, con departamentos, casas, residencias, aeropuerto, bares, cines, teatro, supermercados, instalaciones deportivas y todo lo que se podía necesitar para que los soldados vivieran a gusto y con buena salud, y pudieran realizar una incursión militar aquí, una misión encubierta allá, un asesinato político más allá. Howard era uno de los 250 enclaves militares que los Estados Unidos tuvieron en Panamá durante el siglo XX, y verla desde adentro explica bastante del poderío militar que este país ejerció sobre la región, sobre todo en el último cuarto de ese siglo.

En Panamá funcionaba la Escuela de las Américas, una “universidad antisubversiva” donde militares y policías de todo el continente eran entrenados para espiar, torturar, matar y desaparecer a opositores de los regímenes que contaban con el respaldo y la simpatía de los gringos, en particular a aquellos activistas, guerrilleros o políticos que se inclinaran hacia la izquierda. De esa escuela salieron graduados de renombre tal como Vladimiro Montesinos, Hugo Banzer, Leopoldo Galtieri, y el alumno más famoso, el de estrellita en la frente, Manuel Antonio Noriega. La Escuela de las Américas se trasladó a mediados de los 80s a Estados Unidos, donde todavía funciona, aunque bajo otro nombre y bajo una fachada más cosmética.

III: No semos iguales

En Panamá, aparte de las cuestiones militares, se dio un fenómeno particular del que García Márquez tomó especial inspiración: los “zonians”. Los zonians eran residentes permanentes de la Zona del Canal de Panamá que hasta 1979 estuvo bajo control exclusivo de EU, y que a partir de entonces y hasta 1999 fue conjuntamente administrado por autoridades panameñas y norteamericanas. Los zonians eran gringos que vivían dentro de la Zona (8 km a cada lado y a todo lo largo del Canal) y que (casi) no se mezclaban con los nativos, ni salían a Panamá, pues dentro tenían todo. El zonian más famoso es John McCain, actual senador republicano y excandidato presidencial, nacido en la base Coco Solo, en Panamá. Los zonians formaron, en su tiempo, una sociedad aparte de la que uno todavía encuentra reflejos en Panamá, que ha sido todo un caso aparte en la historia de nuestro continente. Un caso para aprender lecciones, y para no repetir.

IV: Mientras tanto, en la Ciudad de las Palmeras…

Me entero desde acá de que Mario Anguiano presidirá la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Conferencia Nacional de Gobernadores. Hombre, qué bien. Seguramente hará grandes aportaciones a la nación con sus vastos conocimientos de ciencia y tecnología, rubros en los que México está tan necesitado. Ánimo.

Estamos en la red, y a partir de hoy con nueva dirección, que por el momento solo reenvía hacia el blog, pero que pronto será un sitio hecho y derecho: www.ErnestoCortes.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

Martes 8/dic/09: En Panamá

I: Buenos días

En el 2001, Panamá tenía poco tiempo de haber recibido el Canal y los territorios que habían sido posesión norteamericana durante el siglo XX. En un afán de recuperar, en todos los sentidos, el territorio panameño, el gobierno de ese país empezó a darle uso civil a las antiguas bases militares que los Estados Unidos mantenían en el istmo. Fue así como un grupo de colimenses fuimos a dar, en el verano de ese año, a la Base Militar Howard, que poco antes había sido abandonada por los militares gringos, en calidad de participantes en el Festival Mundial de la Juventud. Fueron dos semanas de conferencias, mesas redondas, reuniones de discusión sobre temas políticos y sociales, conciertos, espectáculos de artes escénicas, y mucho, mucho reggaetón provisto por los miles de centroamericanos y caribeños que invadieron el Festival y que tenían un nulo interés en las actividades académicas, pero mucho en el baile y la cerveza. Las palabras misteriosas de hoy son: ALCA, Panamá, viajes.

II: No pasarán (?)

Uno de los documentos formales salidos de ese encuentro fue la Declaración de los Jóvenes Latinoamericanos sobre el ALCA. En ese tiempo Fox estaba necio con que el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas y que el Plan Puebla Panamá, para desmayo de muchos sudamericanos que veían la mano del Tío Sam meciendo la cuna. En el Festival, los representantes de las respectivas mesas de trabajo de un foro de análisis sobre Latinoamérica concluimos, muy gallos nosotros, que el ALCA debía ser repudiado, así que nos lanzamos a la redacción del documento correspondiente (yo era el representante de la mesa de Educación), y a la reunión de firmas.

Con los años, el ALCA sería desechado (bien dijo Hugo Chávez, “¡el ALCA se fue ALCArajo!”), pero algunas de sus premisas más repudiadas en el 2001 tomaron fuerza y acabaron imponiéndose por medio de otros mecanismos: la colaboración militar que tanto rechazábamos entonces se hizo realidad, primero en México con la Iniciativa Mérida, y luego en Colombia con la aprobación, este año, de la instalación de bases militares norteamericanas (que, dicen los entendidos, son para mantener a raya más a Brasil que a Venezuela, en un futuro no muy lejano). Se veía muy bonita la utopía a principios de la década, pero no sabíamos entonces que el siglo y sus cambios no habían comenzado, faltaban unos meses. El siglo XXI y su nuevo paradigma entrarían en vigor hasta el 11 de septiembre de ese año.

III: Por la esquina del viejo barrio…

Estas memorias vienen al cuento porque estoy de vuelta en Panamá, ocho años después, aunque por razones muy distintas. Por una cuestión de conveniencias aeroportuarias, mi mujer (que es quien traza las rutas turísticas en casa) decidió que nos quedáramos acá un día, así que aprovechamos la hospitalidad de un desconocido para ver un (muy) poco de estas tierras. Como he mencionado en otras ocasiones, formamos parte de una comunidad en línea que se ofrece hospitalidad por todo el mundo; en casa hemos recibido a varios viajeros de diferentes países de manera gratuita, y ahora nos toca aprovechar las bondades de esta red de viajeros. En estos días de escasez y aridez, este tipo de intercambios resultan muy valiosos, no solo por el ahorro monetario, sino por la apuesta en una convivencia confiable entre individuos de diversos orígenes. En dos días estaremos en Uruguay, ya les contaré desde allá.

Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

domingo, 6 de diciembre de 2009

Martes 1/dic/09: Tiranos temblad: El Pepe Mujica, Presidente



I: Buenos días
La primera vez que estuve en Uruguay, hace 10 años, me llamó poderosamente la atención saber que un exguerrillero tupamaro estaba compitiendo por un puesto en el Senado. Considerando el destino de los guerrilleros mexicanos de los 70s (eliminados o coptados por el sistema), la vía política me parecía una rareza para alguien que había combatido a bombazos al régimen. Ocho años más tarde, coincidí con ese personaje en una reunión privada que Hugo Chávez tuvo con la crema y nata de la izquierda uruguaya a la que me logré colar con mi credencial del Ecos de la Costa. Ayer, llegaron las noticias desde el sur: en la segunda ronda de los comicios, resultó electo José Mujica, alias El Pepe, como 40º Presidente Constitucional de la República Oriental del Uruguay. Es una ocasión histórica para Latinoamérica, se trata de alguien que ascendió, literalmente, desde un pozo en la prisión donde se le mantenía aislado y bajo constante tortura, a la primera magistratura de su país; eso no se ve todos los días. Las palabras misteriosas de hoy son: utopía, historia, izquierda.

II: “Podremos meter la pata, pero nunca la mano en la lata”
“Este es un pueblo al que le gusta votar, es una especie de orgasmo nacional, cada elección”, dice el escritor Eduardo Galeano. A diferencia de México, donde el abstencionismo llega a elevarse al 65%, en Uruguay asisten a las urnas más del 90% de los registrados. En esta ocasión, lo hicieron para refrendar la continuidad de un proyecto político que ascendió al poder en el 2005: el del Frente Amplio, partido de izquierda que aglutina a grupos políticos de diversas ideologías, pero con tendencia común: la izquierda. El Pepe Mujica proviene del Movimiento de Participación Popular, un grupo aceptado en el Frente en 1989, cuando los antiguos guerrilleros del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros, una vez excarcelados, decidieron seguir la vía política. Una de las principales figuras de este movimiento, por cierto, es la diputada Lucía Topolansky, compañera de muchos años de Mujica, y su esposa desde hace cuatro, quien acaba de ser votada para el senado obteniendo la mayor cantidad de sufragios de la contienda, lo que la llevará a presidir esta cámara, convirtiéndose asimismo en la tercera persona en la línea de sucesión al poder, solo detrás del vicepresidente electo Danilo Astori.

“Nos vamos a equivocar, pero no vamos a hacer sebo, y no le vamos a dar la espalda a los problemas”, dijo Mujica en su discurso de celebración, el domingo por la noche. Para muchos uruguayos suena esperanzador que Mujica ha declarado sentirse más cercano a Lula que a Chávez, y que asegura dará continuidad al programa del todavía presidente Tabaré Vázquez. El lenguaraz y atípico presidente electo tiene por delante un buen paquete, pero hasta ahora, las cosas le pintan bien. Veremos.

III: “La certeza de luz, puntual, que nos espera
“Mirá, a fin de cuentas no estuvo tan mal —dice mi mujer—, el Goyo está en cana y el Pepe es presidente”. Hace dos años, Gregorio Alvarez, militar uruguayo, presidente de facto entre 1981 y 85, fue apresado y juzgado por delitos de lesa humanidad. El 22 de octubre de este año, una semana antes de la primera ronda electoral, fue condenado a 25 años de prisión (tiene 83 de edad) por el asesinato de 29 opositores al régimen (y le salió barato). En su momento, el Goyo mantuvo en prisión a José Mujica, por un buen tiempo en aislamiento y bajo condiciones inhumanas, pero ahora, dos décadas y media después, los roles se invierten, aunque el expresidente está encerrado en condiciones que podrían ser calificadas como lujosas, comparadas con las que él imponía a sus detractores.

Hace un mes, en la primera vuelta de las elecciones, también se votó por la anulación de la Ley de Caducidad, que otorga impunidad a militares que cometieron crímenes durante el período de la dictadura. En el plebiscito no hubo el número de votos necesarios para anular esta ley, de modo que la impunidad oficializada continúa. El caso de Gregorio Alvarez fue una de las contadas excepciones permitidas por ciertos resquicios legales que fueron bien aprovechados, así que, aunque hay desazón en algunos sectores por la imposibilidad de derogar la ley, hay también un símbolo poderoso en el encarcelamiento del exdictador días antes de la elección del exguerrillero que se opuso a él. Como escribió Mario Benedetti, “Lento viene el futuro, lento, pero viene”.

Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com



------------------------



Bonus track, solo para nostálgicos, enterados, y/o conocedores: La segunda parte de Guitarra Negra, de Zitarrosa, en una versión poco conocida en México:





Sábado 27/nov/09: Danza, Teatro, Uruguay

I: Buenos días
Accidentada como su nombre, la Temporada de Danza Sísmica se acerca (relativamente) a su fin. Este evento, con una duración de 3 meses, es una iniciativa de la Compañía de Danza y Arte Escénico de Colima por ofrecer a los grupos de danza contemporánea de la entidad un espacio para mostrar su trabajo, y al mismo tiempo acercar a esta expresión artística al público que no ha tenido contacto con ella. Esta semana pudimos disfrutar del trabajo de Espacio Danza, compañía dirigida por el coreógrafo colimense Andrés Santana, y de Alter Danza y Colectivo Danza, ambas de San Luis Potosí. A pesar de los múltiples cambios de programación y cancelaciones varias, la temporada ahí va, funcionando bien como un primer acercamiento a este tipo de eventos de largo aliento, y permitiendo que una buena cantidad de público (sobre todo estudiantes universitarios) conozca esta disciplina artística. Si todo sale como está planeado, el martes tendremos la función del Colectivo de Danza, de Monterrey (qué poca creatividad de estos grupos para escoger nombre, pero bueno), que se presentará en el Teatro Universitario. Por si gustan. Las palabras misteriosas de hoy son: danza, teatro, política.

II: Se abre el telón
Hoy por la noche hay teatro para escoger, y se da una coincidencia curiosa en la cartelera colimense: dos actrices con algo en común presentan sendos monólogos en espacios distintos: a las 8:00, en el Hidalgo, Nury Sandoval (Fora do serio) presenta La Monstrua, del uruguayo Ariel Mastandrea, mientras que a las 8:30, en el Taller de Teatro de Casa de la Cultura, Ariadna Galván (Cuatro Milpas) presenta Íntima, obra escrita por ella misma. Lo que tienen en común estas dos actrices (que, dicho sea de paso, provienen de formaciones muy distintas, y más vale aclararlo, porque si no luego soy blanco de susceptibilidades heridas) es que ambas han recibido el Premio Estatal de la Juventud en el área de Artes Escénicas, Ariadna el año pasado, y Nury hace un par de meses.

Llama la atención que, según la invitación, La Monstrua tiene dos directores: Nury Sandoval (“puesta en escena”), y Javier Espíritu (“dirección”), lo cual supongo que más bien se debe a un error de diseño. Este montaje es realizado gracias un apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, que Nury recibió el año pasado, y que ahora da resultados. Por otra parte, Íntima es dirigida por Verónica Sanmiguel, y se inscribe como parte de las actividades que la compañía Cuatro Milpas efectúa con el apoyo del fondo federal México en Escena. En otras palabras, en ambos casos se trata de impuestos trabajando, y son una demostración de la importancia de los apoyos gubernamentales a los artistas. En estos tiempos de recortes y austeridad mal entendida —y peor ejecutada—, la cultura es un sector que no debe ser descobijado. Es la cultura y la educación lo que saca adelante a los pueblos, no la militarización y la ignorancia, como parecen apostar Calderón y sus secuaces.

IV: Mientras tanto, en el Cono Sur…
Mañana se celebra en Uruguay la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, conocida por allá como balotaje. Este mecanismo electoral fue un invento destinado a evitar que la izquierda llegara al poder en las elecciones de 1999, pues exige que el candidato ganador obtenga más del 50% de la votación, so pena de ir a una segunda ronda. En aquel entonces, Tabaré Vázquez, del izquierdista Frente Amplio, obtuvo 39% de los votos, contra 31% de Jorge Batlle (Partido Colorado), pero en la segunda vuelta el Colorado se alió con su rival histórico, el Blanco, para agandallar las elecciones (como si el PRI y el PAN se aliaran contra el PRD, digamos). De todos modos, Tabaré fue presidente tras la elección del 2004, al ganar con 51% y evitar el balotaje. En esta ocasión, el Pepe Mujica, exguerrillero candidato del Frente Amplio, obtuvo 48% en la primera vuelta, y mañana va buscando el refrendo ante Luis Lacalle (del Partido Blanco, que ya fue presidente), que obtuvo apenas un 29% en las elecciones de octubre.

Me va a tocar llegar a un Uruguay calientito, cuando aterrice por allá dentro diez días. Entre el extupamaro que ocupará la silla presidencial, y el recientemente ganado pase al Mundial de Futbol, este verano uruguayo va a estar entretenido. Ya les contaré.

Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.

martes, 1 de diciembre de 2009

Martes 24/nov/09: El nuevo teatro / Alberto Ramos


I: Buenos días
Era un montagal, de plano, lleno de huizaches y perdido entre el olvido y la maleza. Es más, los visitantes al parque El Rodeo podían pasar por ahí y apenas darse cuenta de que, en algún tiempo, el lugar había sido un teatro. “Fue como descubrir una zona arqueológica”, me comentó hace tiempo un funcionario de la Secretaría de Cultura, cuando me mostró las fotos del antes y después de ese espacio. En efecto, la breña de la loma apenas permitía discernir lo que fueron hileras de asientos que, la noche del domingo pasado, fueron ocupados por 2 mil personas que se dieron cita para la resurrección de este teatro. Con un diseño muy acertado que incluye una velaria similar a la del Teatro Jesús Hernández, y que en vez de pared trasera o ciclorama ofrece una hermosa vista de árboles, el nuevo foro se estrenó con un invitado de lujo: el tenor Fernando de la Mora que, acompañado del mariachi Gama 1000, ofreció un excelente concierto de música mexicana que nos permitió admirar la versatilidad de este cantante que, por algo, está considerado entre las mejores voces del mundo. Las palabras misteriosas de hoy son: teatro, futbol, medios.

II: Tercera llamada
Es un alivio ver que, a diferencia de lo que sucede en otros rumbos de México, en Colima el crecimiento de la infraestructura cultural continúa a pesar de la crisis, los recortes, los despidos y la falta generalizada de recursos en el gobierno. Sin embargo, cabe señalar una cosa: aunque la reinauguración del Teatro al Aire Libre del Parque El Rodeo se anuncia como una acción del programa “Cien días, cien beneficios para todos” que publicita el gobernador Mario Anguiano, lo cierto es que a él solamente le tocó cortar el listón, y que el mérito en sí corresponde a la administración anterior. Eso sí: en el área de Cultura, la administración anterior era la misma, con Rubén Pérez Anguiano como secretario, y con Rodrigo Ramírez como director general de Cultura, siendo éste último el que, en lo operativo, hizo los malabares correspondientes con el magro presupuesto para que la remodelación de este teatro se hiciera realidad, permitiendo que los artistas colimenses contemos con un espacio más para mostrar nuestro trabajo.

Entre los artistas que nos encontrábamos en el concierto de Fernando de la Mora había, sin embargo, una inquietud: presentarse en este espacio va a ser como ponerle el cascabel al gato, ¿quién se anima a ser el primero? El tamaño del escenario es inmenso, y la gradería es imponente; es uno de esos lugares donde algo bien hecho (como lo del domingo) luce en grande, pero donde un espectáculo con poca producción y sin un impacto artístico contundente terminará diluyéndose en la majestuosidad del lugar. En fin, será cuestión de ver quién es el primer valiente, para que le perdamos el miedito al espacio, y comencemos a darle uso, que para eso se construyen los teatros.

III: Cambio de juego a la otra banda
Son días aciagos para el futbol europeo, pues en la última semana han surgido revelaciones impactantes sobre corrupción y juegos comprados en las ligas de al menos 9 países, y las llamas del escándalo llegan hasta la Champions League, en donde 3 partidos habrían sido arreglados, a beneficio de redes ilegales de apostadores, incluyendo sabe dios qué niveles de poder en los clubes de futbol. Este es el tema de mi columna Corriendo sin balón, que publico hoy en http://www.colimafutbol.com/, el sitio web colimense dedicado al balompié que coordina mi colega periodista y futbolista Alberto Ramos.

Alberto Ramos, por cierto, acaba de ser nombrado director de Conexión FM, la estación de radio de Gobierno del Estado. Al igual que señalé la semana pasada al comentar el nombramiento de Luis Fernando Vázquez en TVColima, ojalá que el talento y la creatividad de Ramos tengan libertad en la estación para mejorar los contenidos. La radio y la televisión estatales son importantes medios de comunicación que pueden contribuir de manera relevante al desarrollo cultural de la comunidad, pero que, hasta cierto punto, acá han sido mermados por la chabacanería de algunos comunicadores y el anquilosamiento de estructuras y modos de hacer radio y tele que, a fuerza de años, se creen inamovibles y han formado una no muy buena imagen de los medios oficiales, además de una lejana relación con sus misiones originales. Con estos relevos puede venir una renovación positiva, falta ver hasta dónde se impondrán las ideas nuevas sobre las costumbres viejas.

Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

lunes, 30 de noviembre de 2009

El vuelo del colibrí: Más pequeños que el Guggenheim


Cuando Alejandro Ricaño estrenó Más pequeños que el Guggenheim en la pasada Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia (15-18 de julio, Querétaro), la recepción por parte del público fue exultante. Aún teniendo una mayoría de teatreros y críticos conformando el respetable, la gente aplaudió como a ninguna otra obra en aquel evento, y los comentarios posteriores a los actores y al dramaturgo/director dejaron constancia de que el estreno había sido un éxito. Hubo, claro, los inevitables cuestionamientos y algunas observaciones (sobre todo respecto a la existencia de un falso final y lo que parecía un epílogo innecesario), pero en general, salieron muy bien librados, cosa que no pudieron decir otros directores y dramaturgos asistentes a esa Muestra.

En esta Muestra hubo lo que se anunció como un taller sobre Hacer crítica en los estados —y que terminó siendo una exhibición de intelectos y egos— en el que los sesudos expositores señalaron que una de las grandes carencias de la dramaturgia mexicana eran los textos que incorporaran teorías y modelos pertenecientes al campo de la ciencia —en particular la Teoría de la Complejidad— y que, en líneas generales, fueran más allá de la comodidad de la escritura simple y directa para explorar otras maneras de contar las historias, jugando a una metatextualidad que trascendiera lo posmoderno (whatever that means). En aquel entonces pensé —y lo sigo pensando—, que Más pequeños que el Guggenheim es una buena respuesta a esa demanda de los analistas de la dramaturgia, porque incurre en valientes piruetas matemáticas sin perder el piso y, a la vez, sin convertirse en algo inexpugnable para el público. En otras palabras, puede satisfacer tanto al que busca complejidad en el texto desde su parnaso retórico-analítico, como al que va al teatro a simplemente pasar un buen rato y divertirse.

El pasado 23 de octubre, Más pequeños que el Guggenheim se presentó en Colima, como última obra de teatro del Festival Alfonso Michel, a invitación de la Secretaría de Cultura (y tras insistentes cabildeos del que esto escribe). Ante un Teatro Hidalgo casi lleno (cabe señalar que en Colima todas las obras presentadas en el Hidalgo son gratuitas, por directiva gubernamental), con algunos minutos de retraso —Ricaño andaba consiguiendo las ramas del árbol—, se abrió el telón para dar paso a lo que fue una de las funciones más exitosas de este año con el público colimense, que cada vez ve más teatro y se va volviendo más demandante (aunque, afortunadamente —creo—, no cae en la obsesión del elevadísimo análisis que le impida gozar un montaje; gracias a Dios no tenemos ese nivel).

El texto de esta obra tiene varios grados de lectura, según uno le quiera (o le pueda) entrar. En una primera instancia está el chistorete fácil, promovido desde que, al inicio, salen los cuatro personajes haciendo un baile que en realidad nada aporta a la obra (y que no es necesario, porque ésta se sostiene sola). En este primer nivel la obra es disfrutable, se carcajea uno, y no se demanda mayor esfuerzo del espectador. Enseguida hay otro nivel de humor más elaborado: haciendo uso del recurso de la reincorporación (y luego de la recursión: la función matemática que se usa a sí misma para definirse), el autor disemina imágenes, chistes, referencias y hasta mentadas de madre que luego son retomadas, varias escenas más adelante, demandando un poco más de esfuerzo por parte del público para hacer la conexión con lo que está trayendo a colación nuevamente. Con la reincorporación constante de referencias, se logra también que el público se mantenga atento a la obra (que es algo larga, dicho sea de paso), pues después del segundo guiño, uno se da cuenta de que nada de lo que se dice es gratuito, sino que todos los detalles cuentan para el desarrollo de la historia.

Un siguiente nivel, más allá de lo que se dice sobre la escena, es el de la anécdota que retrata la situación de los artistas mexicanos, así como esa vieja tara cultural de que si uno se dedica al arte, tarde o temprano “hay que ir a Europa”: ahí nos vemos retratados los artistas que en su momento hemos caído o finteado en esa tentación heredada; en este nivel de entendimiento se hace referencia, como no queriendo, al trauma histórico del pueblo conquistado.

Todavía más allá hay otro nivel, trascendiendo por mucho lo textual, en el que Más pequeños…no es para nada una comedia, sino una obra que habla de asuntos terribles temperados con carcajadas que nos permiten sentirnos cómodos, pero que en el fondo no tienen nada de risible: la vida del Albino y su dramática historia familiar, la frustración del egresado de la escuela de teatro que termina trabajando en Walmart (y toda la cola que esto conlleva en el aspecto sociológico), la incomunicación y alienación de una pareja infeliz (al grado que el esposo decide robarle el auto), la tremebunda ignorancia —e inocencia— de los padres que deciden ponerle Jamblet a su hijo, la impotencia de ver morir a una hija adoptiva y la imposibilidad de formar una familia después de tres abortos, y la doble vida de un gay de closet suicida que disfraza su sensibilidad con un machismo acendrado que a la primera se derrite. No hay (no debería haber) qué mueva a la risa en las historias sórdidas que, en este nivel profundo, hacen de Más pequeños… una obra que no tiene nada de complaciente, pero que está inteligentemente revestida de humor, y que permite que uno mismo decida su nivel de abandono y de implicación.

El dramaturgo quebequense Pascal Brullemans dice que él escribe obras para que, después de salir del teatro, la gente se vaya a tomar una cerveza y siga pensando “Carajo, ¿qué es lo que acabo de ver? ¿Qué me provoca en realidad esta obra?”. Con Más pequeños... pasa eso, uno sale al inicio con la sonrisa llenándole la cara, pero minutos después comienza la reflexión (tanto en el sentido de introspección como en el de verse uno reflejado en el otro), y termina dándose cuenta de que le dieron un gato muy bien disfrazado de liebre, y de que más allá de la cara que duele de tanto reir, hay una tristeza profunda por todas las cosas que, como sociedad, hemos construido alrededor del arte y los artistas (además, claro, de las muy particulares historias personales que se desgranan en este texto).

En el aspecto técnico y práctico, en la función que vimos en Colima hubo un error constante que también se vio en Querétaro, en el estreno: no hay timing para permitir la risa del público: los actores encimaban sus textos, haciendo que en ocasiones uno se perdiera diálogos enteros, pues no calculaban esa pausa que, en la comedia, es tan importante. Fuera de eso (y del bailecito ya mencionado), la obra no tiene patas cojas qué señalar. Seguramente tendrá una acogida interesante en la Muestra Nacional, y será una digna representante de México cuando se presente en España.

Dice Alejandro Ricaño que escribió esta obra específicamente para los cuatro actores que la representan, y eso es evidente sobre el escenario: el casting es inmejorable. Sin embargo, más allá de las actuaciones, y de recursos luminarios, utileros, musicales y espaciales usados con mucho tino, lo que trasciende de Más pequeños que el Guggenheim es la dramaturgia inteligente, usando recursión y reincorporación como si en vez de un texto teatral se tratara de una fórmula matemática, pero sin olvidar que hay un público enfrente que no viene a que le planteen un crucigrama indescifrable. Ojalá que esta obra marque nuevos derroteros a los que escriben teatro en México, y les haga ver que se puede hacer dramaturgia de gran calidad literaria sin tener que convertirla en algo intrincado y elitista.