Conciencia

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martes, 6 de octubre de 2009

Jueves 1/oct/09: Escandalitos republicanos (y un demócrata)



I: Buenos días
Lo que tienen en común las seis historias es que en todos los casos se trataba de políticos que pregonaban los valores familiares y a quienes se tenía en muy alta estima en los círculos conservadores norteamericanos. Lo que tienen en común cinco de esas seis historias es que se trataba de figuras del Partido Republicano. Hoy es día de descansar y solazarse con algunas historias lejanas de poco pudor y mucha liviandad, digamos, de jugar al Windowing de la política gringa, nomás porque se puede. Las palabras misteriosas de hoy son: sexo, política, lengua, taco.

II: Corre video
El senador Larry Craig fue detenido cuando trataba de concertar una cita sexual veloz entre avión y avión con su vecino de cabina en los baños públicos de un aeropuerto, vecino que resultó ser policía. Craig tenía fama de promover los valores familiares tradicionales, y en su haber legislativo contaba acciones contra los derechos de las parejas del mismo sexo. Fue arrestado, fichado, y liberado bajo fianza. Luego él dio una conferencia con su esposa para asegurar que no era homosexual. Insistió mucho.

Un día, faltando tres para el Día del Padre, el gobernador Mark Sanford salió de su oficina sin escolta, y por una semana, no se supo más de él. Cuando reapareció, una periodista le sacó que había estado en Buenos Aires, y un anónimo reveló que la había pasado con su amante de ya varios años y romantiquísimo amor ideal vía email. La esposa lo dejó y se llevó a los cuatro hijos. Siendo congresista, Sanford había votado por la impugnación de Clinton por el escándalo Lewinsky, diciendo que el comportamiento del presidente había sido “reprochable”.

Para su suerte, había sido fallida la propuesta de ley que el representante estatal (digamos diputado local) Bob Allen había apoyado para endurecer las leyes que castigarían a los que atentaban contra la moral en Florida al tener relaciones inapropiadas en los parques públicos. Cuando lo detuvieron por ofrecer 20 dólares al que creyó sexoservidor en un parque —y que era en realidad un policía encubierto— Allen se asustó, pero respiró profundo porque sabía que no iría a la cárcel, nomás sería la quemada. Nomás.

El pastor Ted Haggard era la figura más influyente de la Iglesia Evangélica en Estados Unidos. Era consejero espiritual del presidente Bush, y todas las puertas se abrían a su paso. Un día, su amante de 2 años, un sexoservidor que además le proveía metaanfetaminas, lo sacó del clóset, harto —dijo— de ver que su compañero de acrobacias tenía una doble vida, pues en lo público cabildeaba para reducir los derechos a las parejas homosexuales, mientras en su cama era otro. Haggard tuvo que renunciar a todo. Bush ahora dice que nomás le llamaba de vez en cuando por teléfono, que en realidad ni eran tan amigos.

El representante californiano Michael Duvall no se dio cuenta de que tenía el micrófono abierto, ni de que lo estaba grabando la televisora local. Él, entradísimo, seguía platicándole a su compañero de al lado sus hazañas seductoras en torno a dos mujeres (ninguna su esposa), una de las cuales era cabildera para una compañía de energía. Cuando fue transmitido el video y el público se enteró de los affaires en el florido lenguaje y la gráfica vocación de narrador de Duvall, a éste no le quedó de otra que dejar su escaño.

III: Crossdressing
Era un día antes de las elecciones, de su reelección. El alcalde de East Cleveland, Eric J. Brewer, hacía una vela doble: la de sus armas, en el sentido figurado, por la contienda electoral, y la de su padre, en sentido literal, fallecido la noche anterior. En esas estaba cuando una televisora dio a conocer unas fotos —supuestamente robadas de su computadora personal cuando la envió a reparaciones— en las que se apreciaba un individuo muy, pero muy parecido a él, maquillado, vestido con (y sin) ropa interior de mujer, en poses sugerentes. El alcalde salió a criticar lo que acusó de guerra sucia por parte de su oponente, y pronunció lo que en inglés se conoce como una declaración de “non-denial denial”; es decir, no estoy negando lo que no niego, pero niego negar eso innegable, y mientras los hago bolas con dialéctica. Eric J. Brewer es demócrata. Los republicanos están de fiesta: Brewer perdió la elección por un margen de casi 2 a 1.

Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.

sábado, 8 de agosto de 2009

Sábado 8/ago/09: When stories collide: Art Barr, Paula Jones, Tonya Harding.

I: Buenos días
Un encuentro que todos los viejos aficionados a la lucha libre tenemos grabado y que, inevitablemente termina saliendo a la plática, es la histórica lucha máscara contra máscara de Blue Panther y Love Machine en el ‘92. Como recordarán los que saben, la rivalidad entre los dos gladiadores llegó a su punto climático con un mano a mano en el que se dieron con todo. La lucha se definió en la segunda caída cuando, agotadísimos ya los dos, a Love Machine se le ocurrió aplicarle un martinete a su contrincante, y Roberto El Güero Rangel lo descalificó de inmediato. El hombre ya sin máscara reveló entonces que su nombre real era Art Barr, que era originario de Oregon, y que llevaba 5 años luchando — no dijo entonces que en Estados Unidos ya no tenía licencia para luchar, ni que había sido encontrado culpable de violación años antes. Se fue del CMLL a la AAA, y formó con Eddie Guerrero la que sería una de las parejas de rudos más memorables y carismáticas en la historia del pancracio nacional. Art Barr murió en 1994 por sobredosis de drogas y alcohol. Las palabras misteriosas de hoy son: puro personaje.

II: “I did not have sexual relations with that woman
Cuenta ella, y él ya no lo niega, que la noche del 8 de mayo de 1991, fue llevada a un cuarto de hotel en Little Rock, Arkansas, donde la esperaba el entonces gobernador Bill Clinton. Éste le hizo proposiciones indecorosas y se bajó los pantalones. Paula Jones, empleada del gobierno estatal, dijo que con permiso, ya me tengo que ir señor gobernador, y 2 años y 363 días después demandó al ya para entonces presidente de Estados Unidos por acoso sexual. Esa demanda no llegaría al juicio, gracias a 850,000 dólares pagados por Clinton a manera de “acuerdo” (de los cuales Jones solo pudo ver 151 mil, porque el resto lo pagó de abogados), pero abriría una cloaca que le costaría a Clinton mucho más: en los interrogatorios del caso, el Presidente declaró que no había tenido relaciones sexuales con una tal Monica Lewinski, lo cual luego resultó mentira, cuando se supo del famoso vestido azul que la becaria había guardado. El resto es historia conocida.

No tan conocido fue el destino de Paula Jones, que creía que se iba a hacer rica, pero no. Sus apariciones esporádicas después de eso no fueron muy auspiciosas que digamos: de posar para la revista Penthouse a terminar boxeando por unos cuantos dólares, Jones se ganó una reputación de trailer park trash que no la ha dejado. En unos meses va a salir, de ella misma, en la película de bajo presupuesto The blue dress.

III: “Why?”
Aunque Tonya Harding era una muy buena patinadora, siempre pasaba algo en sus presentaciones: que se le rompía una agujeta, se le desacomodaba una cuchilla del zapato, en fin. El más famoso de los incidentes, sin embargo, vino en el Campeonato Norteamericano de Patinaje de Figura 1994, cuando un individuo contratado por el ex esposo de Harding golpeó con un bastón las rodillas de Nancy Kerrigan, su principal rival sobre el hielo, con la intención de impedirle competir. Aunque Harding confesó su parte en la conspiración, amenazó al Comité Olímpico con un escándalo legal si la sacaban de la selección para asistir a Lillehammer, y mantuvo su lugar en el equipo (aunque luego tuvo que pagar una multa, 500 horas de servicio comunitario, y pasó 3 años en libertad condicional). En las olimpiadas, Harding quedó en octavo. Kerrigan, recuperada de su lesión, obtuvo la medalla de plata.

De ahí en adelante, la vida de Tonya Harding fue dando tumbos entre incidentes de lo más bizarros: poco después de la olimpiada, apareció en el mercado un video porno filmado por ella y su ex esposo (quien lo comercializó), y del 94 a la fecha se ha visto envuelta en una larga lista de encontronazos con la justicia, pisando la cárcel en una ocasión. Sin embargo, dos historias resaltan del torbellino, y curiosamente las dos tienen que ver con rings de pelea: en 1994, poco antes de la muerte del luchador, Harding hizo una aparición pública con Art Barr, en la Arena México, fungiendo como su manager; luego, en 2002, la ex patinadora se enfrentó con guantes a Paula Jones en una pelea transmitida por Fox: le puso, como se dice en la calle, una golpiza de perro bailarín.

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viernes, 26 de junio de 2009

Sábado 27/jun/09: Las aventuras de Mark Sanford en Argentina





Monólogo de Craig Ferguson sobre Mark Sanford, por cortesía de Malinky. Humor para iniciados.


I: Buenos días
Y entonces el jueves 18 de junio, después de una entrevista con Fox News en la que despotricó contra los legisladores locales y pronunció la afirmación shermanesca con miras al 2012, que desaparece el gobernador de Carolina del Sur, Mark Sanford. El también presidente de la Asociación de Gobernadores Republicanos (quien en su momento fuera considerado para la candidatura presidencial por su partido) agarró un vehículo asignado a sus guaruras, pero sin ellos, y tomó rumbo desconocido. Luego, las investigaciones policiales revelarían que la última señal de su celular fue emitida en el aeropuerto de Atlanta, a las 5:40 de esa tarde. Al día siguiente nadie (ni su esposa ni sus cuatro hijos) sabía dónde estaba el gobernador, y su oficina se negó a dar informes, diciendo solo que los asuntos del estado estaban en orden. Pasó el fin de semana sin que apareciera, y para el lunes la alarma ya era nacional: ¿Quién está gobernando Carolina del Sur? ¿Dónde carajos está el gobernador? Senadores y congresistas demócratas (y algunos republicanos) criticaron duramente el silencio del mandatario desaparecido. En la noche, un vocero aclararía: el gobernador decidió tomarse un respiro después de las trepidantes sesiones legislativas y se encuentra recorriendo el Sendero de los Montes Apalaches. Sin embargo, para armar la coartada, les faltó considerar un dato irónico: ese fin de semana se había celebrado en EU el Día Nacional del Senderismo al Desnudo. Las palabras misteriosas de hoy son: política, infidelidad, mentiras.

II: Cherchez la femme
El martes 23, el periódico The State recibió un tip anónimo: el pasajero de un avión rumbo a Buenos Aires había visto en el vuelo al gobernador Sanford, la semana anterior. De inmediato mandaron a una reportera a hacer guardia al aeropuerto de Atlanta, a donde Sanford arribó el miércoles 24 a las 6:15, todo desmañanado, y no le quedó de otra más que aceptar la entrevista, en la que nerviosamente dijo que no, que no había estado en los montes Apalaches, que sí, que sí había estado en Argentina, manejando a lo largo de la carretera costera, pero cortó abruptamente la plática cuando se le preguntó si había estado solo o acompañado.

The State había recibido, en diciembre de 2008, copias de correos electrónicos presuntamente intercambiados entre el gobernador y una tal María Belen Chapur, argentina, en los que se ponía al descubierto un tórrido (y muy romántico) affaire en lo oscurito. Aunque en un principio el diario no quiso publicarlos por carecer de seguridades respecto a su autenticidad, en vista de lo ocurrido, y juntando A con B, el diario se comunicó —después de la entrevista en el aeropuerto— con la oficina de Sanford, y abiertamente les dijeron de la existencia de los mails. La oficina convocó a una conferencia de prensa para las 2 de la tarde.

III: Dice Craig Ferguson: “Oh great, now we are outsourcing mistresses”
El día de su desaparición, Sanford le había dicho a su esposa que se iba a ausentar por algunos días para “escribir algo”. Según entrevista en Associated Press, ella le dijo específicamente que no fuera a irse a ver a su amante argentina, de cuya existencia estaba enterada desde meses atrás. “No, cómo crees”, dijo él, y cargó con su equipo de acampar, mismo que sería encontrado luego en la camioneta abandonada en el aeropuerto. En la conferencia de prensa dada a su regreso, Sanford confesó que había estado en Argentina con su amante, se disculpó con todo el mundo, y dijo que estaba muy arrepentido y que había pasado esos cinco días en Buenos Aires “llorando”. Renunció a su puesto como presidente de la AGR, pero no dijo nada de renunciar a la gubernatura.

Al día siguiente tuvo su primera reunión con su equipo de trabajo, él muy campante, como si nada. Su esposa, enclaustrada en su casa de playa, declaró que lo que suceda con la carrera política de su todavía esposo ya no es asunto de ella. En Buenos Aires, en la calle frente al edificio donde vive María Belén Chapur, está desde el miércoles un grupo de fotógrafos y reporteros acampando, esperando obtener la primera fotografía de la amante argentina del gobernador. Hasta ahorita, no han tenido suerte.

Esta columna se lee mejor en hipertexto: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com.

viernes, 21 de marzo de 2008

Jueves 20/mar/08: Políticos, faldas, pantalones

Con ustedes... el Señor de las Tangas





I: BUENOS DÍAS

“Hemos decidido que la Biblia es la palabra de Dios. No necesitamos tener una asamblea general sobre lo que creemos. ¡Está escrito en la Biblia! ¿De acuerdo? Así que no tenemos que debatir lo que debemos pensar sobre la actividad homosexual. ¡Está escrito en la Biblia!”. Así hablaba el (ex) pastor Ted Haggard, (ex) líder evangélico en Estados Unidos, casado y padre de cinco, feroz opositor al matrimonio homosexual, quien en su otra vida compraba metanfetaminas y contrataba a un prostituto cada mes. Las palabras misteriosas de hoy son: políticos, faldas, pantalones. Segunda parte.

II: ESOS BECARIOS…
Mark Foley, cinco veces congresista (Republicano) por el estado norteamericano de Florida, fue uno de los principales defensores de George Bush en las elecciones de 2000 (mismas que perdió Al Gore en los tribunales), alegando que el recuento en Florida y la apertura de urnas era ilegal. “Podríamos reabrir la Comisión Warren, también, pero no aportaría nada nuevo sobre el asesinato de J.F. Kennedy”, dijo. Foley era un personaje popular en la política norteamericana, y se esperaba que en las elecciones de medio término, en noviembre de 2006, se reeligiera nuevamente. Era conocido como uno de los principales defensores de la población infantil norteamericana: a él se debían varias leyes de protección a los niños que establecían penas contra la pedofilia y la pornografía infantil. Durante su carrera, Foley también había ganado cierta notoriedad por los recurrentes rumores sobre su supuesto gusto por los hombres.

La primera vez que surgieron rumores públicos sobre su homosexualidad fue en 1994, durante la primera aventura electoral de Foley hacia el Congreso (que ganó con un 58% de los votos). Su respuesta fue “me gustan las mujeres”. Dos años después, la revista Advocate (la más antigua revista gay de Norteamérica) volvió a la carga, asegurando que Foley se había mantenido en el clóset toda su vida. En 2003, cuando quiso competir por un asiento en el Senado, fue la corporación New Times Media quien volvió a exponer su homosexualidad, a lo que el congresista respondió diciendo que las acusaciones eran “asquerosas” (aunque no negó el chisme), y decidió olvidar su aspiración senatorial, conformándose con otros dos años en la cámara baja del Congreso Norteamericano.

Sin embargo, no fue la homosexualidad, sino la pedofilia, la causa de su desgracia. El 29 de septiembre de 2006, a un mes y días de las elecciones que definirían la nueva composición del Congreso, la cadena de noticias ABC dio a conocer mensajes instantáneos y correos electrónicos de contenido explícitamente sexual que el legislador había enviado a becarios menores de edad que trabajaban en el Congreso. Foley renunció inmediatamente y alegó que todo se debía al alcohol, ingresando consecuentemente en un programa de rehabilitación. Su distrito, el 16 de Florida, dominado por los Republicanos desde su creación en 1973, cayó en manos de los Demócratas ese noviembre. El escándalo de Foley fue exprimido hasta la última gota por sus rivales y muchos consideran que fue un factor de peso para que los Republicanos perdieran la mayoría en el Congreso un mes después.

Varios periodistas hicieron notar que —ironías de la vida— Mark Foley podía ser sujeto a proceso criminal, por haber violado las leyes de protección a menores que él mismo había creado. Sin embargo, no fue tomada acción legal en su contra.

III: MIENTRAS TANTO, EN EL SALÓN DE LA JUSTICIA…
En México hemos tenido lo nuestro también: recordemos a Jorge Serrano Limón, ex líder de Provida, quien acabó inhabilitado por la Secretaría de la Función Pública por desviar recursos federales (13 millones 237 mil 377 pesos) que tenían que haber sido utilizados en un programa nacional de centros de apoyo a la mujer, pero que él utilizó para fines personales, incluida la compra de lencería de mujer, lo que dio origen a su mote de El señor de las tangas. Por otra parte, los círculos de prostitución de alto nivel (de los que el ex gobernador neoyorkino Spitzer era cliente) no son exclusivos de Norteamérica. De creerle a los rumores, por estos rumbos también operan y tienen sus buenos clientes. Dicen.

En la historia reciente hemos visto cómo en ocasiones, políticos y religiosos que predican valores familiares conservadores, abstinencia, heterosexualidad, castidad y fidelidad, terminan siendo expuestos como representantes de lo opuesto a lo que abanderan. Esto no quiere decir que todos los que promueven tales valores y condiciones humanas sean sujetos de sospecha de practicar lo contrario, en absoluto. Sólo es una nota curiosa el ver que algunos de los que más rabiosamente han promovido estas cuestiones a la larga acaban cayendo estrepitosamente del altar (a veces literalmente). En esos casos se impone la sabiduría del refrán “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.

IV: ALGUNAS LECCIONES PARA PERSONAJES PÚBLICOS CON SECRETITOS
Del caso de René Núñez: asegúrense de tener todas las copias si llegan a hacer un video porno. Del caso de Ted Haggard: si están en el clóset, no sean tan vehementes contra sus congéneres. Del caso de Eliot Spitzer: no presuman de honestos si andan engañando a su mujer. Finalmente, algo muy importante que se puede aprender del caso de Mark Foley: los mensajes instantáneos y los mails están ahí, guardados, aunque ustedes crean que los borraron, y en una de esas sus adversarios políticos pueden acceder a ellos. Cuestión de tener a la mano un buen hacker. Aguas, que ya se vienen las elecciones.

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