Conciencia

martes, 4 de mayo de 2010

Mar 30/mar/10: Adiós al Ecos de la Costa (End of Season 1)

Un mes después de su publicación en papel, he aquí el último episodio de la primera temporada de la Columna Lítica. Como dijo Zitarrosa, "volveremos, los idos y los recién llegados".




I: Buenos díasEstoy cambiándome de casa. Viví por media década en el mero centro, a unos pasos de las cabalgatas, los festivales, el Teatro Hidalgo, los tacos de la Muñequita, la farmacia del Pollo y las campanadas de la Basílica Menor. Este fin de semana mi mujer y yo nos dedicamos a pintar la nueva casa y ahora estamos terminando de llevar los muebles, los aparatos y los muchos, muchísimos libros que han salido de los clósets, los libreros, de abajo de la cama, de los baños, de atrás de las cajas de cereal, de encima del refrigerador, del hueco bajo las escaleras, y alguno perdido detrás del piano. Ella insiste en que regale o tire libros, pero yo me niego a desprenderme de ellos. Aunque tal vez nunca acabe de leer las obras completas de Winston Churchill, o consulte muy de vez en cuando los tres gordos tomos de la edición 1976 del Webster, me cuesta trabajo pensar en perderlos. Así que viajes van y viajes vienen, y poco a poco los libros van hallando lugar en su nuevo espacio. Igual nosotros. Las palabras misteriosas de hoy son: cambios, partidas, cierres.

lunes, 22 de marzo de 2010

Martes 16/mar/10: ¿Piensan los que gobiernan?

I: Buenos díasHace algunos años, el maestro José Miguel Romero de Solís, en un artículo en Milenio, se preguntaba “¿a qué horas piensan los que nos gobiernan?”. Entre cortes de listón, audiencias, reuniones, entregas de cheques y diplomas, conferencias de prensa y entrevistas de banqueta, junto con muchas otras actividades públicas y semi-privadas (en algunas esferas, la privacidad es una ilusión), ¿a qué hora un gobernador –por ejemplo– se da tiempo para, con calma y sin micrófonos encima, verdaderamente pensar? ¿Es la reflexión un ejercicio que nuestros gobernantes practican? A esto yo agregaría otra cuestión, que apunta hacia el mismo lugar: ¿se dan tiempo nuestros gobernantes para trabajar sobre su propia salud física y mental, y el mantenimiento de su equilibrio emocional? Así como queremos un mandatario que se permita el espacio para la reflexión, es ideal que esa reflexión –y el trabajo en sí de gobernar– ocurra bajo las mejores condiciones posibles de bienestar personal del que toma las decisiones. Las palabras misteriosas de hoy son: pensar, gobernar, somático.

domingo, 14 de marzo de 2010

Martes 9/mar/10: Pepe Mujica y Tomás Borge



I: Buenos días
Hubo un tiempo en que los dos estaban en la cárcel por el mismo motivo: tratar de cambiar la situación de sus países usando la violencia, visto que los métodos pacíficos no los llevarían muy lejos frente a las dictaduras militares. Separados entonces por miles de kilómetros, Tomás Borge, en Nicaragua, y José Mujica, en Uruguay, fueron detenidos por sus actividades guerrilleras y confinados a prisiones donde sufrieron torturas y la constante amenaza de ser “desaparecidos”. Los dos, en su momento, tuvieron salidas espectaculares de sus respectivas cárceles. Con el tiempo, tanto Borge como Mujica verían caer a los sistemas contra los que luchaban y se convertirían en gobierno, aunque con muy distintos resultados y por diferentes medios. El pasado lunes 1º se encontraron en Montevideo; Borge en calidad de representante del presidente de Nicaragua, Mujica en calidad de recién jurado Presidente Constitucional de la República Oriental del Uruguay. Las palabras misteriosas de hoy son: utopía, guerrilla, gobierno.

viernes, 12 de marzo de 2010

CircoMaromayTiatro s02 e04: El Reventour en Colima: Jaguares


I: Lo musicalLlegué al estacionamiento de Zentralia pasadas las 10 de la noche, con la intención de ver solamente a la última banda. No me interesaban ni Fobia ni Zoé, y de hecho, iba no para ver a los Jaguares, sino a los dos Caifanes sobrevivientes: Saúl Hernández en la voz y guitarra, y Alfonso André en la batería. Desconectado como he estado de ellos por tanto tiempo, pensaba que Diego Herrera estaría en los teclados, pero no, el veterano músico fue sustituido por una laptop desde la que se lanzaban secuencias melódicas, (notablemente el clásico arreglo de cuerdas con que termina Mátenme porque me muero). Lo primero que me sorprendió al ingresar al lugar fue la cantidad de gente que asistió al concierto (dicen que 20 mil); lo segundo, la cantidad de alcohol que se estaba bebiendo adentro, lo cual tenía su lógica considerando que era una cervecera quien patrocinaba el numerito, pero no dejaría de ser un factor para los problemas, como se vería más tarde.

Sábado 6 de marzo: no hay columna



La crisis alcanzó al Ecos

Así que hoy no hay columna.

Que hasta el lunes, dicen. Pues hasta el lunes entonces.

martes, 2 de marzo de 2010

CircoMaromayTiatro e03 s02: Gregory Rabassa, Salvador Cabañas y Roger Bacon



I: Esquizofrenia
Hace algunos meses estaba leyendo la autobiografía del traductor Gregory Rabassa (If this be treason, translation and its dyscontents. New Directions Books, New York, 2005) y, cuando más encantado estaba por la fina prosa de Rabassa, su humor sutil, y su entendimiento íntimo de las relaciones entre la gramática y la idiosincrasia de cada cultura, me topé con un párrafo que me hizo rascarme la cabeza y pensar, injustamente, “don Gregory ya está chocheando”. De acuerdo al académico norteamericano (soberbio traductor de Cortázar, García Márquez, Lezama Lima, Vargas Llosa y otros clásicos del boom), “se ha aseverado que una persona que ha perdido el habla debido a un derrame puede todavía comunicarse en un idioma extranjero que haya aprendido porque éste se halla alojado en una porción diferente de su cerebro”. De esa afirmación, Rabassa se agarra para reflexionar, muy poéticamente, que un traductor, al pasar de un idioma al otro, se convierte también en “una persona diferente, funcionando con una diferente parte del cerebro”. De este modo, “el pobre traductor no solamente debe andar de ida y vuelta entre dos idiomas, sino que, si es digno de su llamado, debe también trasladarse entre dos seres, con todos los riesgos de esta esquizofrenia inducida”.

Sábado 27/feb/10: Patinaje de Figura: Tonya Harding, Miki Ando, Mao Asada, Joannie Rochette, Kim Yu-Na



I: Buenos días
La patinadora Tonya Harding es más recordada en el mundo del deporte porque en 1994 su exesposo contrató a un madrina para que atacara a bastonazos las rodillas de su acérrima rival, Nancy Kerrigan, durante una sesión de práctica en el Campeonato Norteamericano de Patinaje de Figura. Kerrigan se tuvo que retirar de la competencia (que Harding ganó), pero luego se recuperó, asistió a las olimpiadas de Lillehammer, y obtuvo la medalla de plata (ver Columna Lítica 8/ago/09). La autora intelectual de la agresión mantuvo su lugar en el equipo olímpico, a pesar de su culpabilidad (confesada luego), y quedó en octavo en esos juegos. Sin embargo, pocos recuerdan que, años antes de esa agresión, Tonya Harding fue la segunda patinadora en la historia que logró ejecutar un Triple Axel, el salto de mayor complejidad técnica y demanda física que hay en el repertorio de este deporte (exceptuando el Cuádruple Salchow, que sólo ha sido logrado por la japonesa Miki Ando). Todo esto fue recordado ahora que, en la final de patinaje de figura en las Olimpiadas de Invierno en Vancouver –antier– la nipona Mao Asada se convirtió en apenas la quinta mujer en aterrizar correctamente un Triple Axel en competencia internacional desde que la versión simple de este salto fue inventada en 1882. Varias otras han efectuado triples en pruebas nacionales, pero en internacionales, son pocas las osadas. Las palabras misteriosas de hoy son: hielo, televisión, patinaje.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Martes 23/feb/10: Drogas y gente de éxito




-->
I: Buenos días
Ahora que vino Fernando Savater, cada sector de la prensa local interpretó de acuerdo a sus intereses las palabras que el escritor español pronunció en nuestras tierras. Hubo, sin embargo, un tema que casi pasó desapercibido, y que solo Pedro Zamora, de Avanzada, recogió: para Savater, la estrategia contra el narcotráfico va muy errada, y el de las drogas es un problema de dosis (cuestión de distinguir entre “dosis activa” y “dosis letal”) y de educación. Legalizar las drogas desmontaría el narcotráfico, dijo el filósofo, y aseguró que “hay que educar para la templanza, es decir, no para privarse de los placeres, sino para saber hacerlos compatibles con la salud, con la higiene y con nuestra vida cotidiana”. Las palabras misteriosas de hoy son: mitos, educación, negocio.

Jueves 18/feb/10: El cielomoto en Uruguay



I: Buenos días
El lunes nos habló por teléfono mi suegra, desde Montevideo, para contarnos que ese día (que fue particularmente caluroso, de los peores días del verano allá), de la nada y con cielo despejado, se escucharon una serie de estruendos, semejantes a los de una tormenta eléctrica, provocando curiosidad primero, y temor después, ya que los truenos fueron de tal intensidad, que en algunas zonas de la ciudad hubo temblores de tierra, y en la rambla varios negocios reportaron cristales rotos a consecuencia de la vibración provocada por el fenómeno. Las autoridades uruguayas no atinaron a dar una explicación satisfactoria del suceso, y hasta el momento lo que se maneja como la conjetura más probable es lo que han dado en llamar cielomoto. Las palabras misteriosas de hoy son: truenos, atmósfera, Mach 1.

sábado, 20 de febrero de 2010

CircoMaromayTiatro e01 s02: Los gusanos musicales



I: Play
Cada tanto, me sorprenden los gusanos musicales que toman por asalto mi cerebro y que se repiten y se repiten sin que resulte fácil deshacerme de ellos, que más tozudos se ponen cuando uno más trata de sacarlos de la cabeza. A veces, haciendo alguna actividad cotidiana, de pronto un ruido, una palabra particular escuchada al azar o una secuencia de sonidos ambientales que simulan notas musicales disparan una canción o un pedazo de ella que se repite y se repite en mi mente, a veces por horas, paralela a mis pensamientos y actividades funcionales. Por ejemplo, en ocasiones cuando alguien dice la palabra “revés”, me viene de inmediato la canción El reino del revés, que cantaba Chabelo, y la tonadita “vamos a ver el reino, el reino del revés” con todo y Chabelo tocando las congas, me atrapa y el estribillo se repite y se repite acompañándome durante parte del día, hasta que solito desaparece, o es reemplazado por otra canción.

En ocasiones estos gusanos son extraños, como cuando me asalta un molesto “do you believe in love alter love”, y me pregunto de dónde habrá salido si a mi ni me gusta Cher ni he seguido su carrera ni nada. He notado que la mayoría de mis virus musicales son canciones pop. No recuerdo que alguna vez mi iPod cerebral se haya puesto en modo repeat con música clásica (con una excepción: una época en que tuve un despertador que tocaba La primavera, durante el día tenía varias alucinaciones musicales con Vivaldi, pero desaparecieron cuando cambié de reloj), sino que las tonaditas que se meten sin mi permiso al cerebro son más bien canciones pop que he pescado al vuelo en una radio ajena, en la televisión de pasada, en un bar, en un evento público, por ahí.

II: Pop, Lollypop, Popcorn
El pop no es, ni de lejos, mi plato favorito a la hora de gustos auditivos, pero no dejo de reconocer el poder que tiene. Uno lo escucha en la tele, en el camión urbano, en el taxi, en la tienda –y en la casa, si uno está inclinado a tales gustos– y no hay manera de escapársele, está en todos lados, vende, prende, enamora, jala.

Una de las premisas de este género musical es el no hacer pensar mucho al escucha: son canciones facilonas, pegajosas, sin ningún reto para el cerebro. A diferencia del bossa nova o el jazz, que en sus desparpajos melódicos plantean densos crucigramas al intelecto, el pop es sencillo y libre de complicaciones. El pop pega tanto no solamente por lo bien que es vendido por las grandes corporaciones (Televisa, Myspace, Sony, Virgin…), sino también porque, en la parte de la arquitectura musical, en lo que respecta a la relación de las vibraciones hertzianas con las profundidades neuronales, el pop está hecho para que el escucha no ponga a chambear a sus lóbulos cerebrales (hablamos solamente de la parte melódica, sin considerar las letras, aunque éstas en la mayoría de las ocasiones también cumplen con la premisa).

La música es un constructo humano abstracto y autoreferenciado (es decir, el lenguaje de la música solo habla de la música misma; lo que sentimos por ella es otro boleto – hablamos de notas, no de letras) sostenido por relaciones matemáticas que pueden llegar a ser muy complejas. La relación entre cada nota de la escala musical que usamos hoy en occidente está determinada por una relación numérica particular, y culturalmente estamos desde pequeños entrenados para percibir ciertas relaciones como más armónicas que otras. Así, una secuencia de notas do-mi-sol-do tocada en el piano suena más “agradable” que una do-do#-fa#-sol, por decir algo. Este condicionamiento humano a cierta estética auditiva es lo que los productores de pop y otros géneros fácilmente digeribles usan a su favor para hacer que una canción sea exitosa comercialmente.

Por otra parte, la dificultad que plantea una secuencia de notas do-do#-fa#-sol es lo que atrae a quienes han educado a su oído (es decir, a su cerebro) para apreciar la relación matemática que existe entre esas notas, y a su resultante cociente estético. Sólo que estos últimos son una minoría en la población.

Por ponerlo en metáfora numérica (ya que estamos en eso), Alex Sinteks juega al 2 más 2 igual a 4, sin broncas y todos contentos, mientras que Stan Getz (o Bindu Gross, para usar un ejemplo más entrañable y cercano) juega a que ahí les va la raíz cuadrada del producto de b al cubo por 4ac menos dos, y ahí encuéntrenle – eso sí, cuando se le encuentra, la satisfacción estética (que, insisto, es totalmente subjetiva, porque la música no habla de sensaciones, sino de música misma) también puede ser grande, mayor a la que deja una canción con sonsonete de tres acordes.

III: Endorfinas
El misterio es ése, el del placer que da la música. Una fogata en noche fría de bosque es apreciada por el organismo por el claro beneficio que su calor da; un vaso de agua a mediodía tiene evidentes bondades para el cuerpo y por tanto es deseado y bienvenido. La música, sin embargo, no cubre ninguna necesidad biológica, y aún así los humanos la hemos convertido en parte esencial de nuestras vidas. Voluntaria o involuntariamente, cada día tenemos contactos variados con la música, y de hecho, como cultura, organizamos actividades sociales importantes alrededor de ella. Hemos perfeccionado los instrumentos para hacerla, y así hay orquestas, bandas de rock, mariachis, DJs. Con música se teje muchas veces el ceremonial del cortejo, de modo que tenemos cenas románticas con música de violín y noches disco a la que acuden las masas a cazar y desplegar comportamientos que, para un antropólogo extraterrestre no resultarían menos curiosos de lo que a nosotros nos parecen ciertas conductas chimpancés.

La música anda entre nosotros desde que en el paleolítico alguien se dio cuenta de que los troncos vaciados por termitas daban notas al ser golpeados y que un hueso de costilla hueco con agujeros laterales sonaba al ser soplado, y cambiaba de sonido al cubrir o descubrir agujeros con los dedos. De ahí en adelante

Estamos de regreso. Esta es el primer episodio de la segunda temporada de CircoMaromayTiatro. Hay más en la red: http://www.ernestocortes.com/. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com

Sábado 13/feb/10: Las naciones flotantes, III



I: Buenos días
En la película 2012, magnates alrededor del globo compran boletos de mil millones de euros para ocupar una cabina en las gigantescas arcas que han sido construidas por las principales potencias mundiales para sobrevivir al cataclismo que se viene. Con el desplazamiento de las placas tectónicas hay tsunamis por doquier, y la única manera de librarla, para una pequeñísima porción de la humanidad, es en ciudades flotantes que albergan a gobernantes, millonarios, e individuos seleccionados por sus habilidades en campos particulares – así como un grupo de colados, que le dan sabor y cursilería a la historia. La idea de las barcas gigantes como último reducto para la sobrevivencia de la especie humana no solamente es una fantasía de la ciencia ficción, sino una alternativa a considerar seriamente en caso de un evento cataclísmico. De hecho, hay gente que ya las está haciendo, aunque no tanto por razones de alarma apocalíptica, sino por muy claros intereses políticos y económicos. Las palabras misteriosas de hoy son: Las naciones flotantes, tercera (y última) parte

II: En el mar todo es felicidad
Peter Thiel fue, en el 2000, uno de los fundadores de Paypal, el sistema de pagos que revolucionó las transacciones por internet, y que fue adquirido un par de años más tarde por eBay, a razón de 1,500 millones de dólares. Thiel fue también uno de los primeros inversores en el naciente Facebook (y ahora ocupa un asiento en su junta de directores), y, hace un par de años, invirtió significativamente en (y llamó la atención internacional para) el Seasteading Institute, una iniciativa liderada por el economista (y antiguo ingeniero de Google) Patri Friedman, nieto de Milton Friedman, por más señas.

La misión del Seasteading Institute es “avanzar hacia el establecimiento y crecimiento de comunidades oceánicas autónomas permanentes, dando paso a la innovación con nuevos sistemas políticos y sociales. Al abrir una nueva frontera, pretendemos revolucionar la capacidad humana para mejorar la calidad de vida en todo el mundo, por medio de la experimentación y competición entre los gobiernos”. En otras palabras, se trata de aplicarse en serio a eso de crear una nación flotante.

De acuerdo a su documento oficial de Estrategia Organizacional, el SI tendrá, para finales de este año, a un individuo viviendo de manera permanente en una instalación marítima, y para mayo del 2011 habrá una familia en las mismas condiciones. A cinco años, el objetivo es ofrecer albergue a al menos 150 individuos, y para el 2019 esperan conformar una comunidad de 1000 personas viviendo en comunidades residenciales marítimas alrededor del mundo, habiendo ya establecido “diálogos significativos y abiertos con departamentos relevantes del gobierno de los Estados Unidos y las Naciones Unidas”.

El objetivo de Friedman, Thiel y colegas, es que para el 2059 los seasteaders se cuenten en número de al menos 5 millones, y que ya varios de los enclaves marinos sean reconocidos de manera oficial como estados soberanos por “otras potencias” del mundo (implicando que Seasteading ya será una potencia para entonces). Dentro de un siglo, Seasteading se visualiza como un poder de 500 millones de habitantes, llevando a que “los efectos del gobierno competitivo y de la geografía fluida sean aparentes, y sean discutidos abiertamente por los líderes mundiales como un factor significativo al moldear su propia política para tomar decisiones”. En otras palabras, “¿ah, miedo?”.

El Seasteading Institute está registrando membresías y aceptando donadores, por si gustan. Estamos en la red: http://www.ernestocortes.com/. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com