Conciencia

sábado, 27 de setiembre de 2008

Jueves 26/sep/08: Danza y teatro, historia de las relaciones Colima - Québec, Soeurs Schmutt



(Élodie Lombardo, foto de Nicolas Ruel)


I: Buenos días
“Concebida en forma de cuadros, la obra habla de diferentes rostros que toma la muerte, y de la prueba del luto para cada uno de los intérpretes. Los textos, en francés, en español, o en “frañol”, ponen en contexto ciertos elementos, traduciendo la aventura no siempre evidente de la comunicación intercultural” (Fabienne Cabado, Semanario Voir, Montréal). “No teman, Lombardo no ha abordado su tema de manera pesada o dramática. Es más bien a la inversa (…) Ganas de vivir es, de hecho, muy festiva y lúdica. Todo aquello que es susceptible de ser dramático en la muerte es desdramatizado. Uf… las diferencias de aproximación a la muerte en las dos culturas quedan bien demostradas. La obra dejará al espectador de aquí con un solo remordimiento: es, en efecto, una pena que nuestro cristianismo local no haya tenido también mestizaje con las tradiciones de origen precolombino…” (François Dufort, Revista Dfdanse, Montréal). Empiezan a llegar las noticias de l@s colimenses actuando por aquellas tierras, dirigid@s por Élodie Lombardo, de la compañía Les Sœurs Schmutt. Las palabras misteriosas de hoy son: teatro, intercambios, cuadros priístas.

II: Para los libros de historia del teatro (y nota al margen)
En los años recientes ha habido una importante presencia mexicana en Québec, la provincia francófona canadiense. En 2006, para dar inicio a la temporada de teatro 06-07 de Montréal, se presentó Corps Étrangers (Cuerpos Extraños), con la compañía colimense Cuatro Milpas. Semanas después, la compañía quebequense Momentum presentaría L’ardent decir de las fleurs de cacao (El ardiente deseo de las flores de Cacao) con la participación de actores locales y mexicanos. Meses más tarde, en febrero de 2007, tres actores de Cuatro Milpas volvieron a Montréal para trabajar en Chasseurs (Cazadores), cerrando la última temporada del emblemático teatro Quat’ Sous antes de su demolición (y posterior reconstrucción; en esas andan ya). A mediados de ese mismo año, cuatro mexicanos (y una francesa mexicanizada) fuimos como invitados especiales al Festival TransAmeriques de teatro y danza, participando en mesas redondas, encuentros con artistas canadienses y europeos, e intercambio de experiencias en materia de administración cultural, producción, y rumbos artísticos. De abril a mayo de 2008, la actriz Luisa Huertas presentó en Québec el monólogo Inussia la femme-phoque (Inussia la mujer foca), para después realizar una gira por otras ciudades canadienses. Ahora a principios de julio de este año, Georgina Navarro, Cristóbal Barreto y Susana Barrera salieron de Colima rumbo a Montréal para la última etapa del montaje de Ganas de vivir, que ya había tenido sus fases previas, con dos viajes de las Hermanas Schmutt a Colima. Cabe recordar que, hacia finales de su más reciente estancia, presentaron en el foro Pablo Silva un adelanto de que sería el espectáculo que hace dos noches estrenaron en el Monument National, joya teatral de la segunda mayor ciudad francófona del mundo.

En lo que respecta a la relación de Colima directamente con esta provincia (sin pasar ni por el DF ni por Ottawa), el recuento indica que Ganas de vivir es la tercera coproducción entre artistas e instituciones de Québec y de Colima (siendo las primeras dos Cuerpos Extraños y Mariana Olas, ambas producidas por Janet Pinela), y según parece, la cuarta viene en camino, para estrenarse en menos de dos meses. Ya habrá noticias.

Por cierto, y nota al margen, para continuar con la Historia y deslizar como no queriendo el Amplio Comentario Político del Día: la relación Colima-Québec empezó a construirse a través del Instituto Colimense de la Juventud (ICJ) hace ya algunos seis años. Tiempo después, la relación con esta provincia se extendió a la Secretaría de Cultura, cuya titular en ese entonces, Ana Cecilia García Luna, firmó un acuerdo de intercambio con Alfred Pilon, director de la Office Québec Amériques pour la Jeunesse (acuerdo que luego fue ratificado por Rubén Pérez Anguiano) que permitió el ir y venir de artistas, así como las colaboraciones en varios campos, de donde han salido videos, obras de teatro, libros y exposiciones (a ver cuándo la música, por cierto). Sin embargo, el primer funcionario colimense que tuvo la visión de apuntar hacia nuestros vecinos lejanos del norte fue el entonces director del ICJ, antes de que éste deviniera Secretaría de la Juventud. Ese funcionario luego fue Oficial Mayor del Ayuntamiento de Villa de Álvarez, y no solo eso, pues de hecho, su foto luce en el Salón Presidentes de la Casa de la Cultura de la Villa. De todos los retratados, Ramón García Contreras es el que sale más sonriente: se le ve genuinamente contento (el más adusto es uno de los actuales aspirantes a la gubernatura, por cierto, y su foto está bastante ajadita). El caso es que el otro día me preguntaba —como ya lo hizo hace algunos meses otro columnista— ¿por qué su partido no lo está aprovechando? Durante sus gestiones ha hecho un buen trabajo y ha encarrilado cosas importantes cuyos resultados siguen viéndose. En vez de empeñarse por políticos cuyos nombres cada vez se ven más enlodados, el PRI debería voltear hacia sus cuadros honestos y trabajadores, que a estas alturas ya es decir, y es un lujo que no pueden desperdiciar.

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Martes 23/sep/08: Rent versión Colima



I: Buenos días
Cuando abrí el programa de mano y vi que las primeras dos palabras de la sinopsis estaban escritas con faltas de ortografía, me dio mala espina. Sin embargo, respiré profundo y decidí no empezar con prejuicios. Rent, en versión colimense, bajo la dirección de Héctor Castañeda Arceo, era mi intento de reconciliación con el teatro musical, así que había que ponerle filosofía. La palabra misteriosa de hoy es: Rent.

II: Viva la vie bohème
Sé que decir esto es un sacrilegio, pero a mí no me gustó la dramaturgia, el texto en sí. Hablar mal de Rent es tan osado como si hablara mal de Jesuschrist Superstar o de Hair, pero, sinceramente, me pareció una aproximación ya tardía y un tanto agotada al tema del SIDA, que ya había sido ampliamente y mejor tratado (Angels in America es una obra maestra al respecto, por ejemplo), y un discurso trasnochado sobre la vida bohemia, con un mensaje que no parece muy propositivo: dice el texto que “lo opuesto a la guerra no es la paz, sino la creación”, sin embargo, los personajes (con excepción de Maureen, muy bien interpretada por Mónica Guzmán) no se ven tan creativos ni proactivos que digamos: Roger tarda un año para hacer UNA canción. Esa idea de que viva la bohemia y viva la pobreza estaba muy bien para Puccini, pero a estas alturas es un idealismo superado. El final es soso y flojo, muy happy end gringo. En fin, pero eso el texto.

El trabajo de la compañía que lo presentó es otro boleto. A pesar de ser una obra laaarga como la cuaresma (dice mi mujer, “larga como puteada de tartamudo”), el desempeño sobre el escenario es muy bueno, y se nota que l@s intérpretes se prepararon a conciencia en el aspecto técnico: los arreglos de las voces son casi impecables y tienen momentos soberbios (como en Tiempos de amor, al inicio del segundo acto); César Kiroz hizo un excelente trabajo, tanto sobre la escena como fuera de ella, en el trabajo vocal. La dinámica sobre el escenario es coherente y creativa, y las actuaciones están firmes y bien conducidas, sobresaliendo labores como la de Héctor Montes de Oca, en un arriesgado papel del travesti Ángel, que interpretó con aplomo y gracia. Adelina Velázquez, en el rol de Joanne, canta, baila y actúa con la soltura que le dan sus años en el negocio: desde la adolescencia ha hecho teatro, con directores como Rubén Martínez, Augusto Albanez, y, ahora, con CincoMedios. Rosario Gómez le pone la sensualidad y el poder justos a Mimi, y en general los 8 protagonistas, y los 7 de apoyo (más dos payasos colados, muy buenos pero un tanto metidos con calzador) hacen un trabajo de profesionales bien plantados sobre la escena. Por otra parte, detalles muy pequeños dan idea sobre la preparación y los recursos de este grupo: en Tiempos de amor el micrófono de Karina Castañeda (en el papel de la terapeuta) falló en un momento crucial, y Armando Huerta resolvió de inmediato pasándole su micro con naturalidad para que ella siguiera cantando, como si nada. Es una cosa mínima, pero ahí es donde se ve el trabajo de esos nueve meses de la mano del director, en la solución de los detalles inesperados.

Hacer la música en vivo fue un riesgo que se solventó a medias. Aunque aparece en los créditos como director musical, era evidente que el bajista Guillermo Campa no se sabía la mitad de las canciones, y se la pasó dando notas en falso y mirando el diapasón de la guitarra frente a él, tratando de dilucidar los acordes sobre la marcha. Eso se puede hacer en el jamming en un bar, pero no sobre un escenario de teatro. En contraparte, la tecladista Fernanda Aguilar sostuvo la obra enterita con su excelente trabajo: en vez de confiarse en la memoria y la vibra, como su compañero bajista, siguió fielmente las partituras, con finos resultados. El mérito de la música de esta obra es de ella, de punta a punta.

En general, Rent fue una obra bien dirigida, donde se vio el compromiso y la dedicación a un proyecto, además del talento bien encausado, y la experiencia del director, que en su primera aventura musical se lanzó con todo. Me parece que se podrían haber eliminado varias escenas para restarle media hora al espectáculo, sin perjuicio de la historia, y eso la hubiera hecho más digerible, aunque no sé si era eso posible, por razones legales. Finalmente, no puedo decir que me reconcilié con el género, pero sí iría a ver el siguiente musical de Héctor Castañeda: hay calidad y talento.

III: Allende las fronteras
Mañana por la noche un trío de colimenses ofrecerá la primera función de una temporada en el Monument National de Montréal, con Ganas de vivir, una coproducción de la Compañía de Danza y Arte Escénico de Colima y la compañía montrealesa Les Soeurs Schmutt, espectáculo del que hablaremos en detalle el jueves. Mañana, pues, Cristóbal Barreto, Georgina Navarro y Susana Barrera combinan su talento con el de l@s artistas quebequenses para este espectáculo de danza-teatro. Merde à vous, mes amis, je vous embrasse.

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domingo, 21 de setiembre de 2008

Sábado 20/sep/08: Las narcomantas, teatro



I: Buenos días
Primero se reportaron dos, que según esto fueron retiradas prontamente por elementos de seguridad pública. A media mañana, Milenio.com reportaba 5. Para las 12 del día, la edición electrónica de La Jornada hablaba de diez. A esa hora, muchos sitios de noticias michoacanos y varios blogueros ya habían subido a la red las fotos. En el ángulo superior derecho, un escudito: dentro de un círculo azul, una paloma blanca, entre las palabras “Ánimo Michoacán”. El mensaje, en letras verdes, negras, rojas y azules, dice: “El dolor de los michoacanos nos embarga[,] no más crímenes al pueblo inocente[.] Pagarán por sus actos terroríficos[,] Zetas[.] Atte. F.M.”. Es una de las diez narcomantas que ayer aparecieron en puentes peatonales de varias vías de Morelia. Las palabras misteriosas de hoy son: mantas, noticias, teatro.

II: Noticias desde allá
Le Monde, 17 de septiembre: “Un atentado atribuido a ‘narcos’ mexicanos deja 7 muertos y 100 heridos”. Le Monde, 16 de septiembre: “México: 19 presos muertos tras un motín en Tijuana”. Le Monde, 14 de septiembre: “Los cadáveres de 24 personas muertas por bala descubiertas en un parque”. Le Monde, 12 de septiembre: “Los mexicanos se alarman por la colusión entre policías y criminales”. Esas son las noticias que los franceses han tenido de México en la última semana. Eso, y una que otra referencia por el huracán Ike. Como escribió Leo Zuckerman hace unas semanas, cuando analizaba en su columna los titulares de algunos diarios extranjeros: el mensaje fuera del país es claro: los mexicanos se están matando unos a otros.

III: Deslindes
Acompañando la noticia de las mantas, ayer por la mañana también se hicieron públicas las declaraciones del gobernador michoacano en el sentido de que no hay elementos claros para establecer la autoría del grupo criminal conocido como La Familia. Aún más: varios periodistas morelianos, y de medios nacionales, comentaron haber recibido mensajes de texto, llamadas y correos electrónicos de parte de supuestos integrantes de La Familia, en los que no solamente se deslindaban del atentado, sino que urgían a las autoridades a dar con los responsables, y aseguraban que emprenderían sus propias pesquisas. En una de las mantas colocadas ayer por la mañana en la capital michoacana se leía: “Pueblo, que no te engañen: la familia michoacana está contigo y no está de acuerdo con actos genocidas. Atte. FM”.

Todas estas noticias y declaraciones dan para más análisis del que cabe en este espacio. Por eso hoy sólo les presento el plato: ustedes lo mastican. Provecho.

IV: A otra cosa: teatro
Anoche se estrenó, en Casa de la Cultura, el musical Rent, original de Jonathan Larson, en versión colimense producida por Cinco Medios, bajo la dirección de Héctor Castañeda Arceo, quien tiene una prolífica carrera como dramaturgo, actor y director. Héctor Castañeda es, además, un talentoso diseñador y recientemente incursionó en la traducción teatral. Lo último que le faltaba, pues, era lanzarse a dirigir un musical.

Debo confesarlo: si hay una cosa que no me gusta en este mundo son los musicales (aunque mi primera vez en un escenario —el del Hidalgo, en 1993— fue con uno, precisamente); de hecho, cuando vino aquella compañía tapatía a presentar Rent hace algunos meses, me salí después del intermedio, para no regresar. Sin embargo, iré hoy a la función de las 5:30, por pura confianza en el director, esperando reconciliarme con el género. Hoy hay función también a las 8:30, y mañana a las 5:00, por si gustan.

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Jueves 18/sep08: El grito, las granadas, Michael Emerson y Lost



I: Buenos días
Hace un año, en el Grito, parecía que había sabotaje desde adentro, en la red nacional que se armó para la televisión. Después del “viva Josefa Ortiz de Domínguez” en el audio se les vino de rebote el efecto de reverb natural de la plaza que no pudieron quitar por el resto de la arenga. Luego, en el segundo “viva México” apareció a cuadro una señora con una banda en la que claramente se leía “López Obrador”, segundos más tarde, se vio a un grupo de personas frente a la cámara con fotos del Peje, que volvieron a aparecer dos veces en la pantalla, fugaces pero nítidas. Al final del himno, cuando Calderón deja el balcón, se oyó claramente en el audio “¡Obrador, Obrador, Obrador!”. Este año fueron mucho más cuidadosos con el aspecto técnico de la transmisión, y no se arriesgaron a dejar abierto el audio de la plaza, sino que pusieron aplausos y vivas grabados. Lo que se le patinó a Calderón fue que se olvidó de que su esposa estaba con él en el balcón, y cuando puso la bandera a un ladito (con el brazo malo, también) la tapó completita a la señora; por unos minutos, pareció que no había Margarita Zavala en el balcón de Palacio. Ella, ni modo, se aguantó, ni la plaza pudo ver, le tocó pura bandera. Las palabras misteriosas de hoy son: de gritos, de reglas.

II: Expresiones
El 24 de abril de este año se transmitió en el mundo de habla inglesa el noveno episodio de la cuarta temporada de Lost, la serie de drama/ciencia ficción producida por ABC. Aunque ese episodio fue uno de los menos vistos por el público, fue a la vez uno de los más alabados por la crítica, en particular por el giro que dio a la historia y por la actuación de Michael Emerson, en el papel de Ben. En este episodio, entre muchas otras cosas, se revela que los dos “malos” de la serie —Charles Widmore y Ben Linus—, que además son archirivales, no se pueden matar entre sí, por alguna oscura razón. Pueden perseguirse, mandarse golpear, hacerse transas y escurrirse, pero no se pueden matar entre ellos, ni a sus familias. Sin embargo, en el clímax del capítulo, centrado en el personaje que interpreta Michael Emerson, la hija de éste es ejecutada por mercenarios a sueldo de su rival, ante su incredulidad. Ben Linus se queda con los ojos desorbitados de la sorpresa, y va, en una escena de antología, del azoro a la ira, moviendo músculos clave en su cara muy lentamente para realizar una transformación total en close-up. Las únicas palabras que dice, antes de desaparecer por un pasaje camuflado, son “he changed the rules”, él cambió las reglas.

Fue tan impresionante la actuación de Emerson, que prácticamente toda la crítica señaló que con su desempeño en este episodio sellaba el camino al Emmy, (la ceremonia es el próximo 21 de septiembre, por cierto). En palabras de James Poniewozik, de Time (25/abr/08): “…lo cual nos lleva de regreso a Michael Emerson, quien apretó aún más el agarre mortal que ya tiene sobre el Emmy. Su expresión en esa toma larga de acercamiento después de la muerte de Alex, en que su cara va del impacto al dolor a la rabia, fue magistral”.

III: Mientras tanto, en el salón de la Justicia…
Estoy seguro, aunque no lo vi, de que hubo alguien que hizo una cara como la de Michael Emerson, que fue de la sorpresa total a la rabia, y casi puedo leer en su mente las mismas palabras: “me cambiaron las reglas”, en el momento en que un edecán se le acercó y le dijo al oído “señor, acaba de haber un atentado en Morelia, contra civiles”.

Cambiaron las reglas, de golpe, sin previo aviso. Si en verdad, como se ha dicho en las últimas declaraciones, la responsabilidad de las granadas de Morelia es del crimen organizado, la cosa dio un giro brutal así de la nada. Hasta hoy, había sido una guerra entre el narco y la autoridad (aunque en varios casos no se distingue bien a bien dónde acaba uno y comienza la otra), pero no habíamos tenido escenarios tipo ETA o Al-Qaeda, hasta la noche de este lunes. Si en verdad hay un cártel detrás de esto, se trata de una estrategia que, al menos para mi, resulta incomprensible. Hasta hoy, a pesar de las campañas mediáticas y del rechazo de la población hacia la violencia y el crimen organizado, los narcos se habían mantenido en un nicho importante en la cultura popular mexicana, a través del narcocorrido, la anécdota y la leyenda. Quiero decir, no es que la gente los apoye, pero los narcos tenían, hasta el lunes, una posición especial en el imaginario nacional, con íconos que van desde las Pacas de Kilo de los Tigres del Norte al adoratorio en Culiacán a San Jesús Malverde.

¿Por qué un atentado contra la población indefensa, entonces? ¿Qué gana cualquier cártel con eso? Al contrario, en la percepción popular, su imagen se va en picada, y se ganan una persecución más enconada. Podría interpretarse el atentado como una demostración de poder, sí, pero ¿a costa de qué? ¿Realmente será tan mala la estrategia del narco? Quien va a sacar raja a fin de cuentas es Calderón, que justifica así su política bélica y tiene ya excusa para demandar más recursos para comprar armamento y “fortalecer” los cuerpos de seguridad, si no es que va más allá y se nos viene una Patriot Act para reducir las garantías individuales en aras del antiterrorismo. Creo que la colombianización nos está empezando a venir un poco guanga. Ya vamos más allá.

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lunes, 15 de setiembre de 2008

Death of a president - trailer

Este es el trailer de la película La muerte de un presidente. Con subtítulos en japonés, para que no haya confusión.

Véanla en el cine.

O bájenla del Ares (digo...)



Escenas de la película:



Y acá la Columna Lítica:

I: Buenos días
“Conforme lidiamos con los peligros de nuestro tiempo, diferentes circunstancias requieren diferentes estrategias, y nuestra resolución en cada caso será clara: no permitiremos que ningún régimen amenace la libertad o la seguridad del pueblo norteamericano, o de nuestros aliados alrededor del mundo”. Por supuesto, George Bush. Este discurso, incluido en la película La muerte de un presidente, bien podría ser de ayer, aunque en la cinta se presenta como de un futuro (2007) que entonces (2006) se veía como una posibilidad no remota. La cinta, presentada como un documental periodístico, explora las posibilidades de la pregunta “¿Qué pasaría si asesinaran al presidente de Estados Unidos?”, y la respuesta parece ser: “mejor no”. Las palabras misteriosas de hoy son: de fuego amigo.

II: They shot Bush!
La película se estrenó en el Festival de Cine de Toronto, en septiembre de 2006. Por esos días yo estaba viviendo en Ottawa, y aunque no llegó a las pantallas de esa ciudad, todos los periódicos hablaban de ella y políticos y artistas daban su opinión. En Canadá la película fue tan bien vista, que se llevó el Premio Internacional de la Crítica, y los columnistas la alabaron grandemente. Mientras, del otro lado de la frontera, las opiniones contra la película se basaban en el prejuicio: Hillary Clinton, que no la había visto, la calificó de “repugnante”, caso similar al de Kevin Costner, que tampoco la había visto: se permitirá la proyección de esta cinta en Estados Unidos hasta el 20 de enero de 2009, una vez que Bush deje la Casa Blanca.

Este reportaje de ficción cubre una gran cantidad de vertientes del tema, y las hace caber en 93 minutos, con un manejo muy bueno del lenguaje visual y la lente periodística. Así, hay momentos muy breves pero poderosos en cuanto a lo que se comunica, como la escena en que llega a un grupo de manifestantes la noticia de que le han disparado a Bush, y comienzan a celebrar y a gritar entre el tráfico “¡le dispararon a Bush!”. Los automovilistas dan bocinazos de alegría.

En realidad, en última instancia, Bush como persona es presentado bajo una luz que lo beneficia en esta película. En los pocos minutos dedicados en esta película a analizar su personalidad, se nos ofrece un George Bush zorro, que sabe lo que la gente piensa de él y se aprovecha de que lo subestiman, un individuo con carisma y con ángel, que a fin de cuentas sabe manejar a la gente y por eso está donde está. Sin embargo, su política y el odio que buena parte de la población de su país le tienen, son el contrapeso de la balanza.

El asesinato en sí ocupa la mitad de la cinta; el resto son las consecuencias: la investigación y el apresamiento del principal sospechoso, que resulta ser, claro, musulmán. Entre escena y escena, se trasluce claramente la crítica a la política exterior norteamericana y a la supresión de las libertades individuales como respuesta a la “guerra contra el terrorismo”. Como acertadamente dijo The Village Voice (17/oct/06), “La muerte de un presidente es en realidad sobre el 11 de septiembre – un ensayo sobre una tragedia nacional usada para crear una tragedia más grande”.

Esta cinta se puede ver en estos días en Colima, consulte la cartelera, y no pierda mucho tiempo porque quién sabe cuánto dure: parece que la gente está prefiriendo ver a Yoda tirar espadazos o a Adam Sandler hacer bufonadas. Ahora que si se la perdió, siempre queda el Ares (sí está), pero ahí cada quien, no quiero que se me acuse de promover la piratería en internet de películas de difícil acceso. Eso sí: en el blog puede ver algunas escenas y el trailer de El asesinato de un presidente (tomadas de Youtube)

III: Hablando de balas
Coincido con los compañeros que, en este y otros medios impresos, han expresado su rechazo a que en Colima tengamos policías que hacen su labor encapuchados, así como a las callejoneadas de patrullas con farolas encendidas. Lo último que dan a la sociedad es una sensación de seguridad, y no es con acciones de ésas que nos van a convencer de su valentía, coraje y sagacidad. Lo de este fin de semana muestra que, más bien, las fuerzas de la ley y el orden tienen que ponerse a entrenar y a ampliar sus capacidades policiales. Si lo de Cerro de Ortega no fuera una triste realidad, sino canción, la habría escrito Chava Flores, con todo respeto. Por otra parte, el procurador, que en su momento paró el dedo para lanzarse de candidato “a lo que sea” en las siguientes elecciones, tendrá aquí una prueba importante qué superar, y en unos meses estaremos hablando de cómo le fue. Recordemos, por ejemplo, que, con todo y la campaña mediática de linchamiento contra Ebrard, por los linchamientos de Tláhuac cuando él era procurador capitalino, a éste le hicieron lo que el viento a Juárez y ganó, primero, la candidatura, y luego las elecciones. Vamos a ver cómo masca la iguana.

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miércoles, 3 de setiembre de 2008

Martes 2/sep/08: Teatro: Canek




I: Buenos días
No recuerdo cuándo aprendí a leer. Sé que fue obra de mis padres, mucho antes de que fuera a dar a una escuela, pero recuerdo muy bien a los protagonistas de mi primera lectura: Pinocho, Gepetto, el Hada Azul, Pepe Grillo. Luego, en segundo de primaria (que para mí fue el primero), vinieron los libros de cuentos que imprimía la SEP, mismos que devoré en cuestión de días. Para saciar mi apetito lector, mis padres hicieron llegar a mis manos las ediciones de Cuántos Cuentos Cuentan, del Conafe, donde descubrí personajes entrañables como los perros Confite y Salaver, en los cuentos de Caledonio Serrano Martínez; y el indio Canek y el niño Guy, en los fragmentos de la obra Canek, de Ermilo Abreu Gómez. Todo esto con ilustraciones de Carlos Dzib, a quien ya conocía ampliamente porque era el cartonista oficial de la Revista del Consumidor, que se coleccionaba en casa, junto con Proceso, que a su vez me llevó desde muy chico a Fontanarrosa y a Boogie, el aceitoso. Las palabras misteriosas de hoy son: recuerdos, teatro.

II: Teatro
Este fin de semana estuvimos en Guadalajara con la compañía Cuatro Milpas Teatro, presentando la obra Mariana Olas. Fue muy interesante ver desde cerca, pero a la vez con la distancia que nos daba el no estar implicados, todo el merequetengue que se vivió en esta ciudad por la remoción ultra fast track del rector de la U de G, que para cuando se dio cuenta, recibió un esquinazo tan brutal por parte del Consejo Universitario, que ni las manos pudo meter, con todo y su amparo en el bolsillo, por si —como sucedió— los consejeros adictos a Raúl Padilla trataban de tumbarlo. Moraleja: en este país, hay gente con la que más vale no meterse, porque con todo y que ya llegó eso de la democracia, quedan cotos de poder intocables.

El caso es que fue un fin de semana de teatro, en muchos sentidos, y nosotros aprovechamos el domingo a mediodía para asistir a la función de Canek, dirigida y adaptada para teatro de títeres por Miguel Ángel Gutiérrez, con el atractivo, para nosotros, de la actuación protagónica del colega colimense Armando Hernández, quien acá colabora con Teatro Rodante. (Por cierto, con Teatro Rodante estuve trabajando el mes pasado en Una historia transparente, obra que retomamos a partir de mediados de este mes, ya habrá noticias sobre ella).

Canek, que combina títeres de gran formato con actores humanos, fue una experiencia estética muy agradable y, para mi, un viaje a la infancia y a mis primeras lecturas, precisamente en la ciudad donde aprendí a leer. Independientemente de los recuerdos personales, esta obra me sorprendió por la extraordinaria producción: los 700 mil pesos que dicen que costó se ven reflejados en la escenografía, las animaciones proyectadas en la pantalla que sirve de fondo, los títeres de increíble manufactura (quebequense, por más señas), la música original —interpretada en vivo—, la iluminación precisa y, sobre todo, el gran trabajo de los actores-titiriteros. Creo que nunca, hasta esta obra, se me había ocurrido el adjetivo “noble”, para hablar del trabajo de un grupo de artistas sobre la escena.

Con unos títeres de tamaño casi humano, con articulaciones casi humanas, manejados cada uno por 3 titiriteros vestidos de negro que prestan sus voces y sus cuerpos para dar vida a los muñecos, esta obra nos lleva a través de diversos episodios de la vida del niño Guy, descendiente de hacendados, y el indio Canek, quien en 1761 incitó a los mayas a rebelarse contra los opresores españoles. Así, vamos del juego y la risa de Guy a las enseñanzas que en cada experiencia cotidiana Canek va dejando al niño, hasta llegar a un final que, hay que decirlo, es tristísimo, y no deja a nadie impasible.

Escuché que es posible que Canek se traiga a Colima, una vez que concluyan sus presentaciones en Los Ángeles, a donde viajarán en días próximos. Ojalá que así sea. En verdad, se trata de un trabajo muy bello, que además es necesario para los niños mexicanos en estos tiempos de ausencia de héroes nacionales y de invasión de bátmanes y pokemones. Canek recupera algo que hace mucho hemos perdido en México, y deja una impresión tan honda, que seguramente en 20 años otro periodista escribirá sobre cuando, de niño, vio la obra de teatro que definió el rumbo de su vida.

En el blog, el enlace a Cuántos Cuentos Cuentan, que ya está en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx

lunes, 1 de setiembre de 2008

domingo, 17 de agosto de 2008

Sábado 16/ago/08: Atletismo en la Olimpiada


I: Buenos días
Empezó el atletismo en las olimpiadas, con la fase eliminatoria y algunas finales directas, como la prueba de caminata, que se marchó ayer por la noche – y de la que, al momento de escribir esta columna, aún no tenemos noticia, así que ya la comentaremos en la semana, que seguro dará de qué hablar, sea por Eder Sánchez (ojalá), quien es promesa de medalla para México, o por el ecuatoriano Jefferson Pérez (ojalá), quien redondearía, con una presea, una carrera ejemplar, que lo llevó a ser la más grande figura deportiva de su país, que tiene en él a su único medallista de oro en la historia (Atlanta 96). Las palabras misteriosas de hoy son: historias olímpicas, capítulo nueve.

II: Panorama
Como en todas las olimpiadas, la llamada prueba reina del atletismo acapara los reflectores: una vez pasadas las primeras carreras eliminatorias, se ve que en los 100 metros planos vamos a tener un nuevo récord mundial, que, si las condiciones se ponen de modo y los atletas quieren, podría andar reventando la barrera de los 9.70 segundos. El jamaiquino Usaian Bolt (9.72, RM) ganó con gran facilidad su primer heat eliminatorio, con 9.92, y dándose el lujo de, a partir de los 50 metros, ir volteando a un lado y al otro, en lo que podría decirse que fue una carrera relajada para él. Se perfilan también para las medallas, en esta prueba, el también jamaiquino Asafa Powell, el trinitario Richard Thompson y el gringo Tyson Gay, actual campeón del mundo.

De hecho, mientras usted lee esto (tal vez), se estarán realizando la semifinal y final de los 100 metros planos, el sábado en la mañana. Corra a prender la tele, que estarán reescribiéndose los libros de historia del atletismo.

Por otra parte, en las pruebas de fondo, los etíopes ya hicieron de las suyas: Tirunesh Dibaba se hizo con el título femenil de los 10 mil metros ayer. Su compatriota Haile Gebrselassie, quien sin duda alguna es el mejor corredor de fondo de la historia, intentará hacer lo propio en la misma prueba, una vez que renunció al maratón. Será una delicia ver a Haile corriendo, sobre todo porque seguramente vendrá acompañado de un par de liebres (corredores que le marcan el paso durante un tramo de la competencia; el que aguanten), y podremos ver la estrategia etíope en plena acción, con movimientos que van desde establecer ritmos mortales al inicio de la prueba para tronar a los rivales, hasta mantener a raya a los posibles escapados, vigilando el desempeño de Haile a través de las pantallas del estadio.

Haile se negó a correr la maratón, a pesar de ostentar el récord mundial y ser el corredor más fuerte del orbe en esta prueba, por las condiciones de contaminación de la capital china. Hoy sábado se estará corriendo el maratón femenil, y veremos qué cuentas entregan los chinos con la calidad del aire sabatino. Llama la atención en esta prueba el regreso de Paula Radcliffe, la recordista mundial de la especialidad, quien se retiró temporalmente en 2006 (por lesiones y por embarazo), y que quiere sacarse la espina que le quedó después de su fracaso en Atenas ‘04 (abandonó bañada en lágrimas al km 35). Ahora, con más ganas que preparación (parece), vuelve a las pistas, con su distintivo estilo de correr moviendo la cabeza hacia delante y atrás, como asintiendo.

Este fin de semana también estará compitiendo, por Cuba, el triplista David Girat (o Giralt, nadie, ni la Federación Internacional de Atletismo, sabe bien cómo se escribe su nombre), de quien hablamos ampliamente en esta columna (11/mar/08). Cabe recordar que el padre de este atleta estuvo en Colima hace 10 años como entrenador de atletismo, y fue él mismo un competidor olímpico que en su momento se midió —y opacó– a Carl Lewis, a principios de los 80s. Total, que hay con qué entretenerse este fin de semana, con la fiesta mayor del atletismo mundial.

III: Invitancia
Por otra parte, cambiando de las pistas a los escenarios, esta noche (y la de mañana) presentamos, con la compañía Cuatro Milpas Teatro, la obra Mariana Olas, en el teatro Alfonso Michel de Casa de la Cultura. Las funciones son a las 8:30, y la invitación es para adultos, por si gustan.

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sábado, 2 de agosto de 2008

Sab 2/ago/08: Haile Gebrselassie

Los últimos 2 km de un 5000, Haile Gebrselassie, Daniel Komen y Paul Tergat, tres de los mejores corredores de la historia en una misca carrera. Récord mundial.



Una carrera completa de Haile contra Haile. Nótese el trabajo de las liebres, eso es tener estrategia.



Segunda parte



Parte final del 10k en Atlanta 96.



... y la parte final del 10k de Sydney '00. Esta es una cátedra de estrategia, por parte de Tergat: manda liebre y se mantiene atrás hasta la última vuelta. Sin embargo, no le alcanza con el sprint de Gebrselassie. Esta carrera no tiene igual en la historia de las Olimpiadas.




I: Buenos días
El maratón de Berlín ‘07 tuvo cierta resonancia en México porque el excandidato priísta a la presidencia, Roberto Madrazo, obtuvo el primer lugar en su categoría. O al menos durante tres días así pareció, porque al cuarto, el comité organizador descalificó a Madrazo por hacer trampa y tomar un atajo: de ser ciertos los tiempos del mexicano, habría corrido un tramo de 15 kilómetros en 21 minutos, la mitad de la marca mundial. Sin embargo, en nuestro país, opacado por la vergüenza en que el compatriota nos puso, pasó desapercibido lo que hizo verdaderamente histórica esa jornada en la capital alemana: el etíope Haile Gebrselassie, el mejor corredor de fondo en la historia, implantó un nuevo record mundial en los 42.192 km, marcando 2:04.26. Para Madrazo ese día fue como cualquier otro, haciendo lo que mejor sabe hacer: trampa; para Gebrselassie fue también un día como cualquier otro, haciendo lo que mejor sabe hacer: ganar. Las palabras misteriosas de hoy son: historias olímpicas, capítulo 8.

II: Carrera
Si se observa con atención un video de Haile Gebrselassie corriendo, se notará que el brazo izquierdo va más pegado al cuerpo que el derecho, y que ése antebrazo hace con el brazo un ángulo más agudo que en el lado derecho. Cuando era niño, para ir a la escuela Haile tenía que correr diario 10 km de ida y otros tantos de vuelta a casa; lo hacía con los libros bajo el brazo izquierdo. Miles de kilómetros recorridos en esta posición dejaron su marca.

Su debut en las grandes ligas se dio en el Campeonato Mundial Juvenil de 1992, donde triunfó en los 5 y los 10 mil metros. De ahí en adelante, nadie lo pararía, y hoy, a 14 años de su primer record mundial (en 5,000 m), Haile Gebrselassie sigue corriendo, solo que ahora el único con el que puede competir es con él mismo. “Se supone que uno no puede romper su propio record mundial 9 veces. Eso es imposible”, dice Haile Gebrselassie en un comercial para una marca de zapatos. Sin embargo, él lo hizo en los 10,000 metros, siempre con cierres espectaculares, sobrehumanos. Sus rebases en la recta final desafían la fisiología humana, pero ahí están, para el asombro.

A diferencia de los corredores de pruebas de velocidad, que basan su supremacía en la fuerza y en la explosividad, la clave de los triunfos de Haile Selassie está en la estrategia y el trabajo en equipo: siempre se hace acompañar de varios corredores que le sirven de marcapasos o liebres, y que le ayudan a establecer en la primera parte de cada carrera un ritmo que eventualmente catapulta a Haile a correr los últimos kilómetros a pasos inalcanzables. Las liebres corren la mitad, o dos terceras partes de la competencia, luego abandonan, agotados. En las celebraciones, los marcapasos siempre acompañan a Haile y reciben tratamiento de honor.

III: A China
Haile Gebrselassie es el único atleta de los que van a esta olimpiada que no tiene absolutamente nada qué probar. Todo lo ha hecho ya, ha impuesto 25 récords mundiales y ha dominado en su momento todas distancias entre los 1500 metros y el maratón. En pista al aire libre, bajo techo, en ruta urbana, a campo traviesa y en carretera, no hay prueba en la que no haya obtenido una medalla en Mundial o en Olimpiada, o impuesto un record. Lo único que le faltaría sería el récord olímpico de Maratón, pero el etíope desistió de correrlo en Beijing dados los altos niveles de contaminación y su condición de asmático. Al menos nos regalará con una actuación en los 10,000 metros, distancia en la que posee cuatro oros, una plata y un bronce en Mundiales, así como dos oros en Olimpiada. Será una carrera muy difícil para él: a su edad, ya no tiene el dominio de esta distancia. Su cuerpo está para el maratón, no para carreras tan rápidas. O eso dice la teoría. Con Haile, nunca se sabe.

En el blog hay videos de Haile Gebrselassie, por si gustan: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.

lunes, 28 de julio de 2008

Sábado 26/jul/08: Marchistas mexicanos

Carlos Mercenario vence al "Rey" Perlov en los 50 k. 1991.






El incidente de Osaka 07: Paquillo Fernandez rebasa en los últimos 100 metros. Sería descalificado a posteriori. España reclamó, presentó el video, y comprobó que no había flotado. Le devolvieron la medalla.





I: Buenos días
Eran las olimpiadas de Moscú, en 1980. 55 países alineados con Estados Unidos habían decidido no ir, haciéndole un gran favor a México, pues retiraban de la competencia a varios rivales de peso en varias pruebas (lo cual sería bien canalizado por los hombres de a caballo y por el clavadista Carlos Girón). A los que también parecía venirles muy bien la ausencia de esos países era a los marchistas nacionales, que iniciaban la década con zancadas largas, y que llegaban a las olimpiadas precedidos por su fama, ganado a base de triunfos en todo el orbe. El talento del entrenador Jerzy Hausleber, polaco emigrado a México, había dado la nación ya dos medallistas olímpicos: el sargento José Pedraza, plata en México ‘68, y Daniel Bautista, oro en Montréal ‘76. De este último, se esperaba que repitiera en Moscú. Completaba el trío de andarines mexicanos que competiría en 20 km Raúl González (ocupando el lugar de Ernesto Canto, lesionado) y Domingo Colín. Los rivales a vencer: el italiano Maurizio Damilano y el ruso Anatoly Solomin, en ausencia del canadiense Leblanc, por ejemplo. Nadie sabía, pero se cocinaba una cochinada grande, de la que todos saldrían revueltos. Las palabras misteriosas de hoy son: historias olímpicas, capítulo siete.

III: Manos negras
Domingo Colín fue descalificado en el kilómetro 12 de la competencia, poco dice la Historia sobre su actuación en esta justa, igual que de Raúl González, a cuatro años todavía de su destino: la cosa de la Historia era con el “Negro”, con Daniel Bautista. Forward. Últimos dos kilómetros: Bautista libra una batalla con Solomin en la punta, Damilano siguiéndolos. El mexicano acelera y se va, se le escapa al soviético, enfila hacia al estadio, entra al túnel (el túnel mítico aquél)… y no sale del otro lado. Un juez polaco de apellido Kirkov, excolaborador del entrenador Hausleber, se encarga de expulsar a Bautista en lo oscurito. Hay resentimientos de por medio, de polaco a polaco. El mexicano es solamente carne de cañón.

En vista de la situación, Anatoly Solomin es, a su vez, despachado en conjunto por el juez mexicano Márquez, quien le muestra una tarjeta de amonestación, y el juez italiano Tossí, que en cosa de nada le muestra otra, la expulsatoria. Solomin llora desconsolado: no le puede pasar esto en casa. Hay resentimientos e intereses inmediatos de por medio, pero el soviético es solamente carne de cañón. Cuando Maurizio Damilano sale —él sí— del túnel, se encuentra con un estadio que le aplaude, y con una cinta de meta intacta. Damilano se quita la gorra y saluda al público mientras recorre la última recta de 100 metros. En los vestidores del estadio, Ernesto Canto y Daniel Bautista, a pesar de su propio dolor, tratan de consolar a Solomin.

II: La historia
Creo que la primera imagen olímpica que recuerdo claramente de mi vida es la de Ernesto Canto y Raúl González llegando a la meta de Los Angeles ‘84 haciendo el 1-2 en la prueba de 20 km. Era la fiesta en México. Y más lo sería cuando, una semana más tarde, González repitió podium con oro en los 50 km. Era el momento cúspide de la marcha mexicana. Cuatro años después, en Seúl, Ernesto Canto sería descalificado a 2 kilómetros de la meta por el juez alemán Kramer, quien desde los 70s se había dedicado a descalificar mexicanos en momentos cruciales. En Barcelona, sería la solitaria medalla de plata de Carlos Mercenario. En Atlanta, el bronce de Bernardo Segura. En Sydney, la plata para Noé Hernández y el bronce para Joel Sánchez (y el oro robado a Segura), en lo que pudo haber sido un repunte del dominio mexicano, pero quedó en nada, porque en Atenas regresaron con las manos vacías. Los especialistas dicen que la esperanza para México en Beijing es Eder Sánchez. Ojalá.

V: Ya con esta
Agradezco al estimado maestro Luis Bueno Sánchez por la precisión que me hizo en relación a la Columna Lítica del pasado martes: Bernardo Segura estaba hablando por teléfono con Zedillo, no con Fox, cuando fue descalificado en Sydney 2000; y Osaka está en Japón, no en China. A veces la máquina tiene bugs, ustedes disculpen.

Este fue el episodio número 200 de la Columna Lítica, salud. Estamos en la red, con videos varios de marchistas nacionales y la casi totalidad de lo que se ha publicado en

Jueves 24/ago/08: Feynman, aniversarios


I: Buenos días
Le gustaba estudiar la apertura de candados, así como resolver acertijos y mensajes cifrados. Cuando fue enrolado en el más protegido y sigiloso proyecto que en la época patrocinó el gobierno de su país, disfrutaba abriendo cajas fuertes de sus colegas y robando documentos (que luego reintegraba), dejando una nota de burla. Viajaba constantemente a Brasil, donde aprendió a tocar las percusiones y donde actuaba ocasionalmente con un grupo, dicen que era buen bongocero. De las 260 personas que atestiguaron la primera explosión atómica de la historia (Nuevo México, 16/jul/1945), él fue el único que se atrevió a verla sin gafas protectoras, razonando que, a la distancia a que se encontraba, el parabrisas de un camión sería suficiente protección para los rayos ultravioleta. No se quedó ciego. Las palabras misteriosas de hoy son: vidas ejemplares, capítulo uno, primera parte; cuentas.

II: Vamos al microcosmos
Richard Feynman decía que “allá abajo”, había todo otro mundo. El acceso y el control del mundo subatómico, le parecía, planteaban posibilidades infinitas. Si se pudieran mover los átomos a placer, decía Feynman en 1959, se podrían construir máquinas de 1,000 ångström de altura (1 Å= 1×10−10 metros), y podríamos construir réplicas idénticas de esas máquinas y tener campos enteros de manufactureras en una escala a la que hablar de un centímetro resulta ridículamente grande. Feynman envisionaba un mundo donde el químico le daba una receta al físico y éste le regresaba la molécula armada. Feynman estaba proponiendo, cincuenta años antes, lo que sería luego conocida como nanotecnología. Hoy en día, si uno quisiera y tuviera el dinero para, podría mandarse hacer un letrerito con su nombre escrito en átomos de xenón ocupando una superficie de 30 ångströms. Eso, en aquel tiempo, era un sueño, una locura. Se adelantó bastante a se época. (Continuará)

III: Y contando
Será que del atletismo me quedó la manía de contar (las vueltas a la pista, los pasos, el número de kilómetros). Esta es la Columna Lítica número 199, así que en vísperas de la 200 (ahí vamo’, ahí vamo’), me permito la inmodestia. Me da gusto contar con este espacio para escribir de lo que —literalmente y fuera del contexto peyorativo— me da la gana; tener la libertad de elegir mis temas y no recibir línea ni orientación, aún cuando, por ignorancia o picardía, me meta en los pantanos inciertos de-lo-que-no-se-dice. Me alegro también de no ser un político y no tener que desperdiciar líneas preciosas (para el que está dando su tiempo en leerlas) en defenderme, atacar, recordar, amenazar o tirar simple y llana mala vibra. Prefiero diversificar la cosa, por eso aquí se ha hablado tanto de política local como del linaje de los reyes europeos (Columna Lítica 110, 111 y 112); hemos lo mismo analizado el quehacer legislativo del estado que explicado lo que es una Esfera de Dyson (98); seguimos con atención las andanzas de Karla Verónica en su búsqueda de Timbiriche de la misma manera que relatamos un encuentro con Hugo Chávez (124, 125). A lo largo de estos casi 200 episodios, la Columna Lítica ha sido enviada a la redacción del Ecos desde computadoras propias, prestadas y rentadas en cuatro países, pensando siempre en palmeras cuando se pica el botón de send.

Sí, de repente la Lítica se pone medio exótica, o de plano desconcertante, hablando de meteoritos (195), las elecciones en Timor Oriental (34), la visita de Charles de Gaulle a Montréal en 1967 (64), las leyes culturales y los privilegios fiscales de los artistas en Bélgica (41), o Pitcairn, el país menos poblado del mundo (48. Habitantes. CL 103, por cierto que ahí hay una deuda). Pero al menos saben —oh hipotéticos lectores, sombras inciertas— que tienen la seguridad de que están leyendo algo original, no generado por un títere colgado de intereses varios en cada hilo o un predadorzuelo que agandalla las notas de otros y las presenta como suyas. Aunque, bueno, en realidad, la Columna Lítica la escribe una computadora a la que un grupo de internautas le inserta datos, fotos, fechas, historias, recortes de periódico, videos y mapas. Ahora ya saben la verdad.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.

sábado, 26 de julio de 2008

Martes 22/jul/08: delegaciones (versión corregida)



I: Buenos días
Durante las olimpiadas de Sydney, al presidente electo Vicente Fox se le ocurrió ir a darse una vuelta por Australia, y de pasada visitar las televisoras mexicanas para promocionar sus grandes proyectos en materia de deporte. Cuando estuvo en TvAzteca, le dijo al entonces todavía presidente de deportes de la cadena: “A ti, José Ramón, te voy a encargar que estés muy al pendiente del deporte mexicano y cada seis meses te voy a pedir que me reportes cómo van las cosas”, a lo que el comentarista, embargado por la emoción, respondió “claro que sí, será un honor, señor presidente”. Uno de los dos no hizo la tarea, porque en las siguientes olimpiadas descendió de 6 (en Sydney) a 4 el número de atletas que obtuvieron medallas, y no hubo un repunte vistoso en el deporte mexicano; al contrario, a dos ciclos olímpicos de distancia, tenemos un resultado revelador de la política foxista: México no calificó a Beijing en ningún deporte de conjunto. Las palabras misteriosas de hoy son: delegaciones olímpicas.

II: La tropa
Ya desde las olimpiadas de Atlanta, donde fue el único medallista mexicano, el marchista Bernardo Segura había bromeado: “vienen más generales que tropa en la delegación mexicana”, refiriéndose a que el grueso de la representación nacional estaba compuesta por gente de pantalón largo que no iba a competir. En una delegación de atletas que sale del país siempre es necesario contar con personal administrativo y técnico que se encargue de hacer las gestiones y desempeñar los trabajos que faciliten la actuación de los atletas. Sin embargo, la historia, y en particular el caso de Bernardo Segura, muestran que de poco sirve llevar a tanto general, en el caso de México.

Bernardo Segura estaba platicando desde Sydney por teléfono con Ernesto Zedillo, siendo felicitado por su recién ganada medalla de oro en 20 km de caminata, cuando llegó un juez a enseñarle la tarjeta de descalificación, en un hecho muy poco usual en esta prueba: ser descalificado después de terminar. No había constancia en video de haber recibido la tercera —y reglamentaria— advertencia, así que todo pintaba a un error de los jueces. Los directivos mexicanos que tenían que haber protestado ante los organizadores para recuperar la medalla (como hizo exitosamente España en Osaka ’07, devolviéndole la plata a Paquillo Fernández), prefirieron no abrir la boca, y más bien emprender una cruzada contra el marchista, acusándolo de tramposo. La razón era muy simple: el también diputado federal Bernardo Segura ya había aceptado ser el director de Deporte de Andrés Manuel López Obrador en el recientemente electo Gobierno de la Ciudad de México. No iba Mario Vázquez Raña a ayudar a un perredista, aunque estuviera en juego una medalla olímpica de oro.

Un ciclo olímpico después, en la ciudad de Atenas, no hubo un solo directivo que pudiera indicar a los competidores mexicanos de los 20 km de Marcha (Bernardo, su hermano Omar, y Noé Hernández) cómo llegar al estadio donde se realizaría la prueba, ni dónde tomar el camión, ni nada. Los tres marchistas fueron conducidos por reporteros de televisión (los únicos mexicanos a la mano) y llegaron dos horas tarde a la cita, de modo que no pudieron calentar, lo que derivó en la lesión de Bernardo, que no pudo terminar la carrera.

III: Los generales balines

De 115 atletas mexicanos que viajaron a Atenas, solamente 4 obtuvieron medallas. Nomás como referencia, de 160 cubanos que asistieron a la misma justa, 27 obtuvieron medalla. Este año, Cuba llevará a 149 atletas. México 85. Sin embargo, de México van 170 “delegados”, con todos los gastos pagados (incluidos paseo a la Gran Muralla, el Palacio de Verano, el Templo del Cielo y la Ciudad Prohibida). Entre los “delegados” están la esposa e hijos de Carlos Hermosillo, la esposa del Tibio Muñoz, el dueño de la empresa Atlética, que hace los uniformes deportivos del contingente, así como su esposa e hijos, y una larga lista de personas ajenas al evento, algunas de las cuales no tienen relación alguna con el deporte.

Recordando la historia reciente, el pretexto para la salida “digna” de Ana Guevara de las pistas (esa es oootra historia) fue el ridículo que en el Mundial de Atletismo Osaka 07 causaron los colados de la delegación mexicana: varios directivos se dedicaron a sacar fotocopias en color de los gafetes para acreditar a personas ajenas al grupo, lo que ocasionó una protesta formal del gobierno japonés, y el oso internacional de México. Ahora no sacaron fotocopias, mejor lo hicieron a la mexicana, “legalizando” la transa desde acá.

Estamos en la red (hay una invitación para un concierto semi-privado, por si gustan): ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx