I: Buenos días
El fin de semana fue pródigo en actividad cultural en Colima. El sábado en la noche, mientras en el Jardín Libertad se celebraba el concierto de un conjunto de cuerdas procedente de San Miguel de Allende, en la Pinacoteca el colectivo La Tarantela estrenaba el espectáculo Cadáveres Exquisitos, una combinación de poesía y música que culminó con los asistentes pintando y escribiendo
sobre un cuadro y un cubo en blanco que quedaron temporalmente en exhibición en este museo. En el concierto del Libertad tuve oportunidad de ver una escena que me llenó de gusto: un agente de tránsito se detuvo a escuchar a los músicos, que en ese momento interpretaban un vals (creo que era Sobre las olas); momentáneamente arrobado, el uniformado sacó su teléfono celular y se puso a grabar en video la pieza. Dentro de lo subjetivo que luego resulta el hablar sobre los avances en el nivel cultural de una comunidad, el acto del agente me pareció una excelente señal de lo que pasa en Colima: parece que vamos bien, por ahí es la cosa. Las palabras misteriosas de hoy son: cultura, úshcale, úshcale.
II: PopuLocho
El reciente llamado del diputado federal por el PAN Leoncio Morán para que los colimenses no paguen la tenencia, lleva la marca de la casa: un golpe de efecto teatral poco reflexionado, improvisado, y demagogo. Un genuino interés en las finanzas del ciudadano común hubiera dado como resultado el oponerse al alza de impuestos promovido por su partido (que ya ha representado más de un 40% de encarecimiento de la canasta básica, en apenas dos semanas). Si en verdad le interesara que la gente no pague el impuesto a la posesión de automóvil, le r
eclamaría a Felipe Calderón (que en su momento prometió eliminarlo), y no promovería la desobediencia civil, sino la obediencia presidencial.
La movida de invitar a la gente a no pagar un impuesto, además de que va contra su investidura de miembro del poder legislativo, muestra sin mucho maquillaje su verdadera intención: debilitar la figura del gobernador Mario Anguiano. Ése, y no otro motivo, es lo que ha llevado al diputado federal a convocar a rebeldía arancelaria. Por supuesto que a nadie nos gusta pagar impuestos, mucho menos cuando éstos son absurdos, pero hay de caminos a caminos, y el que promueve el diputado Morán más que una solución (¿qué pasó con los que promovían ampararse contra los cobros de Ciapacov?) es un burdo llamado para que el ciudadano de a pie que cae en la trampa le haga el caldo gordo a un proyecto político golpeador y divisionista.
Mario Anguiano no la ha tenido fácil en sus primeros meses de gobierno, por razones que cada vez son más difíciles de enumerar (ahora esta columna solo cuenta con 3500 caracteres). Sin embargo, aún sin soslayar la importancia de la rendición de cuentas claras, pres
entes y pasadas, cabe hacer la reflexión de que lo último que el mandatario colimense necesita es más joda y más presión, sobre todo cuando ésta es creada artificialmente y surge de un descontento suciamente azuzado por quienes más culpa tienen de la situación al promover medidas que ahogan la economía popular, y que ahora esconden la mano. Si en serio le interesa proteger los bolsillos de sus representados, el diputado puede llevar a la máxima tribuna del país el reclamo generalizado: que Calderón cumpla sus promesas de campaña. Empecemos por ahí.
Estamos en la red: http://www.ernestocortes.com/. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com
El fin de semana fue pródigo en actividad cultural en Colima. El sábado en la noche, mientras en el Jardín Libertad se celebraba el concierto de un conjunto de cuerdas procedente de San Miguel de Allende, en la Pinacoteca el colectivo La Tarantela estrenaba el espectáculo Cadáveres Exquisitos, una combinación de poesía y música que culminó con los asistentes pintando y escribiendo
II: PopuLocho
El reciente llamado del diputado federal por el PAN Leoncio Morán para que los colimenses no paguen la tenencia, lleva la marca de la casa: un golpe de efecto teatral poco reflexionado, improvisado, y demagogo. Un genuino interés en las finanzas del ciudadano común hubiera dado como resultado el oponerse al alza de impuestos promovido por su partido (que ya ha representado más de un 40% de encarecimiento de la canasta básica, en apenas dos semanas). Si en verdad le interesara que la gente no pague el impuesto a la posesión de automóvil, le r
La movida de invitar a la gente a no pagar un impuesto, además de que va contra su investidura de miembro del poder legislativo, muestra sin mucho maquillaje su verdadera intención: debilitar la figura del gobernador Mario Anguiano. Ése, y no otro motivo, es lo que ha llevado al diputado federal a convocar a rebeldía arancelaria. Por supuesto que a nadie nos gusta pagar impuestos, mucho menos cuando éstos son absurdos, pero hay de caminos a caminos, y el que promueve el diputado Morán más que una solución (¿qué pasó con los que promovían ampararse contra los cobros de Ciapacov?) es un burdo llamado para que el ciudadano de a pie que cae en la trampa le haga el caldo gordo a un proyecto político golpeador y divisionista.
Mario Anguiano no la ha tenido fácil en sus primeros meses de gobierno, por razones que cada vez son más difíciles de enumerar (ahora esta columna solo cuenta con 3500 caracteres). Sin embargo, aún sin soslayar la importancia de la rendición de cuentas claras, pres
entes y pasadas, cabe hacer la reflexión de que lo último que el mandatario colimense necesita es más joda y más presión, sobre todo cuando ésta es creada artificialmente y surge de un descontento suciamente azuzado por quienes más culpa tienen de la situación al promover medidas que ahogan la economía popular, y que ahora esconden la mano. Si en serio le interesa proteger los bolsillos de sus representados, el diputado puede llevar a la máxima tribuna del país el reclamo generalizado: que Calderón cumpla sus promesas de campaña. Empecemos por ahí.Estamos en la red: http://www.ernestocortes.com/. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com



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