Sé de la frustración que se siente cuando un balón le pasa a uno velozmente frente a las piernas y, por lo sorpresivo del rebote que lo llevó ahí, o porque la inercia de la jugada te jala para otro lado, uno no atina a meter el pie definitorio que convierta al vulgar balón en gol, aún teniendo la portería abierta y magnífica enfrente. A todos los que hemos correteado una pelota nos ha pasado alguna vez eso de quedarnos alelados viendo cómo la esférica se pasea impune ante nuestras narices sin que podamos hacer mucho por ella, sea por estupor, reacción retardada, o simple atarantamiento, que rápido pasa, pero cómo atormenta.
Lo que no me imagino es qué se sentirá cuando sucede y ese gol que pudo ser se hubiera convertido en el de una victoria grandemente necesitada por el equipo. Pensé en esto viendo este domingo el partido de los Pumas contra las Chivas, donde, a pesar de la superioridad numérica, la futbolística no se pudo hacer notar en el marcador, y los Pumas se cansaron de fallar en su constante asedio al marco rayado. Hubo una jugada en particular, al minuto 77, en que Dante López nada más vio cómo el balón pasaba frente a él, sin que pudiera hacer mayor cosa, cuando lo único que faltaba era que lo punteara hacia la portería, distante menos de un metro de su humanidad. La cara de Dante, cuando el balón abandona la cancha y él se abraza al poste, lo dice todo.
Como pocas veces (bueno, es un decir), los aficionados pumas estamos de bajada con las actuaciones de nuestro equipo. Después de la satisfacción del campeonato en el torneo pasado, nos resulta inconcebible lo que ha sucedido en estas 10 jornadas. Lo que al principio parecía un mal paso del que se podían recuperar se ha convertido en la constante de este torneo que no parece que vaya a mejorar. Aquel autogol de cabeza que Verón le regaló al Cruz Azul (cuando todavía no la veíamos tan perdida) fue el augurio de lo que se venía. Entre errores cruciales, mal juego, falta de contundencia en la última jugada, y su dosis de mala fortuna, los Pumas solo han empeorado, y el Tuca parece resignado a que la liguilla de plano ya se escapó. Ya qué.
En el Grupo 3, Pumas es el sotanero, con apenas un partido ganado de 10 disputados (contra el Querétaro, así quién no) y dos empatados. Tiene un balance de -10 en la comparación de goles anotados y recibidos, y en la tabla general ocupa la posición 16 (de 18), compartiendo, con los Gallos Blancos, el triste honor de ser los equipos que más partidos han perdido en lo que va del torneo: 7. Los 5 puntos de los Pumas, contra los 24 que lleva el Toluca, nos dan una clara idea del desastre.
Por eso digo que no imagino la carga que debe llevar el fallar un gol a un paso de la portería de la manera en que lo hizo Dante López. Uno falla un tirito de ésos acá en el llano y no pasa de que los compañeros de equipo echen carrilla, pero cuando se juega como profesión, un chistecito así conlleva pérdidas monetarias significativas, además de tristeza para miles, o millones de aficionados que vemos una vez más que los Pumas se quedan en el ya merito. Ni modo, será cuestión de hacer votos para el siguiente torneo.
miércoles 30 de septiembre de 2009
Corriendo sin balón: Pataratismos / Ay, los Pumas
domingo 27 de septiembre de 2009
El vuelo del colibrí: Secretos de Familia, de Paco del Toro

indirectamente hicieron un pacto con Satanás
-¿De plano?
-Sí, él es quien orquesta todos esos milagros,
y obviamente no son gratis.”
Diálogo de la película La Santa Muerte,
dirigida por Paco del Toro
En Secretos de Familia este microanálisis no falla: la primera impresión que el espectador recibe se mantiene a lo largo de la hora y 35 minutos de insufrible cinta; esa sensación de que se está viendo una telenovela en pantalla grande se sostiene, y se refuerza con la presentación del conflicto y con los diálogos irreales y culebronescos de personajes desdibujados y estereotípicos.
Secretos de familia es un trabajo que no debería estar en un cine, sino que pertenece —por el tratamiento del tema, por el estilo cinematográfico (que de cine-cine no tiene
mucho, en realidad), por la música cursi y explicativa hasta la obviedad, por el ritmo mal llevado— a ese oficio menor del videohome: películas que se hacen en una semana, sin mayores cuidados técnicos, sin dirección de actores (al “ahí se va”), desde una perspectiva superficial y amarillista, para su venta a través de los mercados sobre ruedas de Tijuana, Mexicali y otras ciudades fronterizas que son las principales consumidoras de este formato de contar historias chafas, repetitivas y previsibles, pero estrujantes, escandalosas, controversiales. Ése es el “cine” en el que se especializa Paco del Toro, director de Secretos de Familia (y de 23 videohomes, presume).La cuestión es que el director disfraza este bodrio con un manto de piedad y moralina, y pretende vendérnoslo como “una película con mensaje”. El mensaje, sin embargo, es de lo más retrógrado y ofensivo, pues se remite a prácticas y modelos deleznables, planteando soluciones irreales y que nada aportan, socialmente hablando. El tema de la película es el abuso sexual infantil, mostrándolo desde la perspectiva de una mujer que fue abusada en su infancia y que ahora teme que su hija vaya a sufrir el mismo destino a manos de su esposo. Sin mayor justificación cinematográfica (o psicológica), la mujer se hunde de golpe en un descenso a la oscuridad que la lleva a un intento de suicidio que resulta fallido, pero durante todo este proceso nadie hace nada. No es sino hasta que todo se fue al caño que su marido le presta atención, y que una amiga la saca a flote regalándole una Biblia y convenciéndola de que, ante el trauma del abuso sexual “solo hay dos caminos: la muerte, o el amor de Jesús”.
En ningún momento hay comunicación entre los miembros de la familia, no hay lazos de amor y de confianza, no se busca atención profesional, ni tampoco hay denuncia de los abusos. De hecho, a fin de cuentas la encarcelada es la propia mujer violada, y al mismo tiempo otro violador (de otra historia que, abruptamente y sin justificación aparece en la película) sale libre y sin culpas de la cárcel gracias a un amigo influyente. Las mujeres violadas, dice Secretos de Familia, no deben hablar de ello, no deben denunciar, no deben comunicarse con sus padres, sino que deben resignarse y perdonar a su agresor, “tal y como Jesús perdonó a los que lo crucificaron”. Podrá tener buena intención desde su ignorancia, pero el director está promoviendo un mensaje nocivo y que en nada ayuda a una mujer asaltada sexualmente, y nada aporta a la sociedad mexicana, que está como está justamente a causa de estas actitudes.
Al igual que muchos otros aspectos técnicos de la cinta, la dirección de arte es deficiente, y la
ambientación falla en muchos detalles: la niña estudia en una escuela que tiene en su escudo una menorah (candelabro de 7 brazos, símbolo por excelencia del judaísmo), y luego resulta que el padre asegura que “te mandamos a las mejores escuelas de monjas”. Este tipo de errores absurdos se repiten por toda la cinta: mala edición, una pésima música, actuaciones deficientes (sobre todo de las niñas) y unos efectos especiales que llaman a la risa: al final de la película, la mujer se encuentra con su violador y está a punto de matarlo, cuando aparece desde el cielo un rayo de luz con burbujitas y una “música angelical” que, en vez de piedad, provocan carcajadas, por lo burdo y ridículo del efecto. Sobra decir que no lo mata – pero a ella la meten a la cárcel.Esta película se estrena a nivel nacional el 2 de octubre. Sinceramente les puedo decir que no vale la pena que gasten su dinero en ir a verla, ni por la historia, ni por la parte cinematográfica. Esta cinta no pertenece a un cine, sino a un videocasette (ni siquiera a un DVD) de tianguis. Cuando viví en Tijuana, en la colonia Libertad, a unos metros de la raya, mis vecinos cholos eran asiduos consumidores de los videohomes que se vendían en el “ruedas” de la calle Ocho. Seguro que, a ellos sí, Secretos de Familia les va a encantar.
sábado 26 de septiembre de 2009
Sábado 26/sep/09: Virgle / La colonización del espacio exterior
I: Buenos días
El año pasado, como parte de su tradición de hacer bromas el 1º de abril (April’s Fools Day, en Estados Unidos), Google dio a conocer el Proyecto Virgle, presentado conjuntamente por Virgin Group y Google. Se trataba, según esto, de una iniciativa para comenzar la colonización de Marte. La cosa no sonaba tan descabellada, si consideramos que Virgin comenzará este año a volar comercialmente al espacio, y que Google es un gigante que no va a conocer
muchos límites en los años por venir, así hubo quien se la tomó en serio. El objetivo inicial, decían, era elegir a 12 personas que estuvieran dispuestas a realizar un viaje sin regreso al planeta rojo, con la intención de convertirse en los pioneros de la migración espacial y de fundar Virgle City, capital de Marte, que para el año 2108 tendría una población de 103, 521 colonos, entre terrícolas y marcianos nativos. Muchos sí se fueron con la finta, pero todo era una broma. O eso parece. Las palabras misteriosas de hoy son: la colonización espacial.II: Sci-Fi
Isaac Asimov escribió (entre sus 515 libros) tres series de novelas (Robots, Imperio, y Fundación) en las que cubrió 20 milenios de historia humana hacia el futuro, a través de 1 millón y medio de palabras repartidas en 15 libros. El universo creado para esta monumental obra le dio amplio espacio para hacer reflexiones de todo tipo, con el telón de fondo de la ciencia ficción. En estas novelas se plantean cuestiones filosóficas, morales, estéticas y se proponen un cúmulo de reflexiones que llevan al lector a tener una mejor perspectiva del mundo contemporáneo y a poner una mayor atención a los sutiles cambios que experimentamos día con día ante los avances de la tecnología y su influencia en el comportamiento humano. El “vernos” en el futuro a través de la imaginación de Asimov es un ejercicio no de evasión, sino de anticipación a lo que vamos a llegar a ser como civilización en un momento dado, y de previsión respecto a dónde nos dirigimos.
Según el universo asimoviano, en el año 2064 se fundaría la primera colonia humana en otro planeta, en la estrella Tau Ceti (a 12 años luz de aquí), y de ahí en adelante la especie se esparciría por el resto de la galaxia, llegando incluso en algún momento a perderse la información sobre el planeta de origen del Homo sapiens.
III: Compre su vuelo, bara bara
La imaginación de Asimov no estaba muy desconectada de la realidad de los avances tecnológicos que vamos viviendo. No es exagerado pensar que, incluso mucho antes de la séptima década de este siglo, comencemos la migración. Dejar el planeta Tierra será inevitable (y necesario) en algún momento de los años por venir, y poco a poco los humanos nos iremos esparciendo por otros planetas, asteroides, satélites, o estaciones espaciales dentro y fuera del Sistema Solar. La noticia, dada a conocer esta semana, de que se han descubierto depósitos de agua en la luna (y la confirmación de otros, cuantiosos, en Marte), propone un panorama muy interesante en términos de recursos naturales extraterrestres, pues eventualmente podría resolver el principal problema al que se enfrentarán los primeros colonos marcianos y/o lunares: la sobrevivencia por hidratación.
Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió durante la exploración espacial que se realizó en la segunda mitad del siglo XX (cuando los gobiernos patrocinaban las misiones), las iniciativas del
siglo XXI (y subsecuentes) serán de las corporaciones privadas, y no estaremos tan lejos de lo que predecía Chuck Palaniuk en su novela Fight Club: el Planeta Starbucks y la Galaxia Microsoft. Con la entrada, por la puerta grande, de las corporaciones a la colonización del espacio (el vuelo de Virgin Galactic se puede reservar ya a través de cinco agencias en México, y cuesta 200 mil dólares por mono), se impone volver la mirada a Asimov, que aún desde la ficción, dejó directrices importantes en lo ético, que tendremos que considerar para mantener aquello que nos hace humanos, aún en las condiciones de tecnologización cabalgante que se vienen, y que nos pondrán a prueba en las décadas por venir.Estamos en la red, con la versión en hipertexto de la Columna Lítica: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com
Jueves 24/sep/09: Flavio Castillo / Secretos de Familia
I: Buenos días
El ex candidato a la presidencia municipal de Tecomán, Flavio Castillo Palomino, sigue buscando que se revierta el resultado de las pasadas elecciones, y echa mano a cuanto recurso legal puede. A estas alturas, sin embargo, quizá le convendría al (casi) ex diputado hacer un alto para reflexionar sobre eso que sigue persiguiendo tan asiduamente: ¿Le conviene en verdad ser el siguiente mandatario de su municipio? ¿En serio quiere sacarse la rifa del tigre? En el estado de Colima, el peor puesto al que un servidor público puede aspirar en los años por venir es ser alcalde de Tecomán; nadie la tendrá más difícil ni se encontrará con tantos problemas, carencias, deudas, resentimientos y enconos por adelantado que quien tomará las riendas de ese municipio.
El que llegue tendrá que capear los destrozos de las administraciones anteriores (no nada más la de Pinto, aunque ésa le puso la puntilla), pues la salud institucional de Tecomán ha ido en picada desde hace varios años. Si yo fuera el diputado Castillo, me olvidaba de demandas y me retiraba a mis negocios, pues quien gobierne Tecomán va a tener tres de los peores años de su vida personal por delante. Hay ocasiones en que el universo nos premia, castigándonos, y ésta, para Flavio, es una de ésas. Las palabras misteriosas de hoy son: temas variaditos.III: “A la salida nos van a dar Biblias”, dijo una señora a mi lado
El pasado martes asistí a la première de Secretos de familia, que con el apoyo de la Secretaría de Cultura se realizó en la sala mayor del cine de Zentralia. Como la última película cuyo estreno hubiera sido patrocinado por la SeCult había sido Conozca la cabeza de Juan Pérez (con Silverio Palacios), la expectativa era alta en este caso. Sin embargo, pocos minutos de cinta bastaron para que nos diéramos cuenta de que estábamos ante un bodrio de mala factura técnica y peor guión, con un mensaje muy retorcido respecto al problema del abuso infantil; quizá con una buena intención, pero con muy mala dirección, dicho esto en todos los sentidos.
En Galavisión,
a eso de las 11 o más de la noche, hay una serie (Decisiones de mujeres) que, en estilo de telenovela y en formato de una hora, presenta y resuelve un caso “escandaloso” o “controversial”, usando las fórmulas tradicionales del culebrón mexicano, solo que en capítulos unitarios. Secretos de familia es como un episodio largo de Decisiones de Mujeres, solo que con más presupuesto, con mejores actores (pero una peor dirección de los mismos), y metiéndose en un terreno delicado, haciéndolo desde una perspectiva estereotípica y evangelizadora, dejando en realidad de lado los valores que pregona defender.Más allá del cuestionable tratamiento del tema del abuso infantil (sensacionalista y maniqueo – las únicas soluciones al trauma son el suicidio o el amor de Jesús), en el aspecto técnico esta cinta deja mucho qué desear. El análisis completo se los comparto el domingo, en El vuelo del colibrí, porque aquí el espacio no da para tanto. No soy Roger Egbert, pero igual no le daría ni una estrella.
III: También hay cosas buenas
Hoy por la noche arranca el Festival Sísimico de Danza, que la bailarina Georgina Navarro coordina, con patrocinio de la Secretaría de Cultura y la Universidad de Colima. Las funciones serán de grupos colimenses de danza contemporánea, y se realizarán en el Teatro al Aire Libre de Casa de la Cultura y el sótano del Teatro Universitario. Hoy inicia el programa a las 8:30 con Jodie Santos al aire libre, por si gustan.
A la misma hora, en el Archivo Histórico (a un costado del Teatro Hidalgo), se presenta el grupo E-Flat, que próximamente estará participando en un festival nacional de jazz. Es música elaborada, bien arreglada, con intérpretes talentosos y finos, así que.
Estamos en la red: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com
viernes 25 de septiembre de 2009
Corriendo sin balón: Haile Gebrselassie

Para los mexicanos, la edición 2007 de ése que se considera el maratón más rápido del mundo es recordable solamente por el ridículo de Roberto Madrazo
(y su posterior cinismo, que es otra historia). Sin embargo, para los alemanes, dejando un tanto de lado al pintoresco político mexicano, esa carrera es recordada porque fue la primera vez (y única, hasta hoy) en la historia que se corrió un maratón en menos de 2 horas y 4 minutos. El responsable de tal hazaña no fue otro que Haile Gebrselassie, etíope considerado hoy en día como el mejor corredor de medio fondo y fondo de todos los tiempos, ganador de todo lo que se puede ganar en este planeta en términos atléticos, y rompedor, en su momento, de todos los récords en prácticamente todas las competencias imaginables entre los 1500 metros y los 42.192 kilómetros, en pista olímpica, en pista techada, en carretera, a campo traviesa y en ruta urbana.Cada año desde hace cuatro, cuando Haile Gebrselassie llega a la capital alemana para competir en el maratón, es recibido en el aeropuerto por Mark Milde, director del maratón de Berlín, y se le trata con toda la deferencia y amabilidad que corresponde a una figura mundial. Cuando Gebrselassie se planta sobre la línea de salida, se le otorga el lugar central en la primera fila de corredores, y sobre su pecho no luce un número de competencia, como la mayoría de los otros atletas, sino que lleva su nombre de pila impreso en un recuadro de papel encerado que sustituye al número, “Haile”. Junto a él, se les da lugar preferente en el arranque a cuatro o cinco corredores que en vez de número o nombre llevan la palabra “PACE” (por “pacemaker”) en el pecho; como no hay en el mundo una persona que pueda correr a la misma velocidad que Haile durante todo un maratón, se hace acompañar por “liebres”: corredores profesionales cuya chamba es aguantarle el paso durante 30, 35 km, a todo gas, para ayudarle a mantenerse concentrado en un ritmo que le permita aspirar al récord.
Es así como s
e logran los récords mundiales en las carreras de fondo, con liebres profesionales que le marcan al campeón un paso veloz durante tres cuartas partes de la competencia y luego se retiran, agotados por el esfuerzo sobrehumano que su labor representa. Así es como Haile ha impuesto y roto, en dos ocasiones ya, la marca mundial de los 42.192 km, con corredores contratados para acompañarlo 30 km y dejarlo encarrerado, literalmente, hacia un tiempo de récord. Los últimos 10 km los corre Haile en solitario, apoyado por el público berlinés que ya sabe que no se trata de ir a ver quién gana, sino de con cuánto tiempo va a ganar Gebrselassie. El suyo es uno de esos pocos casos en el deporte mundial; pertenece al mismo pequeño club del que son miembros atletas como Usain Bolt y Yelena Isinbayeva: se sabe de antemano que van a ganar la competencia, el chiste está en ver con qué marca lo logran, y si de paso establecen una nueva marca del orbe.Ahora cerca del retiro, por la edad, Haile Gebrselassie es, además de un corredor de clase mundial, un activo empresario en su natal Etiopía. Es dueño de una de las pocas salas de cine del país, y tiene algunos otros negocios, además de que ha creado programas para apoyar a niños interesados en el atletismo de fondo. Haile es un tipo sencillo y amable, que aunque vive holgadamente y es lo que podría llamarse un hombre rico para los estándares etíopes, no pierde el piso y mantiene una humildad en el carácter que lo ha caracterizado dentro y fuera de las pistas. Un gesto que dice mucho de él es que siempre que corre con liebres, al final de la competencia hace que ellos lo acompañen a dar las vueltas triunfales, y a que reciban tantos aplausos como él.
Caballeros como Haile Gebrselassie hay pocos en el atletismo mundial contemporáneo. Hoy nos acordamos de él en esta columna porque acaba de ganar, el fin de semana, nuevamente el Maratón de Berlín. No impuso nuevo récord, pero se llevó de calle la competencia, y dio una alegría más a su país y a sus seguidores, que lo vemos consagrarse como un caso único en la historia de las carreras de fondo.
Este y otros artículos en: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.
Martes 22/sep/09: El nuevo Congreso local de Colima

Las semanas del impasse terminaron: finalmente la Sala Toluca del Tribunal Federal Electoral se pronunció sobre las discutidas plurinominales colimenses, y ordenó lo que más o menos se esperaba, conociendo el historial y la línea de esa instancia: al PAN se le regresaron 3 de las diputaciones de representación proporcional que había perdido por no leer la letra chiquita de la ley electoral, que, a decir del Tribunal Estatal, le impedían obtener escaños en el Congreso local por haberse presentado a la competencia en alianza con otra fuerza política (alianza que, dicho sea de paso, mucho no le reportó al PAN, más bien al contrario). Lo interesante del asunto es que con el veredicto del TEPJF (casi) todos salieron contentos: tanto los panistas como los priístas están más que satisfechos con los resultados, unos porque de todos modos tienen la mayoría sin mayores sobresaltos (tienen el doble de diputados que sus rivales); los otros porque, aún perdiendo, salieron ganando. Las palabras misteriosas de hoy son: diputaciones, ovejas negras, anuncios.
II: Beee
En previsión de que el TEPJF le otorgara cuatro o más diputaciones plurinominales, el PAN estatal ya se había deslindado de su propia candidata en la cuarta posición de la lista:
Dania Puga, a quien recordamos porque en plena campaña electoral se metió a Walmart a robar maquillaje y artículos para el arreglo cosmético de las uñas, que al parecer tenía algo largas. De acuerdo con el blanquiazul local, si Dania “ganaba” en esta rebatinga, iba a continuar su trabajo legislativo como “independiente”, sin que fuera reconocida por este instituto político como parte de su fracción, aun y cuando ellos la hubieran llevado a la curul.Por eso los panistas respiraron aliviados al solamente obtener 3 pluris. Aunque quedan en una desventaja abismal ante el PRI (7 por 14), hubiera sido peor para ellos tener ese boquete en la bancada, que además mucho no parece que hubiera aportado. La nueva composición del Congreso local se completa con 3 del Panal y uno del PT. En lo personal, en algún momento me preocupaba la posibilidad de tener en Colima un congreso dominado por el PAN; ahora no estoy tan seguro de que la hegemonía del PRI en la legislatura que viene vaya a ser tan buena para el estado. Ya hablaremos a detalle de esto luego con más calma.
III: Comerciales
Hoy a las 7:30 pm se realizará la première de la película Secretos de Familia, del colimense Paco del Toro. No se vislumbra que la temática sea agradable, ni que se trate de una cinta complaciente para solamente pasar el rato, sino como algo que pondrá al público a pensar. Aunque por lo general desconfío de las películas que se anuncian con moraleja o que pretendan “contribuir a la construcción de un México con valores familiares” (y éste es el caso), supongo que valdrá la pena asistir a este estreno local (previo al nacional) y ver qué propone el cineasta en torno al tema del abuso sexual a menores, y apreciar su manera de abordar el asunto desde el celuloide. La cita es en Zentralia, por si gustan.
Por otra parte, como recordarán los lectores frecuentes, desde hace un mes estoy escribiendo una columna sobre futbol y atletismo en ColimaFutbol.com. Ya está en línea el episodio de esta semana de Corriendo sin balón, espacio de reflexión histórica, anecdótica, técnica y política de estos dos deportes.
Finalmente,
continúa el taller de Feldenkrais y Bones for Life que anuncié por acá la semana pasada. Las clases son lunes y miércoles a las 7:30 de la noche, en el Centro Cultural Horacio Cervantes. Más información en MovimientoInteligente.blogspot.com.El blog ya casi está actualizado, con todo lo que en estos días escribo, que es bastante más que lo que aparece en estas páginas: ErnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.
Sábado 19/sep/09: Bullets over Coliman King Av.

Mi mujer y yo tomamos la ruta 3 en Rey Coliman, en la parada frente al autobaño Colimawash. Algunos 10 minutos después, fue la balacera. Cuando regresamos al centro, al cabo de media hora, el lugar estaba lleno de patrullas, ambulancias, policías, soldados, y curiosos, muchos curiosos que espiaban desde afuera los esfuerzos de los paramédicos, que ya vendaban a uno, le ponían una mascarilla con respirador a otro, ponían sobre la camilla a uno más. Una ventana lucía profusas manchas de sangre. Los mirones intercambiaban información y comentarios: que habían sido como 15 balazos; que como 20, señalaba una señora; que era una camioneta roja; que cómo podía pasar esto con tanto policía en el centro; que de seguro se trataba de algún jale que salió mal; que ya no se puede vivir seguro en Colima; que esto ya se jodió. Yo me fui muy deprimido a casa. Más que susto o sensación de inseguridad, me dio mucha tristeza ver que el infierno de todos tan temido está llegando a nuestro pueblo. Las palabras misteriosas de hoy son: balas, malas y buenas noticias.
II: También tenemos noticias amables, como dice aquélla
Creo que como en pocas ocasiones, esta semana ha sido plena de malas noticias. Entre padres y madres abusador@s, balas por aquí y por allá (hasta un uniformado ebrio hizo lo suyo, como si faltaran obuses en los aires colimotes), el aumento al transporte urbano, y la restitución de las pluris al PAN (ésa es a la vez buena y mala, ya la comentaremos el martes), Colima no pinta muy bien que digamos.
Sin embargo, también hay buenas noticias, y me extraña que los medios impresos prefieran no pregonarlas. El lunes por la noche fue la entrega del Premio Estatal de la Juventud, y, cosa curiosa, al único periódico al que le importó fue a El Mundo desde Colima. Se entregaron menciones honoríficas a 37 jóvenes y el Premio a 18, en una cifra récord tanto de premiados como de recursos destinados a este galardón. Sin embargo, para la mayoría de los medios fue como si no hubiera sucedido. Llegué a preguntarme incluso si habría un boicot contra la Secretaría de la Juventud, por el inusual silencio en torno a sus actividades, lo cual me extrañaría mucho, siendo que es de las pocas dependencias gubernamentales que están dando cosas buenas de qué hablar en estos momentos tan oscuros.
Otra excelente noticia, que sí se dio a conocer, pero que debería ser aún más difundida y comentada, fue la puesta en marcha del programa de préstamo de computadoras portátiles en la Biblioteca Rafaela Suárez. Me consta, porque vi más o menos de cerca el proceso de estira y afloja que llevó meses, que los funcionarios de la Secretaría de Cultura hicieron maravillas en las negociaciones con proveedores y prestadores de servicios, y que aunque se dice que estos tiempos no hay dinero (mucho menos para la cultura), se las ingeniaron para conseguir cobertura de internet en toda la zona de la Casa de la Cultura, instalar bancas, mesas, cableado eléctrico, sistemas de seguridad por video, y muchas otras mejoras y novedades inéditas en este país, malabareando un presupuesto magro, pero haciéndolo con ingenio, buena planeación, y mejor ejecución.
En un tiempo en que las bibliotecas parecen condenadas a una desaparición lenta y dolorosa, en Colima se moderniza la principal sala de lectura del estado para ofrecer un servicio que no se puede encontrar otra ciudad en México, y que pone un ejemplo incluso para los que están más allá de nuestras fronteras en lo que respecta a visión sobre el futuro de estos centros y a servicio al usuario.
En estos días de tanta mala noticia, estas novedades son oxígeno fresco. Nada menos, hoy se inaugura la Sala Audiovisual Alberto Isaac, también en Casa de la Cultura, y se presenta el libro Las Cenizas de mi padre, de Claudio Isaac, acompañado de un par de videos sobre el cineasta, caricaturista y nadador colimense. A la 1:30, por si gustan. Hay que empaparnos de lo bueno.
Estamos en la red: ErnestoCortés.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyCanto.com.
martes 22 de septiembre de 2009
Corriendo sin balón: Caster Semenya
Debo confesar que la primera vez que la vi, tuve la impresión inmediata de que estaba mirando a un hombre correr. Aún antes de que otras competidoras externaran sus protestas, y de que los medios se encargaran de convertirla en un caso célebre, en esa primera imagen no me quedó duda, y la pregunta salió sin pensarla mucho: ¿Qué hace un hombre compitiendo con las mujeres en los 800 metros planos? Caster Semenya, es inevitable decirlo, parece hombre. Aunque ahora le han cambiado el peinado, y le pusieron ropa de mujer, la maquillaron, le colgaron joyas y accesorios, y la retratan en las revistas de moda, a mí que me queda la sensación del refrán aquél de que aunque la mona se vista de seda, y aclaro, esto es sin hacer referencias racistas, sino meramente por aprovechar la metáfora refranera.
Esa es la gran bronca en el asunto de Caster Semenya, la corredora sudafricana que causó conmoción dominando ampliamente los 800 m: que la corrección política en este caso se ha
impuesto por sobre las opiniones basadas en la lógica de lo que se ve. En otras palabras, si en estos tiempos uno externa lo evidente, que la corredora parece hombre, para pronto es acusado de ser o racista o misógino o imperialista o macho, o todo lo anterior junto. Y no, hay una postura que no tiene qué ver con nada de eso, y que es la que surge de manera automática cuando uno la ve: es evidente que ella parece hombre, y ya. Sin pensar en su nacionalidad, en el color de su piel, en los antecedentes históricos de su pueblo; dejando de lado todo esto, que tanto se ha esgrimido en los últimos días para defenderla, hay un pensamiento que es ineludible al momento de mirarla.
La semana pasada, el cómico norteamericano Jimmy Kimmel (que dentro de sus payasadas de pronto es muy certero en decir verdades) decidió hacer una encuesta respecto a la corredora sudafricana: tomó una foto suya de cuando ganó en Berlín, y salió a la calle a mostrarle la foto a niños menores de 6 años de edad, para preguntarles “¿Es hombre o mujer?”. La mayoría de los encuestados dijo que se trataba de un hombre, aunque luego, al mostrarles en comparación otra foto de Semenya en la portada de una revista de modas, surgieran las dudas en los infantes y éstos terminaron confundidos.
Esta ocurrencia de Kimmel fue implementada al día siguiente de que un diario australiano diera a conocer una supuesta filtración de los análisis que la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés) está realizando para determinar científicamente el género de la corredora. De acuerdo con esta información, los exámenes habrían revelado que Semenya no tiene útero ni ovarios, sino que posee testículos internos, y su cuerpo produce tres veces más testosterona que una mujer promedio (lo cual representaría una considerable ventaja sobre las pistas).
El tema de qué es exactamente lo que define el “ser mujer” es demasiado espinoso y con más aristas de las que podríamos tratar de manejar en este espacio, así que no le entraremos a ese berenjenal. La cuestión de la feminidad de Semenya, la manera en que fue educada (como mujer, obviamente), y lo que ella, en lo personal, sienta respecto a su género, son asuntos que no nos conciernen y que pertenecen a la esfera de lo privado. La cuestión es que Caster Semenya decidió hacer una parte importante de su vida en el ámbito público, sobre las pistas y bajo los reflectores, el cual es un contexto en el que su género se vuelve un asunto crucial y de interés para los demás (en particular para las demás). Si ella no es lo que biológicamente (para las autoridades deportivas) se define como “mujer”, sí hay un problema que concierne a alguien más que solamente ella, porque se trata de una competición, y ahí se supone que debería haber igualdad de circunstancias para todas las que salen corriendo con el balazo.
Hace algunas semanas, el columnista Antar Martínez, en Ecos de la Costa, escribía sobre la “naturaleza” y lo “natural”, aduciendo que, en realidad, hablar de “lo natural” es una ficción, porque no hay en el universo algo que pueda ser catalogado de “natural”, como si fuera una propiedad inherente del tejido espacio-tiempo. La idea (muy manejada en la política) de que tal o cual cosa sea “natural” (como el matrimonio hombre-mujer, por ejemplo) es una falacia, pues la naturaleza no tiene parámetros finitos ni lineamientos definidos sobre su funcionamiento y sus manifestaciones. Lo natural no existe, para acabar pronto, es simplemente un constructo elaborado por las mayorías en el poder para justificar ideales. Caster Semenya ha puesto un claro ejemplo sobre lo inoperante de la idea de una naturaleza que actúa como reloj suizo; en ella parecen estrellarse la postura maniqueas de lo masculino y lo femenino como ying y yang únicos del panorama universal.
Si Semenya es hermafrodita, como apuntan las filtraciones periodísticas, la IAAF tendrá ante sí un panorama muy delicado que tendrá que manejar con pincitas. Dicen en Sudáfrica que si a Semenya le quitan la medalla que ganó en el Mundial de Berlín se va a desatar “la tercera guerra mundial”, y para ellos el tema ya es casus belli. Feministas, africanistas, organizaciones políticas y sociales, mucha gente dentro y fuera de Sudáfrica, ha tomado el caso de Semenya como una afrenta mayor que debe ser redimida, así que las autoridades deportivas tendrán que andarse con mucho, mucho cuidado en la información que den a conocer, y en las decisiones que tomen.
Finalmente, regreso a una reflexión que hace Jimmy Kimmel, y que aún desde su irreverencia y falta de corrección política, tiene lo suyo: las autoridades del atletismo internacional han anunciado que ya están listos los resultados de las pruebas que se le aplicaron a Semenya en las primeras semanas del mes de julio; sin embargo, estos resultados serán ahora analizados por un panel de médicos, que emitirán opinión hasta finales de noviembre. Con no poca ironía y agudeza, dice Kimmel que “si necesitas que un grupo de expertos pase cuatro meses para determinar que eres una mujer, lo más seguro es que no lo seas”.
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Martes 15/sep/09: El Premio Estatal de la Juventud
I: Buenos días
Hace diez años mi papá llegó a la casa con un periódico doblado en una página en particular y me lo enseñó: se trataba de la convocatoria para el Premio Estatal de la Juventud, que se entregaría por primera vez en la entidad. De entre las seis categorías en que se otorgaba el premio, había una en la que, pensamos, yo tenía posibilidades de ganar: Actividades Artísticas. Junté mis recortes de prensa, fotocopié mis diplomas, pedí algunas constancias, reuní algunas fotos, y armé la carpeta que contaba una historia tan prolífica de trabajo en las artes que, según yo, el jurado se vería prácticamente obligado a darme el Premio Estatal de la Juventud. La palabra misteriosa de hoy es: discurso.
II: Y entonces
Tras un par de meses de espera, llegó la noticia: que no, no ganaste el premio, pero mira, aquí te mandan este bonito diploma de consolación, gracias por participar. Con no pocos esfuerzos, convertí la decepción en tenacidad, y al año siguiente volví a presentar mi candidatura, esta vez, según yo, mucho más sustentada y con más méritos. Y otra vez, no gané. Así que al año siguiente me volví a presentar, y recibí un diploma de mención honorífica, pero del premio, nada.
De este modo, se convirtió en una tradición anual para mi que, llegado el verano, armaba mi
Sin embargo, seguí presentando mi candidatura año con año en otras dos categorías: Música y Literatura, que son en realidad las razones de que yo entrara al mundo de las artes, y que son a través de las que más me he expresado a lo largo de mi vida. Mis padres me enseñaron a leer y a escribir cuando yo tenía 3 años. Por ahí de los cinco empecé a subirme a los escenarios a cantar, tocar el teclado y la guitarra: festival escolar, día de la madre, niños vestidos de charros con pistolitas de plástico, niñas con moños tricolores, maestras organizando a sus contingentes, señoras sonrientes degustando la gelatina de frutas, niño peinadito produciendo las notas del Himno a la Alegría en un teclado casi de juguete; ése último era yo.
La música, con los años, me llevaría a viajar; y el conocimiento de las palabras y las formas de acomodarlas con cierto orden y estilo me llevaron a la descripción y la narración de las historias encontradas a lo largo de los viajes. Como en la música, encontré a través de las letras una manera de llevar más allá la capacidad de lenguaje que por beneficio evolutivo tenemos, y reafirmé que mi camino era por la senda de las artes.
III: Y hoy
Dice la escritora Ethel Krauze que escribir en una prerrogativa humana, y como tal lo he considerado a lo largo de mi vida. Escribir a mano en un papel, a máquina, en el teclado de una computadora, en un teléfono, en la arena del mar, en la pierna de mi pareja, en una pila de agua refrescante, ha sido un acto que me acompaña y que considero uno de los más valiosos que realizo día con día. Escribir para un público que sospecho que está ahí (aunque nunca sé cuán numeroso es y siempre temo lo peor) se ha convertido un acto sagrado de cada mañana, y cada tarde, y cada noche, y en la actividad que más concentración, seriedad y dedicación requiere de mí día con día.
Recibir hoy un premio por escribir es, pues, un honor que disfruto muchísimo y que me llena de emoción. Recibir por segunda vez este galardón que he perseguido asiduamente desde su creación, hace diez años, añade gusto a la ocasión. Tengo hoy la oportunidad de compartir esta historia con ustedes (y aprovecho mi tiempo de reflectores, como buen hombre de teatro), pero además de hacerlo a título personal, lo hago también a nombre de mis 17 compañeros y compañeras que reciben hoy el PEJ, porque en cada uno de los premiados de esta noche hay también historias de festivales escolares, concursos ganados, proyectos completados, y, sobre todo, de apoyo de familia y maestros, compañeros y amigos que nos han formado y nos han traído hasta este momento.
(Fragmentos del discurso que pronuncié anoche al recibir el Premio Estatal de la Juventud, en Literatura).
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lunes 21 de septiembre de 2009
El vuelo del colibrí: Craig Ferguson
Hace algunos tres años me topé en Youtube con un video que me llamó mucho la atención: un presentador anglófono de televisión, al que no conocía, con un acento trasatlántico decía “hey, ¿se enteraron de los rumores de que el presidente Bush está bebiendo de nuevo?”, y daba paso a un video graciosísimo de un discurso incoherente de Bush que, además, estaba ralentizado, de manera que parecía que verdaderamente el presidente norteamericano estaba ahogado de borracho, arrastrando la lengua y diciendo sandeces. Luego de la risa, me dio curiosidad quién sería el presentador, así que me puse a buscar y finalmente averigüé que en realidad se trataba de un comediante con un talk show nocturno: The late late show with Craig Ferguson, tan nocturno —como el nombre lo dice—, que era, en ese entonces, el más desconocido de los anfitriones de programas nocheros.
Pronto di con un sitio donde se transmitían sus monólogos, y poco a poco fui descubriendo el ingenio y el enorme talento de ese peculiar inmigrante escocés avecindado en CBS, y confinado a las 12:30 de la noche, con entrevistados de lista “D” (ya no digamos de lista “B”), sin banda musical, con apenas tres cámaras, sin patiño, en un estudio minúsculo mal iluminado, pero con una inteligencia superior para el humor y la improvisación, y con un estilo único en la televisión.
El objeto principal de su humor es, con frecuencia, él mismo; realiza monólogos vagamente scripteados, improvisando sobre la marcha, en los que mezcla noticias del día con anécdotas personales en las que él pocas veces es el héroe. Ferguson ha introducido nuevos elementos a la escena cómica televisada en EU.
Desde el uso de títeres (que él mismo maneja), al “silencio incómodo” como argucia humorística, pasando por una inusual relación con su público (a menudo los pasa al frente para la apertura del programa), e incluso con la audiencia en casa a través de la cámara, a la que a menudo golpea para enfatizar algún chiste (ya rompió una vez una cámara en pleno programa, y se lo tuvo que aventar sin teleprompter). Además, debido a la hora de su programa, se permite una ambigüedad sexual y un tono pícaro con los que demuestra que, al contrario de lo que parece a primera impresión, en inglés sí se puede alburear, y finamente.
Craig Ferguson ahora es uno de los líderes menores en ratings de la televisión nocturna en Norteamérica, y se va convirtiendo en seria competencia para otros como Jimmy Kimmel o Conan O’Brien (él se presenta como “the Scottish Conan guy”, por cierto), e incluso ha arrasado en números con su rival directo (por el horario), Jimmy Fallon. Algunos lo ven como sucesor de David Letterman (cuyo programa va antes del suyo), y picando piedra se ha ido ganando un lugar en la comedia en inglés, trascendiendo las fronteras gracias a la red, y de hecho ganándose una importante audiencia internacional que lo sigue religiosamente vía Youtube.
El Late late show ha tenido episodios memorables, siendo uno de los más recordados el de la elegía al padre de Ferguson, que murió cuando el conductor llevaba apenas unos cuantos programas al aire. A raíz del sentido monólogo que Craig dedicó a su padre, fue nominado a un Emmy (que no ganó, por cierto). Otra ocasión muy recordada es cuando dedicó un programa completo a la historia de Sudáfrica y al obispo Desmond Tutu, a quien l
e hizo una extraordinaria entrevista, no solo divertida, sino inteligente y profunda. En las pasadas elecciones de EU, Ferguson se convirtió en un reconocido promotor del voto con un monólogo conocido como If you don’t vote you’re a moron, y se hizo uno de los más severos críticos de la dupla McCain-Palin, en particular de ésta última, quien por cierto apareció por primera vez en televisión nocturna nacional en este programa, mucho antes de ser candidata, cuando ella era invitada de lista “D”, precisamente. Otro monólogo que le dio reconocimiento a Ferguson fue uno en el que explicó que él nunca haría chistes de Britney Spears porque ella era una alcohólica y él mismo era uno en recuperación, por lo que expresó su empatía, y narró al público experiencias nada edificantes de su pasado toxicómano, con una honestidad que no se ve a menudo en la tele, y que le ganó el reconocimiento nacional.
Para los que vivimos fuera de Estados Unidos, el Late Late Show puede ser visto vía internet, por cortesía de una anónima admiradora newyorkina, que va por la red con el mote de Malinky, quien sube cada madrugada los programas completos de Ferguson a la red, y que tiene a la fecha miles de seguidores alrededor del mundo cuyo primer idioma no es el inglés, pero que ven (vemos, me incluyo) a Craig Ferguson como lo mejor que hay en la televisión de entretenimiento hoy en día.
The late late show with Craig Ferguson (que esta semana comenzó a transmitirse en HD)
puede verse de lunes a viernes en Youtube.com/Malinky2Stoatir. Yo he dicho en otras ocasiones, en mi blog, que el de Craig Ferguson es un humor muy especial, solo para iniciados, pero que la iniciación es gratuita, así que.
miércoles 16 de septiembre de 2009
Sábado 13/sep/09: Josmar Flores, el "secuestrador aéreo"
I: Buenos días
“¡Exijo que le den siete vueltas al aeropuerto del DF, tenemos que deshacer un maleficio!”, dicen que dijo el secuestrador. “Uy, pues fíjese que no se va a poder, porque el combustible no alcanza”, fue la respuesta del capitán, que no se inmutó y se tomó con toda seriedad lo que al final se revelaría como una mascarada que, más que glorificar a las fuerzas de la ley y el orden que tomaron el avión, puso en ridículo a las instituciones de seguridad en México, que supuestamente deberían ser las más avezadas en estos tiempos de guerra contra el crimen. Lo curioso del asunto es que todo haya sucedido justo el día en que se anunciaban nuevos impuestos y medidas absurdas como la desaparición de la Secretaría de Turismo (¿y el megaprograma ese de Vive México?). Curioso también es que les hayan dado todas las facilidades a los medios de comunicación para transmitir en vivo desde el lugar de los hechos. Lo chistoso empezó cuando, muy gallitos, los encapuchados subieron las escalerillas del avión a paso veloz y se quedaron atorados en la puerta; el absurdo alcanzó su punto pleno cuando el detenido confesó sonriente que las bombas “eran unas latas de Jumex que llené de tierra y les puse una lucecita”. Las palabras misteriosas de hoy son: de locos, fechas, profetas.
II: Hoy hace un buen día
Estoy dando clases de español a un grupo de holandes@s (y aprendiendo algo de holandés,
ya encarrerados), y mis alumnas me cuentan que lo primero que pensaron cuando vieron la fecha 9-9-9 fue en matrimonio, de modo que les pareció increíble que a alguien la fecha se le hiciera buena para secuestrar un avión por revelación divina. Sucede que en Holanda a la gente le gustan este tipo de fechas de cifras coincidentes para casarse. Nada menos, el príncipe Willem Alexander se casó con la argentina Máxima Zorreguieta el 2-2-2, así que la idea de que a alguien se le ocurra una maldad como la del tal Josmar Flores nomás por el tipo de fecha, resulta absurda.III: “El mar peligra por falta de alimentos”, dice.
Profetas ha habido en todos los tiempos y lugares de la civilización humana. En Colima también tenemos los nuestros, aunque por lo general no lleguen al gran público, dado que criterios editoriales en los medios (y el sentido común, claro) impiden que se difundan en masa los mensajes de los que ven el futuro. Hay por acá un personaje que cada tanto envía sus comunicados a todos los periódicos, intentando llamar la atención de las autoridades para ofrecer una solución (que no describe) a los problemas mundiales. Cito uno de sus comunicados de finales de 2007, respetando la ortografía y la sintaxis originales:
“Mr. Ban ki moon, presidente calderon, gobernador Silverio, presidente bush y al mundo en general, ofrezco que el campesino global levante gigantescas cosechas en todo el mundo y de paso acabar con el calentamiento global, plagas y epidemias apocalípticas, a cambio de 200 dólares por hectárea anuales a nivel mundial por un trabajo de 25 años”. Este personaje asegura que de la humanidad pasará por muchas tribulaciones de aquí al año 2019, “a menos que el mundo en general me de el trabajo que he estado solicitando desde el año de 1979, y si ese trabajo no me lo dan [habrá] muchos problemas de hambre agrícolas, económicos, ecológicos, geológicos y epidemiológicos”.
IV: Politilocos
Hay personas no del todo completas en sus facultades mentales que intervienen en la vida pública para causar hilaridad involuntaria. Aquí en Colima tuvimos en las pasadas elecciones al loquito que se autonombraba precandidato del PRI a la gubernatura y se decía amigo (por Facebook) de Salinas de Gortari y Vicente Fox. Hay otras que causan revuelo momentáneo y distracción salvadora para el gobierno, como el Josmar Flores y su secuestro por orden divina. Hay, sin embargo, otras que de la risa nos han llevado a la alarma, y que son la manifestación posmoderna de la pesada losa de surrealismo político que hemos cargado por tantos años: ahí tienen a Juanito.
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Jueves 11/sep/09: Teatro, aeropuerto, Feldenkrais

En los encuentros de teatreros mexicanos en que he participado en los últimos meses me he dado cuenta de una cosa: Colima como ciudad teatral suena cada vez más en el resto del país. Las referencias inmediatas que se tienen de nuestro estado son Augusto Albanez y Janet Pinela; el primero como maestro, director y actor, la segunda como directora, gestora y productora. De pronto me han preguntado también por la Compañía de la Universidad, el trabajo de Teatro Rodante, los solos de Magda Escareño y Jaime Velasco, entre otros artistas cuyo trabajo se conoce más allá del volcán. Una cosa que sorprende mucho a los de otros estados es la infraestructura teatral de Colima. En Xalapa, el teatro más grande anda por los 200 asientos, siendo que ellos son considerados punta de lanza en el panorama teatral nacional. En Colima tenemos cinco foros que rebasan esa capacidad, y la cantidad de talleres y cursos de formación que ofrece la Secretaría de Cultura, además del programa permanente de funciones gratuitas en el Hidalgo son cosas impensable en otros estados, donde los gobiernos ni siquiera voltean a ver a los teatreros. Las palabras misteriosas de hoy son: teatro, sandeces, conciencia.
II: Vuele por Fly Airways
El aeropuerto del DF no las ha tenido todas consigo en los últimos días, pues se la ha pasado de incidente en incidente. Primero, el lunes antepasado, chocó el tren que transporta pasajeros entre las terminales 1 y 2. El viernes le cayó un rayo a un avión, a pesar de los 77 pararrayos de las instalaciones, dejando varios trabajadores heridos. El domingo, vino el acabose cuando una tormenta anegó las pistas y algunas zonas operativas del aeropuerto, forzando al cierre del mismo, y a la cancelación de 217 vuelos (el mío incluido). Ayer miércoles, pasadito el mediodía, un individuo secuestró un avión procedente de Cancún, pero poco le duró el gusto, porque pronto fue copado por las fuerzas de la ley y el orden. Este último incidente, en realidad, más que peligroso fue surrealista.
Según información de El Universal ayer por la tarde, el secuestrador era un autonombrado pastor religioso, de origen boliviano, que actuó por lo que él tomó como inspiración divina. Cuenta el di
putado Hernán Villatoro, pasajero: "El hombre tenía un acento boliviano, dijo que tenía un artefacto explosivo y exigía hablar con el presidente Felipe Calderón. Comenzó el movimiento, nos pasaron a todos a la parte de adelante del avión y el tipo comenzó a decir una especie de profecías, alertó que el Presidente no debía ir al Zócalo el 16 de septiembre porque iba a ocurrir un terremoto". Añade el legislador que el malhechor “se encontraba muy afectado de sus facultades mentales, no está bien de la cabeza, por eso seguía con su parloteo”. Luego se sabría que decidió secuestrar el avión ese día porque era el 9 del mes 9 del año 9, que invertido le daba el 666, uy qué miedo.Su única arma parece haber sido una Biblia (que en otras circunstancias y mejor usada no sería poca cosa), así que no pudo poner mucha resistencia cuando los encapuchados armados hasta los dientes subieron al avión y acabaron con su daga. Dice un titular de El Universal: “Secuestrador actuó por cábala”. Yo más bien le pondría: “Secuestrador actuó por cábula”.
III: A otra cosa
Esta semana comenzó en el Centro Cultural Horacio Cervantes un taller de Feldenkrais y de Huesos para la Vida, métodos de educación somática de los que hemos hablado en esta columna profusamente. Con finalidades profundas, como la autoconciencia y el uso más eficiente del ser, así como resultados concretos tan benéficos como eliminar dolores crónicos, aliviar el estrés y mejorar la postura, este taller continuará por varias semanas, y recibe alumn@s a todo lo largo del trayecto. Las clases son los lunes y miércoles, en sesiones matutinas de 9:00 a 10:30, o bien vespertinas de 7:30 a 9:00 pm. Para más información, se pueden dar una vuelta por MovimientoInteligente.blosgpot.com. Las inscripciones son al celular 312 595 8521, con la maestra Lea Kaufman, o vía mail en lea@MovimientoInteligente.com.
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martes 15 de septiembre de 2009
Martes 9/sep/09: Atoraciones aeropuertuarias
En uno de sus —a mi gusto— mejores cuentos, Julio Cortázar narra la historia de un grupo de automovilistas que se quedan atascados en un congestionamiento masivo de regreso a París. Lo que al principio se cree una cuestión pasajera, pronto se convierte en una forma de vi
da: el atascamiento no cede, y los autos avanzan apenas unos metros cada día. Así, se tejen complicidades, se establecen alianzas, se forman grupos que se apoyan entre sí, se comercia con víveres y bebidas, la gente se enamora, se pelea, muere, concibe, hace toda una vida a lo largo de los días y los cambios de estación que se suceden en ese interminable embotellamiento. Nuestro caso no era tan poético como Autopista del sur, pero para tratar de consolarme yo quería creer que algo teníamos de eso en las fugaces amistades y lazos que establecimos a lo largo de una larga, muy larga noche en el Aeropuerto de la Ciudad de México. Las palabras misteriosas de hoy son: aviación, teatro, regresos.II: A la escena
El 6º Concurso de Teatro en la Alacena terminó con aplausos, y dos horas después del veredicto los miembros del jurado seguíamos indemnes, comiendo tamales alegremente con ganadores y no ganadores, así que parece que no lo hicimos tan mal. La decisión final fue dividida, y así se hizo constar en el acta: por mayoría de votos ganó la obra Sol a medio cielo, dirigida y protagonizada por José Pastor (Xalapa), un sorprendente periodista metido a teatrero que nos conmovió profundamente con una visión muy humana y muy atrevida del amor en una pareja de homosexuales, uno de los cuales está infectado de sida. Lejos del lugar común o de la chabacanería sobada hasta el cansancio por otras obras que han tocado el tema, Sol a medio cielo fue una cátedra de teatro en lo íntimo: desarrollada en la sala y la cocina de una casa (literalmente), con una escenografía que evolucionaba junto con los personajes, esta obra construyó, a través de excelentes actuaciones y una muy atinada música original, una complicidad con el reducido público (12 por función) y al final un producto teatral redondito que hizo que dos de los jurados, sin tocar baranda, la declaráramos ganadora.
La gran calidad de otros montajes nos llevó a varias menciones especiales: Van a matar al toño,
del Colectivo Títuba (Tepic); Arena, voltereta y drama, de Literateatro Infantil (Xalapa); y Marcha, de Luna Negra (León), fueron reconocidas en lo grupal, mientras que en dirección se dio mención al Colectivo Conchita (Xalapa), por Prohibido acostarse al sol; el mejor actor fue Ángel Pacheco, por su papel de Pedro en Pedro y el Capitán (Foro Arlequín, Tulancingo); y la mejor actriz fue María Dolores Muñoz, por Sol a medio cielo. Hubo también un par de obras que rayaron en lo infame, pero era lo estadísticamente previsible. Fue una experiencia agotadora, pero enriquecedora, y regreso a Colima feliz de haber convivido estos días con gente de todo el país con los que compartimos la pasión del teatro.III: Qué creen
Ya estábamos arriba del avión en el DF cuando nos dijeron “les pedimos paciencia, el vuelo se va a retrasar 40 minutos por el mal tiempo”. Terminado el plazo fueron otros 40, y terminados esos, mejor nos bajaron de la nave. La tormenta (dicen que es la más fuerte registrada en el año) hacía imposibles los despegues y los aterrizajes. Sin embargo, el aeropuerto no contaba con un plan de contingencia para estos casos, y cuando, a eso de las 12 de la noche anunciaron que se suspendían todas las operaciones del aeropuerto, y que pasáramos a cambiar nuestros boletos, había solamente 5 mostradores para atender a los cientos de pasajeros que formábamos una serpenteante fila de más de medio kilómetro en la Terminal 2 (no quiero ni imaginarme el caos en la T1). Fue una de las noches más largas de mi vida, avanzando a paso de caracol, para finalmente, cerca de las 5 de la mañana, hambriento, somnoliento, molido, llegar al mostrador y obtener un cambio de boleto. Las historias que se desgranaron en esas horas de desesperación compartida dan para muchas páginas. Ya saldrá un cuento.
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sábado 12 de septiembre de 2009
Corriendo sin balón: El juego del siglo
Cuando, el día del padre celebrado en julio pasado, se transmitió íntegro en la televisión nacional el histórico partido Alemania – Italia del mundial de fútbol México ‘70, los que somos de una generación más para acá tuvimos la oportunidad única de apreciar cómo era el futbol de altura hace casi cuatro décadas. Sin duda alguna, fue una transmisión que nos dejó muchas enseñanzas, y que nos dio no pocas sorpresas en términos comunicativos para los que nuestro más lejano referente con los partidos televisados son las narraciones de Carlos Albert y José Ramón Fernández (en sus buenos tiempos ambos, antes de la debacle), que vistos a la distancia, eran unas discretas pero finas joyas de la crónica deportiva.
Creo que en mi caso, lo primero que me llamó la atención al ver el llamado Juego del Siglo fue el ritmo del partido. Se jugaba diferente en ese entonces, y el partido no se interrumpía tanto, porque los jugadores no estaban tan maleados y eran más futbolistas que divas: si había una falta, el afectado no hacía toda una actuación de su lastimadura, sino que s
e quejaba solo lo humanamente necesario, pero se reintegraba de inmediato a las acciones. Había una verdadera pasión por jugar al futbol. Aunque no soy muy afecto a las comparaciones bélicas en el deporte, me parece que entonces los 22 de la cancha se comportaban como verdaderos gladiadores, y asumían con gallardía los riesgos del juego, sobreponiéndose a todo con tal de seguir correteando la pelota para meterla en el arco contrario. Compárese al Beckenbauer de entonces, con su brazo vendado al cuerpo, jugando a pesar de una tremenda lesión, con el Beckham de hoy en día, que al primer rozón hace un sainete y se niega a seguir jugando, con todo y los millones de dólares que su equipo le paga.Los jugadores tenían más sentido de la decencia deportiva, había vergüenza, dicho en el buen sentido. Este pundonor, en particular en el partido en cuestión, hizo que los jugadores fueran esculpiendo con finura un monumento al futbol, que alcanza su punto más elevado en los tiempos extras, cu
ando la pelota va y viene de portería a portería, los goles se suceden, y las emociones se desbordan, sin que ese intercambio de ataques sea sinónimo de un juego mediocre, sino reflejo de una creatividad, un talento, y una sed de gol que en nuestros tiempos es una rareza. Bien dice Eduardo Galeano que el gol es el orgasmo del futbol, y que, como éste, en la vida moderna es cada vez más escaso. Los italianos y los alemanes que firmaron ese encuentro no escatimaron en placer, ya entrados en la metáfora.Más allá de lo futbolístico, aspecto sobre el que se podrían llenar profusas cuartillas sin acabar de hacerles justicia a los que nos regalaron esa obra de arte sobre el empastado, la retransmisión de ese partido muestra otros aspectos muy interesantes que sirven de punto de comparación entre el futbol de entonces y el que vemos hoy en día.
La tecnología aplicada al balompié es lo primero que me saltó, en dos aspectos muy particulares: por un lado, en el equipamiento del jugador en sí: el partido es pródigo en resbalones y caídas, lo cual yo, sin mayor estudio científico y de manera totalmente empírica —pero creo que no muy perdida—, atribuyo a los zapatos. Hace cuatro décadas los jugadores no llegaban a un estadio con 8 pares de zapatos para escoger, según las condiciones de la cancha (pasto corto, pasto crecido, cancha mojada, terreno sintético…), sino que se jugaba con lo que había, que no era muy avanzado en términos de ortopedia y tracción, y que, por lo tanto, no daba al jugador el agarre sobre el terreno y la seguridad que ofrece el calzado contemporáneo.
Por otra parte, el segundo aspecto de esta aplicación tecnológica tiene que ver con la transmisión televisiva. No había tantas cámaras, ni repeticiones en cámara lenta, ni ángulos para escoger, ni la raya de Cómex, ni la Phantom, ni nada: las transmisiones eran rupestres, pero por lo mismo le daban a la apreciación del partido un sentido de inmediatez y de demanda de atención al público que hemos perdido actualmente. Hoy no podemos concebir un partido sin repeticiones que nos muestren que el árbitro se equivocó, o que tal jugador se ensañó; en aquel entonces, descubrir esos detalles requería un ojo atento y, por lo tanto, se formaba a un aficionado distinto al que somos hoy.
Ya entrados en el aspecto del espectáculo televisado, ver ese partido jugado hace 39 años me hizo notar con mucha más claridad la evolución (o involución) que ha habido en la
cuestión de la narración futbolística. La sobriedad, la clase, la elegancia y la educación de los narradores de esa época contrastan con la vulgaridad, la ramplonería y la ignorancia de los gritones que sufrimos hoy en las transmisiones del futbol nacional. El Perro Bermúdez por un lado, y la Cacatúa Martinoli por el otro, nos han conducido a un bajísimo nivel de discurso deportivo que, tristemente, hemos venido aceptando (porque no hay de otra) y al que hemos acabado por resignarnos, creyendo que es así como tiene que ser.Qué diferencia hace cuarenta años, cuando se le tenía respeto al público y no se le tomaba por imbécil. Qué delicia un narrador que se atiene a lo que ve en la cancha y que no busca convertirse en el protagonista de eso que le corresponde simplemente contar. Cómo quisiera escuchar a un Luis García que no se dedicara a hacer bufonadas y que no adoptara un tono afectado en su hablar; cómo gozaría a un Alberto García Aspe que dejara los comentarios machistas en casa y se limitara a compartir su experiencia en la cancha en términos inteligentes.
Viéndolo así, a través del Juego del Siglo, en sus aspectos deportivos y comunicativos (y hasta tecnológicos, considerando la belleza del futbol roots apreciado sin tanta parafernalia), verdaderamente le doy la razón a los mayores cuando dicen que las cosas ya no son como antes, y que todo tiempo pasado fue mejor. Cómo quisiera una embarradita de ese futbol antiguo en nuestras canchas de hoy en día. Cómo me gustaría ver entrega, decencia, pundonor, sobriedad y cariño por el juego, en vez de este negocio descarado y, en algunos aspectos mediocre, en que se ha convertido el balompié que nos tocó vivir.
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miércoles 9 de septiembre de 2009
Sábado 5/sep/09: Teatro en la Alacena (III) / Aarón Olivas réquiem
I: Buenos días
II: Acá entre nos
Por otra parte, además de lo artístico, Teatro en la Alacena se ha revelado para mí como un esfuerzo titánico realizado por un puñado de individuos muy entusiastas, que por verdadero amor al arte hacen desde hace 6 años un concurso que abre las puertas a todo el que lo desee (hablando tanto de público como de actores), y que representa un ejemplo para todos los que hacemos teatro en este país.
(La foto de la obra Arena, Voltereta y Drama es de Luis Marín)
Jueves 3/sep/09: Teatro en la Alacena (II)
I: Buenos días
Mariachis Tradicionales. Justamente el día que se dio a conocer la noticia yo estaba presumiendo a unos amigos, en casa de Jorge Saldaña, que en Colima tenemos soneros de gran calidad, y que en particular don Humberto Gaspar —además de mariachero tradicional— es reconocido por los huastecos mismos como un huasteco de primera línea, aunque la geografía parezca decir otra cosa. Martes 1/sep/09: Teatro en la Alacena (I)

Los Pumas estaban jugando tan bonito, y me emocioné tanto de finalmente verlos ganar, que —literalmente— se me fue el avión. Para cuando me di cuenta faltaba menos de media hora para abordar, y para cuando sin aliento llegué a la remota sala 75 de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el empleado de Aeromar me dijo “uy joven, ese avión ya rato salió”. Tuve que pagar una considerable suma de dinero para obtener un boleto para el día siguiente, y ponerme a hurgar entre mis antiguos contactos en el DF para obtener asilo esa noche. Hasta eso, estuvo bien: recuperé el placer de una amistad reencontrada y gocé de su hospitalidad; y, claro, vi a los Pumas ganar por fin, benditos sean Dios y el Tuca Ferreti. Las palabras misteriosas de hoy son: aviones, teatro, amigos.
II: Vine a Xalapa porque me dijeron que…
El Concurso de Teatro en la Alacena es un evento notable que un puñado de exaltados organizan en Xalapa desde hace 6 años. Dicen que surgió porque el Centro de Documentación Teatral cumplía años, y los implicados se debatían entre hacer un pastel y celebrar en cortito, o hacer un concurso de teatro y celebrar en grande, con la comunidad. Se decidieron por la segunda opción, con todo y las dificultades que implicaba, y año con año fueron consolidándose como una referencia importante para los grupos de la región (y de más allá de la región) que se animaban a participar en el reto: el concurso tiene como hilo conductor la condición de que las obras se tienen que presentar en espacios no convencionales, y aprovechar las condiciones de esos espacios para incluirlos en su montaje.
De este modo, Teatro en la Alacena lleva las obras a lugares como restaurantes, mercados, paradas de camión, asilos de ancianos, canchas de futbol, gimnasios, calles que se cierran al tráfico, bibliotecas y cualquier otro espacio que para el director del montaje ofrezca un asidero creativo. En Colima tuvimos algo similar hace un par de años, cuando la Secretaría de Cultura organizó el Primer Festival de Artes Escénicas en Espacios no Convencionales, que llevó 10 espectáculos a todos los municipios del estado, entre mercados, camiones suburbanos, plazas y hasta panteones. La diferencia acá en Xalapa es que no hay una Secretaría de Cultura que apoye; hay un Instituto de Cultura que brilla por su ausencia y que, por lo que me han contado los teatreros de acá, tiene una muy mala relación con los artistas locales. Así, el desamparo oficial en que el gobierno ha dejado a los artistas veracruzanos los impulsa a la autogestión y al ingenio para malabarear y hacer rendir magros recursos sacados milagrosamente de quién sabe dónde.
Cuando fui invitado en calidad de crítico teatral a la Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia en Querétaro, en julio pasado, conocí a Francisco Beverido y a Luis Marín, cerebros (y manos, y pies) del Concurso de Teatro en la Alacena. Ellos me hicieron la propuesta de venir a Xalapa y participar con ellos, esta vez en el rol de jurado del concurso. Yo acepté, por supuesto, y heme aquí, escribiendo la Columna Lítica desde un cuarto de hotel poco antes de salir rumbo al Cerro del Macuiltépetl, donde se presentará la primera obra del concurso: El ogrito, de la quebequense Suzanne Lebeau, bajo la dirección de Roberto Benítez con CAP Teatro. Ya les iré contando de por acá.
III: Córrele, córrele
Como les decía la semana pasada, estoy escribiendo una columna sobre deportes para http://www.colimafutbol.com/. En esta ocasión el tema es nuevamente el atletismo, más concretamente, un análisis técnico y medio político (?) de la carrera en la que participó la colimense Karla Dueñas en el Mundial de Atletismo: el relevo de 4x400, en el que las mexicanas quedaron en último lugar de la clasificación general. Corriendo sin balón aparece cada lunes, por si gustan.
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