I: Buenos días
En uno de sus —a mi gusto— mejores cuentos, Julio Cortázar narra la historia de un grupo de automovilistas que se quedan atascados en un congestionamiento masivo de regreso a París. Lo que al principio se cree una cuestión pasajera, pronto se convierte en una forma de vi
da: el atascamiento no cede, y los autos avanzan apenas unos metros cada día. Así, se tejen complicidades, se establecen alianzas, se forman grupos que se apoyan entre sí, se comercia con víveres y bebidas, la gente se enamora, se pelea, muere, concibe, hace toda una vida a lo largo de los días y los cambios de estación que se suceden en ese interminable embotellamiento. Nuestro caso no era tan poético como Autopista del sur, pero para tratar de consolarme yo quería creer que algo teníamos de eso en las fugaces amistades y lazos que establecimos a lo largo de una larga, muy larga noche en el Aeropuerto de la Ciudad de México. Las palabras misteriosas de hoy son: aviación, teatro, regresos.
II: A la escena
El 6º Concurso de Teatro en la Alacena terminó con aplausos, y dos horas después del veredicto los miembros del jurado seguíamos indemnes, comiendo tamales alegremente con ganadores y no ganadores, así que parece que no lo hicimos tan mal. La decisión final fue dividida, y así se hizo constar en el acta: por mayoría de votos ganó la obra Sol a medio cielo, dirigida y protagonizada por José Pastor (Xalapa), un sorprendente periodista metido a teatrero que nos conmovió profundamente con una visión muy humana y muy atrevida del amor en una pareja de homosexuales, uno de los cuales está infectado de sida. Lejos del lugar común o de la chabacanería sobada hasta el cansancio por otras obras que han tocado el tema, Sol a medio cielo fue una cátedra de teatro en lo íntimo: desarrollada en la sala y la cocina de una casa (literalmente), con una escenografía que evolucionaba junto con los personajes, esta obra construyó, a través de excelentes actuaciones y una muy atinada música original, una complicidad con el reducido público (12 por función) y al final un producto teatral redondito que hizo que dos de los jurados, sin tocar baranda, la declaráramos ganadora.
La gran calidad de otros montajes nos llevó a varias menciones especiales: Van a matar al toño,
del Colectivo Títuba (Tepic); Arena, voltereta y drama, de Literateatro Infantil (Xalapa); y Marcha, de Luna Negra (León), fueron reconocidas en lo grupal, mientras que en dirección se dio mención al Colectivo Conchita (Xalapa), por Prohibido acostarse al sol; el mejor actor fue Ángel Pacheco, por su papel de Pedro en Pedro y el Capitán (Foro Arlequín, Tulancingo); y la mejor actriz fue María Dolores Muñoz, por Sol a medio cielo. Hubo también un par de obras que rayaron en lo infame, pero era lo estadísticamente previsible. Fue una experiencia agotadora, pero enriquecedora, y regreso a Colima feliz de haber convivido estos días con gente de todo el país con los que compartimos la pasión del teatro.
III: Qué creen
Ya estábamos arriba del avión en el DF cuando nos dijeron “les pedimos paciencia, el vuelo se va a retrasar 40 minutos por el mal tiempo”. Terminado el plazo fueron otros 40, y terminados esos, mejor nos bajaron de la nave. La tormenta (dicen que es la más fuerte registrada en el año) hacía imposibles los despegues y los aterrizajes. Sin embargo, el aeropuerto no contaba con un plan de contingencia para estos casos, y cuando, a eso de las 12 de la noche anunciaron que se suspendían todas las operaciones del aeropuerto, y que pasáramos a cambiar nuestros boletos, había solamente 5 mostradores para atender a los cientos de pasajeros que formábamos una serpenteante fila de más de medio kilómetro en la Terminal 2 (no quiero ni imaginarme el caos en la T1). Fue una de las noches más largas de mi vida, avanzando a paso de caracol, para finalmente, cerca de las 5 de la mañana, hambriento, somnoliento, molido, llegar al mostrador y obtener un cambio de boleto. Las historias que se desgranaron en esas horas de desesperación compartida dan para muchas páginas. Ya saldrá un cuento.
Estamos en la red: EnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyanto.com
En uno de sus —a mi gusto— mejores cuentos, Julio Cortázar narra la historia de un grupo de automovilistas que se quedan atascados en un congestionamiento masivo de regreso a París. Lo que al principio se cree una cuestión pasajera, pronto se convierte en una forma de vi
da: el atascamiento no cede, y los autos avanzan apenas unos metros cada día. Así, se tejen complicidades, se establecen alianzas, se forman grupos que se apoyan entre sí, se comercia con víveres y bebidas, la gente se enamora, se pelea, muere, concibe, hace toda una vida a lo largo de los días y los cambios de estación que se suceden en ese interminable embotellamiento. Nuestro caso no era tan poético como Autopista del sur, pero para tratar de consolarme yo quería creer que algo teníamos de eso en las fugaces amistades y lazos que establecimos a lo largo de una larga, muy larga noche en el Aeropuerto de la Ciudad de México. Las palabras misteriosas de hoy son: aviación, teatro, regresos.II: A la escena
El 6º Concurso de Teatro en la Alacena terminó con aplausos, y dos horas después del veredicto los miembros del jurado seguíamos indemnes, comiendo tamales alegremente con ganadores y no ganadores, así que parece que no lo hicimos tan mal. La decisión final fue dividida, y así se hizo constar en el acta: por mayoría de votos ganó la obra Sol a medio cielo, dirigida y protagonizada por José Pastor (Xalapa), un sorprendente periodista metido a teatrero que nos conmovió profundamente con una visión muy humana y muy atrevida del amor en una pareja de homosexuales, uno de los cuales está infectado de sida. Lejos del lugar común o de la chabacanería sobada hasta el cansancio por otras obras que han tocado el tema, Sol a medio cielo fue una cátedra de teatro en lo íntimo: desarrollada en la sala y la cocina de una casa (literalmente), con una escenografía que evolucionaba junto con los personajes, esta obra construyó, a través de excelentes actuaciones y una muy atinada música original, una complicidad con el reducido público (12 por función) y al final un producto teatral redondito que hizo que dos de los jurados, sin tocar baranda, la declaráramos ganadora.
La gran calidad de otros montajes nos llevó a varias menciones especiales: Van a matar al toño,
del Colectivo Títuba (Tepic); Arena, voltereta y drama, de Literateatro Infantil (Xalapa); y Marcha, de Luna Negra (León), fueron reconocidas en lo grupal, mientras que en dirección se dio mención al Colectivo Conchita (Xalapa), por Prohibido acostarse al sol; el mejor actor fue Ángel Pacheco, por su papel de Pedro en Pedro y el Capitán (Foro Arlequín, Tulancingo); y la mejor actriz fue María Dolores Muñoz, por Sol a medio cielo. Hubo también un par de obras que rayaron en lo infame, pero era lo estadísticamente previsible. Fue una experiencia agotadora, pero enriquecedora, y regreso a Colima feliz de haber convivido estos días con gente de todo el país con los que compartimos la pasión del teatro.III: Qué creen
Ya estábamos arriba del avión en el DF cuando nos dijeron “les pedimos paciencia, el vuelo se va a retrasar 40 minutos por el mal tiempo”. Terminado el plazo fueron otros 40, y terminados esos, mejor nos bajaron de la nave. La tormenta (dicen que es la más fuerte registrada en el año) hacía imposibles los despegues y los aterrizajes. Sin embargo, el aeropuerto no contaba con un plan de contingencia para estos casos, y cuando, a eso de las 12 de la noche anunciaron que se suspendían todas las operaciones del aeropuerto, y que pasáramos a cambiar nuestros boletos, había solamente 5 mostradores para atender a los cientos de pasajeros que formábamos una serpenteante fila de más de medio kilómetro en la Terminal 2 (no quiero ni imaginarme el caos en la T1). Fue una de las noches más largas de mi vida, avanzando a paso de caracol, para finalmente, cerca de las 5 de la mañana, hambriento, somnoliento, molido, llegar al mostrador y obtener un cambio de boleto. Las historias que se desgranaron en esas horas de desesperación compartida dan para muchas páginas. Ya saldrá un cuento.
Estamos en la red: EnestoCortes.blogspot.com. Los leo: Ernesto@CuerdaCueroyanto.com



0 comentarios:
Publicar un comentario