Conciencia

martes, 28 de julio de 2009

Sábado 25/jul/09: Corrección política en el Diario de Colima


I: Buenos días
En el ámbito de lo masivo, al menos, no fue sino hasta Vicente Fox que en México se empezó a considerar en serio la perspectiva de género a la hora de los discursos, públicos y privados. El “chiquillos y chiquillas” de Fox dejó su herencia buena (o mala, para los que son muy celosos con el lenguaje), y ahora se espera que todo político incorpore a su discurso la fórmula equitativa del “ciudadanas y ciudadanos”, lo cual no solo es considerado una manera amable de expresarse, sino un recordatorio constante de la igualdad de mujeres y hombres a los ojos del estado. Poco antes de Fox ya había empezado la corrección política al referirse a otros grupos: los “discapacitados” (antes "minusvàlidos"), por ejemplo, pasaron a ser llamados “personas con capacidades diferentes”, y aparecieron y se formalizaron términos como “débil visual”, “silente”, y “persona pequeña”, que no solo representaban un cambio nominal para ciudadan@s con genética y/o fisiología distintas a las del grueso poblacional, sino que les daba un lugar más central en la foto mayor de la sociedad, lejos del desprecio o la invisibilidad. Las palabras misteriosas de hoy son: lenguaje, corrección, los tiempos.

II: Correctness
Los parámetros de la corrección política a la hora de expresarse en público han ido cambiando con los tiempos, y en cada lugar tienen su propia historia. En Canadá, por ejemplo, ya es una grosería, en el ámbito laboral, hacer la distinción de un puesto usando la perspectiva de género: no es waiter y waitress, sino server; no es actor y actress, sino actor, nada más. Curiosamente, están ya un paso adelante, y enfatizar en público la distinción de sexos es visto como algo socialmente inapropiado. Ya estuvieron ahí, ya pasaron por eso, ya lo superaron, ahora para ellos la equidad inicia en la gramática no con la diferenciación, sino con la igualdad que, en nuestro caso, es todavía inconciencia.

En México todavía estamos lejos, pero la cosa ahí va, poco a poco. En ese asunto los medios tenemos una amplia manga de responsabilidad, porque la gente nos escucha y nos lee, y en una de ésas, nos repite. No es que tengamos que ser ejemplares, pero más o menos sí.

III: Mientras tanto, en la ciudad de las palmeras…
En la entrevista que la excandidata del PAN, Martha Sosa, concedió al Diario de Colima el lunes pasado, al dueño de ese periódico se le hizo fácil decir un chistorete con trasfondo racista (del que la contadora no acusó recibo), mismo que no se molestó en editar de la versión impresa de lo que se dijo en ese encuentro: refiriéndose a la ausencia del expanista Nabor Ochoa en una reunión de precandidatos de ese partido, dijo “ahí estaba, pero como era de noche no lo veían”. El hecho de que la piel del ahora presidente electo de Manzanillo sea oscura es motivo de chiste, de acuerdo al criterio del propietario de este medio – comentario que, por cierto, está en la misma línea racista del que en su momento hizo Enrique Michel sobre Arturo Flores, de quien dijo “ese señor es como su piel, oscuro, oscuro por naturaleza”.

Esa broma del director del Diario, impresa en Norteamérica, le valdría no solo el desprestigio (bueno…) y el rechazo público (…), sino una multa y alguna sanción que implicara enmienda pública. Por suerte para él, estamos en Colima.

En curioso contraste, la hoy subdirectora del Diario —su hija— se ha caracterizado porque en la columna que escribe desde hace algunos años siempre usa las fórmulas de la corrección política, además de que es de las contadas periodistas en la entidad que toca temas como la discriminación y la equidad de género. Involuntariamente, hubo ahí una interesante metáfora de los tiempos que se viven y de a cuándo corresponde cada quién.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com

0 comentarios: