Conciencia

martes, 28 de julio de 2009

Martes 28/jul/09: El Centro de Integración Juvenil y las estadísticas empíricas


I: Buenos días
Según entiendo, el Centro de Integración Juvenil ofrece un interesante abanico de actividades que va más allá del tratamiento a jóvenes adictos a sustancias catalogadas como ilícitas por la legislación mexicana actual: ofrecen charlas y orientación a familiares de personas con adicciones, hay actividades para niños (yo una vez presenté una obra de teatro infantil ahí), atención psicológica, e incluso talleres de constelaciones familiares, una herramienta invaluable y muy poderosa para la resolución de conflictos personales y de árbol genealógico. Hasta ahí todo muy bien. La cosa es que de vez en cuando, les da por opinar sobre cuestiones científicas de las que no tienen mucho conocimiento (o eso se desprende de su propio material “informativo” – ver Columna Lítica 235 y 236) y, por ignorancia (no creo que sea por maldad deliberada), realizan declaraciones lamentables que son fácilmente desmentidas y que restan confianza al trabajo que hacen. Las palabras misteriosas de hoy son: drogas, ignorancia, mentiras.

II: Pos es que es lo que dicen por ahí, ¿verdad?
Esto viene al caso por las declaraciones del presidente del patronato del CIJ al Diario de Colima de ayer: si bien Ángel Mario Martínez tiene mucha razón al decir que “todas (las drogas) tienen efectos nocivos en el organismo de quien las consume”, se equivoca al negar la clasificación de éstas en “duras” y “blandas”, pues esta clasificación existe en todo el mundo y tiene razones científicas: las “duras” son aquellas que provocan adicción física (cocaína, heroína, crack), y las “blandas” son las que pueden provocar adicción psicológica, más no síntomas físicos ante la abstinencia (cannabis, peyote, hongos) y que, por lo mismo, han sido despenalizadas en una docena de países del primer mundo, incluyendo Holanda, cuyo caso el presidente del patronato del CIJ cita para “ejemplificar” lo negativo que resulta la legalización.

Curiosamente, los documentos oficiales del Observatorio Europeo de las Drogas y la Toxicomanía contradicen la percepción empírica que en el CIJ tienen de la legalización: de acuerdo al Informe 2008 de esta dependencia, en Holanda el consumo de cannabis entre los jóvenes es de menos del 10%, mientras que en España, país donde es ilegal, hoy hay 13% más consumidores que hace 11 años, dando como resultado que un 20.3% de los jóvenes entre 15 y 34 años son adictos a la planta. Portugal, país que la legalizó en julio de 2001, tiene hoy la tercera prevalencia más baja de consumo joven: 6.6%. Si hablamos del dinero que Holanda, Portugal y otros diez países no gastan en procedimientos judiciales, de los problemas que se ahorran en cuanto a hacinación carcelaria, y de los muertos que ellos no tienen por violencia asociada a la lucha contra el narcotráfico, estamos ante un panorama real que es completamente distinto al que de oídas pintan los bienintencionados —pero desinformados— paladines antidroga locales.

III: Aclarando
No me malinterpreten: yo no quiero que las drogas (duras o blandas) circulen sin control por el país; al contrario, estoy convencido de que las drogas son algo que debe ser controlado y que no puede estar al alcance de cualquiera, mucho menos los niños. Sin embargo, también estoy seguro de que éstas no se pueden combatir con la ignorancia, la mentira, y las armas. Hace falta cultura, deporte, educación, y sobre todo, información verídica. No podemos seguir con la estrategia de usar la mentira para “protegernos”. Por el contrario, el mentir hace que aumente la desconfianza de aquellos a los que queremos ayudar.

Negar que las drogas están aquí desde hace miles de años para quedarse es cerrar los ojos y tirar palazos de ciego; por eso es absurdo el pretender matar a todos los que las trafican para acabar con ellas. Procurar una distancia sana con las drogas (y una relación beneficiosa, en el caso de las que tienen usos médicos), es lo que nos sacará adelante como sociedad, siempre llevando al frente la educación y la ciencia, no solo las buenas intenciones y el empirismo.

En el blog está el enlace al documento citado, para que se informen: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com.

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