Conciencia

lunes, 2 de marzo de 2009

Sábado 28/feb/09: La crisis / Nuestro "presidente de la guerra"


I: BUENOS DÍAS
Yo nunca me he referido a Felipe Calderón como “el Presidente”, ni lo haré, al menos como una cuestión simbólica y personal. Jamás le he antepuesto el título al nombre, porque ese cargo se obtiene de manera legítima y no fue el caso. Cuando Calderón anduvo en campaña, uno de sus slogans repetido hasta el hartazgo fue que él sería el “presidente del empleo”, pero viendo los resultados, a estas alturas le queda mucho mejor el mote que se puso Bush a sí mismo: el “presidente de la guerra”. Al igual que Bush, Calderón le dio prioridad total a la violencia, intentando subsanar sabrá Dios qué trauma de la infancia o qué daddy issue, jugando a las guerritas con su ejército desde la poltrona, que al cabo los muertos son otros. Tras ocho años de gobierno gringo dedicado exclusivamente a la guerra, vemos los resultados en la economía no solo de ese país, sino del mundo. A dos años de un Calderón dedicado exclusivamente a una guerra perdida, vemos los resultados: un país sumido en la inseguridad y la pobreza, con una tasa de desempleo galopante, en proceso de militarización, perdiendo los valores y bondades que antes significaba el vivir en México. He ahí lo que nos ha dejado el “presidente del empleo”. Si aún así seguimos sin darnos cuenta de que el PAN no sabe gobernar, y nos tragamos el cuento de que “el PAN te escucha” y votamos por ellos, ya es de plano masoquismo. Las palabras misteriosas de hoy son: el PAN, un peligro para México.

II: CUANDO LA CRISIS NOS ALCANCE
Como a millones de personas en México, la crisis me alcanzó: el lunes recibí el aviso de despido en el restaurante donde trabajaba (sí: trabajaba en un restaurante, además de todas mis otras actividades), un sueldo que representaba una parte importante de mis ingresos mensuales fijos. Hicieron recorte de personal y reducción del horario de servicio, porque entraron las cuentas a números rojos. Como no tenía contrato, ni seguro, ni prestaciones, no voy a ser reportado a ninguna institución como desempleado, no voy a entrar en las estadísticas ni haré crecer el índice oficial de “desocupación”. Como millones de mexicanos, que tienen que aceptar laborar bajo ese tipo de condiciones, no voy a ser considerado para las estadísticas, lo cual me hizo pensar: si se tomaran en cuenta realmente todos los empleos que se están perdiendo en estos meses en México, todos, no solamente los formales, los números serían espeluznantes.
Menos mal que uno tiene otras habilidades y gracias redituables, porque si dependiera de un solo laburo, estaría jodido. Por eso, cuando se cierran unas puertas, se abren otras: mientras usted lee esto, yo voy en un avión rumbo a Huatulco, en virtud de que he sido contratado como traductor por dos semanas en tierras oaxaqueñas (aprovechando para iniciar mi formación en Educación Somática, pero esa es otra historia), así que los siguientes capítulos de la Columna Lítica vendrán con brisa marina y solecito. Como dice Taibo II: San Bérlitz lo guarde a uno. Ante la crisis, la creatividad y la diversificación, estimados lectores.

III: POLACA
En los días por venir, aprovechando la distancia con Colima, me tomaré un respiro de la grilla para ver las cosas con una perspectiva desde un poco más de lejecitos. De pronto se engrana uno en la dinámica diaria y cae en el jueguito, y pues no. Los lectores también se merecen un descanso de vez en cuando. En fin, espero que disfruten de los capítulos por venir de la Columna Lítica, que yo, créanme, voy a estar gozando su escritura desde el lugar paradisíaco donde me sentaré a redactar, con ventana al mar desde una loma donde allá abajo veo muchachas desnudas jugando volibol y haciendo yoga.
Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com

1 comentarios:

SLADER dijo...

Espero por lo menos que te hayan indemnizado conforme a la ley en tu despido, pues según veo, no se trata de un despido con causas imputables al trabajador. En ese caso (aún a pesar de la crisis), debieron haberte indemnizado conforme a la ley. Y, por cierto, te informo que el hecho de que no hayas tenido contrato, ni seguro, ni demás prestaciones, son responsabilidad del patrón (no del trabajador). Acércate!! Infórmate!! (jajajaja, sonó a comercial..) Neta Netus, si quieres lo checamos, digo, no está de más que tu mismo sepas cuáles son tus opciones..

Saludos