Conciencia

jueves, 5 de febrero de 2009

Jueves 5/feb/09: Interrupciones televisivas



I: Buenos días
En una ocasión, en el pueblo donde vivía de niño, una llamada telefónica privada se coló de alguna extraña manera a la transmisión de televisión. La repetidora del pueblo nos recetaba Televisa, Imevisión, y Univisión; fue en esta última, mientras Jorge Ramos transmitía y comentaba en vivo la Guerra del Golfo (que por cierto fue el primer conflicto bélico transmitido live y convertido en evento televisivo), que así, de golpe, la voz del periodista fue sustituida por una larga llamada telefónica que alguien del pueblo recibía de sus parientes de Estados Unidos. “Buenoo”, y blablabla. “A ver, ahora pásame a fulano” y se repetían los mismos saludos, las mismas preguntas, los mismos buenos deseos. El pueblo entero se aventó 15 minutos de charla telefónica ajena mientras en la pantalla se sucedían los Tomahawk y los Patriot, protagonistas de esa guerra. Las palabras misteriosas de hoy son: televisión, interrupciones, poder.

II: Cuarto cuarto, 2ª y 10 por avanzar, 2:47 en el reloj
La jugada termina con Larry Fitzgerald corriendo por el centro para una recepción de touchdown. 64 yardas: jugadón que pone a Arizona arriba 23-20, y calienta el partido aún más. Sin embargo, para la gente que seguía la transmisión del Superbowl vía cable en Tucson, el festejo dio paso a los ojos desorbitados cuando la transmisión del partido fue de tajo reemplazada durante 30 segundos por una película porno, y pasaron, de ver a los jugadores celebrando, a atestiguar, como diría don Hugo Hiriart, un acto íntimo conforme a natura, nomás que en prosaico.

Alguien les hackeó el sistema, o hizo un sabotaje en vivo. Andan averiguando. Por lo pronto, la compañía de cable está regalando bonos de 10 dólares a todos los televidentes que digan haber visto el clip porno durante la transmisión del juego.

III: Mientras tanto, en la tierra del águila y la serpiente…
No solo es que corten el partido o la serie o la película en lo mero bueno, la andanada de spots publicitarios del IFE y partidos va precedida de una pantallita oscura que nomás con el diseño ya está mandando un mensaje bastante oscuro: lo que usted está por ver es ordenado por el IFE, que quiere que usted se moleste. La estrategia es clara y burda: que la gente se enoje, y que termine diciendo, en una lógica muy retorcida “maldita reforma electoral, vino a acabar con el futbol”.

Lo que está pasando con las televisoras nacionales y el IFE no es accidente ni broma, sino una demostración de fuerza y un reto. Es de plano desafiar al estado y ponérsele al brinco para revirarle lo ocurrido con la reforma electoral, que las cadenas quisieron pintar de “ataque a la democracia”. El mucho dinero que esta vez no se van a embolsar Televisa y TvAzteca se lo están pasando a cobrar al estado con el enlodamiento público. Si el gobierno se queda con los brazos cruzados y permite que se siga interrumpiendo la programación televisada de manera abrupta para continuar desprestigiando al IFE, va a dar una muy mala señal; ya no solamente serán Calderón y los narcos disputándose el control del país: se afianzará el monstruo bicéfalo del duopolio televisivo como quien verdaderamente tiene el poder aquí. Esta es una prueba importante para el estado mexicano, vamos a ver de qué está hecho.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.

1 comentarios:

FunkyPuma dijo...

Yo por eso propongo fastidiar a las televisoras demostrándoles que no las necesitamos:

1.- viendo los partidos de fútbol en Internet (justintv por ejemplo)
2.- descargando en torrents todas las series y programación extranjera que transmiten
3.- leyendo periódicos y medios en línea en lugar de ver sus noticieros
4.- leyendo libros!!

Yo de por sí ya hacía todo eso, ja! ¿qué te parece?