Conciencia

martes, 27 de enero de 2009

Martes 27/ene/09: La calidad, el ISO, la radio


(clic para ver caricatura)

I: Buenos días
Muy reconocido, y mejor publicitado, el esfuerzo que el Ayuntamiento de Colima está realizando para ajustarse a los parámetros marcados en el protocolo IW4, que la Organización Internacional de Estándares (ISO, por sus siglas en inglés, y por el prefijo griego) ha establecido para reconocer lo que ellos consideran una administración gubernamental local de altura mundial. La ISO, cabe recordar, en sus inicios tenía como propósito estandarizar en el mundo las medidas y calibres necesarios para un correcto funcionamiento de la industria, el comercio, la comunicación y hasta el arte mundial; la medida estándar de los tornillos de cierta pieza, por decir algo; ajustar la calibración exacta del La universal que se usa en la música; cosas así. Con el tiempo, se les ocurrió que la estandarización podía ocurrir no solamente en cuanto a objetos, herramientas y medidas, sino procesos. Ahí es donde, para algunos, la puerca torció el rabo (para otros es la maravilla, claro, como es el caso del H. Ayuntamiento colimense). La certificación de que un proceso educativo, por ejemplo, es de “calidad mundial” y garantiza que la educación que se ofrece es buena, es algo muy discutible (quienes lo hemos vivido en carne propia lo sabemos muy bien), pero es, en definitiva, casi una exigencia de los tiempos modernos: toda escuela que se precie de ser buena, sea privada o pública, luce orgullosa su sellito de ISO. Las palabras misteriosas de hoy son: certificaciones, estandarizaciones, despedidas.

II: Estrellita en la frente
Cuando el ISO se fue extendiendo no solo a estándares técnicos, sino a procedimientos, se introdujo (y se quedó) la noción, tanto en el ámbito formal como en la percepción popular, de que el sellito de ISO garantiza que una entidad funciona con parámetros de excelencia. En la práctica no siempre es así, y la implementación de una certificación puede contribuir a la deshumanización del trabajo; se mecanizan las cosas, muy bien, pero también se ignora en gran medida el elemento humano y los empleados pasan a ser, de personas, a engranajes. Claro, depende de la perspectiva de quienes lo implementan, y de la visión que tengan: puede haber instituciones para las que una certificación es la panacea, pero en una cultura como la mexicana, todavía estamos lejos de ser el parnaso de los protocolos.

Ahora bien, en ocasiones la no implementación de los protocolos y procedimientos contemplados por las normas internacionales no necesariamente quiere decir que una entidad pública o una de sus dependencias no funcione correctamente. Siempre está el factor humano y la pasión personal por hacer las cosas bien, que pueden mantener a flote y con buen rumbo una institución que tiene el papelito del ISO, pero no necesariamente lo sigue. Tuve ocasión de comprobar esto ampliamente durante los cuatro años en que colaboré con Universo 94.9 FM, la estación de radio de la Universidad de Colima, donde, aún sin tomarse en serio lo del ISO que ostentan, se hace radio de calidad, y sigue siendo hoy en día la única alternativa pensante y culta que se ofrece ante la invasión comercial de las ondas colimenses. Puede fallar la rigidez de las normas, pero para eso están la flexibilidad y la creatividad de los humanos.

III: Por cierto, y cambiando de tema
Como mencioné la semana pasada, el día de mañana transmitiremos por Universo la última emisión de Parolicias, el programa que durante más de cuatro años he conducido y producido en compañía de Antar Martínez y Amaya Emparan. Quiero aprovechar este espacio para agradecer nuevamente a las personas que hicieron posible nuestro trabajo en la estación, comenzando con Marina Vázquez (de quien se extraña su toque y talento en la radio), que nos abrió la puerta, y continuando con don José Levy, director de Universo 94.9 FM, a quien, si bien nunca tuve el honor de conocer en persona a lo largo de estos años, se le agradece la disposición del espacio. De los sinsabores de la salida vale más no hablar, y nos quedamos con todas las cosas buenas que nos quedan de hacer radio en un ambiente propicio y con apertura. Gracias a tod@s. Nos escuchamos mañana a las 8:00 de la noche, en la última emisión.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernestocortes@itesm.mx.

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