Conciencia

domingo, 30 de diciembre de 2007

Sábado 29/dic/07: Leyes y mentiritas


Ernesto Cortés


I: Buenos días

Así es como funciona: un presidente recién llegado quiere hacer buenos puntos y quedar bien, de manera que ordena que todos los niños que nazcan desde el primer día de su gobierno, tendrán seguridad social, por gracia mía, cúmplase. Luego, se le ocurre también que hay que proteger a los arbolitos. Entonces manda pasar una ley para que, el mero Día Mundial de los Humedales, estos queden protegidos de la depredación, por gracia mía, cúmplase. Pero no contaba con el amotinamiento de los remeros: tarda más en salir la ley que los gobernadores de los estados con litoral en organizarse para rechazarla. En menos de un año, los legisladores que la habían elaborado, van a tener que rehacer la ley porque hay varios a los que no les conviene. Entre ellos, a la embajada de España. Las palabras misteriosas de hoy son: Ley General de Vida Silvestre (LGVS), Artículo 60 Ter.


II: Hágase la ley

El artículo 60 de la LGVS establece que la Semarnat debe promover e impulsar la conservación y protección de especies y poblaciones en riesgo. El 60 Bis, cuya última modificación se dio el 26 de enero de 2006, pone bajo la protección de la ley a los mamíferos marinos y a los primates, que no pueden ser comercializados, y cuya captura está limitada a acciones de repoblación, reintroducción y restauración de la especie en su hábitat natural. El 26 de junio del año pasado, se le agregó un “Bis 1” para incluir a las tortugas marinas bajo el mismo manto protector. Hasta aquí todo bien. La cosa es que medio año después, se hizo un agregado, el Artículo 60 Ter, que, al menos hasta hoy, reza así:


“Queda prohibida la remoción, relleno, transplante, poda, o cualquier obra o actividad que afecte la integralidad del flujo hidrológico del manglar; del ecosistema y su zona de influencia; de su productividad natural; de la capacidad de carga natural del ecosistema para los proyectos turísticos; de las zonas de anidación, reproducción, refugio, alimentación y alevinaje; o bien de las interacciones entre el manglar, los ríos, la duna, la zona marítima adyacente y los corales, o que provoque cambios en las características y servicios ecológicos.


Se exceptuarán de la prohibición a que se refiere el párrafo anterior las obras o actividades que tengan por objeto proteger, restaurar, investigar o conservar las áreas de manglar.”


Ahora en Navidad, el legislador priísta Rogelio Rueda dijo que la LGVS es “de un extremo radical que impide cualquier actividad” (Diario de Colima, 25/dic/07). Según el legislador, el impedimento de la ley se extiende “incluso, para protección de los mismos manglares”. Esto es falso, y ahí tiene usted el segundo párrafo del artículo para que no le digan, que no le cuenten. Si alguien quiere hacer algo bueno por el manglar, lo puede hacer, la ley no lo maniata. La cosa no va por ahí.


III: Túmbenlos en caliente

Lo del legislador colimense es solo lo más nuevo y cercano de una campaña que inició el jueves mismo de la publicación del Artículo 30 Ter: los gobernadores con vista al mar (incluido el de Colima) firmaron un desplegado pidiendo una revisión a la ley. Proteger el manglar, aunque esté recomendado por el Panel Internacional para el Cambio Climático, no es una prioridad para los gobernadores con playa. La prioridad es el “desarrollo”, representado en este caso por las compañías hoteleras (y gaseras en el caso de Colima) a las que esta adición de ley dejó, ahí sí, maniatadas. Hubo quienes no se creyeron lo de la ley y decidieron pasar por encima de ella. Uno de estos personajes fue Carlos Rafael Muñoz Berzunza, delegado de Semarnat en Quintana Roo, a quien le salió cara la desobediencia: el 17 de mayo, Calderón lo destituyó públicamente y de viva voz al constatar la destrucción de manglares en Cancun.


En octubre de este año, un grupo de inversionistas hoteleros españoles se reunió con funcionarios de la Semarnat para “exponer sus inquietudes” en torno a la LGVS y las dificultades que la prohibición de talar manglar representa para ellos. Para presionar un poco más, los acompañó el embajador. Unos días después, el gobernador de Quintana Roo se pronunció por reformar la LGVS. El 29 de noviembre, el senador por el Estado de Querétaro, Guillermo Enrique Marcos Tamborrel Suárez, presentó, a nombre suyo propio y de otros 5 compañeros de bancada, el proyecto para reformar el artículo 60 Ter de la Ley General de Vida Silvestre, así como los artículos 28 y 31 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente. Una semana después, la diputada Marina Arvizu, del Panal, propuso otra reforma al 60 Ter.


Los objetivos de las reformas son exentar a los empresarios del cumplimiento de la ley, y otorgan a la Semarnat la potestad de emitir un voto de calidad discrecional para determinar qué empresa puede brincarse la ley y cuál no, a cambio de una “compensación”, que según el Panal, debe ser equivalente a plantar el doble del manglar destruido. No se trata de facilitar la protección del manglar, eso ya está garantizado por la ley. De lo que se trata es de dejar que los españoles (y no nomás los hoteleros) puedan destruir el manglar sin que la ley los castigue por ello. Antes fueron los pectorales de oro, ahora son los recursos naturales.


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jueves, 27 de diciembre de 2007

Jueves 27/dic/07: Uruguashos




I: Buenos días
El único edificio en Montevideo que no está grafiteado se encuentra en la esquina de Gaboto y la Rambla: sobre un mástil ondea la bandera de las barras y las estrellas. El resto de la ciudad es un libro, escrito por cientos de manos anónimas. La pinta de paredes es un deporte nacional y casi una obligación cívica. A través del graffiti, los montevideanos promueven la votación o anulación de leyes, invitan a marchas, envían mensajes políticos, declaran su amor y se ponen poéticos. En el corazón del barrio de Palermo, donde ya el graffiti cubrió completamente las paredes y no hay espacio para una letra más, los grafiteros continuaron con el piso. Las palabras misteriosas de hoy son: de uruguayensis.



II: Consideraciones geográficas
La República Oriental del Uruguay es un país de tres millones de habitantes que se encuentra en el hemisferio sur, entre Brasil y Argentina, de quien la divide el Río de la Plata, que desemboca en el Atlántico. Efectivamente, el agua de los baños corre para el lado "contrario". El cielo nocturno es distinto al que vemos en México, y los cuernos de la luna apuntan para el lado "opuesto". Hace unos días empezó el verano, que se manifiesta con unos calores que hacen que no extrañe el clima colimense. Su capital es Montevideo, donde se concentra poco más de la mitad de la población del país. No hace falta consultar las estadísticas para darse cuenta de que Uruguay es un país de viejos. Eso se ve en las calles.



III: "Che vos, mexicano, vení"
El español uruguayo en un principio puede sonar muy parecido al argentino, pero tiene algunos matices de diferencia. Para los uruguayos, es muy importante pintar su raya con los argentinos, de la misma manera que un canadiense deja claro que no es gringo. Con todo, en ambas orillas del Río de la Plata se comparten conjugaciones y muchas palabras y verbos endémicos, a veces con salpicaduras de lunfardo, la lengua del tango. Las cuestiones lingüisticulinarias son otra historia. Cuando pregunté que qué eran las arvejas, me explicaron "son como porotitos en chauchas". Ah bueno, dije yo. Arvejas, pomelo, ananá, palta, zuccini, choclo, boniato, zapallitos; diferentes vegetales algunos, diferentes nombres otros.



El uruguayo no parece un pueblo particularmente devoto, comparado con el mexicano, pero sí se encuentra una gran diversidad religiosa. Hay una mayoría cristiana, repartida en distintas sectas (Católica, Científica, Evangelista, etc), y, al igual que en México, y tal vez más vistosamente que allá, abundan los antiguos cines y galpones convertidos en sucursales de la franquicia brasileña que pregona el "Pare de sufrir".



Al escuchar "México", la primera referencia de los uruguayos es el Chavo del Ocho, que todavía se sigue transmitiendo en la tele local. Luego, Cantinflas, Pedro Infante, Jorge Negrete y Tintan. Entre Televisa y los charros cantores, la gente se ha creado una particular imagen del mexicano, que, para ellos, usa sombrero y dice siempre "oye manito". Dice la abuela de mi mujer, que va por los 92 años: "Ay, yo cómo quisiera ir a México, hay unas haciendas tan hermosas allá..."



IV: "Yo adivino el parpadeo"
En Toulouse, al sur de Francia, vi en pleno centro de la ciudad un mural dedicado a Carlos Gardel, donde se explicaba que su verdadera nacionalidad era francesa, y que él había nacido ahí, en esa ciudad de adoquines rosas levantada a la orilla del río Garonne. En Argentina, cualquier alusión a la idea de que el cantor de tango no era bonaerense es tomada como ofensa. En Uruguay, a nadie se le puede discutir la verdad histórica de que Gardel era uruguayo, y cuidadito con intentar hacerlo. Gardel, me han explicado diversas instancias autorizadas, era hijo natural nacido de una casa incestuosa y respetable, de manera que fue dado a cuidar a una meretriz francesa que lo crió como suyo. Si bien nadie discute acá que su éxito vino cuando él estaba en Argentina, se defiende ferozmente la cuestión de su nacionalidad.



Hay mucha buena música por estos rumbos, ya hablaremos con calma de esta y otras cuestiones artísticas. Los sigo leyendo desde acá: ernesto@cuerdacueroycanto.com. El blog no ha sido actualizado, pero ahí está: ernestocortes.blogspot.com.

Martes 25/dic/07: Hugo Chávez, II


I: Buenos días“Son las ocho de la noche, ¿cuánto tiempo tengo para hablar? Es un peligro darme a mi el micrófono tan temprano, luego no me paran. Pero hoy no, hoy tengo que irme pronto, me está esperando el avión porque nos vamos para Cuba, tenemos diez horas de vuelo por delante, vamos a Cuba a ver a Fidel, a papá. (...) La primera vez que coincidimos con Fidel fue hace nueve años, en una cumbre de presidentes. Esa vez yo no hablé mucho, yo era muy tímido. Entonces Fidel me mandó un papelito primero: “Chávez, ¿qué tú no vas a hablar?”, pero yo era nuevo, era muy tímido, y además aquello era un coro al neoliberalismo, un coro al ALCA, así que uno parecía una cucaracha en baile de gallinas. Entonces hablé, y después de que hablé Fidel me mandó otro papelito en el que me decía: “Chávez, creo que ya no soy el único diablo de estas cumbres”.”. Las palabras misteriosas de hoy son: Hugo Chávez, segunda parte.

II: “¡El ALCA se fue al carajo!”“Hay como un renacimiento, estamos viviendo una era de parto, un parto histórico. Seamos capaces de verlo, de oírlo, a veces más allá de lo visible. Y además no solo de verlo, de oírlo, de sentirlo, sino de participar en el parto que está ocurriendo ahora mismo en América Latina, y más allá, en el mundo, pero América Latina es –así lo creo, compañeros, compañeras- el epicentro de una dinámica nueva que se desató en el planeta, y que se va a desatar, porque va a seguir, impactando en distintas regiones del mundo”.
Para Hugo Chávez, presidente de Venezuela, el único camino para América Latina es el socialismo, pero deja claro que no se trata del socialismo de Lenin, ni de Mao. Ni siquiera el socialismo de Cuba, al cual cita constantemente pero con el que toma su distancia. “Fidel en una ocasión me dijo “Chávez, Venezuela es muy distinta a Cuba, y estamos ya en el 2000, no en el 60”. Entonces cada país tiene sus particularidades, pero más allá hay un gran espacio común de construcción. Un gran espacio donde sí estamos llamados a conseguirnos, respetando las velocidades de cada país, los ritmos, las tonalidades de cada proceso. Hace ocho años fue, o casi nueve años, aquella reunión en la que Fidel me escribía “Chávez, creo que ya no soy el único Diablo en esta cumbre”. Éramos, Fidel y yo. Y el resto de los gobiernos de América Latina eran, como ya dije, un coro subordinado a las voces del norte, subordinado al consenso de Washington, al consenso neoliberal, al ALCA. ¡Ahora el ALCA se fue al carajo!. (...) Éramos los únicos diablos en aquel entonces: ahora está Evo en Bolivia, Tabaré aquí en Uruguay, Cristina en Argentina, Michelle en Chile, Lula en Brasil, Daniel en Nicaragua”.

III: “Cuando yo era jovencito, era teniente, un capitán me dijo “Oye Chávez, a mi se me hace que tú eres medio comunista”. Y yo le dije que tal vez.
La noche del martes 18 de diciembre estuve, como ya relaté en la entrega anterior de esta columna, en un evento en el Paraninfo Universitario, en Montevideo, en el que Hugo Chávez se reunió con líderes estudiantiles, ecologistas, ONGs, agrupaciones de derechos humanos, algunos ministros y diputados, los embajadores de Cuba, Venezuela y Bolivia en Uruguay, y periodistas de toda Latinoamérica. Como ya prometí, en enero, regresando a Colima, pondré en internet los videos que grabé de su discurso, que resultó muy diferente a verlo en el noticiero un clip de diez segundos, diciendo alguna incorrección política, que es la única manera en que lo vemos en México.
Al final del evento, como la salida de los periodistas era por la puerta lateral, coincidí con Hugo Chávez, que iba rumbo a su auto por el mismo camino. Intercambiamos unas palabras y un apretón de manos, rubricado por un “¡Viva México!” de su parte. Los años dirán si ese breve encuentro será para contárselo a los nietos o para esconderlo en el desván de las vergüenzas históricas.

IV: Mientras tanto, en la ciudad de las palmeras
Leo que hubo relevo en la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Colima. Por mi parte, debo decir que agradezco públicamente a Ricardo Uribe porque durante su gestión trabajamos bien en los proyectos en que llegamos a colaborar, y su apoyo fue muy importante para la realización del disco compacto que con mi grupo, CuerdaCueroyCanto, acabamos de editar. Por otro lado, saludo con mucho gusto el nombramiento de Gregorio Iván Preciado, a quien conozco poco, pero a quien considero una persona de amplia cultura, gran capacidad, y con buenos augurios para la misión que ahora tiene.
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miércoles, 19 de diciembre de 2007

Jueves 21/dic/07: Hugo Chávez, I


I: Buenos días
Quién me iba a decir que la credencial del Ecos de la Costa me iba a abrir las puertas en Montevideo hasta llevarme a saludar a Hugo Chávez en persona, coincidencias tan extrañas de la vida. El evento estaba anunciado para las 8 de la noche, en el Paraninfo Universitario, un recinto pequeñito, apenas la tercera parte del Teatro Hidalgo, y con solo dos balcones a donde –lo descubrí demasiado tarde- se entraba exclusivamente con invitación. Llegué con más de una hora de anticipación y me encontré con que afuera había decenas de personas con invitación en mano, tratando de entrar, algunos ya violentamente, desesperados. Como pude, me acerqué a la reja y le dije al que parecía jefe de seguridad que yo era periodista y que necesitaba entrar. Me dijo “andá por la entrada de al lado, a ver si los venezolanos te quieren acreditar”. Llegué a la puerta lateral, como diría Paco Ignacio Taibo II, con aire de periodista con opción menor al Pulitzer, justo en el momento en que el guardia cerraba la puerta en las narices de otro grupo de personas con invitación en la mano. “Soy periodista mexicano, vengo del diario Ecos de la Costa, y tengo que entrar a cubrir esta conferencia”, le dije, esgrimiendo la Canon en una mano y la credencial del Ecos en la otra. Revisó la credencial y me dejó entrar. Dos controles de seguridad después, estaba en el primer balcón, apiñado junto a un montón de periodistas venidos de todo el Cono Sur, grabando y fotografiando al presidente de la ahora llamada República Bolivariana de Venezuela. Las palabras misteriosas de hoy son: Hugo Chávez, primera parte.

II: “A mi me acusan de que me gusta la confrontación. ¡Yes!”
Es muy diferente estar viendo en México cada semana a Hugo Chávez en las noticias, y sufrir hasta el cansancio los diez segundos de alguna desbarrada que se nos repite y se nos repite para convencernos de que es el diablo y de que es un peligro para Latinoamérica, a escucharlo en un discurso completo durante más de dos horas, elaborando de manera ordenada sus ideas respecto a la política internacional, al futuro del continente, y a los modelos económicos alternativos al norteamericano. El Chávez no editado por Televisa o por CNN es un tipo jovial, cantador, con mucho sentido del humor, con ideas aterrizadas claramente y con una cultura impresionante puesta al lado del Borgues de Fox.

Arquímedes, Víctor Hugo, Cortázar, Benedetti, Fernández Retamar, Dalton, Galeano, Brecht, Martí, Artigas, San Martín, Tupac Amaru y hasta José Alfredo Jiménez fueron citados a lo largo de su discurso, cuyo tema central fue la conciencia, no desde el punto de vista de Stanislav Grof o Francisco Maturana, sino desde la perspectiva política de la unidad latinoamericana mirando hacia la izquierda. Y claro, el Chávez en vivo es tan radical como el Chávez de la tele, si no es que más. “Hay que ser cada vez más radicales, cada vez más hacia la izquierda”, en sus propias palabras.

Chávez no deja títere con cabeza: duro contra el rey Juan Carlos, duro contra el Papa, duro contra Bush, y, muy particularmente, contra el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, “otro caballero al que recientemente se le cayó la máscara”. Chávez es duro y extremo en sus acusaciones: “El presidente de Colombia no quiere la paz para Colombia. No la quiere porque hay órdenes del imperio para que la paz no llegue. Si hay paz en Colombia, a Estados Unidos se le acaban los pretextos para intervenir, para tener militares ahí, y entonces la frontera con Venezuela queda libre para que la Revolución Bolivariana se extienda por América Latina, y eso es lo que no quiere el imperio”. Aprovecha la ocasión y le da un revés a su símil colombiano: extrae de una carpeta un comunicado que acaba de recibir en la mañana de las FARC, la guerrilla colombiana. En éste, los guerrilleros informan que, como un gesto de desagravio hacia el presidente venezolano (luego de que Alvaro Uribe lo cesó como intermediario entre el gobierno y la guerrilla), han decidido liberar a dos rehenes, así como al hijo de una de ellas, presas desde hace cinco años. La ovación es delirante en el Paraninfo ante la primicia.

De hecho, Chávez no podía haber pedido un mejor escenario para dar la noticia. Aquí en Montevideo amanecimos ayer con la novedad de que el exdictador Gregorio Alvarez fue encarcelado, acusado de delitos de lesa humanidad. El ambiente es festivo y esperanzador, aunque también flotan en el aire las contradicciones que una buena parte de la población percibe del gobierno, emanado de un partido de izquierda, el Frente Amplio, pero que anda tomando medidas que muchos ven cercanas al neoliberalismo.

Para Hugo Chávez, uno de los grandes enemigos de la revolución que se está gestando en América Latina es la desinformación. La mentira propalada por los medios de comunicación adictos a Estados Unidos, acusa, fue uno de los principales factores para que perdiera en el referéndum que recientemente realizó en su país. “A la gente le dijeron que el socialismo les iba a quitar sus vaquitas, su carrito, su casa. Es más, ¡dijeron que íbamos a prohibir la minifalda! Pero lo importante es que, como me dijo un joven oficial esa noche del referéndum, perdimos, pero no nos movieron”. También se da tiempo para la ironía: “A nosotros nos inventan muchas cosas. Hace poco, dijeron que en Venezuela estamos construyendo una bomba atómica.. Y yo les dije que no, no estamos construyendo una bomba atómica, ¡nosotros ya tenemos una bomba atómica! La bomba que tenemos es una juventud educada, conciente, trabajadora, ¡esa es nuestra bomba atómica!”.

III: Continuará
Será imposible resumir en unas cuantas entregas todo lo que dijo el presidente venezolano en ese encuentro con la élite de la izquierda uruguaya (y periodistas colados), pero haremos el esfuerzo. El sábado seguiremos con este asunto, y tan pronto regrese a México y tenga acceso más fácil a internet, pondré en línea los videos que grabé anoche del discurso de Chávez, para que vean de primera mano cómo está la cuestión. Por lo pronto, los leo desde acá: ernesto@cuerdacueroycanto.com. Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com.

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lunes, 17 de diciembre de 2007

Martes 18/dic/07: El servicio melitar




I: Buenos días
La primera vez que crucé el Río de la Plata, hace casi diez años, lo hice en avión: 17 minutos. Quedé impresionado con su anchura. Para mi las referencias de río en ese entonces eran el Tizatirla, en Jalisco, y el Colima. Esta vez, con mi mujer, decidimos hacerlo en barco, pero no en el tradicional, que se lleva 8 horas en llegar de orilla a orilla, sino en el Buquebús, barco ultrarrápido que en 3 horas lo lleva a uno de Buenos Aires a Montevideo. Por cierto, cuando vine a Uruguay la primera vez, tuve que firmar unos papeles comprometiéndome con el ejército mexicano a hacer el servicio militar tan pronto regresara, porque era remiso. Las palabras misteriosas de hoy son: memorias de la inutilidad.

II: Útil para la patria
Era muy divertido, es lo primero que me viene a la mente, pero era completamente inútil, y todos, empezando por los soldados, lo sabían. Todos teníamos un apodo: el Sonrisas (exactamente), el Preguntas (“disculpe mi cabo, una pregunta”), el DiCaprio (porque se pintó el pelo de rubio), el Güero Bonales (que fue expulsado por contestarle a un teniente que lo acusaba de maricón), el Güero Plástico (porque estudiaba Artes Plásticas en el IUBA), el Tribi (parecía tal), el Teke (que ahora es chofer de la Ruta 10), el Güero Idiota (que ahora es agente de tránsito), el Oso (imagínense), y así por el estilo. Yo era el Perio (por razones obvias). El Servicio Militar Nacional era la pura botana, al menos hace una década, cuando todavía era obligatorio para poder salir del país.

La rutina consistía en llegar y marchar una hora y aprender el flanco derecho, el flanco izquierdo y la media vuelta, ya. Luego, una torta, un plátano y un vaso de agua fresca. Luego, otra hora de marchar bajo las órdenes de otro oficial menor y volver a aprender el flanco derecho, el flanco izquierdo, la media vuelta y el firmes, ya. Luego, para los que habíamos elegido ser “Instructores deportivos”, patrullas proporcionadas por el ayuntamiento de la Villa nos llevaban a nuestros respectivos barrios, donde supuestamente teníamos que dar clases de deportes a la gente del barrio. Digo supuestamente porque era un sistema tan mal planeado, y tan peor ejecutado, que en la vida real nadie nunca hizo nada. A las 2:30 de la tarde teníamos que ir a entregar un informe a la zona militar, donde reportábamos a gente ficticia que iba a tomar clases con nosotros. Los que recibían el informe sabían que todo era puro cuento, y hasta nos embromaban por ello, pero al final se hacían de la vista gorda.

La semana siguiente, un cabo diferente al de la vez anterior venía a enseñarnos otra vez el firmes, el flanco derecho, el flanco izquierdo y la media vuelta, ya. Por supuesto que, con tal de hacerlo salir de sus casillas, todos lo hacíamos mal para que nos lo tuviera que explicar una y otra vez y nos insultara y nos dijera que parecíamos viejas, o peor, putos. “Antes los enseñábamos a usar armas, pero luego vinieron los mariquitas de Derechos Humanos a quejarse”, nos explicó un oficial que nos dio la clase de Educación Cívico-Militar durante tres o cuatro fines de semana. Los mosquetones que usaban para la instrucción eran viejos y pesados, y el retroceso del arma al dispararse le dislocó el hombro a más de un incauto, de manera que se cambiaron las armas por el flanco derecho, flanco izquierdo, media vuelta, ya.

Era una descoordinación total entre los soldados, que eso sí, presentaban informes muy bonitos con cifras de toda la población beneficiada gracias a las clases que los reclutas están dando en los barrios de Villa de Álvarez. A los que sí traían en jaque era a los que habían elegido hacer Servicio Social, en vez de Deportivo: sembrar árboles, pintar banquetas, barrer calles, párenle de contar, esos sí desquitaron la cartilla. La cereza del pastel vino cuando un oficial (creo que un Mayor) se peleó con el representante del ayuntamiento de la Villa, delante de nosotros. Se gritonearon feamente, para delicia nuestra, y la Villa decidió retirar las patrullas que nos transportaban. Con eso, se acabó de desmembrar el Servicio. Ya ni siquiera teníamos que ir a los barrios, sino que sorteábamos quiénes iban a regresar a las 2:30 a entregar los informes, y los demás nos íbamos a nuestras actividades personales, lo cual a los soldados les importaba ya aún menos. Yo me hice muy amigo del Güero Plástico y nos íbamos a casa de un maestro suyo a jugar ajedrez, leer –yo- y pintar –él-, mientras oíamos música clásica con la que su mentor intentaba instruirnos.

Creo que la amistad con él fue lo único bueno que me dejó el Servicio Militar. Además de una cartilla liberada, por supuesto, que justo al año siguiente probó su inutilidad porque dejaron de exigirla para otorgar el pasaporte. Mi conclusión personal de ese año pasado con los milicos fue que para lo único que servía la exigencia del SMN era para crearnos un miedo por los militares e intentar infundirnos respeto por la institución, a fuerza de maltratos, gritos, lagartijas, sentadillas y ofensas machistas. Creo que en el caso de mi generación no les funcionó.

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sábado, 15 de diciembre de 2007

Sábado 15/dic/07: Buenos Aires II


I: Buenos días
Estaba equivocado. En Buenos Aires sí hay botargas del Doctor Simi. Y acá se le considera un benefactor del pueblo, el aliado de los pobres. También tiene su periódico, y anda metido en la política. Para mis amigos argentinos fue una sorpresa enterarse de que el Doctor Simi es una persona, no nomás un mono; y más sorpresa cuando les conté del folclor que lo rodea en tierras mexicanas. Las palabras misteriosas de hoy son: segundas impresiones.

II: Política y otras cuestiones

Yo no acabo de entender eso del peronismo. Acá todo mundo lo invoca y siguen hablando de Perón y de Evita como si fuera ayer, y se hacen tremendas discusiones en torno a la política peronista. Me hago bolas, sobre todo porque hay peronismo militante, peronismo verdadero, neoperonismo y quién sabe cuántas vertientes más. Supongo que es como cuando en México la palabra Revolución la traían para acá y para allá. Me acuerdo que hasta entre el profesorado había Vanguardia Revolucionaria, en los días de Jonguitud Barrios, tiempos previos a los de la mamá de Chucky.

Por supuesto, en Argentina también se cuecen los buenos escándalos: en agosto de este año, detuvieron en el aeropuerto a un empresario gringo que pretendía ingresar 800 mil dólares en una maleta. Lo soltaron y se fue a Estados Unidos. Antier, el gobierno norteamericano detuvo en Miami a unos venezolanos y a un uruguayo acusados de ir a hostigar al gringo para que no revele el origen del dinero. Dicen los EU que el dinero provenía de Chávez. Dicen los díceres que el dinero era para la campaña electoral de Cristina Fernández. Dice ella que no es cierto. Dicen sus adversarios que eso se tiene que aclarar.

Acá hay una cantidad tal de partidos políticos, que nadie me ha sabido decir a ciencia cierta cuántos son. El comunista, por ejemplo, se dividió en tres hace poco: los auténticos, los verdaderos y los extraordinarios (o algo así). El runrún es que el plan de los Kirchner es la alternancia: como Néstor tal vez no hubiera ganado las elecciones de haber apostado por la reelección, propuso a su esposa, que de hecho era más conocida que él antes de que él fuera presidente. El plan, según la voz del pueblo, es que una vez que ella concluya sus cuatro años de mandato, su esposo se propondrá para la presidencia, y así se la irán llevando. Por lo pronto, la nueva presidenta tiene entre sus tareas el limar asperezas con los vecinos, ya que las cosas no andan muy bien que digamos: con Chile, por cuestiones limítrofes; y con Uruguay, por el añejo asunto de la planta de celulosa que fue instalada en detrimento de la ecología compartida por las dos naciones.

Argentina parece que ahí va, recuperándose después de la crisis que en 2001-2002 los llevó de tener una paridad 1 a 1 con el dólar al 1 a 3.15 que ahora hay en las casas de cambio. Con todo, se ve pobreza, hay gente durmiendo en las calles, el metro está feo y descuidado, hay niños que piden dinero a los comensales de las terrazas en los cafés, en fin. Supongo también que tiene que ver con el hecho de que estoy en la capital, y como en todas (o casi) las capitales del mundo, se ven estos fenómenos. La ciudad sigue creciendo, con sus 14 millones y contando, y hay migración de la gente del interior y de los bolivianos y los paraguayos, que no son vistos con muy buenos ojos.

Es interesante ver el concepto que los ciudadanos de un país tienen de los de los países vecinos. Acá hay discriminación contra los bolivianos y los paraguayos, principalmente “porque son indios”, y porque dicen que de Paraguay viene todo el contrabando. Con Uruguay hay una rivalidad más bien cultural e histórica (“Gardel nació en Buenos Aires, no en Tacuarembó, como dicen ellos”). A Brasil se le respeta, porque es el principal socio comercial y porque se tiene el concepto de que Brasil es un país estable, con una economía pujante. Con Venezuela, vecinos lejanos, hay una relación polivalente de admiración, respeto, desprecio y algo de miedito por lo que vaya a pasar con Hugo Chávez. Por cierto, ayer el diario Clarín deslizó el rumor de que Chávez en realidad había ganado el referéndum, pero que como el margen de triunfo era tan estrecho, decidió mejor fabricar su propia derrota y canalizarla bien. Vaya usted a saber.

Hoy en la noche tomamos el barco para ir a Montevideo. Voy a intentar una daga: contrabandear tortillas que una amiga colimense que vive en Buenos Aires me consiguió en el restaurante donde trabaja. Por experiencia sé que es imposible conseguir tortillas en Uruguay, así que vamos a ver si metidas en la guitarra nadie las detecta. Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo desde acá: ernesto@cuerdacueroycanto.com

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Jueves 13/dic/07:Buenos Aires



I: Buenos días
En el vuelo Colima-DF de pronto se escucha la voz del capitán: “maestro mecánico, maestro mecánico, por favor repórtese a la cabina de control, maestro mecánico…”. El maestro mecánico, vestido con mono y gorrita de mecánico, se levanta de su asiento y avanza a la cabina. Todos los pasajeros nos volteamos a ver. Uno le pregunta a la sobrecargo si hay algún problema. Ella dice “no, no creo”, y sigue repartiendo bebidas y cacahuates. La sutileza de los empleados de Mexicana, pues. Las palabras misteriosas de hoy son: primeras impresiones.

II: ¿Y su visa, señor Cortés?
Si van a viajar a Sudamérica, les recomiendo ampliamente que lo hagan por Varig, aerolínea brasileña donde se toman muy en serio eso de dar un buen servicio. Al sobrecargo solo le faltó darme a oler el corcho antes de servirme el vino tinto que ceremoniosamente abrió y me dio a aprobar. El primer vuelo DF-Sao Paulo no fue precisamente un éxito comercial: éramos 17 personas y un perro para todo el avión. Sí, un perro. Nunca había visto que llevaran a un perro dentro del avión, pensé que siempre los ponían en una jaula, los dormían, y los acomodaban junto a las maletas. El perro, tranquilo, hasta eso, no dijo ni guau en las 12 horas de vuelo.

Al llegar a Brasil, oh sorpresa, los mexicanos necesitamos visa para entrar, al contrario de lo que me dijeron en la agencia de viajes. Mi mujer se burló de lo lindo, porque en su calidad de ciudadana del Mercosur, a ella no le piden nada. De todos modos, de ida la idea era nada más tomar el avión a Buenos Aires, pero de regreso, si quiero quedarme, como es el plan, tendré que gestionar mi visa antes. Resulta que para Lula, los mexicanos entramos en la misma categoría que los gringos a la hora de la cuestión migratoria. Recordemos que cuando Estados Unidos impuso hace varios años como condición que todos los que pasaran por su territorio fueran fotografiados y sus huellas digitales tomadas, Lula hizo lo propio con los ciudadanos norteamericanos que pisaran Brasil, en gesto de reciprocidad. A un piloto de American Airlines que, de chistosito, se le ocurrió salir en la foto mostrando el dedo medio, lo metieron a la cárcel y lo multaron, lo cual casi provoca un conflicto diplomático entre los dos países.

III: Mi Buenos Aires querido
“Y, si tenemos suerte, hacemos 40 minutos, pero si nos toca el piquete que viene rumbo al aeropuerto, nos vamos a quedar aquí todo el día, ¿viste?”, nos dijo el taxista. El “piquete” era una manifestación que venía marchando rumbo a la terminal aérea. El primer día de Cristina Fernández de Kirchner y ya empiezan las protestas. “Y, los argentinos protestamos de todo, ¿viste?, por eso a mi no me gusta llevar en el taxi argentinos, porque de todo están puteando y todo es mi culpa; que si hay tráfico, es culpa mía, que si hay un piquete, es culpa mía…”.

Frente al Obelisco, símbolo de la ciudad, en el cruce de Corrientes y 9 de Julio, me encuentro un letrero de Telmex. Me cuentan también que el doctor Simi ya anda por acá, aunque todavía no se dejan ver las botargas.

En la primera plana de los periódicos aparece la foto de la nueva presidenta, Cristina Fernández. Lo curioso es que la foto preferida es esa que muestra el momento en que su esposo, Néstor Kirchner, le está entregando el bastón de mando, que ella sostiene con dos manos, mientras él sigue manteniendo la mano derecha agarrando la simbólica vara y la izquierda sobre el hombro de ella. Platicando con mis amigos argentinos, estoy empezando a entender cómo va esa cuestión, ya les contaré.

Leo que Calderón presentó un plan para “hacer rentable la cultura” y para beneficiar a los artistas. Yo no le creo. Le creería si empezara por modificar el absurdo régimen fiscal que se cierne sobre nosotros, si quitara aranceles de las becas y fondos federales, si las leyes se modificaran para que los productos culturales creados con apoyo gubernamental puedan ser vendidos a un precio digno, en fin. Todo empieza con Hacienda. Si quieren ayudar a los artistas, hay que empezar por ahí. Lo demás será palabrería, como siempre.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo desde acá: Ernesto@cuerdacueroycanto.com. Por cierto, este domingo dimos en el Teatro Hidalgo un concierto con mi grupo, que se llama CuerdaCueroyCanto, no Cerda, cuero y canto, como dice el pie de foto del Ecos de ayer. Saludos.

Martes 11/dic/07: Viajes


I: Buenos días

Cuando llegamos a Colima, hace poco más de 15 años, mi hermano y yo comenzamos a entrenar atletismo con el profesor Edgar Noel Torres, ahora entrenador de equipos de futbol de 1ª A. Gracias al atletismo, tuvimos oportunidad de viajar mucho por el país, representando al estado en justas regionales, nacionales, y alguna internacional. Siempre tenía su encanto regresar a Colima, salir del camión o del avión y sentir el aire denso y caliente, encontrar las calles tapizadas de naranjas agrias, volver a la placidez de las casas con puertas abiertas y señores oreando la panza sobre la silla puesta en la banqueta. Las palabras misteriosas de hoy son: ay Colima, viaje.


II: No pasa naada

Luego del atletismo vinieron los viajes por cuestiones culturales: la música, primero, más tarde las letras, el teatro y el performance. Aprendimos otros idiomas, volamos a otros países, continuamos la vocación viajera plantada en la pubertad. Desde las primeras salidas, en mi familia creamos un chiste local, que con todo y el humor tenía mucho de cierto: cada vez que mi papá nos iba a recoger a la central o al aeropuerto, nos preguntaba “¿qué lugares conocieron, qué gente interesante encontraron, a ver las fotos?”. Una vez pasada la euforia de la llegada, era nuestro turno de preguntar “y en Colima, ¿qué ha pasado?”. La respuesta, cargada de ironía, era invariable: “Uy, el Diario le tiró durísimo al Ecos, de la que se perdieron”. Esas eran las novedades del pueblo, todas y cada una de las veces.


Así era Colima hace 15 años, cuando llegué, y a veces siento que las cosas no han cambiado mucho, descontando las calles pavimentadas, los semáforos y los topes. Colima sigue siendo el pueblote donde no pasa nada, donde todos nos conocemos y nos la llevamos tranquila o insidiosamente, según el caso, donde el calor de las 3 y media nos ataranta parejo, donde los políticos se van encubriendo o jodiendo según el grado de compadrazgo o enemistad que exista. Por cierto, hago una breve revisión y me encuentro con que en la política hay varias de las mismas caras que había cuando llegué, hace década y media.


III: Colima no está listo

Me vinieron estas reflexiones a la mente ahora que leí a un diputado perredista diciendo que Colima no está listo para legislar sobre la muerte asistida, tema sobre el que se acaba de legislar en la Ciudad de México. Colima tampoco está listo para legislar sobre las uniones del mismo sexo, dijeron los mismos perredistas cuando en el DF se aprobó esa ley. Colima no está listo para legislar sobre el aborto, dijeron también cuando correspondía. Fue —of all people— el diputado Luis Gaytán quien aseguró hace unos meses que a Colima no le hace falta una ley antichapulines, como la que le puso piedras en el camino a Hank en Baja California. Por supuesto que no hace falta.


Colima no está listo para nada, pues. A Colima llegan más autos, más tiendas transnacionales, más gente, más autos, el servicio de internet gratuito en lugares públicos, espectáculos de talla internacional en los teatros, televisión por satélite y cable, más autos, más fuereños, ahora llegan aviones (diría el poeta), llegan muchas cosas, pero el pueblo no cambia, no puede cambiar, de acuerdo a sus diputados. Tenemos que seguir viviendo como hace 15, 30, 50 años. Hay una moral que no nos podemos atrever a cuestionar porque creemos que todos la siguen compartiendo y no vaya a ser. A Colima llegan, como a Macondo, todas las novedades de los sabios de Tokio y Detroit, pero el pueblo no puede cambiar.


A la entrada del taller de teatro donde trabajo, la directora pegó una frase de Schiller: “Es falso decir, como se hace habitualmente, que el público hace descender el nivel del arte; es el artista quien hace descender el nivel del público”. Podrían los políticos ponerse en el papel del artista y pensar un poco en esto. ¿Es la sociedad la que no está lista? ¿O son ellos, los políticos, como personas?


IV: Viajes

Mientras usted lee esto, yo estaré aterrizando hoy martes a eso de media mañana en Sao Paulo, Brasil, bajando del vuelo inaugural que la aerolínea Varig efectuará entre el DF y esta ciudad. Es el inicio del periplo sudamericano del que ya les iré contando. Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com. Nos vemos en Colima el próximo año.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Concierto de CuerdaCueroyCanto


Damos concierto mañana en el Teatro Hidalgo, de Colima.



Un video viejito de CCC, con gato incluido:

viernes, 7 de diciembre de 2007

Hoy nomás un video

En lo que sigo trabajando en el concierto...

lunes, 3 de diciembre de 2007

Martes 4/dic/07: Ajedrecistas




I: Buenos días
Para 1972, Boris Spassky era el más reciente de los grandes maestros rusos que habían conservado el campeonato mundial para su país durante 24 años. Le correspondería el triste honor de ser el último de esa racha. Se enfrentó al retador Bobby Fischer, un norteamericano agresivo dentro y fuera del tablero, que hizo de sus caprichos personales condiciones formales de juego y que terminó por quebrarlo 12.5-8.5 en el que ha sido llamado El Match del Siglo. Este encuentro se realizó en territorio neutral en lo mero bueno de la Guerra Fría: la hasta entonces desconocida Islandia, en medio del Atlántico. El match, más que a dos hombres ante un tablero de ajedrez, enfrentaba a dos potencias tratando de imponer su supremacía en todos los ámbitos. Fischer había decidido no jugar hasta que una llamada de Henry Kissinger lo convenció. Las palabras misteriosas de hoy son: historias de ajedrez.

II: Campeones, política
Fischer nunca le había ganado a Spassky una partida hasta el encuentro de Reykiavik. La experiencia y la sobriedad de Spassky contrastaban con la juventud y lo inestable del carácter de Fischer, así como su desmedida ambición por el dinero. Una vez campeón del mundo, Fischer se negó a defender su título, imponiendo condiciones económicas cada vez más difíciles de cumplir para los retadores, hasta que la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, por sus siglas en francés) lo despojó del título en 1975, aceptando el telegrama en el que Fischer expresaba su decisión de renunciar al título mundial si no se cumplían las más de 60 condiciones especiales que exigía para la realización del encuentro. La FIDE acordó entregárselo al retador: Anatoly Karpov, soviético. Desde entonces, Fischer desapareció —casi— de la escena pública.

Aunque a Karpov no le hizo mucha gracia ser coronado por default, sus méritos sobraban para ocupar esa posición, y lo demostró durante sus 10 años de reinado, hasta que en 1985 fue superado por su compatriota Garry Kasparov, doce años más joven que él. Kasparov fue el campeón del mundo más joven de la historia, con 22 años al obtener el título, y fue el mejor jugador del orbe durante el tiempo que se mantuvo activo. Tiene incontables títulos en torneos internacionales y los más altos registros de puntuación Elo (un sistema matemático para clasificar a los ajedrecistas). Kasparov fue, además de buen ajedrecista, un campeón polémico: en 1993 rompió con la FIDE y creó su propia asociación, con su propio campeón mundial (él), mientras que el “oficial” volvió a ser su archirival, Karpov.

Kasparov perdió su título en 2000 ante su antiguo alumno y ayudante Vladimir Kramnik, quien a su vez decidió en 2006 “reunificar” el campeonato mundial enfrentándose al campeón de la FIDE, el búlgaro Veselin Topalov, a quien venció en una ronda de desempate. Kasparov se retiró del ajedrez en 2005, para dedicarse a la política y al periodismo: se convirtió en uno de los principales opositores a Vladimir Putin, y desde su columna en el Wall street journal se dedicó a defender a Bush y a justificar la guerra contra el terrorismo y a apoyar las invasiones a Afganistán e Irak. Esto le ganó no pocas antipatías.

El 10 de abril de 2005, Kasparov fue golpeado en la cabeza con un tablero de ajedrez que acababa de firmar. Su atacante le dijo “te admiré como ajedrecista, pero lo echaste a perder por la política”. Desde entonces, ha sido constantemente golpeado, arrestado e incluso atacado con huevos y salsa catsup, a veces por ciudadanos, a veces por el gobierno. La más reciente de sus detenciones se dio la semana pasada, por participar en una manifestación protestando contra la comisión electoral, que impidió el registro de su organización como partido contendiente en las elecciones que ganó el presidente Vladimir Putin.

Ayer, Kasparov apareció en los titulares de todo el mundo denunciando que las de este fin de semana fueron las elecciones más sucias en la historia moderna de Rusia.

III: Actualización
Kramnik se mantuvo como campeón del mundo durante 7 años. En el penúltimo año de su reinado, hace exactamente 12 meses, aceptó un encuentro de 6 partidas contra la computadora Deep Fritz, en lo que fue publicitado como el match que definiría la supremacía de la inteligencia humana o de la inteligencia artificial. En el segundo juego, Kramnik cometió un error de principiante en un momento crucial, el error del siglo, le dicen, y perdió de una manera infantil ante la máquina, que a la postre ganó el encuentro por 2 victorias y 4 empates.

Kramnik perdió su título de campeón mundial ante el hindú Viswanathan Anand hace un par de meses, justamente en la Ciudad de México. Será ahi mismo que entre mayo y septiembre del próximo año se juegue un match de revancha.

Estamos en la red: ernestocortes.blogspot.com, ahí hay un cortometraje de un encuentro entre Kasparov y Karpov, entre otros videos. Los leo: ernesto@cuerdacueroycanto.com